jueves, 28 de febrero de 2013

Capitulo 24


Hacía ya cuatro días que estábamos disfrutando de esta hermosa ciudad, lejos de todos, menos de mis amigos y bueno… Los profesores.
Seguro pensaran que en compañía de los profesores no podemos hacer mucho, por ende no nos divertimos nada. Pero es todo lo contrario.
El plan del viaje, además de conocer la ciudad en la parte histórica, era pasarla bien entre todos, las profesoras solo tenían el mando de organizar las excursiones y las visitas a los distintos lugares, también para poner orden en el grupo, como cualquier otro mayor.
Estábamos todo el grupo yendo a una excursión, en realidad era ir a visitar un lugar que según los que conocían era muy lindo.
Íbamos en el colectivo, esta vez yo iba sentada con Thiago. El clima estaba un poco nublado, se sentia un poco de frio.
Llegamos a destino y nos encontramos con un inmenso lago, y de fondo miles de montañas, donde en la sima se las veían blanca.
Era hermoso el paisaje.
Bajamos todos y nos acercamos a un parador, donde hasta ahí se permitía llegar. Tomamos muchas fotos y a la hora volvimos al hotel, muertos de frio.
Cuando entrabamos, uno de mis compañeros, Kevin dijo un poco en tono elevado para que todos escuchemos que esta noche después de cenar podíamos hacer una fogata y cantar algunas canciones, ya que Gas y Thiago habían traído las suyas. A las profesoras, como también a todo el grupo les copo la idea y fueron las mayores quien se encargaron de averiguar si había algún lugar cerca para hacer fogata.
Mientras ellas lo hacían, todo el grupo se fue a sus respectivos cuartos para tomar un baño y a la tardecita, a eso de las 20.30 deberíamos bajar de nuevo para ir a la fogata.
Con Zai estuvimos listas al instante y recibimos un mensaje de las chicas que nos esperaban en su cuarto para estar todas juntas. Decidimos avisarles a los chicos para ver si querían bajar, ellos nos dijeron que cuando terminarían iban.
Cuando llegamos al cuarto de las chicas jugaban a un truco así que nos prendimos enseguida.
Lali: Bueno, ¿Entonces yo con Pau?
Zai: Dale.
Y así empezamos a jugar, el primer partido ganamos nosotras, el segundo ellas y cuando estábamos por empezar el tercero tocaron la puerta.
Yo, que estaba más cerca de la puerta fui a atender y me encontré con los chicos.
- ¿Qué hacen? – Sonrei.
Thiago: Vinimos a molestarlas ¿Podemos?
Pau: Nah – entre cerré la puerta – Jajajaja pasen tarados.
Gas: Pensé que nos iba a cerrar la puerta posta.
Sonrei – No lo hice por consideración tuya Gas.
Pepe: Ay, qué buena amiga que tenes Gas.
Lo mire sonriente y me mordí los labios sobrándolo, el devolvió el gesto: sonriendo.
Thiago: ¿Y a que jugaban? – Pregunto, ya al lado de su novia dejando miles de besos en su mejilla.
Rochi: Al truco, desempate.
Gas: Que buena onda.
Lali: ¿Se prenden? Desempatamos y armamos nuevamente.
Pau: Pero somos impares.
Thiago: Entonces al chin-chon.
Pepe: Nah
Pau: Jajajaja cagon.
El levantó una ceja sonriente.
Zai: Entonces al chin-chon. Dale, desempatemos primero.
Lali: Dale.
Empezamos nuevamente a jugar y esta vez quien ganaron fueron las chicas: Zai y Rochi.
Ellas se pararon y festejaron, refregándonos en la cara su triunfo.
Pau: Bue, bue no se agranden tampoco eh.
Lali: Claro, tampoco ganaron una apuesta  algo por el estilo.
Thiago: Jajajaja bueno dale ¿jugamos?
