Zai: ¿Me podes
decir por qué?- Grito susurrando.
Reí. Hacía más de quince minutos
estábamos afuera, en el patio de Pedro, porque me había pedido que le cuente y
bueno… Tuve que aceptar las consecuencias.
Pau: ¡Ye te lo dije más de
treinta veces Zai! ¡No da! –También le grite en susurro.
Zai: ¡Es que no te entiendo
boluda! Esta muerto por vos, vos también… Admitamos que un poco te mueve el
piso.
Pau: Basta Zai, enserio.
Zai: Solo te lo digo para tu
bien, no pueden ser tan tarados, se gustan, tienen confianza, muchísima tienen
y no se animan… Es una boludez.
Pau: Bueno yo no lo tengo como
una boludez. El día que lo haga lo quiero hacer con una persona que en verdad
me gusta y que en verdad estoy enamorada. Todo esto con Pedro es un juego, y si
no se hubiera enterado nadie sería mucho mejor. Vamos adentro, dale. – Le di
punto a la conversación, que al principio me dio risa, hasta un poco de
ternura, sabía que Zai lo decía de buena onda, porque le gustaba la pareja que
hacía con Pedro, pero tampoco la pavada. Es una decisión tomada y por suerte
Pedro me había entendido.
Zai: Esta bien Pochi –Me dijo con
media sonrisa- ¿Entramos? –Asentí sonriente.
Entonces nos unimos a todo el
grupo que estaba en el living.
Pepe: Chicas ¿quieren helado?
Pau: ¿No nos esperaron?
Lali: También, estaban ahí afuera
desde hace una hora –reí.
Zai: Yo si quiero.
Pau: Yo paso –Me senté al lado de
Thiago – Hola –Le pegue en su pierna.
Thiago: ¡Ay, boluda! –Grito y yo
reí.
Pau: ¡Que flojito!
Thiago: ¿Paso algo ahí afuera con
Zai?
Pau: No, solo hablábamos –Le
sonreí- Hablando de paso –reí fuerte.
Thiago: ¿Qué paso?
Pau: Eso quiero saber yo... ¿Qué
paso en las playas de Mar del Plata? –Le dije en tono bajo.
Thiago: Cállate tarada
Pau: Contame eu.
Thiago: Boluda no puedo. Me mata
–Reímos-
Pau: Te tiene cortito eh. ¿Puedo
hacer una pregunta? Solo de introducción.
Thiago: Jajajaja dale.
Pau: ¿Se cuidaron? –Le pregunte
en el oído.
El asintió con una sonrisa. Qué
alivio.
Zai me había mandado un mensaje
la semana pasada comentándome el lindo momento que habían pasado Lali y Thiago
después que él le pida cenar en un parador de la playa.
Pau: La tenes toda tontita a mi
amiga –Rio-
Thiago: ¿Y vos? Pobre Pedro.
Pau: ¡Jodeme que te conto! –Toda
esta charla se mantenía al margen de un tono de voz bajísimo.
Él se rio fuerte.
Pau: Te juro que lo mato.
¡Pedroo!
Thiago: Hey para –Me agarro del
brazo, es que ya me había parado en busca de Pedro. ¿Qué necesidad? ¡Dios! – No
es tan grave Pau, baja.
Pau: Es muy fácil decirlo, porque
vos no quedas como una idiota, histérica frente a todos tus amigos.
Pedro: Hey ¿Qué paso?
Pau: Paso… Paso que sos un idiota
Pedro, eso paso.
Thiago: Para Pau, enserio… No es
lo que vos pensas.
Pau: Es que estoy harta de todo
esto. ¿No se enojan? me voy a casa. –Dije ya con la voz quebrada.
Lali: Hey gorda, no exageres, no
es para tanto… Creo que es lógico tu pensamiento.
Pau: Pero no se tenía que enterar
todo el mundo. Nos vemos chicos.
Pepe: No entiendo nada –Le dijo a
Thiago.
Y enseguida me atajo del brazo
mientras yo estaba a punto de salir por la puerta de su casa.
Pepe: ¡Podes parar! No entiendo
nada, enserio Paula ¿Qué hice?
Pau: ¡Encima me preguntas! No, si
vos no podes ser tan cara rota. Basta Pedro, enserio… Creo que esto no da para
más. Nos estamos lastimando –Baje un cambio. Porque estábamos afuera- No me
gusta todo esto de hacerte planteos, pero es que me da bronca. ¿Tanta necesidad
de contarles a los chicos lo que había pasado? Te olvidaste de todo lo que te
dije de: nosotros, intimo.
