sábado, 27 de julio de 2013

Capitulo 50

- ¡Ya están! – Le grite. El seguía en casa, en el living.
Pepe: ¡Yo quiero! –Reí – Obvio que me llevo la mitad. Termine haciéndolas yo.
Pau: ¿Te recuerdo porque terminaste haciéndolas vos?
Pepe: Me acuerdo. –Le sonreí-  Pero merezco una parte –Negocios son negocios me había dicho.
Pau: Bueno, te puedo dar una… Y la otra parte la negociamos de otra manera –El levanto una ceja para que yo me muerda el labio inferior y le pegue en su hombro- ¡Tarado!
Pepe: ¡No dije nada! Hacete cargo eh.
Pau: Obvio. ¿Cuándo no?
Pepe: Bue, bue –Reí- Me podes dar un adelanto.
Pau: Están recién sacadas del horno Pedro, te va a hacer mal.
Pepe: Sos una chanta, queres todas para vos –Pero me lo dijo divertido. Y me atrajo hacia él agarrándome de mis dos brazos- Igual quería otra cosa como adelanto –Reí y me beso.
Claramente que me uní a su beso (¡Tenía que pagarle el adelanto che!) que se entorno un poco más pasional, porque nos quisimos dejar llevar un poco por nuestros cuerpos, me quise olvidar lo que estaba bien o lo que quería para mí y él… Él también se dejó llevar, porque me apoyo en el mármol de la cocina para más comodidad, y así que nuestros cuerpos se choquen sintiendo todo su abdomen duro. Y que el frene de la nada, y no entender nada.
Darme cuenta que habían tocado timbre. ¿Cómo podía estar tan centrada en ese beso, en sentir su cuerpo?
Pepe: Creo que hace bastante están tocando- El también un poco shockeado. Nuestras respiraciones estaban entre cortadas. Reímos de no sé qué y me fui a atender.
Delfina: ¡Al fin nena! ¿Qué hacías que tardaste tanto? –Y que encuentre a Pedro saliendo de la cocina- ¡Hola Pepe! –Y entender todo.
Pepe: Hola Del –Dijo algo tímido- ¿Todo bien?
Delfi: Si, ¿ustedes? –Que me sonría picara. Claro que me iba a cargar de por vida.
Pau: Cocinábamos unas magdalenas.
Delfi: ¿Se van de picnic? –El humor de mi hermana.
Pepe: La ayude a hacer. Tiene pijama party. –Claro que cuando le conté se había reído bastante. “¿Quién era el nene de cinco años?” Se había burlado.
Obvio que ella se rio, se rieron juntos. Hasta que los fulmine con la mirada, Delfina se fue a ducharse y Pedro decidió irse. ¡Los espante con la mirada!
Pepe: Decile a las chicas que den créditos y que me recomienden como gran chef – ¡Se agrando Chacarita!
Como estas con las frases escritora, afloja. Bueno, sigamos.
Pau: Dale yo les digo, de paso les cuento la escenita de hace una hora.
Pepe: Dijiste privacidad –Que riéramos juntos.
Pau: ¡Te lo tomaste muy enserio!
Pepe: Obvio bueno… Chau
Pau: Toma –Le había guardado en una bolsa tres magdalenas- Negocios son negocios. - ¡Basta de frases!
Pepe: A medio saldar de todos modos.
Pau: Estamos un poco exigente hoy. –Que ría para que deje un pequeño beso en mi comisura, porque estábamos en la puerta de casa, afuera
Pepe: ¡Suerte en el pijama party!
Pau: Gracias. Es obvio que te morís por ir.
Pepe: Le voy a decir a los chicos de hacer uno en el patio de casa, más divertido –Reír para que él me salude con la mano, es que ya estaba en la calle caminando.
Volver a casa y encontrarme con Delfi comiendo una magdalena.
Pau: ¡Boluda! Es para llevar a casa de Cele.
Delfi: Tenes un montón… ¿Había llegado en un mal momento? –Pregunto mientras sacaba su toalla del pelo.
Pau: ¿Eh? No. ¿Por? –Hacerme la boluda es lo mejor que me sale.
Delfi: Tardaste tanto y cuando me atendiste estabas como si hubieras corrido un maratón. –Reir para adentro.
Pau: Ah, sí. Es que estábamos jugando a la mancha en el patio y no te habíamos escuchado.
Delfi: Claro y yo soy jugadora de Las Leonas, íntima amiga de Lucha – Ama hockey.
Pau: Bueno… Talento tenes.
Delfi: ¡Dale tarada!
Pau: ¡Quee! No te voy a contar nada, porque vos no me contas nada… Y además quedamos en que no íbamos a decir nada de nosotros. Así que chau –Todo ligerito para que ella se cague de risa (metafóricamente), que me contagie y salga para mi cuarto para buscar una ropa sencilla y cambiarme para ir a casa de Cele.
Mamá y papá llegaron a casa entonces me senté con ellos en el comedor porque le había convidado una magdalena a cada uno (seguro llego a casa de Cele con una magdalena para cada una) entonces de paso le conté que pasaba la noche en casa de mi amiga y de paso, le tire una indirecta (bastante directa) para que capte papa que me tenía que llevar. Ni ganas de caminar tantas cuadras.
Nueve y media (pasadita unos minutos) estaba tocando timbre en casa de Cele quien me recibió con alegría. Pasamos dentro y me encontré ya con Zai y Rochi.
Pau: Buenas –Saludarlas con alegría, ellas se lo merecen
Zai: ¿Todo bien? – Porque capto que esa sonrisa no la tenía porque sí.
Pau: Sip –Que suene la P- ¿ustedes?
 - Bien –Dijeron a coro.
Pau: ¿Las chicas, no llegaron?
Rochi: Lali me mandó un mensaje que todavía estaba esperando a su hermana que la busque…-Reímos. El humor con el que llegaría…
Cele: Y la otra boba me dijo que todavía se tenía que duchar, así que nada…
Zai: Jajajajaja es una colgada.
Mientras esperábamos a Lali y Romí mirábamos documentales totalmente aburridos, pero nada… A las chicas les entusiasmaba ver crímenes. ¡Qué horror!

La charla que  había formado era interesantísima: ¡Candy Crush! (Si, ese jueguito que medio mundo lo jugaba, que todos estaban obsesionados, incluso mis amigas) ¡Qué horror! (nuevamente)  Yo no entiendo que le ven de divertido a ese juego que consistía en sacar gelatinas con movimientos contados. La pregunta es ¿Cómo sabia de que se trataba si no jugué jamás?) ¿Sera por qué la escritora esta igual que tus amigas? Obsesionada con ese maldito juego, clavada en el nivel 33, sintiéndose un fracaso de persona.
Bueno, basta loco.
La cosa que mis amigas estaban muy en la suya con ese jueguito pedorro y no se me ocurrió otra idea que ¡Las magdalenas!
Pau: Cambiando de tema –Tosí a propósito, para que se callen. ¡Cotorras!- Yo sabía que Cele no nos iba a dar postre –La cargue a mi amiga- Entonces me conseguí un ayudante y bueno… Les preparamos magdalena a la Paula Chaves y Pedro Alfonso.
Zai: ¡Nah! ¡Jodeme que cocinaron juntos!
Pau: Bueno… Estábamos aburridos y se nos ocurrió cocinarles. Eso sí, den crédito y recomienden al nuevo Chef de Palermo –Las chicas rieron- ¡Se cree mil!
Lali: Jajajajaja es un tarado. Le voy a mandar un mensaje.
Por suerte cambiamos el tema de la charla, gracias a mi magdalenas (¡Gracias Pepe! Te debo una) esta vez seguimos hablando de la cocina. Más interesante que el Candy Crush seguro.

