jueves, 22 de agosto de 2013

Capitulo 54

¡Timbre!
Abrir. Pedro. Una sonrisa. Ni idea del porqué.
Pau: ¿Qué haces por acá?
Pepe: ¿Estás sola? –Y que me responda con una pregunta me violentaba. Pero asentí. Delfi había salido a casa de una amiga y mis viejos seguían trabajando, no iban a tardar en llegar.
Levante una ceja, porque él seguía ahí, en el molde sin hablar, ni moverse, ni nada.
Entonces sonrió a penas y con sus manos envolvió mi cadera para atraerme a él.
Pau: ¿Qué haces?
Pero el solo me beso dulcemente retrocediendo para que yo haga lo mismo y entremos en el living. Entonces ya estaba siguiendo ese beso que cada vez exigía más de nosotros, poniéndose más apasionado, hasta el momento en que estemos negados en separarnos. Porque así eran las cosas con Pedro: te busca, te busca y te encuentra, y después no hay quien nos pare.
O si, mis viejos que están por llegar.
Tomar conciencia y querer parar pero ya era un poco tarde, porque él se encargaba de hacerlo imposible hundiendo sus labios en mi cuello (dije que era un poco tarde) y tener la necesidad de dejarme llevar, no tener esa voluntad de poder frenar todo.
Mi cuerpo estaba acorralado entre una de las paredes del living y el cuerpo de Pedro que no dejaba de dejar besos mientras yo revolvía su pelo en otro mundo.
Fue cuando escuche el auto estacionar que reaccione, y él también.
Pepe: No lo puedo creer. –Su cuerpo a penas se separó del mío.
Pau: Es mi viejo Pedro… -Era necesario decirlo, para que reaccionemos al 100 % él se acomode en uno de los sillones y yo salga corriendo para el baño.
Y a los segundos que escuche a Pedro saludar a papá, que yo me encargue de mi pelo (y de mis hormonas).
Ponerme a pensar lo que sucedió allá, con Pedro donde nos dejamos llevar sin importar nada. ¿Y qué pasaba si no llegaba mi viejo? Si seguíamos con los besos en el sillón y… ¿Qué habría pasado?
Creía que no estaba preparada, va… No sé si lo estoy. Pero ¿Por qué me deje llevar de tal manera? ¿Por qué Pedro vino a mi casa y sin decir nada me empezó a besar de esa manera? Si habíamos quedado en que eran solo… Besos. Y a decir verdad fueron solo besos. Besos distintos. ¿Por qué quería seguir? ¡Reacciona Paula! Vos no sos así. Ayer viste a Tomas… Se besaron y le dijiste que con Pedro era todo complicado, que querías conocer a esa persona que logre mantener una relación seria y a la vez, ser amigos. Aceptemos que le tire una indirecta, bastante directa… Pero no sé. Pedro… Es Pedro, ese pibe todo canchero, tarado, mi amigo, el cual quiero, mucho quiero pero que nada entre nosotros puede ser serio.
Estaba un poco confundida… Bueno, demasiado.
Caer en cuenta que hacía más o menos diez minutos estaba en el baño y tratar de pensar que cara poner cuando vea a mi viejo, que como si nada seguía charlando con mi amigo, aquel que acaba de besarme como nunca lo hizo y que logro confundirme.