Y así empezamos el juego y estuvimos la gran parte de la tarde jugando, cuando una de las coordinadoras toco la puerta y nos dijo que vayamos hacia el holl donde ya estando todos juntos saldríamos al lugar donde se haría la fogata.
Se hizo la hora y el chofer nos llevó al lugar pactado, y entre docentes (hombres) y algunos chicos prendieron la fogata.
A la media hora empezaron los cantos y las risas, era imposible pasarla mal con el grupo.
Luego, se les ocurrió cenar ahí choripanes y mientras cocinaban nosotros seguíamos charlando en ronda y cantando alguna que otra canción. Hasta que nos aburrimos y se formaron grupitos hablando, yo estaba sentada en unos de los troncos, al lado mío estaba Pepe y más lejos estaban Rochi y Gas con la guitarra.
Pepe: Mira Rochi, con Gas… ¿Un poco pegados no?
Mire y sonreí - ¿Celoso?
Pepe: ¿Por qué tendría que estarlo? – Pregunto fijando sus ojos en los mío.
Pau: ¿Qué se yo? Por ahí lo estabas.
Pepe: Nah, no soy celoso, menos de una amiga.
Pau: ¿No? – Lo volví a mirar, el negó – Que bueno.
Pepe: ¿Vos…Sos celosa?
Pau: Nah, tampoco.
Pepe: Mmm.
Pau: ¡No Pedro! – Dije riendo.
Pepe: ¿De mí tampoco?
Pau: No… Al único que celo es a mi papa.
Pepe: Bueno – Dijo sonriente.
Pau: ¿De qué te reis?
Pepe: De nada tonta – Me abrazo de costado - ¿Sabes de que tengo ganas?
Pau: No, no sé. Pero yo tengo ganas de tomar jugo.
Me pare y lo deje perplejo sin dejar que diga algo más. Mientras me servía un vaso de jugo sentia la mirada de él y yo sonreía, divertida.
Luego me acerque a las chicas que estaban muy entretenidas charlando con las demás chicas del curso, al instante me integre en la charla.
Despues de cenar y cantar algunas otras canciones decidimos volver al hotel.
En el colectivo, sentada y apoyada en el hombro de Pepe…
Pepe: ¿Cansada?
Pau: Un poco – Levante la mirada mirándolo - ¿Vos?
El negó, ya que estábamos muy cerca, y dejo un beso cerca de mis labios, exactamente en mi comisura sonreí y me separe apoyando mi cabeza en el respaldo de mi butaca.
Pepe: Me muero de ganas – susurro.
Sonrei - ¿De?
Pepe: No te hagas…
Reí – Ok, bueno. Yo también – me miro sonriente – Un poquito no más.
Pepe: ¿Poquito?
Pau: No te abuses.
Pepe: Sos exagerada eh. Bueno ¿entonces?
Pau: ¿Entonces?
Pepe: Si no se… Hagamos algo.
Pau: Pedro…
Pepe: Te espero, hoy… A la media hora de llegar.
Pau: ¿Dónde? Es cualquiera esto Pedro.
Pepe: No es cualquiera hey. Te espero en el patio. Dale.
Me quede pensando unos pocos segundos – Esta bien. Avísame cuando estés.
Llegamos al hotel y directo nos mandaron a nuestro cuarto. Yo me quede recostada en la cama, mientras Zai se duchaba. Luego de media hora ella ya salió con su pijama puesto y después de preguntarme que hacia todavía vestida le tuve que contar. Me dio su confianza, ella nos cubría cualquier cosa. A la media hora Pedro me mandó un mensaje, que baje, que no había nadie y que me esperaba en el lugar pactado. Estuvimos más o menos una hora hablando y pasando el tiempo besándonos, cuando decidimos subir ya que se había hecho un poco tarde.


Continuara…
Perdón la esperaaaaaaaaaaa, se que me hago odiar! Pero bueno... Aca tienen un lindo capitulo, o eso creo.
Espero que les guste :) Capitulo dedicado a Clara (?) Ah, te lo mereces! Jajajajaj.
Y por favor, me siento pesada... Pero comenten! 
