Pau: Yo creo que… Que somos dos pendejos que estamos
calientes y que por eso todo esto, culpa de ese beso, empezamos a sentir cosas
que nada que ver y… No quiero perder una amistad de años por todo esto.
Pedro: ¿Vos?
Pau: Si Pedro, sí.
Estábamos parados en una esquina discutiendo como tal pareja…
Que no lo éramos y no lo íbamos a ser.
Pedro: Yo creo tendríamos que probar… Digo ¿Qué perdemos?
Pau: ¿Me estas jodiendo? Que ¿Qué perdemos? Nuestra amistad.
Pensa, si esto no funciona, no vamos a ser como si nada y somos amigos otra vez
¡No da!
Pedro: Si da… Escucha, nos gustamos, probemos… Aunque sea
sin decirle a nadie, para no confundir nada.
Pau: ¿Y nosotros? Pedro, nos confundiríamos nosotros.
Pedro: Manejaríamos la situación… Dale. ¿No escuchaste nada de “amigos con derecho”?
Pau: No da Pedro… Sos como mi mejor amigo.
Pedro: La pasamos bien juntos, tenemos confianza… ¿Por qué no?
Pau: No se…
Pedro: Dale… ¿No me aceptas como un amigo con derecho?
Pau: ¿Y si después nos lastimamos? No quiero perderte,
enserio.
Pedro: Pongamos reglas: prohibido enamorarse de su amigo.
Sonrei – Está bien… Pero no le digamos a nadie ¿sí?
Pedro: ¿A mí me decís? Vos seguro cuando llegues le contas a
Zai.
Pau: No le voy a contar nada – sonreí.
Pedro: Esta bien…
Pau: Sigamos caminando, parecemos dos tarados en la esquina,
además ya tengo hambre.
Pedro: Que raro vos eh. Dale, vamos.
Le sonreí de costado… No podía creer lo que estaba viviendo,
no podía creer que mi mejor amigo se convierta en una especie de “amigos con
derecho” seguía dudando si en verdad estaba bien lo que estábamos haciendo, en
verdad no quería lastimarme ni tampoco a él.
Pero no iba a rechazar la propuesta tampoco, aunque suene
una locura, el gustaba de mí, ambos nos pasaba lo mismo.
¿Y por qué no?
Seguimos caminando hasta llegar a casa.
Pepe: ¿Te paso a buscar para ir a lo de Thiago?
Pau: Como siempre che
Pepe: Bueno eu, antes no ibas muy seguido – me recordó.
Pau: ¿Por qué me tenes que recordar eso?
Pepe: Esta bien… Perdón – me sonrió – Nos vemos dentro de un
rato.
Pau: Dale, chau Pepe – deje un beso en su mejilla.
Sonreímos como dos tarados y entre a casa.
La historia se repetía…
¡Al fin había llegado el sábado!
La semana se había pasado volando, con los chicos habíamos buscado
los pasajes y todos los demás, ya que la semana que viene, miércoles específicamente
partiríamos ya a San Martin de los Andes.
Varias veces había invitado a las chicas a tomar mate en el
patio y hablar de pavadas, siempre lo hacíamos después de volver de la casa de
Thiago.
Con Pedro todo seguía igual, había encontronazos como ayer,
que lo invite a casa para hacer un trabajo práctico de Prácticas de Lenguaje donde varias veces quiso besarme, pero le había corrido la cara.
¿Histérica yo? Naaaah, para nada.
Hoy sábado, nos juntábamos todos en lo de Thiago para hacer
una previa y después iríamos a “Cool” para disfrutar la noche bailando y
tomando, claro.
No era de tomar mucho, pero si lo hacía, solo para estar un
poco alegre y disfrutar un poco más de la noche.
Igual, estaba en desacuerdo con los que decían que “sin
alcohol no es una fiesta” Nah, esos son los que no saben divertirse.
En fin… Todo lo que haga esta noche es culpa de mis amigos
que a ellos si le gusta tomar hasta el punto de no poder pararse.
¡Yo ya se los dije!
Salía de ducharme cuando sonó mi celular. Mensaje de Zai:
“Pochi, venite a casa, no sé qué ponerme”
Raro en ella. ¿Zaira indecisa? Jamás (ponele).
“En quince estoyJ”
Rápido me cambie, me busque la pollera negra tiro alto, la
remera floreada suelta y unos tacos que había elegido para hoy a la noche, lo
guarde todo acomodado en una bolsa y agarrando mi celular salí para casa de
Zaira, pero alguien me freno.
Miguel: ¿Dónde vamos?
Pau: A lo de Zai pá, hoy salimos con los chicos.
Miguel: ¿Con autorización de quién?
Pesado al cubo.
Pau: Papa, no jodas… Ya le había dicho a mama.
Miguel: “Papa no jodas”…
Me acerque a él y lo abrace dejando un beso en su cachete –
Te quiero mucho, cuando llegue a casa te aviso como siempre.
Miguel: ¿Te llevo a lo de Zai?