Pau: Hola pa – Tratar de disimular que nada había pasado. Sonreírle, que él también lo haga. La mirada de Pedro fue algo penetrante, pero trate de no darle importancia- ¿Cómo te fue?
Miguel: Todo bien, tranquilo –Sonrei- ¿Y qué hacían?
Decirle que nos estábamos besando un poco desenfrenadamente, por ahí no daba ¿no?
Pau – Em nada… Pepe acaba de llegar y yo justo entre al baño, íbamos por unos mates.
Miguel: Que bien... Yo me ducho y salgo a buscar a tu mamá –Asentí.
Papá se fue a la ducha y yo para la cocina. Pedro me siguió.
Estaba un poco tímido, distante, confundido… Al igual que yo, creo.
Mates listos, salimos al patio. Hacia un lindo día para aprovechar.
Pau: ¿No me vas a hablar?- Es que hacía más o menos cuatro mates que le cebaba y no dijo absolutamente nada, ni como estaba el mate, ni de lo que paso hace un rato… Y me ponía nerviosa, insufrible.  
Pepe: Esta muy rico –Me sonrió y yo me mordí el labio- No sé qué decirte… -Había entendido- Nos dejamos llevar un poco y…
Pau: Estoy un poco confundida, sabes. –El me miro- Ya sé que fueron un par de besos, pero… Ayer, con Tomas nos besamos… Y le dije que con vos era todo un juego y
Pepe: Yo te vine con todo esto –Completo lo que estaba diciendo. Yo solo asentí- Pau, lo primero que dijimos es que éramos libres –Asentí- Si… Vos queres, no sé, tener algo con este chico yo no tengo problema, sabes…
Pau: Es que con él la paso bien… Con vos también –Rio- Pero
Pepe: No hay que decir nada Pau. Todo esto era un juego, y te entiendo. A veces pensaba que esto se nos iba a ir de las manos, y menos mal que ahora apareció Tomas, si no ahí si iba a ser todo complicado.
Solamente sonreí. ¿Se había acabado todo? Sí. Y por suerte estaba todo bien, y aunque iba a ser raro estaba bien así, seguiríamos siendo amigos como lo habíamos sido siempre.
Y no sé porque lo abrace, nos abrazamos.
Pepe: De todos modos no te vas a librar de mi fácilmente, eh.
Pau: Jajajajaja, lo mismo digo
Pepe: ¿Y qué onda ese Tomas?
Pau: No sé, es lindo y dulce – Situación rara, pero siempre le había contado de mis chicos, bueno siempre había tenido a Pablo – Pero, vive en Mar del Plata y…
Pepe: Mira que ya no hay vuelta atrás eh, ya estoy libre… Al fin –Y reímos, porque siempre me quiere hacer enojar- O sea, ¿quedaron en algo?
Pau: No, pero quería hacer las cosas bien… Tenemos onda, me gusta y… Ya te dije, es lindo y dulce, nada que ver a vos.
Pepe: Obviamente, yo soy el pibe más romántico, dulce y cursi… Nunca te mostré esa faceta.
Pau: Tarde –Y reímos
Pepe: Jugate, después verán… No sé.
Asentí – Gracias… Por entenderme.
Pepe: Esta bien Pau –Dejo un beso en mi mejilla – Uh, me tengo que ir a casa de Thiago, a las seis nos teníamos que juntar- Y ya habían pasado treinta minutos.
Pau: ¡Te van a asesinar! Dale que te acompaño hasta la puerta.