Continuara…

Buenasss. Dos capítulos!
Espero que les guste, yo en particular me mie de la risa escribiéndolo, pero la vista cambia en el que lo lee y no lo escribe ¿no? ¡Dejen sus comentarios!
Y no se rían de mi fracaso, y manden vidas loco.
JusPauliter.

Capitulo 49

El día nos ofreció una linda tarde, entonces para disfrutarla salimos con las chicas de compras colegiales, lo más triste… O no.
Es que solo nos quedaban cuatro días para que empiece las clases, por eso salíamos a comprar, además de pasar una linda tarde juntas.
Cuando terminamos de comprar lo necesario estuvimos de acuerdo en ir a tomar mate a casa de Romí que solo quedaba a tan solo dos cuadras de donde estábamos.
La dueña de la casa se encargó de preparar el mate mientras yo la ayudaba cortando porciones de torta que la mama de ella había hecho. Salimos las seis para el patio donde había una mesa de plástico y sillas pero nos gustaba más el pasto así que tiramos un mantel para las cosas y nos sentamos en el césped.
Es que todas nos dábamos el placer de arrancar los pastos y jugar con ellos. ¿Quién no lo hizo?
- Me da un poco de miedo… Y ya sé que los conozco hace un montón, pero es el momento – Lali vivía los nervios previos al almuerzo con la familia de Thiago. Mi amigo se la había jugado y la había invitado este sábado.
Zai: Son re buenos La, además te re quieren.
Lali: Si, pero porque todavía no saben que estoy con su bebe –Reímos. Es que Thiago es hijo único, demás está decir lo sobreprotectores que son con mi amigo (además que le dan todos los gustos).
Pau: ¡Te conocen hace un montón gorda! Además, seguro se dieron cuenta que había algo entre ustedes.
Cele: Claro, relaja… No sobreactúes sé vos misma.- Es que ella estuvo de novia, y ya le toco esos nervios.
Lali: ¡Voy a morir!
Rochi: Ya me la imagino, desde las diez de la mañana preparándose y taladrándonos la cabeza con sus nervios- Rochi la conoce de pies a cabeza, por algo son mejores amigas ¿no?
Lali: Mira eh, no quiero saber que vas hacer vos cuando te llegue un loquito –Reímos- Y te quiera presentar a su familia. No entiendo qué necesidad. ¡La puta madre!
Romí: Por más que le cantemos la cuarenta- Que dicho antiguo- ella va a seguir con sus nervios.
Lali: Pueden cambiar de tema también, no hablemos más de mí. ¿Qué tal vos con Gastón?
Zai: ¡Lo tenes locooo! –Todos sabíamos lo que había entre ellos. Hacían una pareja muy linda.
Romí: No pasó nada… Y me dan unas ganas de estampillarlo contra la pared. –Estampillarlo por lo lento. No porque la tenía loca de amor.
Rochi: Jajajaja pobre Gas. Es todo lento, todo tímido- Si no lo conocieras amiga. Ustedes también habían salido un par de veces, claro que no funciono y por los mismos motivos que le pasaban a Romí. De todos modos dejaron los rencores de lado y siguieron siendo amigos.
Zai: Vas a tener que remarla chiquita.

“¿Nos vemos?” Si vueltas. A Pedro.

Cele: ¡Saben lo que se me ocurrió! –Y lo dijo con tanta alegría- Podemos juntarnos en casa, miramos películas y hacemos el gran pijama party. -Alma de niña.

“Cuando quieras” Sonrei.

Zai: ¡Ay sí! –Ella también tenía alma de niña- Dale, por fis. –Y todas reímos.
Romí: Son dos nenas, pero me copa, dale.
Pau: Yo no tengo problema… Eso sí, no tengo bolsa de dormir.
Cele: Pero dormimos en colchones –Dijo obvia- Yo tengo algunos, de ultima compartimos.
Rochi: Yo… Tengo una cena con mis abuelos, viste que de vez en cuando se les raya y juntan a todos los nietos –Asentimos sonriente- No puedo faltar, pero vengo después.
Lali: Entonces ¿A qué hora?

“¿En media hora? En casa.”
“¿Me pongo lindo?” Sonrei.
“Si vos pensas que es necesario”

Pau: ¿A qué hora? –Es que estaba muy entusiasmada escribiendo.
Cele: Nueve y media –Repitió con media sonrisa.
Zai: Colgadita.
Pau: Puf. Bueno chicas tengo que irme. 21.30 estoy por tu casa. ¿Llevo algo?
Cele: No, no te hagas problema.
Pau: Okey. Nos vemos después –Empecé a saludarlas despidiéndome.
Lali: ¿A dónde vas tan apuradita?
Reí- A casa. – ¿A caso mentía? – Delfi está  por llegar y no tiene llave y mis viejos no están- También era verdad eso, pero Delfi no llegaba hasta tarde.
Rochi: ¿Desde cuándo tan buena hermana?
Pau: Roció me sorprende –Ella rio- Soy re buena hermana.
Lali: ¡Como mentirosa! –Me grito mientras me iba desde el patio acompañada de Romí, ella me acompañaba hasta la puerta- Saludo a Pepe –Y estalle en risas.
Romí: Jajajajaja es una tarada.
Pau: No sé qué tiene en darse cuenta siempre…
Romí: Te tiene calada.
Sonrei- Bueno, vos no digas nada –Reímos juntas para que deje un beso más en su mejilla- Chau Romí, nos vemos.
Romí: Chau Pochi.