JusPauliter.

viernes, 1 de febrero de 2013

Capitulo 23


Camino al hotel…
Pepe: ¿Queres que te compre algo para tomar o comer?
Le sonreí de costado - ¡Sos lento eh!
Pepe: ¿Eh?
Pau: Es obvio que no me pasa nada Pedro.
El me miro sin entender.
Pau: Thiago me ayudo para que nos vayamos al hotel y podamos hablar.
Pepe: Podríamos haberlo hecho allá, si los chicos es obvio que lo perciben.
Pau: Bueno, si no queres venir no vengas. Anda… Yo me voy a acostar a descansar.
Pepe: No ahora hablemos.
Pau: Si con vos nunca se puede hablar, siempre tenes que tener la razón vos.
Pepe: ¿Entonces por qué armaste todo esto?
Pau: La verdad, no tengo idea. ¿Sabes qué? ¡Volve! No tengo ganas de escucharte.
Pepe: Claro, porque la señorita no tiene ganas de escucharme tengo que hacerle caso.
Pau: ¡Obvio!
Pepe: Ja, esta vez no.
Ya me había sacado el buen humor, ¿Quién se cree?
Acelere el paso quedando él atrás, me gritaba para que frene, pero no le di importancia.
Sentia su paso detrás del mío, y yo trataba de apurarme.
Cuando me tomo del brazo haciendo que frene y me voltee para mirarlo.
Pau: ¿Me podes dejar en paz? ¡No te soporto!
Pepe: Yo no te soporto a vos, vivís enojada, histeriqueando.
Pau: Y vos vivís mandándotela, hacemos una bien, dos mal.  Siempre tenes que decir algo para embarrarla.
Pepe: Hace años que nos conocemos, tendrías que saber cómo soy.
Pau: Un insoportable.
Pepe: Puede ser, vos también lo sos.
Pau: Enojón, estúpido.
Pepe: Ajam…
Pau: Idiota, bipolar.
Pepe: ¿Bipolar?
Pau: ¡Vivís cambiando de estados! Decís una cosa, y al rato cambias de opinión.
Pepe: Bueno, vos también sos cambiante. Dudosa, histérica y chiquilina.
Pau: Veo que necesitabas descargar ¿no?
Pepe: Vos también ¿no?
Pau: Algún día tenías que saber lo que pensaba de vos.
Empecé a caminar nuevamente, seguida por él.
Pepe: Así que vos pensas eso de mí.
Pau: Y si, ¿Por qué te voy a mentir? ¿Vos me mentiste?
Pepe: No, obvio que no.
Llegamos al hotel, y pedí mi llave a recepción al igual que Pedro. Subimos con un ascensor en silencio.
Cuando llegue a mi puerta…
- Bueno. Chau. – Le dije.
El me levanto una ceja.
Pepe: No vine hasta acá a acostarme a dormir. Así que, entremos a tu cuarto o al mío y hablemos.
Pau: Bien. Pasa
El pasó al cuarto, y después lo hice yo por último, cerré la puerta.
Me recosté en mi cama, él me miro y se sentó en la de Zaira.
Pau: Bueno… Hablemos.
Pepe: Dale, empeza… Vos sos la que te enojaste hoy temprano.
Pau: Me enoje porque sos un estúpido, porque pensé que me ibas a defender.
Pepe: ¿Defender de qué?
Pau: Cuando estábamos con los chicos, que Thiago hizo una broma… Si, era una broma, pero al menos hubiera seguido la corriente.
Pepe: Ni me acuerdo que había dicho. Te enroscas mucho.
Pau: Yo si me acuerdo. Me dolió un poco, va… Me dio bronca, porque ya se, la cosa era que nadie lo sepa, y como bien dijiste los chicos ya se deben haber dado cuenta, pero ese no es el punto. Me molesto que te ortives y quede yo como una estúpida. Somos amigos Pedro.