Pepe se fue y yo después de juntar las cosas del mate me fui a mi cuarto para pensar como se lo iba a decir a Zaira, que estaba totalmente de desacuerdo en que terminemos todo con Pedro.
Ayer a la noche me lo había dejado bien claro.

Flashback
Reír de tu amiga, claramente no con ella. Es que está enojada, no te entiende. Es que sos complicada Chaves.
Desde afuera se podía escuchar a sus padres reírse, a Delfi, tu hermana con Wanda charlar mientras escuchaban música en la pieza de la última y ustedes dos encontrándose en la pieza de tu amiga una enfrentada a la otra, por decisión de la morocha. Es que ella ama la pareja que hacen sus amigos, en realidad está enamorada, pero vos no queres saber nada del amor… No con Pedro. Y es por eso que ella te está odiando, y sufre, obvio.
Pau: No te enojes Zaichu. Pensa en el después… En que me vas a tener que soportar después llorando por Pedro, como aquella vez lo hiciste con Pablo, en que es posible que el grupo se rompa por culpa de nosotros… En que pierda una amistad de años con él, es como mi mejor amigo Zai… No lo quiero perder. –Estabas convencida en que si te dejabas llevar por Pedro, en que si existía la posibilidad de que terminen enamorándose iban a perder su amistad, y lo que Zaira (y todas las lectoras y autora) quiere hacerte entender es que no era necesario perder la amistad por un noviazgo, que por ahí no funcionaria, pero… ¿Por qué no arriesgar? Vos no querías. Vos querías empezar algo con Tomas, quien te parecía un rubio lindo, dulce, simpático…Te movía el piso, al igual que Pedro.
La gran diferencia es que Pedro es tu amigo y a Tomas lo conociste hace poco veraneando en Pinamar, pensaste que iba a quedar ahí, pero apareció y te movió todo.
Zai: ¡No vive acá! ¿Qué vas a hacer? Ponele que salgan y lo veas cada un mes.
Pau: No se… Yo que sé.
Y ella te miro sin poder creer.
Zai: Estas muy loca, es una estupidez Pau.
Pau: Hoy la pase bien con él, nos reímos y charlamos un montón. Nos besamos y… ¡Es tan lindo!
Zai: No más que Pedro –Es que ella siempre iba a defender a Pedro, con quien tenías que estar. Suspiro después de unos segundos- Esta bien, total es tu decisión. –Y le sonreíste, eso es lo que querías escuchar- Sabes que te apoyo en todo… Y espero que no te arrepientas, insisto en que Pedro muere por vos y que te respeta por la estúpida condición que pusieron –Negó con su cabeza mordiéndose el labio, indignada- Yo no sé cuándo se van a dar cuenta que tienen que estar juntos –Y reíste, para después abrazarla.
Supongo que ibas a tardar en darte cuenta, pero dicen que nunca es tarde para arrepentirse, no, ¿no?

Fin FlashBack.


Continuara… 
El ultimo de hoy.
Espero que no me odien tanto, sepan que es así la novela... Y si los personajes se ponen de novios YA la novela se acaba mañana!! 
Dejen sus comentarios, sean buenitos. 

JusPauliter. 
OLIVIA LLEGA YAAAA! DIOS.