Cuando llegue a casa, solo faltaban diez para que Pedro llegue. Solo quería pasar un rato con él, hacía tres días que por cosas mías o de él no nos veíamos. La última vez que nos vimos fue ese día que estaba feo y nos fuimos todos para Distinto, pasamos un lindo momentos todos juntos, pero no pude ni acercarme a él, es que como habíamos quedado que lo nuestro quedaba en nosotros, no podíamos andar los dos ahí, chapándonos delante de todos como si nada. Además no nos gustaba.
Sonó el timbre y fui a atender para encontrarlo con una sonrisa la cual me contagio una a mí.
Pau: Hola – Un paso para abrazarlo por su nuca y plantar tres besos seguidos.
Pepe: ¿Todo bien? –El también dejo dos besos más.
Pau: Si. No vale que desaparezca si no te mando un mensaje.
Pepe: Ya sabía que se venía algo, por eso ese recibimiento ¿no?
Pau: Tarado, te salude así porque hacia un montón que no nos veíamos, ni un mensaje, ni nada para avisar aunque sea que estas vivo.
Pepe: En pocas palabras: ¡Me extrañaste! Y yo también. ¿Haces mate?
Pau: ¿No te tomas una chocolatada conmigo?-Yo también aveces tenia alma de niña- Recién vengo de lo de Romí y tomamos mates toda la tarde.
Pepe: Si tenes masitas para mojar, acepto- Él también era un nene cuando quería- Así que se juntaron en lo de Romí –Y lo dijo para que saque data.
Reí- Sip- La P se hizo notar- Salimos a comprar las cosas para el colegio y de paso nos fuimos a su casa.
Pepe: ¡Ya las compraron! Son un quiebre.
Pau: ¿Por qué? A mí me copa comprar las cosas.
Pepe: Sos demasiado rara.
Pau: Hay que ponerle onda Pedro. Es el último año, tené en cuenta eso.
El me asintió- Todavía no sé qué voy a hacer de mi vida, y eso me da pánico- Le sonreí.
Pau: Bueno, yo tampoco tengo bien en claro lo que quiero estudiar, pero tenes tiempo. No mucho, pero lo tenes –Y esta vez me sonrió él.
Pepe: Vos siempre quisiste estudiar diseño indumentario–Era verdad.
Pau: Bueno si… Pero estoy indecisa- Nos encontrábamos sentados en el living mientras tomábamos mate.
Pepe: ¿Me estas jodiendo? ¡Vos! –Me mordí el labio sobrándolo.
Pau: Yo no soy indecisa- Y que ni yo me crea con lo que estaba diciendo. El estalle en risas y bueno… Contagiarme. - ¡Basta eu!
Pepe: Jajajaja no te sale mentir.
Pau: Cuando quiero sí.
Pepe: Ah, o sea que tengo que tener cuidado.
Pau: Y… Yo que vos.
Pepe: ¿Qué?
Reí – Me aburro Pedro, contate un chiste –Profesional en cambiar de tema. Si quieren mis consejos llamar al 0800… Ok. Basta.
Pepe: No se ninguno, además mis chistes no te gustan. –Es verdad, son muy malos. Pero los malos hacen reír mucho.
Pau: ¡Sos aburrido Pedro! Hace algo, una morisqueta, algo –Me reí de mí.
Pepe: No ¿Qué te crees que soy?
Pau: Mi amigo payaso. –Y reímos de nosequé.
Pepe: Basta, me aburriste vos a mí – Y se hizo el actor- Me voy.
Pau: No, no te vayas, dale. ¿Sabes que podemos hacer? Quiero llevar un postre, es que hoy nos juntamos en casa de Cele a dormir. Podemos hacer magdalenas.
Pepe: Si me das la mitad a mí, te ayudo.
Pau: Nah… Dale.
Pepe: Bueno, pero quiero recompensa.
Pau: ¡Sos un chanta!
Pepe: No. Negocios son negocios –Papel de abogado a lo que me hizo reír fuerte.
Pau: Dale tarado.
La chocolatada quedo a un lado para irnos a la cocina y sacar las cosas necesarias. Para que él se adueñe del recipiente que había elegido yo para hacer la maza.
Pau: Déjame a mí. Vos pones los ingredientes ¿queres? –Yo también era chanta – Dale, rompe los huevos que sabes hacerlo muy bien –Me miro con cara asesina, yo reí, mucho. - ¡Era un chiste hey!
Pepe: Ja, ja. – Pero lo hizo porque es obediente. O porque quiso.
Pau: ¡No ves que lo haces muy bien! –Y me reí de él (no con él)- Mala onda.
Pepe: ¿Decime que gracia me puede dar que te estés riéndote de mí? Ahora no te ayudo nada –Y reí nuevamente. El me miro feo y se estaba yendo cuando lo agarre del brazo.
Pau: Como si no supieras que me encanta joderte.
Pepe: No, si me acabo de dar cuenta –Reí y otra vez me fulmino con una sola mirada.
Pau: Para… Estábamos cocinando juntos.
Pepe: Me sacas el bol para ayudarte y encima que te ayudo echando estas… Estas cosas –Reírnos juntos- Te me reis en la cara tarada –Y que lo abrace fuerte. Es un tarado importante.
Pau: Te juro que… Que no lo hago de mala –Y si, ya me había tentado- Perdón –Seguir riéndome – Perdón Pepe, es que me da gracia… Pareces un nene de cinco años.
Pepe: Basta, me estas boludeando mal.
Pau: Jajajajaja no para… Enserio –Paula ponete seria, estas a punto de perder a un amigo. Inhala, exhala. ¡Lo logre! – Pedro, para –Es que él es muy calentón y ya se estaba yendo de casa. No sé como pero logre frenarlo, se sentia humillado. Posta que estaba enojado, y me daba gracia porque enserio parecía un nene. Lo agarre de las dos mejillas para que siga bardeandome y yo que casi no aguantaba la risa- Pedro, baja un poco –Se lo dije suave- Enserio no quería que te enojes, perdón… Era solo un chiste.
Pepe: Son malísimos tus chistes nena.
Le sonreí- Sos un nene, no te podes enojar así.
Pepe: ¿Ah no? ¿Y cómo lo hice?  Soltame –Me saco las manos de sus mejillas y bueno… Me tuve que reír. Pero antes que se vaya otra vez lo tome del brazo y me abalance a él para tomarlo de nuevo de sus mejillas y besarlo. ¡Bueno hey! De alguna manera lo tenía que frenar. Lo que me dio más gracia es que se hacia el duro para correrme de él, pero claro que insistí (todo para no perder a un amigo, que quede claro) y termino acoplándose a los pocos segundos y que me tome de mi cintura para pegarme más a su cuerpo. Cagarme de risa en medio del beso, que él quiera terminarlo, pero que yo no, entonces seguirlo.
Pau: ¿Seguimos cocinando? Ah, y te dejo revolver si queres –Sonreírle y oprimir una risa. Me iba a comer una.
Que no me diga nada, pero que se vaya directo a la cocina. Que él tenga el mando de todas las cosas, claro que yo lo dirigía y lo ayudaba. Ni en pedo lo dejaba solo en la cocina.
¡Se había calmado y reinaba la paz!
Pepe: ¿Cuándo hay que sacarlos? –Las magdalenas ya estaban en el horno.
Pau: Mmm en 40 minutos.

Continuara…

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JusPauliter.

jueves, 25 de julio de 2013

Capitulo 48

“Necesito a mi enfermera por favor. Ya”
“En quince voy, pero como Paula, la amiga”
“Pilla”

El día estaba totalmente nublado, a punto de llover, con un poco de viento lo que hacía que no haya calor.
Me había terminado de bañar y por eso me fui abajo para ver que hacían mis viejos. Los encontré en la cocina armando el bolso matero.
Pepe: ¿Se van a pasear?
Ana: Vamos al campo ¿no venís?
Negué- Pásenla lindo.
Horacio: Vamos hijo, no vas a estar solo acá.
Pepe: Viene Paula a tomar mate –Sonrei.
Ana: Aaah –Y me sonrió- Es tan linda Paulita, me gusta para vos Pepe.
Pepe: ¡Somos amigos ma!
Ana: ¿Y? Con tu papá éramos amigos hasta que él se animó y bueno… Acá estamos –Sonrío.
Horacio: No seas pesada Ana, déjalo. Dale vamos.
Ana: Chau Pepe, cualquier cosa llama ¿sí? –Asentí- Saludos a Pau.
Horacio: Chau nene, cuídate la pierna.
Sonrei y me despedí de ellos.
Fui a la cocina para preparar el termo con agua y que toque el timbre mientras esperaba a que este el agua.
Atender y encontrarme con una Paula y sus anteojos de sol, una sonrisa, remera manga corta y short de jean.
Pau: ¡Hola! –Dijo con entusiasmo a lo que me hizo sonreír.
Pepe: Hola –Dije con más entusiasmo para que ella ría, me abrace del cuello y deje un beso en mi mejilla para que pase y se ponga cómoda en uno de los sillones. Yo cerrar la puerta- Llamo Thiago, para juntarnos en Distinto ya que esta horrible.
Asentí- Si me llevas a caballito, dale.
Entonces ella me miro seria- ¡Podes pedalear!
Pepe: Si, ¿Y vos?- Claro, yo no tenía bicicleta. Bueno si, tenía pero Federico se la había llevado para ir a trabajar.
Pau: Cierto que vos no tenes –Sonrei- Bueno, me llevas en el caño.
Pepe: Intento llevarte, que se yo.
Pau: No, pido un taxi, fue. ¿Estás solo?
Pepe: ¿Si, por?
Pau: Que se yo, preguntaba –Reí- Bueno ¿vamos? Lleva el termo.
Pepe: Menos mal que prepare el agua –Me fui para la cocina para terminar de preparar lo que había empezado.
Cuando siento que me abraza por la cintura apoyando su mentón en mi hombro me quedo perplejo y termino de secarme las manos para darme vuelta y encontrarme a una Paula distinta, sonriente… Pero rara.
Y cuando estaba por hablar fue cuando ella se acercó para besarme delicadamente, cuando caí en lo que estaba sucediendo pase mis brazos por su cintura para atraerla más a mi cuerpo y unirme a ese beso… Inesperado pero lindo.
A los pocos minutos fue cuando me separe, porque creo que era lo correcto y… Y además tenía que terminar el termo.
Le sonreí, aunque ella seguía con los ojos cerrados, y nuestras frentes se chocaban.
Pepe: ¿Qué fue eso? –Entonces ella abrió los ojos para después separarse un poco más.
Pau: Creo que te cuesta identificar las cosas ¿no?
Sonrei- Tarada.
Pau: Fue… Un simple beso.
Pepe: Yo leí en el mensaje que venias como “Paula, la amiga”
Pau: Ya se… Bueno, si te molesta perdóname por besarte, vos siempre lo haces y no te digo nada, al contrario me gusta.
Pepe: A mí también me gusto –Pero fue en vano porque ella se fue para el living. Entonces la seguí, la frene para que se dé vuelta y deje un pequeño beso en sus labios- Me encanta que te agarre esa locura, vengas y me beses, solo que lo tome de improviso, no me lo esperaba.
Pau: Es más lindo que suceda cuando menos te lo esperas ¿no?
Asentí sonriendo- Llamo al taxi –Le robe un beso a lo que ella sonrió y me fui para marcar el número.

