sábado, 23 de marzo de 2013

Capitulo 29


La vibración de mi celular me exalto y me senté en la cama. ¿Me había quedado dormida?
“Pochi, estoy en la puerta”
Por inercia agarre un buzo y camine cuidadosamente a la puerta del patio. Entonces le abrí por la puerta del costado.
Pau: Estas loco Pedro.
El me sonrió de costado – No importa.
Mi apariencia no era la mejor, estaba con los ojos achinados por el sueño que tenía y estaba con mi pijama y un buzo que me quedaba enorme.
Me mordí mi labio (como de costumbre) y camine para el patio.
Nos sentamos en el piso coligue.
Pepe: ¿Ya dormías?
Negué – Me quede entre dormida… Así que si no te peleo o cuelgo es porque estoy muy dormida.
Y él se rio – Me voy aprovechar de vos entonces
Sonrei, porque si estaba consciente y me podía completamente no quedaba nada de mí en este estado.
Pau: Te voy a denunciar.
Y me miro, sonriéndome de costado, como tanto me podía. ¡Paula despertate porque vas a cometer alguna locura!
Pepe: Estas muy linda.
Bue, este flaco decididamente me quiere cagar la existencia.
¿Qué estaba ciego? ¿O dormido?
Pau: Nene, estoy en pijama, con un buzo enorme, cara completamente de dormida y mi pelo es una onda al de Moni Argento. ¿Vos también estas dormido?
Y el rio fuertemente – Estas linda igual… Y el pelo te da una onda canchera.
Claramente se estaba burlando. Le pegue en el hombro.
Pau: Idiota no te burles.
Y él se rio nuevamente acercándose a mi boca, pero yo lo esquive.
Pau: Ni se te ocurra, lo único que falta es que después me diga que tenga aliento a perro.
Y él me sonrió – Tonta…
Pau: Bue… ¿Algo más?
Pepe: Jajaja estas muy a la defensiva Pau – Y yo hice una mueca - ¿No me vas a dar ni un beso?
Y yo negué sonriente cruzando los brazos.
Pepe: Entonces te los doy yo – Y dejo un beso en mi comisura.
Pau: No es… ¿Un poco peligroso? Digo, que aparezca mi hermana o mi viejo.
Pepe: Dijiste que todos estaban durmiendo
Pau: Si ya se…
Pepe: Me voy si queres.
Negué: No ey, enserio – Sonrei.
Me sonrió y me acerque para besarlo dulcemente acariciando su cara suavemente mientras el posaba sus manos en mi cintura.
El profundizo el beso entrelazando nuestras lenguas y el beso se volvió más exigente, apasionado. Despues de varios minutos nos separamos en busca de aire y volvimos besarnos pausadamente, disfrutando.
Nuestras narices se rozaron y nos sonreímos, deje un beso en la de él y me separe para abrazarlo.
Pepe: Estas helada Pau – Dijo abrazándome mas a el – Anda, entra yo me voy.
Pau: No hace ni media hora que llegaste ey… Quédate un ratito más. – Deje un beso en sus labios y me apoye en su pecho.
Estábamos los dos en silencio (ya hace por varios minutos), yo entretenida escuchando sus latidos que iban a un ritmo lento y el me acariciaba la cabeza dejando de vez en cuando unos besos en la misma.
Me separe de él, para levanta mi mirada y mirarlo que me estaba sonriendo. Me pudo (y me va a poder siempre) lo bese dos, tres, cuatro, miles de veces.
Pau: Me encanta estar así con vos. – Le susurre.
Me sonrió y me robo tres besos.
Pepe: A mí también me encanta – Acariciaba una de mis mejillas.
Y lo abrace, porque si, porque en verdad me encantaba estar así con él. Y ya no me importaba y no le tenía miedo a esto, a pasar de ser amigos a ser amigos pero de diferente manera, porque presiento (y se) que siempre la voy a pasar bien con él. Porque los dos la pasábamos bien.
Y otra vez estábamos besándonos, pero esta vez en la vereda, él ya se iba, no ha pedido mío, sino porque él lo había decidido. Era tarde y el frio se sentia (y mucho).
Pepe: Nos vemos mañana.
Asentí y lo bese dulcemente, por milésima vez.
Pau: Chau, ándate.
Y él se rio  y me robo otro beso – Chau… Espero que no te enfermes por mi culpa.
Sonrei – Me vas a tener que cuidar después.
Pepe: Encantado – Me mordí el labio, sonrojada y murmure un “tarado”-  Que agresiva che.
Pau: Mucha ternura por hoy – Dije divertida y le di otro beso - ¡Dale ándate!
Y me beso fugazmente para después irse.
Otra vez me robaba miles y miles de sonrisas.
Subí a mi habitación, me tape hasta la oreja y me hundí en mis sueños.