Pepe: Pau, escúchame –El también
bajo un poco- Es verdad que les conté… Pero no fue mi intención –Y revolee los
ojos para irme ya a casa. El me freno- ¿Me podes escuchar? Le comente a Thiago
por debajo, somos como hermanos, él sabe todo… Cuando me quise acordar le
estaba contando al resto, porque ellos me lo pidieron.
Pau: Ah, claro… Y vos no sabes
decir no Pedro. Me voy a casa… Otro día hablamos ¿sí?
Pepe: Perdóname, enserio.
Pau: Te juro que te mataría –Le
dije suave- Sos tan… Tan estúpido.
Él me sonrió y se acercó más a
mí.
Pau: Basta enserio. Chau- Cachete
con cachete y salir caminando para casa.
Pepe: Paula…
Pero no le hice caso y salí para
casa con humor menos tres, por la humillación y el enojo enorme que tenía con
Pedro. Pienso que, se nos está yendo de las mano, todo se está volviendo
complicado, no nos entendemos, no nos respetamos y… No me gusta para nada esto.
La paso bien con Pedro en los momentos en que estamos solos, es divertido y bueno,
pero lo de bueno y divertido también tiene de tarado, de boca floja, no puede
guardar una, solo una cosa.
Escuche a alguien mi nombre
gritar, entonces me di la vuelta para encontrarme a Thiago.
Thiago: Espera… Espera Pochi.
Bufe, y me pare.
Pau: Ya está Thiago, no te metas
¿sí? Te lo digo de la mejor, pero complica todo.
Thiago: Para Pau… Enserio, tuve
la culpa yo no te la agarres con Pedro –Entonces no dije nada para que el siga
hablando- Es verdad que él me conto, pero cuando el resto pregunto que me
estaba diciendo, el que se le escapo fue a mí. El no tuvo nada que ver boluda.
Negué: Basta, enserio –Sonrei y
deje un beso en su mejilla.
Cuando llegue a casa las luces
estaban todas apagadas, todo en silencio, pero afuera se escuchaban risas y murmullos, entonces prendí la luz para no tragarme nada e ir a ver qué pasaba
en el patio.
Me los encontré a papá y mamá cenando y riendo, como la típica cena romántica.
Pau: ¡Ay perdón! –Dije ya
divertida, aunque sentia algo de culpa- No sabía… Ustedes sigan, yo me voy a
dormir.
Ale: Hey para –Entonces me arrime
devuelta- ¿Paso algo? Tan temprano digo… Recién son las 23.00.
Negué- Solo estaba cansada –Sabia
que no me lo iban a creer, pero da igual- Disfruten –Sonrei y les tire un beso para dejarlos solos.
Fui a mi habitación para acostarme y
ni siquiera me puse a pensar lo que había pasado, necesitaba despejarme porque
si me daba manija iba a lo de Pedro a matarlo.
Cuando me desperté fije mi
teléfono y tenía un mensaje de Pedro, que ni lo abrí, entonces me levante para desayunar con mamá y Delfi.
Pau: Hola ma –Sonrei- Hola Del –Las salude a las dos con un beso en
la mejilla.
Ale: Hola mi amor. ¿Dormiste
bien? –asentí.
Pau: Tengo hambre.
Ale: Hay café y bueno, tostadas.
–Las mismas estaban en la mesa, Del comía de ellas.
Busque mi taza de café y me senté
junto a ellas.
Ale: Nos invitó Pinqui para ir a
pasar el día allá ¿Qué les parece?
Del: Yo no puedo ma, quede con
las chicas.
Pau: Yo si voy –Le sonreí- Hace
banda no lo veo.
Ale: Va a estar re contento de
que vayas. Entonces Del, ¿Te arreglas con la comida? En el frízer hay hamburguesas
para hacer.
Ella asintió.
Salimos con papá y mamá para El Tigre
antes del mediodía, sabía que la iba a pasar bien porque además de Pinqui también
vivían mis primas allá, y hacia bastante que no las veía también. Nos llevábamos
bien entre todas.
Cuando llegamos Pinqui nos saludó
amablemente y pasamos a su casa para alistar unas cosas e ir a buscar su
lancha. Día de navegación con amigos.
Con las chicas charlamos bastante y además sacamos
fotos toda la tarde, para que alrededor de las 19.00 volvamos para Tigre.
Pisamos tierra y me empezaron a
llegar llamadas perdidas de Delfi, Zai y Thiago. Enseguida llame a Delfi, para
ver si había pasado algo.
Delfi: ¡Al fin Pocha!
Pau: ¿Qué paso Del? Recién
volvimos de navegar y me llegan llamadas tuyas de Zai y Thiago. ¿Coincidencia o
posta paso algo?