Camino a Distinto, lugar donde siempre nos juntábamos con los chicos… Salvo en el verano, es que ahí no había pileta. Ahora que lo pienso estaría bueno que haya eh. Cuestión de planteárselo a Thiago, es que el dueño de la casa (regalo de sus abuelos). Como decía, camino a Distinto le avisamos a Thiago que estábamos yendo a lo cual recibí una parva de cargadas de parte de él, es que hoy temprano le había dicho que no iba a salir de casa y bueno… Acá estaba, yendo con Paula. “Te tiene tarado amigo” nada que ver, solamente me copo la idea de ir para allá y juntarnos todos juntos.
Gas: Y me invito a la casa… Pero no pasó nada, porque ella es histérica – Tenia una amigo lento y a la vez ganador.
Pepe: Sos un lento pibe –Estábamos los tres tratando de prender la estufa, es que hacia frio dentro.
Thiago: Ahora… ¿Cómo no te la comiste? Si decís que te tiene tan loco.
Gas: Es que no sabía cómo encararla boludo, o sea… Si te corre la cara dos veces ¡Ya fue!
Pepe: Pero si decís que ella gusta de vos, yo la encaro por tercera vez. –Rio, porque me acuerdo lo difícil que me la había hecho Paula. Y eso que era simplemente un juego de nosotros dos.
Pau: Ya está el agua –Dijo viniendo a nosotros- Ustedes siguen rascándose. ¡Hace frio chicos!
Thiago: Bue, bue… Te hubieras traído un buzo o te hubieras puesto un jean, algo largo. ¿Qué necesidad de venir de short tan cortito? –Sonrei, estaba totalmente de acuerdo.
Pau: Porque temprano estaba re lindo, yo que sabía que se iba a levantar viento e iba a ver tormenta.
Las demás chicas llegaron con el termo y las galletitas así que no nos quedó otra que dejar de charlar para prender la estufa.
Entonces entre mates y charlas se nos pasó la tarde, porque cuando quisimos acordar ya eran las 21.00 y seguíamos a pura charla.
Pepe: Che ¿Qué vamos a hacer? Ya son las 21.00
Romí: ¿Y si aprovechamos del fuego y vamos a comprar unas masas para pizza?
Lali: Ay sí.
Pau: El problema que está lloviendo y el único almacén cerca está a… ¿Cinco cuadras?
Thiago: Bueno… Pero podemos ir en bici.
Pepe: Yo voy si quieren. Tengo algo de plata –El problema de la plata, obviamente.
Lali: Yo de pedo traje la billetera. ¿Vamos Pepe?
Cele: Los acompaño… Tengamos en cuenta que hay que comprar algo para tomar, con todo no van a poder.-Cele siempre pensaba en lo más mínimo. En las vacaciones, allá en Mar del Plata ella siempre organizaba la lista para comprar en el supermercado, es que si la armaba otro, comprábamos cualquier cosa.
Pepe: ¡Te robo la bici Gas!
Pau: Este flaco me está cargando. Me hizo venir en taxi y ahora se va en bici.
Zai: Esta más bien que todos nosotros juntos –Reí.
Pepe: Todo por comida. Además me querías hacerte llevar en el caño, tenía que pedalear por dos, ni en pedo.
Salimos los tres para el almacén, de más está decir que volvimos todos empapados y que por pura suerte Thiago tenía toallas. Lo único que nos faltaba es que nos enfermemos.  
Pero valdría la pena, porque a la hora estábamos comiendo la primer pizza de cinco que compramos.
De más está decir que la seguimos pasando bien, porque no sé qué tenían estos pibes… Pero siempre la pasábamos bien.
Romí: ¡Pepe! –Me llamo, desde la cocina. Estábamos todos en el living, ella ordenaba.
Pepe: ¿Qué? –Pregunte, para pararme e ir a donde estaba.
Romí: Necesito tu ayuda –Me dijo divertida. Tenía una lucha contra la ventanilla que estaba un poco alta y no la alcanzaba –Entra un vientito y me congela la espalda –Reímos.
Pepe: A ver enana –Reí. Ella no era enana pero tenía unos pocos centímetros menos que yo. En cambio a mi no me costó nada cerrar la ventana - ¡Listo!
Romí: ¡Gracias Pepe! –Sonrei.
Pepe: ¿Te ayudo con esto? –Porque vi unas cuantas tazas y al lado un frasco de café.
Romí: Ah, buenísimo, dale.
Pepe: Pensé que me ibas a decir que no. –Le susurre.
Romí: ¡Ah bue! –Era una gran actriz- No, si te molesta no hay problema.
Pepe: Te estoy cargando. ¿Qué onda Gas? –Es que la chica de la que estaba hablando Gas hace más o menos dos horas atrás era esta rubia de ojos verdes.
Romí: Nada –Dijo tímida- Es un poco…
Pepe: Lento –Reímos juntos.
Romí: Lo invite hoy a casa –Y yo la mire sorprendido, yo también era un gran actor – Bueno, a tomar mate… Pero, después llamo Thiago y nos vinimos para acá.
Pepe: ¿Ni un piquito?
Romí: Jajajaja no. Es que es todo tímido, y a mí no me gusta avanzar, prefiero que avance el otro –Asentís- Pero bueno… Igual, me encaro dos veces pero también me da vergüenza.
Pepe: Ah, o sea que son los dos –Y ella asintió, tímida- Él es bueno…No te va a cagar, si ese el miedo que tenes.
Romí: Viste que es un poco difícil confiar en la otra persona, cuando no la conoces, casi nada.
Pepe: Si –Sonrío- Confía en su amigo, bueno también somos amigos ¿no?
Romí: Jajajaja claro. ¿Y vos, qué onda con Pau? ¿Se arreglaron?
Pepe: Si, pero me prohibieron hablar –Reímos- Nah, está todo bien… Solo que el otro día estaba un poco alterada y bueno, Thiago se zafo un poco. –Ella asintió.
Romí: ¿Sabes que opino? –La mire curioso- Que puede que quieran respetar su amistad… Pero están muertos de miedos, porque… No quieren enamorarse. Y lo peor es que hacen una muy linda pareja.
Y no sabía que decirle.
Pepe: Somos muy complicados… Los dos. Y capaz tenes razón, pero por ahora estamos bien así.
Romí: Y me parece bien, o sea, es cosa suya. Pero lo que veo yo es eso. Te apuesto lo que quieras que uno termina enamorándose, tarde o temprano.  –Me sonrió y se fue a llevar las tazas al living.
¿Con que tupe me dejaba así, solo?
Sabía que lo que decía Romí tenía mucha lógica, porque si me lo ponía a pensar era muy real.
Por eso Paula no quería dar el paso ese (además de que lo quería hacer con alguien que ame, posta)
Por eso tanta histeria de ambas parte.
Por eso cero compromiso y el “Sos libre” que nos remarcábamos siempre.
No quería enamorarme de Paula, va… ¡No quiero! Pero tampoco quiero cortarle el rostro por el miedo a enamorarme de mi amiga.
A ver, es mi amiga, pero también es mujer.
- ¡Pedro! –Que me haya tildado fuerte, para cuando ella me grite salte del susto- Te tildaste ¿estás bien? –Me sonrió, porque Paula siempre sonreía.
Pepe: Si… Solo me colgué.
Pau: No, veo –Se apoyó en la mesada- ¿Y que hablaban tanto con Romí?
Yo seguía echándole agua a las tazas.
Pepe: Nada concreto-  Chusma
Pau: Ah… ¿Enserio estas bien? –La mire divertido- Digo, estas un poco colgado, cortante…
Pepe: Estoy bien Pau –La vi asentir - ¿Me ayudas?
Pau: ¿Me das un beso? – Me susurro cuando se acercó un poco más a mí.
Pepe: Están los chicos… Y me remarcaste lo de intimidad, nosotros dos –De todos modos la tome de la cintura.
Pau: Jajajajaja solo uno.
Entonces deje un beso sentido en su comisura. Le sonreí y me lleve dos tazas más para el living.
Ella llego a los pocos segundos con dos tazas más.
Pau: Es tuya –Se sentó al lado mío para que me deje una taza.
Pepe: Gracias –Le sonreí.
Thiago: Bueno, como es la última semana de las vacaciones, organicemos algo.
Zai: ¿Caen que es el último año de colegio, no?
Pepe: No –Todos me miraron- Es horrible boludos. Ni siquiera sé que voy a hacer de mi vida.
Lali: Ponete las pilas Pepito eh.
Todos sabían que me gustaba la producción, pero ahora… Me gustaban muchas cosas más. Creo que tenía que tener una charla seria con mis viejos.
Romí: Yo pienso en todo lo que nos espera y a contrario de Pepe me pongo feliz.
Pau: ¡Independencia pura!
Zai: A mí me da un poquito de cosa también… Es como que si te vas a vivir sola tenes que mantenerte, no te levanta ni tu mama, no te hacen el desayuno…
Pepe: Yo me quedo hasta los treinta con mis viejos, fue.
Pau: Bebe de mamá –Dijo divertida.
Pepe: A no ser que me mude con vos –Le dije divertido.
Pau: No duramos ni media hora con lo desordenado que sos vos –Reímos.