La mañana se había pasado volando, me encontraba otra vez en casa almorzando, esta vez sola. Delfina se había quedado en lo de su amiga almorzando.
Planeaba almorzar y acostarme a dormir, hasta las 17.30 que debía ir a lo de Zai a tomar mate.
Preferí traer unas frazadas y acostarme en el sofá a mirar alguna película.
Hoy a la mañana habíamos peleado con Pedro, porque él quería juntarse a la tarde después que ellos compren mi regalo. Yo ya había organizado con Zaira, además tenías muchas ganas de pasar la tarde con ella, hacía mucho que no nos juntábamos solas.
Terminamos peleados mal, él había actuado como un chiquilín y yo le quería hacerle ver las cosas.
Y a la vuelta a casa casi nos agarramos a piñas, si no fuera porque yo era mina y el varón.
Odiaba pelearme, con él y con todos, en verdad me ponía mal. Pero si tenía que defender algo obviamente me iba a poner en una postura firme.
Me quede dormida, mínimo unos quince minutos cuando escuche el timbre. Seguro era Delfina.
Pau: Esta sin llave la puerta del costado Delfi – Le grite para que me escuche.
- No soy Delfina – Dijo una voz masculina y al instante me di cuenta que era Pedro.
Me levante con pereza y mal humor, porque quería dormir y además, no quería verlo.
Abrí la puerta y él me invadió con sus labios tomándome de la cintura y entrando a mi casa sin dejar de besarme. ¡Estaba endemoniado!
Pau: Pedro para – Dije entre besos, que me fueron imposible no seguir desde el minuto cero.
Pepe: ¿Me perdonas? Fui un poco… Egoísta.
Pau: ¿Y era necesario que me beses así?
El me sonrió – Perdón.
Pau: Pedro… Te juro que te mataría.
Pepe: ¿A besos? – Dijo rosando nuestras narices.
Pau: Basta… Te estoy hablando enserio. No podes venir a besarme así, después de que casi nos matamos. A parte… ¿No pensaste que podría estar mis viejos o Delfina?
Pepe: Lo pensé… Y sé que tus papás llegan tipo cuatro y hoy a Zai le contaste que Delfi se iba a lo de una amiga. Vine a pedirte perdón, porque sé que fui muy egoísta.
Pau: Bueno, ya está… Ya viniste, te escuche. Ahora déjame dormir.
Pepe: No hasta que me perdones.
Pau: ¡Ya te perdone Pedro! Enserio, chau.
Y el levanto una ceja.
Pau: Enserio… Basta.
Pepe: Bueno, entonces te doy un par de besos y me voy.
No me dejo decir algo que ya me estaba besando dulcemente abrazándome por la cintura y yo lo rodee por su cuello llevándome otra vez por él.
Nos separamos y nuestras narices se rozaron. Deje tres besos en sus labios y me separe.
Pepe: Te dejo así dormís – Sonrei
Pau: ¿Vas a lo de Zai?
Asintió – Para comprar un regalo a la más linda.
Pau: ¿Más linda que yo?
Y el rio – Chau – dejo otro beso.
Pau: Chau
Lo acompañe hasta la puerta y lo vi irse.
Yo me volví a acomodar en el sillón y enseguida termine dormida.

Toque la puerta y me recibió con una gran sonrisa, enseguida nos abrazamos.
Zai: Pasa Pochi ¿Todo bien?
Pau: Bien, ¿vos negri?
Zai: Re bien – Y le sonreí -  Estaba pintándome las uñas. ¿No te fijas el agua?
Asentí y fui hacia la cocina, vi que el agua hacia miles de burbujas, entonces apague la hornalla y le eche un poco de agua fría. Luego fui con todo el equipo del mate a la mesa del comedor, donde estaba la moracha terminándose de pintar de color coral. Me las mostro y yo le sonreí para levantar mi pulgar, ella rio.
Pau: ¿Estás sola?
Zai: Por suerte – Y yo reí – Llegue y no había nadie.
Entonces nos pusimos a charlar, ella me contaba de su enamorado y yo de Pepe.
Zai: Pero se pelearon hoy… ¿Qué onda?
Pau: Quería hacer algo hoy a la tarde, después que ustedes vuelvan del centro. Le dije que había quedado con vos y se enojó. Y antes de que vaya para tu casa paso por la mía y me pidió perdón.
Zai: ¿Y lo perdonaste? – Asentí sonriente – Ay, son unos tarados. – Y yo reí – Son muy lindos juntos.
Sonrei – Bueno basta. Háblame de vos ¿volviste a verlo?
Y ella me sonrió a más no poder y empezó a contarme.

Alrededor de las 20.00 volví a casa para hacer los deberes y después jugar con mi papa al truco.