Delfi: Em no… Pepe, tuvo un
accidente. Solo te queríamos avisar… Pero bueno.
Pau: ¿Qué…Que paso?
Delfi: Bueno, lo atropello una
moto… Está bien, dolorido, haciéndose estudios.
Pau: ¿Pero está bien? ¿Cómo lo
atropellaron? ¿Cuándo?
Ella suspiro- Em, fue hoy a la
tarde… Temprano. Está bien Pau, solo que te queríamos avisar. Tiene una de las
piernas lastimadas y hasta donde yo se le tenían que hacer estudios en la
cabeza por si tiene alguna secuela interna, ya que pego con la cabeza en la
calle.
Quede tildada varios segundos. Y
cuando caí suspire con alivio, porque al menos no le había pasado nada grave.
Delfi: Sigue… Sigue internado,
por si llegas y lo queres ver. Están los chicos allá, me aviso Zai que se van a
quedar un rato más.
Pau: Ay la puta madre… ¡Gracias
Delfi! Creo que nos volvemos en un ratito. Ahora lo llamo, gracias enserio.
Delfi: No hay porque Pochi, y no
te preocupes, él está bien.
Pau: Dice mama que ahora vamos
para casa.
Delfi: Dale, nos vemos Pochi
Pau: Chau –Sonrei.
Miguel: Hey ¿Qué paso?
Pau: Pedro tuvo un accidente.
Ale: ¿Está bien? –Asentí.
Pau: Me dijo Del que solo fueron
moretones.
Miguel: ¡Menos mal!
Pau: ¿No me llevas pa? Sigue
internado.
Miguel: Si, dale… Ya nos íbamos igual.
En el camino le mande un mensaje
a Zai: “Gorda, recién me entero lo de Pedro. Estoy yendo para allá. ¿Vos estas?”
A lo que en pocos minutos me respondió: “Pochi, si estoy acá… Veni dale”
Entonces le dije a papá que me
lleve al hospital para encontrarme a Zai y La afuera sentadas en los escalones.
Pau: Despues te llamo para que me
busques ¿sí?
Miguel: Dale, saludos a Pepe –Sonrei
y baje de la camioneta.
Lali: Hey –Me sonrió y me abrazo-
¿Estas bien?
Pau: Jajaja si, con bronca…
-Salude a Zai- Estaba en el rio, sin señal y le viene a pasar esto a Pedro.
Zai:
Tranqui, no es tan grave. Un poco se enojó que no hayas venido.
Pau: Vine porque es mi amigo
igual eh. –Ellas sonrieron- El enojo sigue.
Lali: Son unos tarados lindos –Reí-
Pasa… Es el cuarto 37, adentro están los chicos y en pasillo están Anita con
Horacio.
Pau: Que caras duras… Los viejos
afuera y los pibes adentro –Reí- ¿No vienen?
Zai: Estuvimos todo el día
adentro, y ya el olor que tienen estos lugares es infumable
Sonrei- Ahora vuelvo entonces.
Llegue al pasillo y los encontré a
Hora y Anita hablando con Cele, Romí, Rochi y Gas.
Pau: Buenas –Sonrei.
Anita: Pauli, que sorpresa –Sonrei-
¿Cómo estás?
Pau: Bien –Salude a los chicos.
Hora: Me dijeron que estabas un
poco enojada con Pedro, que suerte que dejaste el orgullo de lado.
Y enseguida mire a los chicos
quienes dijeron con la mirada que ellos no habían dicho nada.
Anita: Fue Pepe que nos comentó
al pasar –Sonrei, creo que le iba a quebrar una pierna de paso.
Sonrei forzadamente- Ah… De todos
modos recién me entero, estaba navegando por el rio y no había señal
Gas: Esta Thiago adentro, si
queres pasa. –Me susurro.
Pau: Bueno –Le dije en el mismo
tono con una sonrisa, para tranquilizarlos que con ellos estaba todo más que
bien- Ahora vengo entonces, voy a ver cómo anda el accidentado –Dije divertida al
resto.
Horacio: Vaya no mas
Sonrei y toque la puerta para
entrar.
Pau: Permiso –Dije con una media
sonrisa.
Thiago: Pau –Dijo con alegría.
Verlo a Pedro conectado en un
suero todo dolorido me partió al medio.
Pau: ¿Cómo estás? –Le pregunte a
Thiago dejando un beso en su mejilla.
El me sonrió.
Pepe: Es muy irónico que le
preguntes primero a él como esta, cuando yo soy el que le paso una moto por
encima.
Sonrei- ¡Estas hecho pelota!
Thiago: E infumable –Reí.