Continuara…
¡Gracias por los comentarios! 
Y sigan, por fas. Es re lindo que te lleguen comentarios, aunque sean buenos o malos.
JusPauliter.

domingo, 21 de julio de 2013

Capitulo 47

Cortaba la pizza mientras ella se me reía por detrás, apoyó sus manos en mis hombros y sentí todo su cuerpo apoyándose al mío.
Pau: ¡Sos chueco hasta para cortar las pizzas Pedro! –Me reto, divertida.
No era chueco, ella lo era.
Pepe: Vos sos chueca, hacete cargo. Y nunca corte una pizza en mi vida –Reconocí, orgulloso.
Pau: Bebe de mamá.
Sonrei.
Habíamos echo las pases esta tarde, y como no le había comprado chocolate esta vez (tenía un poco de miedo) me obligó a que la invite a casa a cenar. Como mis viejos cenaban en lo de mi hermana no tuve problema.

Flashback
Caminaba para su casa, bueno o eso intentaba. El alta me lo habían dado esta mañana y debía hacer reposo. Pero quedarme en mi cama no me iba a quedar, y menos si tenía que hablar con Paula.
Cuando llegue, al tocar timbre sorpresivamente me atendió Zaira a quien le sonreí con un poco de vergüenza.
Zai: ¡Pepe! ¿Qué haces acá? ¿No tendrías que estar descansando?
Sonrei y asentí, porque era verdad.
Pepe: Em bueno yo…
Zai: ¡Pasa! Pau está en la cocina justo sacaba una torta. ¿Te quedas a tomar mate no?
Amaba a Zaira, pero hoy especialmente estaba insoportable con la preguntas, hablaba, hablaba y hablaba. Y eso que recién había llegado.
Pau: Pepe –Me dijo sorprendida cuando se acercó a nosotros- ¿No tendrías que estar en la cama?
Pepe: Si, bueno…
Zaira me miro divertida- Mejor preparo el mate.
Ella me sonrió- ¿Estas bien?
Pepe: No… Digo, sí. Mejor me voy
Pau: ¿Por?
Pepe: Venia a hablar pero…
Zai: ¿Vamos al patio?
Pau: Si, dale.
Pepe: Yo…
Pau: Dale amargo, vamos. –No pude decir más nada – Quédate, después hablamos –Me susurro.
Asentí, nada más.
Zai: Entonces ¿Cuándo te dieron en alta Pepe?
Y si, seguía con las preguntas.
Estuvimos toda la tarde hablando, bueno, en realidad ella hablaban sin parar, yo para mi suerte Miguel salió al patio y pude hablar de otra cosa que no sea moda, o chicos, o alcohol… Charlas de minas.
Alrededor de las 18.00 Zai seguía acá y a mí me había empezado a doler la pierna así que decidí irme.
Pepe: Bueno chicas, yo me voy
Pau: ¿Ya?
Pepe: Voy a tomar algo para la pierna, no doy más.
Zai: Te acompañamos si queres.
Pepe: No, está bien –Sonrei amable
Pau: Bueno, después… No sé.
Reí- Chau –Deje un beso en su mejilla- Nos vemos Zai.
Zai: Chau Pepe, cuídate la pierna –Sonrei y asentí.
Entonces, sin más que hacer volví para casa, no habíamos hablado pero por suerte la pasamos bien los tres.
No iba ni por la segunda cuadra cuando me entra un mensaje de Paula: “Pepe, báncame en la esquina. Ahí voy”
Entonces camine hasta la esquina y me senté, posta que me dolía.
Al ratito llego con su bicicleta.
Pepe: Una cuadra, una
Pau: ¿Qué? Es más rápido.
Pepe: Considerando como caminas… ¿La echaste a Zai?
Pau: Se fue para que hablemos –Sonrei- Escúchame, prométeme que no vas a contar más nada de lo que hacemos, o lo que no hacemos.
Pepe: Es más lo que no hacemos que lo que si hacemos
Pau: Por eso te digo.
Pepe: Jajajajaja. Lo prometo, pero enserio fue así como te dije. Fue Thiago que me pregunto algo en voz alta y bueno… Alrededor nuestro estaban todos los chicos.
Pau: Un poco de intimidad no nos va a venir nada mal… Quiero decir, que nos reservemos un poco con las cosas.
Pepe: Si, ya se. Está bien. Trato echo –Nos dimos las manos- Te invito una pizza ya que no te traje chocolates esta vez.
Pau: ¿Dónde? Si no tendrías que salir de tu casa, de tu cama.
Pepe: Bueno, nos quedamos en casa y si queres nos vamos a mi cuarto para que descanse, mamá.
Pau: Tarado. Bueno, a las 21.00 estoy allá.
Sonrei- Buenísimo. ¿Me prestas la bici?
Ella sonrió.