Pepe: Pero el juego que estaba armando Thiago no era para una faceta de amigos. Quería que te de un beso delante de todos. Y si lo hubiera hecho, seguro ahora el problema sería ese, que te bese delante de todo. ¿Ves cómo sos? Nada te viene bien. Cuido el pacto que habíamos hecho y te enojas.
Pau: Tampoco es lindo que reacciones así.
Pepe: Es que aveces no sé cómo reaccionar para no pelear…
Pau: Pero siempre peleamos.
Pepe: Pero estoy harto… Y no es toda tu culpa, porque yo también soy complicado. Pero aunque sea, no se… Una semana, quiero que estemos bien, nos divertamos, la pasemos bien. Y ahora, que estamos una semana acá, sin familia, sin estudios que nos molesten…
Pau: Y amigos que te bancan en todo – Sonreímos.
Pepe: No da que nos peleemos. Y perdón por si te sentiste una estúpida hoy temprano…
Pau: Esta bien – Sonrei - ¿Tregua?
Pepe: Tregua – Nos dimos la mano, como tal socios de negocios y nos abrazamos.
Pau: Ya que estamos al pedo, en un hotel, solos – dije mientras iba a la valija en busca de mi malla - ¿Nadamos?
Pepe: Onda ¿Nemo? O nadar de meterse en la pileta y boludear.
Pau: Jajajaja bueno, podemos nadar onda Nemo, como decís vos y también boludear.
Pepe: Bueno… Báncame que me voy a cambiar.
Pau: Te espero en el hall ¿queres?
Pepe: Dale
Lo vi salir por la puerta, yo sonreí y fui al baño a cambiarme.
Sabía que la relación con Pedro iba a ser siempre así: complicada, con miles de vueltas, con un día bien y dos mal, con histeriqueo y miles de royos (por parte mía). Pero éramos así: complicados y nos queríamos así, porque ninguno iba a cambiar, porque no era necesario, porque era solo un juego. Hubiera sido más fácil el no tener una relación constante, que solo fuéramos dos chicos, que se gustan, se chapan, y listo. Y eso no era lo que pasaba, bueno… Por un lado sí, pero por el otro éramos dos amigos, como cualquier otro, que se quieren, se cuentan cosas y listo.
Y ese “lado” es el que más se nos hacía complicado, porque teníamos que cuidarnos de esa “clandestinidad” y cuidar nuestra amistad.
Pero como era complicado, también era divertido: Pedro es un pibe que se lo caracteriza callado, tímido, pero cuando logra tener una confianza con vos, es otro pibe: divertido, con él te podías reír hasta el momento de  hacerte pis encima, además, era un muy buen amigo, siempre te escuchaba, aveces te entendía (casi nunca conmigo), en definitiva, era una gran persona y juntos nos divertíamos muchísimo.
Baje al hall ya lista y lo vi ahí, sentado en uno de los sillones hablando por teléfono.
Pepe: Bueno pá, después te llamo… Si, a la nochecita… Bueno, besos a mama… Dale, chau.
Me miro sonriente - ¿Vamos?
Pau: Dale.
Pedimos unas toallas al recepcionista y nos fuimos hasta la pileta climatizada.
Ahí, estaba llena. Por personas que no conocíamos, pero también estaban dos profesoras, y también estaba Luna con su inseparable amiga Camila.
Pau: Nah, si tenemos menos suerte.
El me sonrió – No llores Chaves.
Pau: No, no lloro… Solo espero que se vayan rápido.
Me saque mi ropa quedando en malla (enteriza, pudor 100%) y Pedro hizo lo mismo sacándose su remera. Una vez listos, entramos a la pileta por las escaleras.
Bue, ese era mi plan, entrar despacio. Pero aparentemente el de Pedro era todo lo contrario.
Al segundo escalón que hicimos el me agarro de las caderas y me empujo, todavía estando el de atrás.
Pau: ¡Pedro!
Pepe: ¿Quién es la lenta ahora?
Pau: Jajajaja estúpido, me quería meter despacio.
Pepe: Si no es fría el agua.