Capitulo 53

Siete y media de la tarde decidí salir para la plaza que habíamos quedado con Tomas después de intercambiar unos mensajes. Al despedirme de mis amigos claramente me averiguaron todo, y mucho más cuando a Zaira se le escapo un “Tomas” que fue inmanejable. No dije mucho, es que no había mucho tampoco, así que dejándolos un poco en shock, especialmente a Thiago, es que el siempre celoso hasta de sus amigos decidí irme.
Tenía a casa de pasada así que llegue para buscar una camperita y salir nuevamente.
Verlo sentado en uno de los bancos.
Una pequeña sonrisa de ambos.
Que se pare para acercarse un poco más a mí, mientras yo caminaba y que deje un beso en mi mejilla.
Pau: ¿Cómo estás?
Tomas: Bien – Que sonría - ¿Vos?
Pau: También, todo bien –Sonrei yo también- ¿Y, te costó ubicarte?
Tomas: Un poco… Pero pregunte y llegue –Reí.
Pau: Buenísimo. –Ya estábamos sentados en el banco que anteriormente él estaba.
Tomas: Es muy lindo este barrio.
Pau: Tranquilo… Demasiado para que este en la Capital –Me sonrió.
Tomas: Lo mismo te iba a decir. Y ¿Toda la vida viviste acá?
Pau: Si –Sonrei- Por suerte. No lo cambio por nada a esto.
El me sonrió.                    
La charla continúo pero ahora estábamos camino a la heladería, donde cuando llegamos pedí mis tres sabores favoritos y él los tres suyos. Caminamos mientras le mostraba mi barrio, charlábamos de cualquier cosa y nunca faltaban las risas de parte de ambos.
A eso de las 21.00 recibí un llamado de papá que tenía que volver, ya que hoy cenábamos en casa de Zaira y teníamos que ir temprano. Es que la rutina desde temprano al otro día se hacía sentir, fuerte.
Así que caminamos para donde paraba él.
Pau: ¿Hasta cuándo te quedas?
Tomas: Supongo que hasta el domingo después de la siesta –Reí- Es que mi viejo no puede manejar a la mañana y sin dormir la siesta. Es exagerado, y siempre lo hizo así.
Pau: Tipo un ritual –El asintió- Entonces este sábado te invito a escuchar a mis amigos que tocan en el Anfiteatro. Si queres, obvio.
Tomas: Me copa… Pero capaz me voy a sentir un poco, incomodo.
Pau: ¿Por? Voy a estar yo.
Tomas: Si… ¿Pero si ellos no quieren?
Pau: Ellos van a estar en el escenario, nerviosos y felices por toda la gente que va a ir a verlo –Reímos- A Zaira le caíste muy bien, y el resto de las chicas son geniales, muy buena onda.
Tomas: Bueno, no se… Por ahí se copa mi hermano y vamos juntos.
Sonrei- Buenísimo.
Tomas: Así que tenes muchos amigos, ¿no?
Pau: Somos un grupo de nueve –Sonrei.
Tomas: Que copado… ¿Y son todos amigos? Digo, viste que siempre se forma una parejita –Reí.
Pau: Thiago y Lali están de novios, hace unos meses que se arreglaron, porque novios son desde chicos –El asintió- Y después están Gastón y Romí, a Gas lo conoces –Asintió nuevamente- Que están empezando algo.
Tomas: Ah, sí. Qué bueno, siempre pasa. Nosotros somos seis y dos de ellos están en pareja –Sonrei- Despues están Camila y Sebastián que se dan, pero no son nada –Reí fuerte- ¿Qué? Es muy loco ¿no?
Pau: Si no se… En realidad yo también tengo algo de eso. Con Pedro –El me miro- No somos nada, o sea… Nada más que amigos, pero hace unos meses nos empezamos a besar y eso.
Tomas: ¿Por eso me miraba feo?
Pau: ¿Pedro? Nah, imposible… Capaz le pasaba algo, es bueno, no es de pelear, no más a mí que me vive peleando.
Tomas: ¿Y vos sentís algo por él?
Pau: No… Somos solo amigos, es todo un juego.
Tomas: ¿Por?
Pau: Porque… Me parece que está mal tener una relación seria con un amigo de toda la vida, pienso que si es novio no puede ser amigo ¿entendes?
Tomas: Algo… Pero me parece una pavada, yo creo que el estar de novio con alguien es porque elegís estar con alguien que también puede ser tu amigo, no solo que te pueda dar besos y decirte cosas lindas.
Pau: Puede ser… Capaz, tendría que buscar una persona así. Con Pedro se volvería todo complicado, chocamos mucho.
El asintió- Bueno… Este es el edificio –Paro el paso. Ni cuenta me había dado que ya habíamos llegado.
Pau: Que rápido –Reímos- Bueno… ¿Nos vemos, no?
Tomas: Si –Me sonrió y dejo un beso en mi mejilla, a lo que yo sonreí y esta vez su beso fue en mis labios, un beso dulce y tranquilo (en el cual me acople sin problema y apoye mis manos en sus mejillas) que después de pocos segundos finalizo y unas sonrisas se escaparon.
Tomas: Insisto en que esto es una locura – Me dijo bajo y yo reí a penas. – No creo que…
Pau: Dejémoslo ahí, ¿sí? –El asintió- Es solo… Es solo un beso.
Tomas: O dos –Sonrei y nos besamos nuevamente.

Llegar a casa de Zai y que después de saludar a Norita y Oscar me rapto en su cuarto para obligarme a que le cuente “qué onda con Tomas”. Así funcionaban las cosas con Zaira Nara señores.