Fin Flashback.

Pau: ¡Esto no vale Pedro! Vos te la pasas todo el día jugando a esto. –Creo que me lo había ducho diez veces.
Y de la nada nos encontrábamos en mi cuarto comiendo la pizza y jugando a la play.
Pepe: Cállate, lo decís porque venís perdiendo.  ¿No era que siempre jugabas con tu primo?
Pau: A los diez años jugaba con mi primo hey. Yo no juego más Pedro, es cualquiera… Mira, te sabes todos los truquitos, tenes el mejor equipo… No da.
Pepe: Jajajajaja deja de llorar… ¡Gooooool!  -Y sí. El que se distrae…
Pau: Nah, yo me voy… Chau.
Pepe: Eu para
Porque si, se estaba yendo. La alcance a agarrar de un pie para que se caiga en el piso y riamos los dos.
Pau: Au –Se refregó la cabeza, se la había dado con el borde de la cama.
Pepe: Eso te pasa por calentona.
Pau: Y perdedora –Susurro.
Pepe: Y perdedora –Dije divertido- Que bueno que lo reconozcas
Pau: Obvio que lo reconozco.
Sonrei.
Pau: ¿Qué? –Levante una ceja- ¿Por qué te sonreís así?
Pepe: Que se yo –Levante un hombro.
Me levante para apagar la play y prender la tele, nuevamente ir a la cama para sentarme.
Pepe: Mira –Dije con emoción- ¡El Náufrago!  
Pau: Es re larga Pedro –Se quejó.
Pepe: Dale… Empezó hace rato, mirémosla.
No dijo nada más y ella se sentó al lado mío. Estaba tan entretenido mirando la película que no me percate que Paula había terminado acostada sobre mis piernas ya casi dormida.
Pepe: Pau –Le susurre.
Ella dijo algo entre dientes que no logre entender y se dio vuelta para mirarme.
Pepe: Ya es un poco tarde…
Pau: Mmm ¿Qué hora es?
Pepe: Van a ser la 1.30
Pau: ¿Eh? La puta madre. Me tengo que ir.
Pepe: Te acompaño, vamos.
Pau: No, enserio… Tenes la pierna echa mierda
Pepe: Dale, no voy a dejar que te vayas sola.
Ella me sonrió y bajamos para que ella agarre sus cosas y salgamos de casa para la suya.
Pau: Enserio no era necesario… Son tres cuadras.
Pepe: Pero son casi las dos de la noche Paula, ¿queres que te violen?
Pau: Jajajajaja exagerado.
Pepe: Bueno, mañana te toca hacer de enfermera –Ella me miro con cara rara- Y si, anoche se quedó mi hermana Lu, a la mañana mamá, a la tarde me la tuve que arreglar yo solito. Mañana vos.
Pau: ¡Ni en pedo!
Pepe: Ay che… Soy tu amigo.
Pau: Sé con qué intenciones venia eso de enfermerita, no soy igual a la del hospital eh.
Reí para que ella también lo haga.
Pepe: Te pusiste celosa –Susurre.
Pau: Puf, imagínate.
Sonrei no creyéndole nada, absolutamente nada.
Cuando llegamos a su cuadra pare para despedirme.
Pepe: Me vuelvo.
Ella sonrió- Gracias por acompañarme… ¿No te queres llevar de nuevo la bici?  
Pepe: Por favor –Reímos.
Pau: Te haces el cancherito eh.
Pepe: Soy canchero.
Pau: Se…
Pepe: Chau, nos vemos
Deje un beso en su mejilla para que ella acaricie mis mejillas con sus manos y unamos nuestros labios, abrazarla de la cintura dejándome llevar por ella, disfrutando del beso hasta que ella lo corto y nos sonreímos a penas.

Pau: Hasta mañana… Cuídate esa pierna.

Continuara...
Por favor, comenten... Sean buenitos. Me copa muchísimo escribir esta historia, pero si no me incentivan en difícil.
JusPauliter.