Le hice una sonrisa compradora, la paja de caminar.
Miguel: “Papa no jodas” “papa llévame a lo de Zai”... ¡Cómo
cambian las cosas eh!
Pau: ¡Vos te ofreciste! Jajajaja ahora vengo, me despido de
mama.
Miguel: Te espero en la camioneta.
Camino a lo de Zai…
Miguel: A ver, mostrarme cómo vas a vestirte…
Pau: Ah, papa, tengo todo doblado – en realidad no, pero LAS
ganas de sacar todo –
Miguel: ¿La pollera es muy corta? Volvemos y te buscas un
jean.
Típico celoso.
Pau: Es una tipo de las que usa la abuela viste…
Miguel: Si, claro… Volvemos eh – amago con doblar…
Contramano.
Pau: ¡Papaaaa! Basta. – Dije entre risas.
Seguimos charlando y llegamos a casa de Zai.
Pau: Gracias pá, nos vemos después. – Deje un beso en su
mejilla.
Miguel: ¿No precisas nada?
Pau: ¡Plata!
Miguel: Cara de cajero me viste vos – Dijo quejándose sacando
su billetera.
Me despedí nuevamente y baje de la camioneta.
Toque timbre y me atendió Wanda, hermana de Zai.
Wan: Hola chichi – me saludo.
Pau: ¿Cómo andas cosa?
Wan: Bien, pasa… Zai está en el cuarto.
Pau: ¿Solas?
Wan: Si, los viejos se fueron a lo de unos amigos a cenar,
me dejaron solita.
Pau: ¡Disfruta! Jajaja
Wan: Jajaja si, igual vienen las chicas a cenar y por ahí vamos
a algún bar.
Wanda era cuatro años más grande que Zai, y a pesar de la
diferencia de edad se llevaban sumamente bien.
Pau: No te podes quejar jajajaja.
Entre al cuarto de mi amiga… Quien estaba de bata echada en
la cama con su computadora.
Pau: ¡Que vida eh!
Zai: Al fin nena, ayúdame.
Me eche en su cama y agarre su notebook.
Pau: Dame opciones…
Cerré su cuenta de Facebook y entre a la mía.
Zai: ¿Vestido o pollera con remera?
Pau: El vestido ajustado te queda increíblemente sensual –
dije divertida.
Conectados: Laali Esposito, Pepe Alfonso, Pablin Martínez,
Rochi Igazarbal, Luna Bender.
¿Era necesario que me aparezca “Pablin Martínez” tercero en
mi lista de conectados?
Zai: ¡Podes darme bola! Tengo tres de lo que me decís – me los
mostro.
Pau: ¡El de colores me copa!
No lo había querido borrar de mi lista porque si lo hacía
quedaba como inmadura, pero me daba por las que no tengo que aparezca tercero.
Una ventanita se abrió:
Pepe Alfonso: Pochi vicio
Amaba pelearme.
Zai: ¿Con estos tacos? – me mostro.
Pau: Mmm los otros negros son más lindos.
Zai: Genial.
Pochi Chaves: Hola feo.
Pepe Alfonso: No te creo lo de feo… ¿Cómo va?
Pochi Chaves: A G R A N D A D O, todo bien ¿vos?
Pepe Alfonso: Te E N C A N T O. Bien.
Pochi Chaves: Jajajaja no me hagas reír.
Zai: ¿Quién te está encarando? Digo, esa sonrisita.
Pau: Jajaja nadie tarada, es Pedro.
Zai: Ah, por eso la sonrisa… ¿En que quedaron al final?
Pau: En nada, en amigos… No queremos complicar las cosas.
ODIABA mentirle, pero en eso había quedado con Pedro.
Pepe Alfonso: ¿Te busco?
Pochi Chaves: Estoy en lo de Zai, si queres pásanos a buscar
acá.
Pepe: Pasamos con Gas entonces. Saludos a la otra loca.
Pochi Chaves: Dale, otros.
Era normal de mí.
Pau: Te manda saludos… Dice que en un ratito nos pasa a
buscar con Gas.
Zai: Dale, genial.
Pochi Chaves: Me voy a cambiar así cuando lleguen estoy
lista.
Besitos.
Pepe Alfonso: No te pongas muy linda, no sé si voy a
aguantar otro histeriqueo más, menos si estas linda.
Pochi Chaves: Jajajaja ¿No me conoces? Paula Histérica Chaves.
Besos Pepe, nos vemos.
Me desconecte y me empecé a cambiar.
Luego le planche el pelo a Zai y ella me maquillo un poco y peino.
Ya listas nos quedamos viciando en el Facebook de Zai
esperando a los chicos que me busquen.
A los quince minutos tocaron timbre, sabíamos que eran
ellos, pero hasta que no nos llamó Wan no salimos del cuarto.
Zai: ¡Vamos! – Dijo cerrando la compu.
Salimos del cuarto y nos encontramos con ellos quienes
estaban vestidos como siempre, siempre que salíamos.