Continuara…

Capitulo 52

- ¡Hey! –Grito alguien. En este entonces iba caminando para casa con Zai, Gas y Pedro, los cuales (junto a mi) nos dimos vuelta a la misma vez (típica escena de novela) para ver quién era.
Y no lo pude creer. Una sonrisa se me escapo. Zaira que me miraba sin entender nada, Gastón que estaba un poco preocupado mirándome como si estuviese loca, y Pedro… Qué se yo.
Pau: ¿Qué haces acá? 
Él me sonrió y se acercó más a nosotros. Y mis amigos no entendían nada.
- ¡Hola! ¿No? –Me hizo reír.
Pau: Hola –Deje un beso en su mejilla- Ellos son mis amigos Zaira, Gastón y Pedro.
- Hola –Dejo un beso en la mejilla de mi amiga, la cual me seguía mirando raro, pero le sonreía al rubio a más no poder. Despues extendió la mano primero con Pepe y después con Gas que también no entendía nada- Tomas.
Y ahí fue donde caímos todos juntos. Yo porque me sentia al igual que mis amigos, no entendía que hacia acá, ni como me encontró, ni nada.
Zai: Ahh, vos sos Tomas… -Y la quise matar. El rio un poco tímido.
Tomas: Así parece…
Pau: Todavía no me respondiste…
Tomas: Uno de mis hermanos se vino a mudar, es que empieza la universidad. Así que nada, vinimos toda la familia a ayudarlo con las cosas. Jodeme que vivís por acá.
Zai: A cuatro cuadras –Respondió por mí.
Gas: Pochi nos tenemos que ir –En una hora se juntaban a ensayar.
Pau: Em bueno… Si quieren vayan, después los alcanzo.-Habíamos quedado en que nos juntábamos todos para que nosotras veamos y tomemos mate mientras ellos ensayaban.

De más esta decir que me miraron con cara fea (mas Pedro). Zaira se esfumo con los chicos. Despues de hacerme una seña de que después hablábamos.
Tomas: Te hubieras ido con los chicos si tenías cosas que hacer.  –Sonrei.
Pau: No hay problema… ¿Y todavía no empezaste las clases?
Tomas: Nosotros empezamos la semana que viene.
Pau: Así que te quedas unos días, ¿no?
Tomas: Si, seguro. Te queda bien el uniforme eh.
Pau: Basta hey. Es horrible.
Tomas: Tampoco dije que era lindo. Así que vivís por acá.
Asentí- A unas pocas cuadras. Me sorprendiste eh.           
Tomas: A mí también me sorprendiste, pensé que… Con tanta gente en Capital, no te iba a encontrar ni ahí. –Reí.
Pau: Em… Me tengo que ir
Tomas: Si, yo también. Mis viejos deben estar como locos.
Pau: Jajajaja bueno…
Tomas: Mas tarde… Si no estás ocupada, podemos ir a tomar un helado, ¿Qué te parece? –El rio, yo me mordí el labio inferior sonriendo.
Pau: Dale. Te… Te mando un mensaje ¿sí?
Tomas: Chau –Dejo un beso sentido en mi mejilla y cada uno por su camino.
¡Sí que es chico el mundo eh!

Almuerzo rápido, salir pedaleando a casa de Pedro. Rogar que no se haya ido ya. Por suerte valió la rogada.
Pau: ¡Hola! –Que ría de mi misma y él me sonría.
Pepe: Casi que me voy… Pasa, banca que le mangueo unos pesos a papá y vengo.
Pau: ¡No tenes cara! Pobre tu papá –Ya estaba dentro de su casa.
Ana: ¡Paulita! –Ana y su dulzura, su sonrisa.
Pau: ¡Hola Aní!
Ana: ¿Todo bien?
Pau: Si, ¿vos? –Y ya me había invitado a sentarme con ella en uno de los sillones.
Ana: Bien –Me sonrió- ¿Todo bien con Pepe, no?
Pau: Si, si no, no estuviera acá –Reí
Ana: Lo decía por el otro día que estaban un poco peleados, ¿no?
Pau: Ah, si-Caí en cuenta aquel día en el hospital- Pero viste que como todo amigos, siempre hay alguna pelea –Ella me sonrió. Como me cuesta mentir.
Ana: Lo mismo me dijo Pepito –Reí por el apodo- Pero no le creí mucho.
Pau: Despreocúpate Ana, esta todo más que bien con Pedro, todavía me van a tener que bancar jajajaja.
Ana: No digas eso, sabes lo cuanto te quiero- Asentí, yo también la quiero mucho, y lo sabe- Tendrían que estar juntos con Pepe – ¿Eh? ¿Qué dijo?- Pedro se merece una chica así, como vos.
Sonrei un poco incomoda y me levante. ¡Pedro, donde estas!
Pau: ¡No te creas! Soy bastante insoportable –Ella se rio- Es un poco imposible que estemos juntos…. Pero tenes un hijo joven y muy fachero, seguro te va a dar el gusto–Le sonreí- Voy a buscarlo que tiene que ir a ensayar, lo van a mat…
Pepe: Hey, ¿vamos? –Justo apareció.
Pau: Si, dale te van a matar los otros dos.
Pepe: Chau viejita, cuídate –Dejo un beso en la mejilla de su mama.
Ana: Chau nene, cuídate… No vuelvas tan tarde –Sonrei- Nos vemos Pauli.
Pau: Dale, chau Anita.