viernes, 19 de julio de 2013

Capitulo 46

Zai: ¿Me podes decir por qué?- Grito susurrando.
Reí. Hacía más de quince minutos estábamos afuera, en el patio de Pedro, porque me había pedido que le cuente y bueno… Tuve que aceptar las consecuencias.  
Pau: ¡Ye te lo dije más de treinta veces Zai! ¡No da! –También le grite en susurro.
Zai: ¡Es que no te entiendo boluda! Esta muerto por vos, vos también… Admitamos que un poco te mueve el piso.
Pau: Basta Zai, enserio.
Zai: Solo te lo digo para tu bien, no pueden ser tan tarados, se gustan, tienen confianza, muchísima tienen y no se animan… Es una boludez.
Pau: Bueno yo no lo tengo como una boludez. El día que lo haga lo quiero hacer con una persona que en verdad me gusta y que en verdad estoy enamorada. Todo esto con Pedro es un juego, y si no se hubiera enterado nadie sería mucho mejor. Vamos adentro, dale. – Le di punto a la conversación, que al principio me dio risa, hasta un poco de ternura, sabía que Zai lo decía de buena onda, porque le gustaba la pareja que hacía con Pedro, pero tampoco la pavada. Es una decisión tomada y por suerte Pedro me había entendido.
Zai: Esta bien Pochi –Me dijo con media sonrisa- ¿Entramos? –Asentí sonriente.
Entonces nos unimos a todo el grupo que estaba en el living.
Pepe: Chicas ¿quieren helado?
Pau: ¿No nos esperaron?
Lali: También, estaban ahí afuera desde hace una hora –reí.
Zai: Yo si quiero.
Pau: Yo paso –Me senté al lado de Thiago – Hola –Le pegue en su pierna.
Thiago: ¡Ay, boluda! –Grito y yo reí.
Pau: ¡Que flojito!
Thiago: ¿Paso algo ahí afuera con Zai?
Pau: No, solo hablábamos –Le sonreí- Hablando de paso –reí fuerte.
Thiago: ¿Qué paso?
Pau: Eso quiero saber yo... ¿Qué paso en las playas de Mar del Plata? –Le dije en tono bajo.
Thiago: Cállate tarada
Pau: Contame eu.
Thiago: Boluda no puedo. Me mata –Reímos-
Pau: Te tiene cortito eh. ¿Puedo hacer una pregunta? Solo de introducción.
Thiago: Jajajaja dale.
Pau: ¿Se cuidaron? –Le pregunte en el oído.
El asintió con una sonrisa. Qué alivio.
Zai me había mandado un mensaje la semana pasada comentándome el lindo momento que habían pasado Lali y Thiago después que él le pida cenar en un parador de la playa.
Pau: La tenes toda tontita a mi amiga –Rio-
Thiago: ¿Y vos? Pobre Pedro.
Pau: ¡Jodeme que te conto! –Toda esta charla se mantenía al margen de un tono de voz bajísimo.
Él se rio fuerte.
Pau: Te juro que lo mato. ¡Pedroo!
Thiago: Hey para –Me agarro del brazo, es que ya me había parado en busca de Pedro. ¿Qué necesidad? ¡Dios! – No es tan grave Pau, baja.
Pau: Es muy fácil decirlo, porque vos no quedas como una idiota, histérica frente a todos tus amigos.
Pedro: Hey ¿Qué paso?
Pau: Paso… Paso que sos un idiota Pedro, eso paso.
Thiago: Para Pau, enserio… No es lo que vos pensas.
Pau: Es que estoy harta de todo esto. ¿No se enojan? me voy a casa. –Dije ya con la voz quebrada.
Lali: Hey gorda, no exageres, no es para tanto… Creo que es lógico tu pensamiento.
Pau: Pero no se tenía que enterar todo el mundo. Nos vemos chicos.
Pepe: No entiendo nada –Le dijo a Thiago.
Y enseguida me atajo del brazo mientras yo estaba a punto de salir por la puerta de su casa.
Pepe: ¡Podes parar! No entiendo nada, enserio Paula ¿Qué hice?
Pau: ¡Encima me preguntas! No, si vos no podes ser tan cara rota. Basta Pedro, enserio… Creo que esto no da para más. Nos estamos lastimando –Baje un cambio. Porque estábamos afuera- No me gusta todo esto de hacerte planteos, pero es que me da bronca. ¿Tanta necesidad de contarles a los chicos lo que había pasado? Te olvidaste de todo lo que te dije de: nosotros, intimo.
Pepe: Pau, escúchame –El también bajo un poco- Es verdad que les conté… Pero no fue mi intención –Y revolee los ojos para irme ya a casa. El me freno- ¿Me podes escuchar? Le comente a Thiago por debajo, somos como hermanos, él sabe todo… Cuando me quise acordar le estaba contando al resto, porque ellos me lo pidieron.
Pau: Ah, claro… Y vos no sabes decir no Pedro. Me voy a casa… Otro día hablamos ¿sí?
Pepe: Perdóname, enserio.
Pau: Te juro que te mataría –Le dije suave- Sos tan… Tan estúpido.
Él me sonrió y se acercó más a mí.
Pau: Basta enserio. Chau- Cachete con cachete y salir caminando para casa.
Pepe: Paula…
Pero no le hice caso y salí para casa con humor menos tres, por la humillación y el enojo enorme que tenía con Pedro. Pienso que, se nos está yendo de las mano, todo se está volviendo complicado, no nos entendemos, no nos respetamos y… No me gusta para nada esto. La paso bien con Pedro en los momentos en que estamos solos, es divertido y bueno, pero lo de bueno y divertido también tiene de tarado, de boca floja, no puede guardar una, solo una cosa.
Escuche a alguien mi nombre gritar, entonces me di la vuelta para encontrarme a Thiago.
Thiago: Espera… Espera Pochi.
Bufe, y me pare.
Pau: Ya está Thiago, no te metas ¿sí? Te lo digo de la mejor, pero complica todo.
Thiago: Para Pau… Enserio, tuve la culpa yo no te la agarres con Pedro –Entonces no dije nada para que el siga hablando- Es verdad que él me conto, pero cuando el resto pregunto que me estaba diciendo, el que se le escapo fue a mí. El no tuvo nada que ver boluda.
Negué: Basta, enserio –Sonrei y deje un beso en su mejilla.
Cuando llegue a casa las luces estaban todas apagadas, todo en silencio, pero afuera se escuchaban risas y murmullos, entonces prendí la luz para no tragarme nada e ir a ver qué pasaba en el patio.
Me los encontré a papá y mamá cenando y riendo, como la típica cena romántica.
Pau: ¡Ay perdón! –Dije ya divertida, aunque sentia algo de culpa- No sabía… Ustedes sigan, yo me voy a dormir.
Ale: Hey para –Entonces me arrime devuelta- ¿Paso algo? Tan temprano digo… Recién son las 23.00.
Negué- Solo estaba cansada –Sabia que no me lo iban a creer, pero da igual- Disfruten –Sonrei y les tire  un beso para dejarlos solos.
Fui a mi habitación para acostarme y ni siquiera me puse a pensar lo que había pasado, necesitaba despejarme porque si me daba manija iba a lo de Pedro a matarlo.

Cuando me desperté fije mi teléfono y tenía un mensaje de Pedro, que ni lo abrí, entonces  me levante para desayunar con mamá y Delfi.
Pau: Hola ma –Sonrei-  Hola Del –Las salude a las dos con un beso en la mejilla.
Ale: Hola mi amor. ¿Dormiste bien? –asentí.
Pau: Tengo hambre.
Ale: Hay café y bueno, tostadas. –Las mismas estaban en la mesa, Del comía de ellas.
Busque mi taza de café y me senté junto a ellas.
Ale: Nos invitó Pinqui para ir a pasar el día allá ¿Qué les parece?
Del: Yo no puedo ma, quede con las chicas.
Pau: Yo si voy –Le sonreí- Hace banda no lo veo.
Ale: Va a estar re contento de que vayas. Entonces Del, ¿Te arreglas con la comida? En el frízer hay hamburguesas para hacer.
Ella asintió.
Salimos con papá y mamá para El Tigre antes del mediodía, sabía que la iba a pasar bien porque además de Pinqui también vivían mis primas allá, y hacia bastante que no las veía también. Nos llevábamos bien entre todas.
Cuando llegamos Pinqui nos saludó amablemente y pasamos a su casa para alistar unas cosas e ir a buscar su lancha. Día de navegación con amigos.
Con  las chicas charlamos bastante y además sacamos fotos toda la tarde, para que alrededor de las 19.00 volvamos para Tigre.
Pisamos tierra y me empezaron a llegar llamadas perdidas de Delfi, Zai y Thiago. Enseguida llame a Delfi, para ver si había pasado algo.
Delfi: ¡Al fin Pocha!
Pau: ¿Qué paso Del? Recién volvimos de navegar y me llegan llamadas tuyas de Zai y Thiago. ¿Coincidencia o posta paso algo?
Delfi: Em no… Pepe, tuvo un accidente. Solo te queríamos avisar… Pero bueno.
Pau: ¿Qué…Que paso?
Delfi: Bueno, lo atropello una moto… Está bien, dolorido, haciéndose estudios.
Pau: ¿Pero está bien? ¿Cómo lo atropellaron? ¿Cuándo?
Ella suspiro- Em, fue hoy a la tarde… Temprano. Está bien Pau, solo que te queríamos avisar. Tiene una de las piernas lastimadas y hasta donde yo se le tenían que hacer estudios en la cabeza por si tiene alguna secuela interna, ya que pego con la cabeza en la calle.
Quede tildada varios segundos. Y cuando caí suspire con alivio, porque al menos no le había pasado nada grave.
Delfi: Sigue… Sigue internado, por si llegas y lo queres ver. Están los chicos allá, me aviso Zai que se van a quedar un rato más.
Pau: Ay la puta madre… ¡Gracias Delfi! Creo que nos volvemos en un ratito. Ahora lo llamo, gracias enserio.
Delfi: No hay porque Pochi, y no te preocupes, él está bien.
Pau: Dice mama que ahora vamos para casa.
Delfi: Dale, nos vemos Pochi
Pau: Chau –Sonrei.