Continuara…

jueves, 21 de marzo de 2013

Capitulo 28


Comentar algo gracioso y obtener risas, seguido por un remete apostando otra vez al humor por parte de mí no sé qué (porque amigos ya no eran y el amigo con derecho ya me parecía trillado) y reír nuevamente ambos.
Estaba concentrada tratando de prestar atención a la clase, pero era imposible no largar una carcajada cuando él me hacía comentarios desubicados por debajo.
Se hacía odiar, la profesora me miraba con odio y frustración por mi risa y él ganaba, porque no lo descubrían.
Por tercera vez le dije que pare con sus comentarios.
Ya estaba arrepintiendome cuando le dije a Thiago que si, al preguntarme si no me quería sentar con Pedro porque los tortolitos se querían sentar juntos.
Pero era la última hora así que ya no valía la pena cambiarme.
Sabia de mis probaciones y de lo que causaba en el (porque yo también lo miraba, lo comía con la mirada) Obtenía que me rete y yo lo miraba descaradamente, tirándole un “¿Qué hice?”
Y se rascaba la sien, nervioso.
El clima –moral- estaba pesado, tenso.
Porque a la profesora se le cruzo por la mente hacer preguntas, un lunes – después de una semana sin tocar carpetas – y creo que éramos muchos lo que no habíamos leído nada. Es que es ley desde hace año: No se toca la carpeta un domingo.
Y yo odiaba cada vez más la física. Siempre lo hice y siempre lo voy hacer.
Fije la hora: 12.10. Muero lentamente.
Y ella seguía entusiasmada preguntando y coleccionando cruces – porque hasta ahora solo uno respondió bien- Y yo trataba de repasar y que me quede algo, pero no entendía mucho.  
Nos miró fijo, con odio y al instante…
- Alfonso – Se escuchó decir con voz gruesa y seria, esas que dan miedo.
Yo sonreí a medias y vi asentir temeroso a mi compañero.
La profesora le hizo la pregunta (que me costó entender, pero lo hice) y Pedro respondió a los pocos segundos, dudoso. A él sí que le daba la cabeza para las matemáticas, problemas de física o química.
- Bien Alfonso –Y anoto algo en su agenda de notas.
Desvió la vista y yo le sonreí a Pedro a lo que él también me sonrió.
Fije la hora dos veces más y por fin solo quedaban cinco minutos para que toque el timbre de salida.
Juntamos ordenadamente y esperamos charlando a que por fin escuchemos ese amado timbre.
Pau: Te tendría que haber ido mal… Por hacerme reír en toda la clase.
Se rio – Vos también me hacías reír – Se defendió y yo hice una mueca – Un placer haberme sentado con vos – Dijo estirando su mano en forma de saludo como tal socio, yo también se la extendí.
Pau: Primera y última vez… Estamos muertos si seguimos riéndonos. ¿Vos viste como nos miraba?  
Pepe: Ella porque es una vieja amargada
Pau: ¡Pero es la que te pone la nota Pedro!
Y ahoralél hizo una mueca, yo me mordí el labio.
Pepe: Mama te espera hoy a la tarde eh.
Y yo sonreí, hoy era el cumple de Anita. Obvio que iba a ir.
Pau: Obvio que voy a ir – Dije sonriente. Todos nos llevábamos bien con Ana, más Zai y  yo, es que nos conocía desde peque – Tu mama se lo merece.
Y me hizo un gesto como sobrándome y yo reí.

Caminando para casa con Zai, Gas y Pepe…
Zai: Pepe hoy vamos todos a tu casa eh.
Pepe: ¡Los espero! Mama chocha
Vi cómo se le iluminaba la cara cuando hablaba de su mama.
Llegamos a casa y me despedí de él con un beso dulce. Entre a casa y me encontré con Delfi cocinando. Esto de llegar después de mi hermana…
Almorzamos entre risas, como siempre lo hacíamos, es que siempre la pasábamos bien.

¡Qué manera de comer! Cada vez me convencía que no había ninguna cocinera mejor a Ana. Hacia cosas riquísimas para todos los cumpleaños.
Ni hablar de los ñoquis con salsa rosa que hacía.
Se la notaba feliz junto a sus amigas y su marido. Nosotros, con Pepe y los demás chicos estábamos en el living comiendo y riendo. Prácticamente nos habíamos invitados solos.
Pepe: ¡Mamaaaaa! – Le grita a Ana – ¿Quedaron más borrachitos?
Ana: ¿Me preguntas enserio? Si tenes a dos al lado: Thiago y Gas… Y ni hablar de Lali.
Y todos reímos.
Lali: ¿Yo? Pero por favor Anita, hay peores acá eh.  
Ana: De Pau no puedo hablar porque le ayudo a Pepe comprar el regalo para mi cumpleaños – Y yo reí.
Thiago: Bue, bue… Eso se llama acomodo.
Pau: ¿Le gusto Aní?
Ella me sonrió – Preciosa, se pasó mi gordo – Y dejo un beso en la mejilla de su hijo que la miraba con odio, por llamarlo “mi gordo” delante de todos.
Thiago: Anda gordi, trae alimento para la manada – Lo cargo.
Y Pedro lo fulmino con la mirada y modulo un “estúpido” a lo que reímos.
Lali: Ya tenes comprada a tu suegra Pochi – Me dijo en tono bajo.
Pau: Cállate tarada.
Lali: Solo decía – Dijo abrazándome en modo de disculpa, yo sonreí.
Ana: Chicos, acérquense para que nos saquemos una foto – Nos dijo desde el comedor.
Pasamos la tarde sacando fotos, comiendo y riendo.
Recibí un mensaje de mi mamá que debería ir para casa, así organizar y comprar para el jueves.
Me despedí de los chicos y obligue a Pedro a que me acompañe afuera.
Pau: ¿Despues venís a casa?
Pepe: ¿Por?
Pau: Digo, como ya hace dos noches venís y nos quedamos un rato afuera.
Pepe: Te aviso ¿sí? Se me va a complicar un poco porque vienen mis hermanos y tíos a cenar.
Asentí – Bueno, está bien – Dije sonriendo – Nos vemos mañana entonces.
Pepe: ¿No te enojas no?
Pau: No tarado – Deje un pequeño beso en su nariz – Chau.
Pepe: Para – Me dijo cuando ya estaba caminando.
Se acercó más a mí y me llevo detrás un árbol, se acercó más mí y unió sus labios con los míos formando los dos un beso dulce, profundo que me dejaba vulnerable, lo que me asustaba un poco.
Nos separamos despacio, dejando pequeños besos.
Pau: Me está esperando mi vieja… - Dije mientras volvíamos a besarnos esta vez más tranquilo.
Pepe: Si… Anda
Le sonreí y me aleje despacio de él, retomando camino a casa.
Camino recibí un bbm de Pepe.
“Creo que me escapo para verte hoy a la noche eh”
Y yo reí.
“No ahora no quiero… Me cambias por la comida, ahora no” Y si yo tenía que elegir por un plato de comida que hace Ana y ver a Pedro elegía mil veces la comida de Ana.
“Es que me quede con ganas de besarte un poquito más… ¿Nos vemos? Por fa” Y sonreí, como me podía.
Y empecé a escribir que lo esperaba cuando pensé dos veces y el tema de hacerme desear me encantaba.
“Anda a llorar a otro lado… Nos vemos mañana Alfonso”
Sonrei, satisfecha.
Cuando cruce la puerta de casa me sonó devuelta. Encima se daba el lujo de tardar en responderme.
“Prepárate entonces” Y me mordí mi labio inferior sobrándolo (sonriendo).
Delfi: Apa… ¿Quién es?
Levante la mirada y me estaba mirando atentamente sentada en el sillón con Flor, su amiga.
Pau: El viejo de la bolsa, dice que hoy a la noche te va a buscar.
Típico de infancia ¿Quién no se traumo cuando te decía tus papas que si no te portabas bien te llevaba el viejo de la bolsa? Delfi se había traumado y creo que no lo había superado del todo.
Delfi: ¡Pero que chistosa! Mama te está esperando en su cuarto dormida…
Pau: ¿Dormida? Nah, si a esta mina es para pegarle. Me manda un mensaje que me apure para comprar las cosas y se duerme.
Delfi: También, tardaste media hora…
Pau: Que pavada…
Salude a Flor que se reía de nuestra charla y fui para el cuarto de mama.
Despues de esperarla casi cuarenta minutos salimos a comprar.
Volvimos a las dos horas, la habíamos pasado genial juntas (como siempre) y con miles de bolsas con mercadería y dos o tres con ropa para mí.
Cenamos temprano, ya que mañana todos deberíamos despertarnos temprano y después de ducharme fui a mi cuarto para conectarme desde mi notebook.