Pau: No importa, igual.
Pepe: ¡No vez que sos complicada! – Dijo entre risas abrazándome.
Pau: Perdón chico que la tiene clara.
Sonrió - ¿Nadamos?
Estuvimos un rato haciendo largos, hasta que Pedro quedo del otro lado de la pileta de donde estaba yo, de espalda, cansado.
Nade por debajo hasta donde estaba el y lo abrace por la espalda.
Pau: Te cansaste flojito – Le dije apoyando mi cabeza en uno de sus hombros.
El sonrió – Un poco.
Sonrei y deje un beso en su mejilla, luego deje otro en su cuello.
Pepe: Deberías tener cuidado… No estamos solo.
Pau: Muero por un buen beso – le susurre en su oído.
Pepe: Vas a tener que esperar. – Dijo en tono bajo.
Sonrei – Ajam – volví a besar su cuello.
Pepe: Estas con todo Chaves.
Pau: Jajajaja vos estas muy lindo.
El volteo para mirarme, me sonrió y me dijo al oído – No da, enserio… Aflojemos.
Pau: Esta bien… Voy por una botella de agua. 
Pepe: No te enojes – Me abrazo y en el oído me dijo – Yo también quiero darte muchos besos, pero hay gente… Vamos a otro lugar si queres.
Yo lo mire y negué – Ya va a ver tiempo – Sonrei – Ahí vengo.
Cuando volví con el agua, Pedro charlaba con Luna y Camila muy animadamente. Sonrei y me empine un vaso con líquido.
Me quede sentada, escuchando la conversación. Hablaban del viaje, de las rutinas que íbamos a tener. Luego, escuche que se iban y salieron de la pileta ambas. Al pasar por donde estaba yo, me saludaron, a lo cual respondí amablemente (eran insoportables, pero buena onda).
El me miro y me hizo una mueca sonriendo, dándome a entender que no eran tan molestas. Yo le sonreí.
Pepe: ¿No venís?
Sonrei y me senté en el borde de la pileta.
El nado a donde estaba yo y me tomo de los pies.
Pau: ¡No seas bruto!
Pepe: ¿Qué?
Pau: Me vas a tirar y me voy a golpear Pedro.
Pepe: No te iba a tirar tonta.
Pau: Bueno – Me sonrió -
Caí en cuenta que estábamos solos: las chicas se habían ido al igual que las profesoras. Me zambulle, luego lo tome de los hombros.
Pau: Al fin.
Me sonrió y me abrazo por la espalda pegándome más a su cuerpo para luego unir nuestros labios y besarnos dulcemente. Rodee su nuca con mis brazos y él profundizo el beso.
Luego de unos minutos nos separamos y nos sonreímos, sin separarnos.
Pepe: Me encanta estas escapadas clandestinas… Aunque aveces se nos complique y nos matemos –Sonreímos.
Pau: A mí también me encanta.
Y volvimos a besarnos, esta vez el beso fue más corto, pero lindo en fin.
Pau: ¿Vamos yendo? Tengo toda la piel arrugada, me voy a gastar
Pepe: Vamos abuelita…
Pau: Ahora por eso me vas a tener que llevar hasta las escaleras – me puse en su espalda a caballito.
Pepe: Que pesada nena – dijo ya caminando hacia las escaleras.
Llegamos a la puerta de mi pieza.
Pau: Bueno me voy a duchar ¿después venís?
Pepe: Avísame cuando termines y merendamos algo.
Pau: Dale – sonreí – Chau – bese su comisura.

Toco la puerta y me beso dulcemente.
Pau: Apa – sonreímos - ¿Bajamos?
Pepe: Pensé en que podíamos llamar a uno de los chicos y merendar juntos. Si queres.
Pau: ¿Ya te cansaste de mí?
Pepe: No tonta, solo que…
Pau: Te estoy cargando… Y si, dale. Llama mientras yo armo una carterita.

Continuara…
JusPauliter
[Otro dedicado a Sofí y Choppy]