Siempre pasa que cuando la estamos
pasando bien el tiempo se pasa literalmente volando, y cuando la estamos
pasando mal, todo al contrario.
Y esta vez, la estábamos pasando
muy bien con los chicos, quienes nos habíamos conformado con poco: pileta, sol,
mates… fotos.
El sol ya estaba cayendo y no me quería
ir, pensar que por una semana nos los iba a ver y que, todo el tiempo me la
paso con ellos…Iba a ser difícil.
Me daba un poco de miedo, digo,
seguro estando allá se van a unir todos, la van a pasar bien saliendo a
boliches, quedándose tarde en la playa, los clásicos partidos de futbol donde
los varones nos matan ganando, en fin, divirtiéndose, y aunque dentro de todo
fue mi decisión no viajar con ellos y hacerlo con mi familia, me daba un poco
de bronca no estar con ellos, que la pasen bien sin mí.
Y no quiero sonar egocéntrica,
porque obviamente que la van a pasar bien sin mí, y se lo merecen, porque hace
meses habíamos organizado este viaje. A mi viejo lo agarre en un mal día, y por
eso todo esto… Pero ya está, la voy a pasar bien con ellos igualmente.
Recibir un pelotazo en mi cabeza, refregármela,
porque me dolió y enseguida darme vuelta para ver quién era el que me quiso
matar y lo vi a Thiago que reía y corría a mí.
Thiago: ¡Boluda! ¿Estás bien?
Pau: Casi me desnucas nene -
¿Exagerada? ¿Dónde?
Thiago: A vos no más se te ocurre
ponerte a metros del arco… ¿Enserio estas bien?
Pau: Jajajaja sí.
Thiago: ¿Y que hacías sola? –Ya se
sentó al lado mío y le hizo una seña a los chicos para que esperen.
Pau: Me maquinaba un poco… Pero
nada raro jajajaja. Dale anda, yo voy a ver que hacen las chicas.
Thiago: Ok, gracias por no
contarme… Ya lo voy a tener en cuenta –Reí. Él ya se había parado para patear
su pelota y salir corriendo.
Y yo hice lo mismo para salir a la
cocina donde me encontré a las chicas hablando.
Alrededor de las 22.00 estaba
cenando en casa con papá y mamá, Delfi había salido a cenar con su grupo de
amigas. Cuando me llego una llamada de Pepe.
Pau: Pepín.
Pepe: Pochi ¿estabas ocupada?
Pau: Eh no, cenando ¿por?
Pepe: No, por nada… ¿Che al final
vas a la terminal?
Pau: Si, más vale… A las once
estoy por allá.
Pepe: ¿Te busco y vamos juntos,
dale?
Pau: Me lleva mi papá, así después
no me tengo que volver sola. ¿No te jode?
Pepe: Obvio que no, nos vemos entonces
Pau.
Pau: Dale –Sonrei, no sé porque-
Besos.
También tenía miedo de que Pedro
se encare a medio Mar del Plata, y ya sé que no somos nada, pero bueno…
Molesta.
Aunque, si me pongo a pensar, yo
no me iba a quedar todo el día metida en el departamento, también iba a salir
(si mis viejos me dejaban) y por ahí… Qué se yo.
Papá me llevo a la terminal, y
cuando yo llegue, ellos ya estaban afuera conversando y riendo acompañado de
sus padres.
Pau: Buenas –Sonrei.
Lali: Pochi, que bueno que
viniste.
Pau: Dije que iba a venir… ¿Ya
tienen todo listo? –Abrace de costado a Cele.
Zai: Todo listo. Te vamos a llenar
de regalos.
Gas: Y espero que vos a nosotros también.
Pau: Ratas, no vale… son ocho
contra uno.
Thiago: Ah no sé, no se arréglate.
Zai: ¿A qué hora te vas mañana
Pochi?
Pau: Em, creo que salimos a eso de
las 6.00 am para llegar temprano –Asintieron todos- Lo bueno que tengo casi
tres horas menos que ustedes.
Pepe: Que envidia, tendríamos que
haber traído un marcador boludo –Reí.
Rochi: El placer de viajar en auto
Romí: Y que no te toque un idiota
como chofer que pone el aire acondicionado a todo lo que da.
Pau: Toquen madera de que no. –A lo
que Pedro toco mi cabeza – ¡Ay, que vivo!
Pepe: Jajajaja ni un chiste te
bancas hey.
Horacio nos avisó que ya tenían que
subir…
Pau: ¿Ya? –Ellos me sonrieron.
Lali: Te vamos a extrañar Pochita.
Reí- Deja de mentirme –Nos abrazamos
– Pásenla muy lindo, y ojo con lo que haces eh.
Lali: Jajajaja tarada. Vos también
pásala lindo
Pau: Te quiero negra fea.