Zai Nara: Nenaaaaaa
Pochi Chaves: ¿Qué haces niña?
Zai Nara: Recién volvimos de lo de Pepe. Ana nos invitó a cenar
Pochi Chaves: ¡Que copado! Yo recién termino de cenar ya en la cama, con frioooo.

Pepe Alfonso: Te perdiste unos ricos choripanes (y besos)
Sonrei.
Pochi Chaves: Me conto Zai que se quedaron hasta recién L
Pepe Alfonso: Si, mama los invito a cenar. ¿Todo bien?
Pochi Chaves: Si, con frio por irme a dormir. ¿Vos?
Pepe Alfonso: También, con frio y por irme a dormir.

Zai Nara: Mañana vamos a comprarte el regalo con los chicos J
Pochi Chaves: ¿O sea que me van a abandonar toda la tarde? (son los mejores)
Zai Nara: Vamos tipo cuatro, no vamos a tardar mucho… ¿Despues nos juntamos en casa?
Pochi Chaves: Si dale, hace mucho no nos juntamos las dos solas.
Zai Nara: Y te tengo que contar miles de cosas.
Pochi Chaves: ¡Yo también!

Pepe Alfonso: Veni a casa
Pochi Chaves: ¿Eh? ¿Ahora?
Pepe Alfonso: Si dale… Tomamos algo y después te acompaño hasta tu casa.
Pochi Chaves: Pero es tarde Pedro.
Pepe Alfonso: Y tengo ganas de verte.
Pochi Chaves: ¡Mañana! Ya estoy de pijama, acostada, calentita ni en pedo me levanto.
Pepe Alfonso: Entonces voy yo.
Pochi Chaves: No nene, mis viejos ya están durmiendo.
Pepe Alfonso: Pero no toco timbre… Vamos al patio. Dale.
Estaba loco este pibe… No daba que venga, ya nos habíamos visto toda la tarde.
No me di cuenta, cuando ya estaba respondiendole que lo esperaba.

Continuara…
 Poco a poco vuelvo :) 
Espero que les gusteeeeeeeeeeee!
JusPauliter. 