Pau: Estas raro- Despues de unas cuatro cuadras en silencio.
Pepe: ¿Yo? Estoy bien –Me sonrió.
Pau: ¿Seguro? Estas un poco… Callado.
Pepe: Estoy dormido, hacía mucho no me levantaba a las seis de la mañana- ¡Buena excusa Pedro! Pero conmigo no. Con Paula no.
Pau: Si vos decís. – Tarde o temprano iba a decir algo.

Pepe: ¿Qué onda el flaco de hoy temprano? –Viste, tenía razón- Ese es de Pinamar.
Sonrei para mis adentros- Sip –Sonó la P – El hermano se vino a mudar y él vino a ayudar.
Pepe: Ah. ¡Qué casualidad! ¿No?
Pau: Si, la verdad –Sonrei- Hoy quedamos para ir a tomar un helado, más tarde.
Pepe: ¡Que copado!
Silencio.
Silencio.
Más silencio.
Llegamos a “Distinto” donde ya estaban el resto de los chicos. Demás está narrar las cargadas idiotas de mis amigos por llegar tarde, juntos. Y también está demás narrar que Zaira me pregunto exactamente todo sobre Tomas.
Y demás está decir… Ah seguía.
Nosotras, charlábamos criticando a los chicos, o contando alguna otra cosa que había pasado en el colegio, los típicos chismes (ojo, las únicas chusmas son las vecinas), los chicos potros post-verano, etc., etc.
A eso de 16.30 se hizo notar la falta del mate, así que no tardó en llegar y los chicos se unieron para dar un descanso con sus ensayos.
Pau: Que bien que suenan che -¿Orgullosa de mis amigos? Un poquito- ¡La van a romper! –Este sábado tenían una presentación en el anfiteatro.
Thiago: Falta bastante igual –Autoexigente, siempre.
Romí: Enserio que suenan muy bien –Mi amigo Gas le sonrió ampliamente y todos reímos.
Pepe: El amor, el amor –Se burló
Lali: ¿Justo vos nos vas a venir a hablar de amor? –Dijo divertida.
- que me van a hablar de amor si yo sé nanana…  –Canturreamos con Pepe y reímos para después chocar cinco.
 Zai: Tal para cual.