Lali: Yo a vos fiera –Reí.
Gas, Rochi, Cele y Romí me
saludaron con un abrazo deciandome que la pase bien, al igual que yo le dije a
ellos y luego me acerque a Pedro sonreírnos y abrazarnos.
Pepe: Yo sé que me vas a extrañar.
Pau: Solamente pelearte
Pepe: Ah ok –Reí.
Pau: Tarado… Pórtate bien, y no
dejes a alguna embarazada.
Pepe: ¡Paulaaa!
Pau: Bueno eh, no te hagas el
santito.
Pepe: Sos una tarada… Vos también pórtate
bien –Reí.
Pau: Te quiero –Deje un beso en su
comisura.
Pepe: Yo también Pochi.
Por ultimo me abrazo Thiago
Thiago: Quédate tranquila que te
lo cuido.
Pau: Jajajajaja cuida a las chicas
mejor
Thiago: A sus órdenes, pásala
lindo ¿sí?
Pau: Gracias, vos también Titi –Reí.
Thiago: Idiota –Dejo un beso en mi
mejilla- Nos mantenemos en contacto.
Despues de darle otro abrazo a Zai
ellos subieron al micro y yo me quede esperando a que se ubiquen para
saludarlos desde acá.
Pepe y Gas se asomaron a la
ventana y me saludaron desde ahí riendo, a lo que me causo, luego se asomaron los
demás y la vi a Zai con el celular, y al segundo me llego una llamada de ella.
Pau: Hola, ya te extraño.
Zai: Bobi, yo también… No te me
vas a poner mal eh.
Pau: No… Pero me da cosita, que se
yo.
Zai: Gorda, es solo una semana, además…
Vos también vas a estar de joda.
Pau: Fuf, imagínate
Zai: Te quiero… Y te voy a llamar
todos los días ¿sí?
Pau: Pásala lindo.
Ella puso en alta voz su celular y
los nueve me gritaron “¡Te quiero!”
Pau: Jajajaja, son los mejores.
Gracias, y también los quiero.
Los vi irse en aquel micro, y los
salude otra vez, con una sonrisa. Sabía que los iba a extrañar muchísimo esta
semana, pero también, aunque no iba a
ser los mismo la iba a pasar bien con mi familia. Siempre está bueno estar en
familia, aprovechar que te llevas bien, y que los tenes, siempre.
Cuando volví a la camioneta papa
me estaba esperando mientras tomaba una gaseosa.
Pau: Apa, te dio sed la espera –Sonrei.
Miguel: Algo así –Reímos- ¿Todo
bien?
Asentí- Sí.
Miguel: Bueno, ¿buscamos helado
para postres? Y vamos a casa, sino tu mama se va a poner como loca.
Pau: Esa loca es tu mujer también,
y si, dale vamos.
Volvimos a casa y mama ya había preparado
unas milanesas con puré, cenamos los tres y después papá nos invitó a ver una película.
Pau: A veces se extraña esto…
Sentirme por un segundo la Paula de siete años que se acostaba al medio de
ustedes y miraba películas, o dormíamos los tres juntos.
Ale: Hasta que tu papá se cansaba
y se iba a tu habitación jajajaja
Miguel: Si, y después me chupaban
las medias para que les compre golosinas, las dos… Golosas.
Pau: Admití que te podemos papa.
Miguel: Las tres me pueden,
lamentablemente. Y no voy hablar más porque juega en contra.
Pau: Jajajajaja te queremos pá.
¿Mañana a qué hora salimos?
Miguel: No hay apuro, pero a las
siete ¿les parece?
Ale: Me parece perfecto. Tendríamos
que llamar a Delfi, mañana no se levanta si no.
Sonrei. Y a pesar de todo, amaba,
y amo a estas dos personas rompe bolas, sobreprotectoras, que me aman y dan la
vida por mí, al igual que yo porque son mis papas, y quieren lo mejor para mí, aunque
aveces es muy difícil de entender ese “queremos lo mejor para vos, hija”
Nos quedamos los cuatro (cuando
llego Delfi) en la cama mirando la tele y riendo hasta que decidí irme a
dormir.
Pau: Bueno, me voy a dormir.
Delfi: Si, yo también…
Miguel: Vayan, que descansen.
Ale: Dejen la ropa organizada para
mañana. Sino después esta media hora buscando la ropa y organizándose.
Pau: Ok, entendimos el palo de
indecisas eh.
Miguel: Jajajajaja las amo –Nos abrazó
a Delfi y a mí.
Delfi: Pa ¿estás
bien?
Pau: Jajajajaja
sos una idiota. Nosotras también pa. Hasta mañana –Salude a mama.
Ale: Que
descanses hija.
Continuara…