domingo, 17 de marzo de 2013

Capitulo 27


Ronda de amigos.
Nos sentábamos coligue en el pasto, y a las chicas no nos importaba si quedaba nuestros short verdes por el pasto.
Es que papa había regado hace un rato y había quedado húmedo.
Pero estaba tan lindo el día para sentarte en el pasto.
Tomábamos mates mientras Thiago nos contaba que el finde tenía la casa sola y que nos invitaba a cenar y a hacer una previa y después salir.
Mientras charlábamos salió el tema de mi cumpleaños, que por cierto era el jueves próximo –recordemos que hoy era sábado- los invite a tomar mate y alguna torta que mama iba a hacer y el viernes saldríamos todos juntos.
Mientras los chicos jugaban a la pelota Lali me sorprendió diciéndome:
Lali: ¿Todo bien con Pepe? Digo… No nos contaste nada, pero no hace falta ser adivina para saber que algo entre ustedes pasa.
Rochi: Si es verdad – La siguió, yo estaba muda – Además, vos misma hace unos cuantos días nos contaste que algo te estaba pasando con él. –Sonrei, no me acordaba de eso.
Pau: Eh – tosí, aclarando mi voz – Bueno en realidad si, hace un par de semanas estamos teniendo algo pero… No se los dije porque en realidad nos queríamos cuidar. O sea, somos amigos y dudamos mucho en hacer esto por la amistad que tenemos. Con Pepe tenemos mucha confianza, y no la queríamos perder por una calentura o un par de besos ¿entienden?
Thiago: ¿Qué tenemos que entender? – Apareció sentándose al lado de Lali dejando un beso en su mejilla.
Luego se sentaron Gas y Pepe.
Lali: Porque no nos contaron lo de Pepe… Que vos si lo sabias.
Thiago sonrió – Yo te dije muchas veces que no podía decir nada, aunque digamos que fueron bastante obvios Pepito –Dejo una palmada en su hombro.
Pepe: Si bueno… Pero habíamos decidido que fuera en secreto, porque se volvía todo complicado, somos amigos desde hace años, tenemos un grupo de amigos todos solteros, o sea no había relaciones amorosas entre nosotros, salvo Lali y vos – Le dijo a Thiago.
Pau: Y digamos que lo de nosotros es diferente, porque no estamos de novios, por no dejar de ser amigos.
Gas: ¿En blanco?
Rochi: ¿O sea?
Dijeron los dos a unísono.
Pepe: O sea que somos dos pibes –Reí con la definición – Que se gustan, y se dan.
Pau: Jajajajaja ¡Pedro!
Pepe: Bueno, el “Se dan” es una forma de decir, todavía – Y yo abrí bien mis ojos para que el ría-  Somos una clase de… Amigos que se chapan y está todo más que bien. – Y yo reí nuevamente.
Zai: Claro, amigos con derecho suena a película.
Pau: Y ahora que lo saben… Nada a nadie ¿ok? No queremos confundir las cosas.
Y Gas, Rochi y Lali asintieron
Rochi: Ahora ¿Puedo decir algo? – Nosotros asentimos – Se los ve muy lindos juntos.
Gas: Posta, para mi tienen que dejar esas boludeces de “No, somos amigos, nos damos pero somos amigos” Eso es pánico al compromiso.
Pau: Puede ser… Recorda que acabo de salir de una relación de hace años y me pusieron unos cuernos que se veían de acá a la China. –Todos rieron – Y Pepe creo que también sufrió bastante.
Pepe: Estamos bien así… No queremos tener nada de compromisos por el otro, y estamos de acuerdo en eso.
Lali: Sorpresivamente – Y yo reí porque era verdad, con Pepe costaba mucho ponernos de acuerdo – Y yo también me alegro de que estén juntos, y opino lo mismo que Gas, se tienen que poner las pilas y ponerse de novios. No hay nada más lindo que te abrace tu novio en pleno invierno.
Y reímos todos.
Thiago: ¿Vos sabes que llegue a pensar en que estabas solamente conmigo por el frio?
Lali: Obvio nene… Pero no pienses, te va a hacer mal – Y dejo un beso tierno en su mejilla para después susurrarle un te amo.
Rochi: ¡Beso! –Ella siempre enamorada del amor, era la persona más dulce – Si, un beso ey.
Pau: Nah –Dije con Pedro unísono y sonreímos.
Lali: Dale… Si quieren hacemos competencia del chape más largo ¿Te prendes amor?
Thiago: Obvio
Pau: Jajajajaja nooo.
Thiago: Bueno entonces no importa, te beso igual y ganamos nosotros – Le dijo mimoso a su novia.
Lali: No, para… La cosa era besarnos si ellos lo hacen.
Thiago: Ah, ok. Bueno… El que no se besa pierde. Ustedes no sé cómo van a hacer Zai, Rochi y Gas pero comete a las dos Gas
Pepe: Jajajajaja para tarado, no da.
Lali: Si, ya es mucho… Dale, un beso no más.
Yo moría de vergüenza, bueno, ya sé que son mis amigos, pero no se… Me daba cosita.  Pedro se me acerco y le sonreí hundiéndome en su cuello, porque moría de vergüenza.