Continuara…
JusPauliter

Capitulo 51

Lunes, como te odio.
Empezar la rutina, también odio.
Levantarme a las seis de la mañana, desayunar rápido para después vestirme y arreglarme para el colegio. Esperar a Pedro y cuando llegue caminar a casa de Gas, buscar a Zaira y los cuatros llegar al colegio.
Primer día de clases.
Ver caras conocidas desde hace años, y nuevas que esperaban integrarse al nuevo grupo.
Ver a las preceptora y que te sonrían ampliamente por compartir otro año con vos (el ultimo), aunque a mitad de año se les chifla y ni te saluda, a mí también se me chifla y ya no la quiero ver ni en figurita. Seamos realistas. Al director y que me sonría en forma de saludo, sonreimeasidenuevoynoexistismás ¿ok?
Ver al resto de los chicos llegar y correr a Thiago para colgarme de sus brazos. Es que… Amaba molestarlo, siempre.
Charlar esos diez minutos con todos mis compañeros, y de repente todos eran buena onda con vos y eso estaba bueno, en verdad estaba muy bueno.
No me imaginaba en Bariloche todos separados, no, no da.
Que toque el timbre y que vayamos todos al patio para formar. Era todo lindo, formar en ya la última fila, que te miren como: ellos son los capos que egresan este año. Guau. ¡Sí! Somos nosotros, y la vamos a romper este año.
En los siguientes minutos el director nos dio la bienvenida a todo el colegio, deseándonos un próspero año lleno de estudio y ganas. Ganas de estudiar y que no te lleves ninguna materia, no de ganas de sentarte en el último banco y tirar cerbatanas, viste.
Oración a la bandera, una que otras palabras más del director y asignación de nuevo aula, y preceptor.
Las siguientes horas prácticamente no hicimos nada. Salvo copiar algunas expectativas de logro (las mismas de todos los años) de alguna profesora que llego con ganas de romper desde el primer día. Pero nada, como es el último año (ponía siempre la misma escusa y no quería admitir que este año iba a ser la más traga del salón) las copie sin problema.
Este año mí compañera de banco era Zai, nos pusimos de acuerdo terminar juntas, como habíamos empezado en primer grado. Que recuerdos.
Compañeros nuevos, ninguno, y estaba bien así.

El timbre sonó para retirarnos y a los cinco minutos ya estábamos afuera del colegio.
Pepe: ¿Nos juntamos a la tarde? – Zai, Gas, él y yo caminando para nuestro barrio.
Zai: ¡Vengan a casa! Tomamos unos mates.
Gas: Dale, yo les aviso al resto.
Pau: A Romí le vas a avisar vos pillo –Reímos. Sus cachetes se pusieron rojos y yo lo abrace.
Pepe: ¿A qué hora Zai?
Zai: A las 16.00 ¿Les parece? Así duermo algo.
Pau: ¡Ya siesta!
Pepe: ¡Que flojita! Pero si, dale. A las cuatro.
Gas: Este también se va a acostar, olvídate. –Pedro rio sobrándolo.
De repente me ya estábamos llegando a casa con Pedro.
Pau: ¿Entonces me buscas para ir a lo de Zai?
Pepe: ¡Cambiemos de rutina! Búscame vos esta vez.
Pau: A vos te queda de pasada mi casa nene.
Pepe: ¿Y? Dale.
Pau: 15.40 más vale que estés listo.
Pepe: ¿Cuántas veces te tuve que esperar porque no estabas lista?
Pau: ¡Soy mujer Pedro!
Pepe: Ahí está… ¿Y? ¡Que tiene que ver!
Pau: Que las mujeres por lógica tardamos más, nos tenemos que preparar más que los hombres.
Pepe: Despues te quejas que te digo que no pueden hacer dos cosas a la vez.
Pau: Yo sí puedo. Y chau –Deje un beso en su mejilla para entrar a casa. Ya había llegado.
Al entrar Delfi ya había llegado ya que fije su mochila en uno de los sillones, deje la mía al lado de la de ella y me fui al cuarto a cambiarme.
- ¡Hola Del! –Grite para que me escuche.
Delfi: Hola –Grito y después de segundos entro a mi cuarto- Hay tarta de jamón y queso en la mesada, yo no como me tengo que ir para lo de Sara ya –Dijo alterada.
Pau: ¿Qué paso?
Delfi: En media hora está el partido de las Leonas y lo vemos todas juntas. ¡No llegoooo! 
Pau: Métele, no estás tan lejos.
Delfi: No si voy en bici. Se me pincho hoy saliendo del colegio.
Pau: Ah, genial… Agarra la mía boluda, yo salgo a casa de Zai no más y voy a pie.
Delfi: Ay, gracias –Dejo un beso en la mejilla- Me voy Pochi, chau.
Pau: Jajajaja chau Pepi.
Almuerzo sola = aburrimiento.
Así que puse un poco de música para mientras comer cantar y bailar mientras limpiaba. Era mucho más divertido.
Despues de terminar ponerme en la computadora para ver qué onda mis redes sociales, Facebook, hacia banda no entraba. No me interesaba tanto, pero a veces estaba bueno entrar y enterarse de la vida de amigos o conocidos que hace bastante no vez. Y de molestar a tus amigos que si vez todos los días, pero molestarlo era lo más lindo del mundo.
Y más si era a Thiago.
Cosa que me gustaba molestarlo.