Miguel: Hey ¿Qué paso?
Pau: Pedro tuvo un accidente.
Ale: ¿Está bien? –Asentí.
Pau: Me dijo Del que solo fueron moretones.
Miguel: ¡Menos mal!
Pau: ¿No me llevas pa? Sigue internado.
Miguel: Si, dale… Ya nos íbamos igual.
En el camino le mande un mensaje a Zai: “Gorda, recién me entero lo de Pedro. Estoy yendo para allá. ¿Vos estas?” A lo que en pocos minutos me respondió: “Pochi, si estoy acá… Veni dale”
Entonces le dije a papá que me lleve al hospital para encontrarme a Zai y La afuera sentadas en los escalones.
Pau: Despues te llamo para que me busques ¿sí?
Miguel: Dale, saludos a Pepe –Sonrei y baje de la camioneta.

Lali: Hey –Me sonrió y me abrazo- ¿Estas bien?
Pau: Jajaja si, con bronca… -Salude a Zai- Estaba en el rio, sin señal y le viene a pasar esto a Pedro.
Zai: Tranqui, no es tan grave. Un poco se enojó que no hayas venido.                              
Pau: Vine porque es mi amigo igual eh. –Ellas sonrieron- El enojo sigue.
Lali: Son unos tarados lindos –Reí- Pasa… Es el cuarto 37, adentro están los chicos y en pasillo están Anita con Horacio.
Pau: Que caras duras… Los viejos afuera y los pibes adentro –Reí- ¿No vienen?
Zai: Estuvimos todo el día adentro, y ya el olor que tienen estos lugares es infumable
Sonrei- Ahora vuelvo entonces.
Llegue al pasillo y los encontré a Hora y Anita hablando con Cele, Romí, Rochi y Gas.
Pau: Buenas –Sonrei.
Anita: Pauli, que sorpresa –Sonrei- ¿Cómo estás?
Pau: Bien –Salude a los chicos.
Hora: Me dijeron que estabas un poco enojada con Pedro, que suerte que dejaste el orgullo de lado.
Y enseguida mire a los chicos quienes dijeron con la mirada que ellos no habían dicho nada.
Anita: Fue Pepe que nos comentó al pasar –Sonrei, creo que le iba a quebrar una pierna de paso.
Sonrei forzadamente- Ah… De todos modos recién me entero, estaba navegando por el rio y no había señal
Gas: Esta Thiago adentro, si queres pasa. –Me susurro.
Pau: Bueno –Le dije en el mismo tono con una sonrisa, para tranquilizarlos que con ellos estaba todo más que bien- Ahora vengo entonces, voy a ver cómo anda el accidentado –Dije divertida al resto.
Horacio: Vaya no mas
Sonrei y toque la puerta para entrar.
Pau: Permiso –Dije con una media sonrisa.
Thiago: Pau –Dijo con alegría.
Verlo a Pedro conectado en un suero todo dolorido me partió al medio.
Pau: ¿Cómo estás? –Le pregunte a Thiago dejando un beso en su mejilla.
El me sonrió.
Pepe: Es muy irónico que le preguntes primero a él como esta, cuando yo soy el que le paso una moto por encima.
Sonrei- ¡Estas hecho pelota!
Thiago: E infumable –Reí.
Pau: ¿Qué paso? –Le susurre.
Pepe: Me quería hacer el galán.
Thiago: Estoy afuera si me precisan… Solo uno puede entrar –Asentí.
Pau: ¿Te paso una moto por arriba por hacerte el galán? –Pregunte divertida.
Pepe: Volvía del centro para tu casa. Te había comprado un chocolate y golosinas para mientras hablar comer… Y bueno.
Pau: ¿Me estas jodiendo, no?
El negó- Es un poco increíble pero bueno…
Pau: ¿Un poco? ¡Nada! Pero digamos que te creo… ¿Y qué paso?
Pepe: Primero cruce la calle sin mirar… Segundo, por el medio.
Reí- Sos todo bobo. ¿Te hiciste algo?
Pepe: Algo… Tengo una pierna echa mierda, y caí con la cabeza, así que me hicieron estudios. Creo que paso algo porque no me dijeron nada todavía.
Asentí- De última, quedaras un poco más tonto de lo que sos.
Pepe: ¡Que bardera! Mira que llamo a la enfermera que te eche.
Sonrei. Nos quedamos por largo tiempo en silencio, hasta que se volvió incómodo y lo rompí, ya no soportaba más.
Pau: ¿Y las golosinas?
El me miro divertido.  
Pepe: No tengo idea… Me las robaron, supongo. Me había gastado como 20 pesos.
Pau: ¿$20 al pedo? ¡Pedro!
Pepe: ¿Qué queres que haga? –Reí- También me dolió eh.
Pau: Pobrecito –Sonrei.
De repente entro una enfermera.
- Permiso… Vengo a traerle la comida al paciente más lindo.
Ok.
Pepe: ¡Qué bueno! Estoy muerto de hambre. –Reí.  
- Bueno, digamos que la comida de acá no es muy rica, pero algo es algo. ¿Precisas algo?
Pepe: El coso este –Refiriéndose al suero- Creo que no tiene más ese líquido.
- Ajam, sí. Me dijeron que no te dé más si no vas a terminar dado vuelta- Reí- Así que señor, a aguantarse el dolor. Ojo, si te duele mucho me llamas ¿sí?
Pepe: Dale –Sonrió.
- Bueno adiós – Voz sensual y asquerosa.
¡Qué asco! Vieja babosa.
El empezó a reírse.
Pau: ¿Qué te pasa?                  
Pepe: Me causo como la mirabas.
Pau: Es un asco la mina esa Pedro… ¿Vos viste como te encaro?
Pepe: Bueno, al menos ella no da tantas vueltas.
Pau: Sos un asco… Desubicado –El rio- Me voy
Pepe: Hey no… Para boluda, era una joda.
Pau: Sos un tarado…
Pepe: No te vayas, dale.
Pau: ¡Me tengo que ir! Enserio…
Pepe: ¿Me das un beso? –Me susurro.
Pau: Basta Pedro.
Pepe: ¿Por qué? Dale. Uno chiquito –Reí.
Pau: Te dije que no. Estoy enojada.
Pepe: ¿Siempre vas a estar enojada?
Pau: Pedro enserio estoy enojada.
Pepe: ¿Qué hice?
Pau: Pensa en porque te atropellaron hoy.
El me sonrió- ¿Por eso no viniste antes?
Pau: No… No soy tan tarada. No estaba, recién me entero. –El me miro, sin creerme- Enserio… Estaba en El Tigre navegando y cuando llegue me llegaron todas las llamadas perdidas.
Pepe: ¿Te fuiste al Tigre?
Pau: Casi me come –Reí por mi chiste malísimo
Pepe: Ja, ja.
Pau: Mala onda. Ah, ahora que me acuerdo. ¿Cómo le vas a decir a tus viejos que estábamos peleados?
Pepe: ¿No estamos peleados?
Pau: Si… Pero
Pepe: No les iba a mentir… No di detalles igual
Asentí- Menos mal, si no te juro que te quebraba la pierna sana –El rio- Chau… Cualquier cosa que precises me llamas –Dije después de darle un beso en su mejilla.
Pepe: Pau – Me di la vuelta para mirarlo cuando ya estaba en la puerta. Me hizo señas para que me acerque.
Pau: Te lo dije de onda igual a que me llames cuando me prec…
Y me tomo de mis mejillas para unir mis labios con los suyos. Pero no lo seguí, porque yo seguía enojada… O algo así.
Pau: Te juro… Te juro que te mataría –Obviamente que me había alejado rápidamente.
Pepe: Te quiero tonta.


Continuara…