Pepe: ¿Arrugas? –Me dice en tono bajo.
Y yo lo mire sonriendo acercándome más a él, lo tome sus mejillas y me hundí en sus labios formando un beso tranquilo y dulce para luego de diez segundos separarnos y que nuestros amigos nos aplaudan. Estúpidos.
Y otra vez me abrace a Pedro seguramente coloradísima. Yo y mi pudor.
Entre chiste y chiste se pasaron las horas cuando los chicos decidieron irse. Y cuando lo hicieron todos entre a ducharme.
Dicen que en la ducha es cuando más pensas y decidís cosas. Y estoy totalmente de acuerdo.
Todavía me acuerdo cuando los chicos nos dijeron que tendríamos que sacar ese miedo de estar juntos simplemente por dejar de ser amigos. Si se puede estar de novio y ser amigo de esa persona ¿o no?
Pero todo esto era un juego… Y estaba convencida en que lo iba a ganar.
Almorzamos los cuatro entre risas, divertidos pasándola bien, como siempre que lo hacíamos. Amaba pasar tiempo con mi familia.
Papa nos invitó a mirar una peli de terror, cosa que odio y adiare toda mi vida. Haciendo fuerza sobre humana me la puse a ver.
Abran pasado veinte minutos recibo un bbm de Pepe:
“¿Soy muy pesado si te pido que salgas a la vereda?”
Yo sonreí y aproveche porque no aguantaba más mirar esto.
Me puse una campera y salí sin decir nada.
Me lo encontré sentado en el cordón de la casa del frente.
Pau: ¡Encima que salgo me haces caminar más!
Pepe: Jajajaja sos malísima nena.
Y le sonreí sentándome al lado de él – Hola.
Pepe: Hola – Me sonrió y yo deje un beso en su nariz.
Pau: ¿Todo bien? ¿Qué hacías?
Pepe: Estaba de mal humor y bueno, te quería molestar a vos.
Pau: ¿De mal humor?
Pepe: Si, mis viejos me empezaron a joder con que no estoy nada con ellos y nada… No entienden que ya no tengo cinco años que los perseguía a todos lados.
Y yo reí- Bueno… Pero como sos el más chico.
Pepe: Boluda, ya el año que viene es mi último año de escuela y seguro me voy a estudiar a algún lado. También me quiero independizar.
Pau: Entendelos Pepe… Debe ser difícil para ellos. Tampoco que los persigas a todos lados pero aunque sea estar un rato con ellos. Yo me puse a pensar y es verdad, estoy más con ustedes que con mis viejos, y por eso me propuse estar más tiempo con ellos también.
Pepe: Puede ser… Pero pienso que es una boludes, siempre salgo y estoy con ustedes, o sea no entiendo. Pero fue.
Pau: Relaja – Lo abrace por la espalda.
Pepe: Por eso vine a molestarte, porque sabía que podía contártelo para que me digas algo.
Sonrei – Yo creo que debe ser difícil, porque al ser el más chico y en un año ya te vas de tu casa vos Imaginate… ¡Debe ser terrible para ellos!
Pepe: Si, lo entiendo… Pero tampoco que abusen.
Sonrei – Tenes que hablarlo con ellos – Deje un beso en su mejilla –
El me asintió – Gracias Pau
Yo sonreí – Vas acumulando y todavía no cobraste eh.
Y él también me sonrió y hundió sus labios con los míos para besarme delicadamente, sin apuros.
Pepe: ¿Puedo empezar así?
Pau: Solo para empezar – Dije sonriendo y luego yo uní nuestros labios.
Estuvimos por varios minutos besándonos sin separarnos –solo para respirar – sin importarnos nada solamente ese beso que cada vez subía un poco más de tono.
Pau: Pepe, creo que me voy a tener que ir yendo – Dije entre besos.
Pepe: No… ¿Por qué?
Sonrei – Porque hace mucho que estamos afuera – El dejaba miles de besos en todo mi rostro – Y además tengo un poquito de frio.
Pepe: Yo te abrazo – Pego su cuerpo más al mío y volvimos a besarnos, yo reí.
Pau: Jajaja dale tarado. Tus viejos te van a matar.
Pepe: No…
Sonrei y lo bese dulcemente. Me pare y le estire la mano para que él se levante.
Pau: Dale, o me voy adentro.
Y él acepto mi ayuda. Quedamos a tan pocos milímetros que nuestras frentes se chocaban.
Pepe: Sabes que me encanta estar así de bien con vos… Hace rato no peleamos.
Y yo sonreí, porque también la pasaba muy bien con él y más si no peleábamos.
Deje un beso en su nariz. Otro en su comisura y cuando estaba por hablar dejo un beso en mis labios. Mordí mi labio inferior mientras sonreía.
Pau: A mí también me gusta estar así con vos… Aunque extraño un poquito pelearte.
Largo una carcajada – Bueno, me voy.
Pau: Si… Mañana seguro hacíamos algo.
El asintió – Cualquier cosa avísame
Pau: Lo mismo digo
Y asintió de nuevo – Chau – Me estiro la mano en forma de saludo y luego me abrace a su cuello y lo bese dulcemente.
Sonreímos. Yo cruce para mi casa y él siguió para la suya.