15.30 llegue a lo de Pedro para que me reciba Ana con una sonrisa.
Pau: ¡Hola Anita! –Nos abrazamos - ¿Todo bien?
Ana: Si, todo bien. ¿Vos Pauli? Pasa.
Pau: Permiso… Sí, todo bien –Sonrei.
Ana: Ya lo llamo a Pepe se acostó un rato. ¿Sabías que venias?
Pau: Si, nos juntamos en lo de Zai.
Ana: Se abra olvidado –Reímos. Pedro colgado.
Ella fue arriba para buscar a Pedro y a los pocos minutos volvió.
Ana: Ahí viene –Le sonreí- ¿Cómo empezaste el cole, Pau?
Pau: Bien, muy bien –Sonrei –Con ganas.
Ana: ¡Ya el ultimo! –Se mordió el labio sin poder creerlo. Yo asentí sonriendo- Es increíble cómo pasan los años. Pensar que hace unos años atrás eran chiquitos y estaban nerviosos por empezar el primer día de clases –Reí.
Pau: Me acuerdo, que momentos –Sonrei.
En eso llega Pedro con una cara de dormido tremenda.
Pau: ¡Que caripa eh! –El me sonrió.
Pepe: Fo, me re dormí.
Ana: ¿Cómo no pusiste la alarma si sabias que te venían a buscar?
Pepe: Que se yo… Me tire un rato, no me quería dormir.
Pau: No te gastes Anita, no va a cambiar jamás. Es un colgado.
Pepe: ¡Bueno eh! ¿Vamos?
Pau: Si dale… Nos vemos Anita –Deje un beso en su mejilla.
Ana: Chau Pau.

Pepe: ¿De que hablaban tanto con mi vieja?
Pau: No le digas “vieja” es horrible Pedro –Lo rete- Se acordaba de cuando empezamos por primera vez el colegio, todos con miedo… Y ahora terminando.
Pepe: Se puso melancólica.
Pau: Su bebe esta grande –Le sonreí y el me miro con cara fea- ¡Que! Sos su bebe.
Pepe: Ja.
Reí – Eu, es verdad.
Pepe: Me chup…
Pau: ¡Que boca fea tenes! Con la misma decís mama.
Pepe: Y con la misma te chapo.
Pau: Si, por mala suerte.
Pepe: Bien que te encanta.
Silencio.
Pau: No te banco cuando te haces el canchero Pedro.
Pepe: En realidad no te bancas que te deje sin palabras.
Pau: Sos insoportable. No me dejaste sin palabras, solo que… Que-El rio fuerte- Sos un idiota. –Ya estaba enojada.
Pepe: Jajajajaja nunca cambies ¿sí? Me haces reír muchísimo.
Pau: En cambio vos si tendrías que cambiar así maduras un poquito. –Y él se volvió a reír.
Llegamos a casa de Zai en silencio quien nos recibió con una gran sonrisa, y a mí con un abrazo (costumbre), nos dejó pasar para el patio donde ya casi todos estaban charlando mientras escuchaban música y tomando mate.
Pepe: Ah, gracias por esperarnos eh –Dijo con gracia.
Pau: Es obvio que somos uno más Pedro, no te esfuerce.
Pepe: Lo decís por vos, yo soy el centro del grupo nenita –Y sé que lo dijo a propósito para hacerme enojar aún más.
Pau: Pobrecito, déjenlo soñar un poquito.
Thiago: ¡Están con todo hoy eh!
Pepe: Ella que se enoja por todo. ¿Te ayudo Zai? –Iba y venía con cosas para comer. Nadie se dignaba a ayudarla.
Zai: ¡Al fin uno se da cuenta! –Reímos.

Continuara…

 HOLAAAAAAAAA (?) Para recompenzar, aca les dejo cuatro capitulos nuevos! Espero les cope
JusPauliter.