Zai: ¡Buenas! – Les sonrió y saludo.
Gas: Hola Zai, hola Pochi – me saludo.
Pau: Hola Pepe – lo salude.
Pepe: Hola
Zai: Busco mi cartera y vamos…
Pau: Guarda mi celu, quedo en la cama.
Ya listos nos despedimos de Wanda y salimos para casa de
Thiago, que por cierto nos quedaba a diez cuadras, y yo, que cero ganas de
caminar.
¡Bien!
Pau: ¿Y si nos pedimos un taxi? Les juro que no tengo ganas
de caminar.
Zai: Deja de joder… Se nos pasa enseguida.
Pau: No tengo ganas…
Los chicos siguieron charlando sin darme importancia, como
siempre que me quejaba por alguna tontería.
Al lado mío venia Gas y del otro Pedro, sabía que si le
preguntaba a Gas, él tan bueno seguro aceptaba…
Pau: ¿Me haces caballito? – le susurre, agarrándolo del
brazo.
Gas: Nah, camina…
Pau: Ah, dale… Por fa.
Gas: En la esquina te subís – Íbamos llegando.
Pau: Sos genial, gracias.
Zai: Saliste con la tuya no más eh.
Todo el camino se me hizo corto, gracias a Gas que me hizo
caballito hasta casa de Thiago, pobre, igual lo ayude a bajar de kilo.
Pepe me miraba serio, no sabía que le pasaba, pero en fin…
Seguro no era de gran cosa si no dijo nada.
Llegamos y Gas me bajo, le agradecí con un abrazo y tocamos
timbre, al instante Rochi que ya estaba en la casa nos abrió.
Pau: ¡Hola rocha!
Rochi: Hola Pochola
Pau: Jajajaja sutil al máximo – entre a la casa.
Zai: ¿Los demás?
Rochi: En el patio – sonrió.
Despues de cenar unas ricas pizzas que Thiago y con ayuda de
Lali hicieron empezó la previa.
Zai se encargó de poner la música y Thiago empezó a sacar
las bebidas: Vodka, cerveza, fernet, etc.
Alrededor de las 2 am todos estábamos más o menos en un
estado “normal” si es que así se puede llamar a nuestro estado, en sí, algunos
nos rescatábamos.
Los chicos son lo que estaban más tomados, nosotras las
chicas estábamos alegres.
Esta vez, no hubo discusión y llamamos a un taxi, claro que
todos no entrabamos entonces decidimos viajar Lali, Rochi yo y Zai por un lado
pero lo pensamos bien y una tenía que ir con los chicos.
¡No se pelearon en ir eh! Tuve que ir yo y Gas fue con las
chicas.
En el transcurso del viaje los chicos vivían diciendo pavadas
y el taxista se reía de mí, por lo que debía aguantar.
Al fin llegamos y los chicos nos estaban esperando en la
entrada del boliche.
Como grandes actores los chicos disimularon que no estaban
borrachos para que los dejen pasar y al fin ya estábamos adentro, donde nos
esperaba una noche llena de diversión y locura.
Los chicos fueron por su lado a la pista y nosotras fuimos a
la barra a pedir algo.
Rochi quien estaba totalmente enamorada de un rubio llamado Mateo
no perdió la oportunidad y se acercó a el quien estaba tomando algo con unos
amigos, no es que era una rapidita, sino que ellos tenían onda hace rato, habían
chapado varias veces, pero solamente eso.
Mi mejor amiga también tenía su candidato, y habían quedado
en verse esta noche en unos de los sillones cuando salió nos dijo a Lali y a mí.
Zai: En un ratito vuelvo – dejándome el vaso gaseosa que ni había
empezado.
Lali: Y bueno… Acá estamos – Dijo entre risas.
Pau: Jajajaja, vamos a bailar dale – Dije tomándola de la
mano y llevándola hacia la pista.
Que estén pasando la canción “Limbo” me enloqueció, la
amaba.
Salimos a perrear como bien lo hacíamos, olvidando que estábamos
en un boliche lleno de gente que nos veían.
En eso se nos acerca Gas y Thiago.
Gas: Paren un poco que se las van a violar con la mirada
chicas.
Pau: Jajajaja ¿Qué decís? Dale, bailemos.
Lo tome de la mano así seguía bailando conmigo, esta vez
cumbia.
En uno de los giros le pregunte cerca del oído para que me
escuche.
- ¿Y Pepe?
Gas: Esta con la minita esta, la ex ¿Cómo era que se
llamaba?
Pau: ¿Qué hace Agustina acá? – Ya no bailábamos más.
Gas: No tengo idea Pochi… ¿Por?
Pau: Ahora vengo…
El impulso me hizo cagarme la noche.
El impulso no, sino el tarado de mi supuesto “amigo con
derecho” que se estaba encarando a su ex, que por cierto… Lo había visto sufrir
por esa rubia tarada.
Continuara…
CHAN! Que pasara?
Dfnsljnfldg
Comenteeeeeeeen.
JusPauliter.