Continuara…
Bueeeeeeenas.
1)      Gracias por leer.
2)      Gracias por leer
3)      Gracias por leer.
Ah re jajajajaja.
Bueno, espero que les guste el capítulo que fue dedicado para Choppy que quería chapesssssss.
Espero que te guste y si no bueno… Anda a vender panchos por la playa, ah. Nah, hablando enserio espero que te guste, no sé si es lo que esperaba pero bue, ahí está J Gracias por leerme, y estoy esperando a que empieces a publicar tu novela (sin presiones) ahre. Querías un testamento para que te haga llorar pero no tengo imaginación hoy. Chaucha (te amo muuh)

P.D: Amo el numero 27  
JusPauliter.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Capitulo 26


Por un lado estaba feliz, por el otro me quería volver.
Habíamos llegado hace media hora, y no tenía ni un poquito de sueño.
Estaba feliz de estar con mi familia de vuelta, es que… Debe sonar estúpido y de chiquilina, pero había extrañado un poquito. Tampoco lo había pasado mal.
Estuve todo el camino a casa taladrándole a mis papas lo lindo y copado que había sido ese viaje, que la había pasado genial junto a mis compañeros – y amigos -  que la ciudad era hermosa y que obviamente… ¡Teníamos que volver en familia!
- Me imagino que nos extrañaste – Me dijo obvia mi mama.
Yo sonreí – Nah…
Y fue mi papa que me levanto una ceja, mirándome por el espejo retrovisor.
Pau: ¡Ay, no sean pesados!
Miguel: ¡Te vas caminando! – Y freno el auto, me lo había dicho con tono de broma… O no.
Pau: Jajajaja ¡Papa!
Miguel: ¿Nada nos extrañaste? ¡Nada!
Y estalle de risas, porque ellos eran los padres más exagerados – y copados-
Pau: Bueno… Algo sí. Pero hablábamos todos los días, y además estaba con mis amigos.
Ale: Tiene razón, además ya es grandecita.
Pau: Nadie le saca de su cabeza que soy su nena.
Miguel: Siempre lo vas a hacer.
Sonrei, porque si… Porque amaba a mi papa y su ternura – aunque sea rompe aveces –
Ale: Nora nos espera a almorzar ¿Te vas a levantar? –Nora, mama de Zaira ( y Wanda) no sé si iba a estar muy despierta, pero obvio que iría.
Pau: No sé si me voy a levantar… Pero hace mucho que no almorzamos todos juntos, así que si, voy.
Ale: Buenísimo…
Al fin habíamos llegado a casa, al entrar sentí esa calidez y ese olorcito – todas las casas también tienen olores, como las personas – tan especial que tenía mi casa.
Pau: ¿Y la Pepo?
Miguel: Durmiendo – Sonrio obvio y yo le devolví el mismo gesto.
Entonces, solo porque a ella si la extrañe subí a su cuarto y me tire encima para despertarla – y molestarla – de una manera muy linda.
Delfina: ¡Paulaaaaaaaa! – Grito, enojada, dormida, prácticamente me amaba.
Pau: Jajajajaja ay hola chiquitita, ¿Me extrañaste?
Delfina: ¡No! Obviamente que no… Paula ¿Podes salir de arriba mío? Me estas asfixiando y estaba durmiendo, por si no captaste.
Pau: Jajajaja ay, pero que dulce – Amaba molestarla.
Delfina: Mama – Grito- Estaba durmiendo y Paula me despertó. ¿No sabes qué hora es nena? Son las seis de la mañana y es sábado ¡SABADO!
Pau: Ya sé que hora es y también sé que es sábado. Pero hace tanto que no te molesto. ¿Enserio no me extrañaste?
Delfina: No Paula… ¡Mamaaaa!
Y ella apareció riendo, porque también se divertía con nuestras peleas – no de esas que nos agarrábamos de los pelos y éramos capaces de decirnos cualquier barbaridad –
Ale: ¿Qué está pasando acá? – Dijo entre risas.
Delfina: Simple… Vino, se acostó arriba mío, me empezó a gritar a molestar cuando yo estaba durmiendo lo más lindo.
Ale: Bueno, al menos a vos te extraño.
Sonrei y me acerque a mama, abrazándola de un costado y dejando miles de besos en su mejilla, porque era ella, porque era mi mama y también la había extrañado.
Alejandra: Jajaja bueno, dejemos dormir a Delfi. ¿Vas hoy a almorzar a lo de Nori?
Delfi: Si, obvio… Cuando me levante voy a hacerte la vida imposible – me aviso y yo sonriente levante un hombro.
Pau: No importa, yo te moleste primero.
Y se mordió el labio sobrándome para después volverse a acostar.
Entonces con mama salimos de su cuarto y nos cruzamos con papa.
Miguel: ¿Vas a desayunar o después?
Pau: Quiero dormir un ratito… o tratar – Sonrei.

Terminamos de almorzar todos juntos. Estas juntadas me hacían muy bien. Hacía años que lo hacíamos y siempre la pasábamos muy bien.
El tema de conversación constante fue el de nuestro viaje, y con Zai tuvimos que dar hasta pequeños detalles de todo.
Y cuando estábamos terminando el postre me llega un bbm de Pepe.
“Pau J ¿Dormís?  Necesito de ti”
Y sonreí, porque sí.
“Hola Pepe, estoy almorzando en lo de Zai… ¿Qué necesita de mí?”
Obviamente que le iba a seguir el juego. A los pocos segundos me respondió…
“Mañana es el cumple de mama y no le compre nada… Y pensaba en que me podías ayudar a elegir, si queres”
“¿Yo? ¿Y por qué no Lu, Caro o Sonia? ¡Qué ganas de molestar nene!”
“Ok nena… Que mala onda”
Estalle en risas.
“Sos un tarado… Obvio que te voy a acompañar. ¿Me pasas a buscar por casa? Tipo 16.30”
“A esa hora estoy entonces… Gracias Pochi J
“De nada che”
Despues de terminar de almorzar nos fuimos con Delfi y Zai arriba. Entre ellas había una excelente relación, se llevaban muy bien, va entre las cuatro, nosotras tres y Wan, pero ella ya estaba en otra.
Charlamos y nos pintamos las uñas entre risas, y cuando les dije que me iba a casa, ellas obviamente protestaron.
Zai: ¡No te vayas!
Pau: Quede con Pedro que lo iba a acompañar…
Delfi: ¡Que lo acompañe la vieja! No seas mala onda.
Pau: Mañana es el cumple de Ana… Lo acompaño a comprarle algo y vuelvo para acá. ¿Van a estar?
Zai: Si, seguro – Sonrió – Por ahí venia Rochi y Lali a tomar mate, pero más tarde.
Pau: Buenísimo – Y no tenía muchas ganas de ir ahora – Bueno, dentro de un ratito vuelvo.