Pau: ¿Qué paso? –Le susurre.
Pepe: Me quería hacer el galán.
Thiago: Estoy afuera si me
precisan… Solo uno puede entrar –Asentí.
Pau: ¿Te paso una moto por arriba
por hacerte el galán? –Pregunte divertida.
Pepe: Volvía del centro para tu
casa. Te había comprado un chocolate y golosinas para mientras hablar comer… Y
bueno.
Pau: ¿Me estas jodiendo, no?
El negó- Es un poco increíble pero
bueno…
Pau: ¿Un poco? ¡Nada! Pero
digamos que te creo… ¿Y qué paso?
Pepe: Primero cruce la calle sin
mirar… Segundo, por el medio.
Reí- Sos todo bobo. ¿Te hiciste algo?
Pepe: Algo… Tengo una pierna echa
mierda, y caí con la cabeza, así que me hicieron estudios. Creo que paso algo
porque no me dijeron nada todavía.
Asentí- De última, quedaras un
poco más tonto de lo que sos.
Pepe: ¡Que bardera! Mira que
llamo a la enfermera que te eche.
Sonrei. Nos quedamos por largo
tiempo en silencio, hasta que se volvió incómodo y lo rompí, ya no soportaba más.
Pau: ¿Y las golosinas?
El me miro divertido.
Pepe: No tengo idea… Me las
robaron, supongo. Me había gastado como 20 pesos.
Pau: ¿$20 al pedo? ¡Pedro!
Pepe: ¿Qué queres que haga? –Reí-
También me dolió eh.
Pau: Pobrecito –Sonrei.
De repente entro una enfermera.
- Permiso… Vengo a traerle la
comida al paciente más lindo.
Ok.
Pepe: ¡Qué bueno! Estoy muerto de
hambre. –Reí.
- Bueno, digamos que la comida de
acá no es muy rica, pero algo es algo. ¿Precisas algo?
Pepe: El coso este –Refiriéndose al
suero- Creo que no tiene más ese líquido.
- Ajam, sí. Me dijeron que no te dé
más si no vas a terminar dado vuelta- Reí- Así que señor, a aguantarse el
dolor. Ojo, si te duele mucho me llamas ¿sí?
Pepe: Dale –Sonrió.
- Bueno adiós – Voz sensual y
asquerosa.
¡Qué asco! Vieja babosa.
El empezó a reírse.
Pau: ¿Qué
te pasa?
Pepe: Me causo como la mirabas.
Pau: Es un asco la mina esa Pedro…
¿Vos viste como te encaro?
Pepe: Bueno, al menos ella no da
tantas vueltas.
Pau: Sos un asco… Desubicado –El rio-
Me voy
Pepe: Hey no… Para boluda, era
una joda.
Pau: Sos un tarado…
Pepe: No te vayas, dale.
Pau: ¡Me tengo que ir! Enserio…
Pepe: ¿Me das un beso? –Me susurro.
Pau: Basta Pedro.
Pepe: ¿Por qué? Dale. Uno
chiquito –Reí.
Pau: Te dije que no. Estoy
enojada.
Pepe: ¿Siempre vas a estar
enojada?
Pau: Pedro enserio estoy enojada.
Pepe: ¿Qué hice?
Pau: Pensa en porque te
atropellaron hoy.
El me sonrió- ¿Por eso no viniste
antes?
Pau: No… No soy tan tarada. No
estaba, recién me entero. –El me miro, sin creerme- Enserio… Estaba en El Tigre
navegando y cuando llegue me llegaron todas las llamadas perdidas.
Pepe: ¿Te fuiste al Tigre?
Pau: Casi me come –Reí por mi
chiste malísimo
Pepe: Ja, ja.
Pau: Mala onda. Ah, ahora que me
acuerdo. ¿Cómo le vas a decir a tus viejos que estábamos peleados?
Pepe: ¿No estamos peleados?
Pau: Si… Pero
Pepe: No les iba a mentir… No di
detalles igual
Asentí- Menos mal, si no te juro
que te quebraba la pierna sana –El rio- Chau… Cualquier cosa que precises me
llamas –Dije después de darle un beso en su mejilla.
Pepe: Pau – Me di la vuelta para
mirarlo cuando ya estaba en la puerta. Me hizo señas para que me acerque.
Pau: Te lo dije de onda igual a
que me llames cuando me prec…
Y me tomo
de mis mejillas para unir mis labios con los suyos. Pero no lo seguí, porque yo
seguía enojada… O algo así.
Pau: Te
juro… Te juro que te mataría –Obviamente que me había alejado rápidamente.
Pepe: Te
quiero tonta.
Continuara…