Toco la puerta y enseguida le abrí.
Pau: Hola Pepe – Dije sonriente y deje un beso en su mejilla.
Pepe: Hola Pochi. ¿Todo bien?
Pau: Si, muy bien, ¿vos?
Pepe: Bien – Y me sonrió - ¿Lista?
Pau: Si, báncame que le aviso a mi vieja… ¿Me llevas no? Lo menos que me merezco.
Pepe: Sos un Potus viviente – Nuevo insulto, pegado por unas amigas que conocimos en el viaje. Se la pasaban diciendo “sos un potus” para no decir “sos un inútil” –
Y largue una carcajada, porque sabía que me iba a llevar igual.
Entonces después de avisarles a mis viejos que ya me iba – y pedirle plata, por las dudas – Salimos con Pepe en su bicicleta.
Pau: ¿Tenes pensado algo?
Pepe: Tenía pensado una remera, pero después me entere que Fede y mi viejo ya le habían comprado y mis hermanas le regalaron una chalina con un par de aros.
Pau: ¡Y a vos te dejaron de lado!
El asintió haciendo cara de pobrecito y yo reí.
Pepe: Le iba a regalar una caja de alfajores, pero justo a ella se le ocurrió hacer dieta para la fecha de su cumpleaños y si aparecía con una caja de alfajores me la reboleaba.
Pau: Jajajaja prácticamente estas en el horno.
Pepe: Por eso llame a míster Paula, porque sabía que me iba a ayudar.
Sonrei – No sos nada sin mí.
Pepe: Bue, ponele.
Hice mi mejor cara de indignada y el estallo en risas y dejo un beso en mi mejilla. Tarado.
Pau: Entonces ¿Qué le vas a reglar? Sabes que este favor se te va a ser caro ¿no? – Le comente cuando habíamos llegado al centro de la ciudad donde había miles de locales.
Pepe: No se… ¿Una tostadora?
Y lo mire con cara rara - ¡Pedro! ¿Una tostadora? ¡Para su cumpleaños! Es obvio que se la van a usar todos, si no es que la queres para vos – Y largo una carcajada – Le tenes que comprar algo que ella quiera, que le guste y sea solo para ella.
Pepe: ¿Un anillo?
Pau: ¿No te va una pulsera? Con un anillo es como si te quisieras casar con tu vieja boludo.
Y rio de nuevo – Dale tarada. Vayamos por la pulsera.
Y pasamos por más de cinco joyerías y a él no le gustaba ninguna. Hasta que encontramos una linda, delicada y estuvimos lo dos de acuerdo en que a ella le iba a gustar.
Pau: ¡Al fin! –Dije con una sonrisa – Es hermosa Pepe, le va a encantar.
Y él me sonrió – Gracias… Por ayudarme y no odiarme tanto – Es que parecía una mina, no de decidía por ninguna.
Esta vez largue una carcajada – Ya te dije que te iba a salir caro – Era en broma, pero me gustaba provocar, por si no se dieron cuenta.
Pepe: ¿Ah, sí? – Y él no se quedaba atrás, porque siempre me seguía el juego.
Asentí con una media sonrisa – Obvio nene.
Pepe: Bueno… Puedo empezar por una Coca-Cola ¿no?
Sonrei – Prefiero una Fanta, pero dale, vamos.

Despues de tomar unas gaseosas nos volvimos para casa.
Pau: ¿Te quedas a tomar mate? Le digo a Zai que venga para acá. Iban las chicas. Y podemos avisarle a Thiago y Gas. – Dije rapidito, no aceptaba un no ni ahí.
Pepe: Y si no queda otra…
Pau: Cállate mala onda – Y le pegue en el hombro.
Y él me sonrió, de esa manera que no sé por qué razón se te aflojaban las piernas y te quedabas muda.
Pepe: Entonces… ¿Llamo a Thiago?
Pau: Dale, y ya que estas llama a Zai – Le dije sonriente
Pepe: Claro, manéjate.
Y yo largue una risita.
Fui a la cocina a poner el agua en el fuego mientras Pedro terminaba de llamar a los chicos.
Prepare el mate y él se apareció por detrás. Sonrei cuando sentí que su cuerpo se chocaba con el mío, porque él me abrazo por la cintura y puso su mentón en mi hombro.
Pau: ¿Qué haces Pedro?
Pepe: Tenía ganas de abrazarte – Y se separó rápido, sonreí y gire para verlo con la cabeza a gachas, porque seguro se moría de vergüenza.
Y me acerque para rodearle su cuello con mis brazos y quedar a pocos milímetros cercas, dejar un beso en su nariz y otro en su mejilla. Y cuando me miro me sonrió como hace un ratito y no pude no hacer nada al estar tan cerca. Deje tres besos dulces en sus labios, a los que él me devolvió y sonreímos sin decir más nada.
Luego suspiramos, porque nos encantaba besarnos.

Continuara…
JusPauliter. 

lunes, 4 de marzo de 2013

Capitulo 25


Tardecita lluviosa del día sexto en San Martin de los Andes, que por cierto, ya quedaba poquito.
Nos encontrábamos en una sala de estar, donde algunos jugaban a las cartas, otros formaban grupitos y hablaban, y otro simplemente escuchaban música.
Yo, me encontraba en el “hablar pavadas” con todas las chicas, hablábamos de cualquier tema: chicos, deporte y alguna que otra contaba que hacía ya seis días que no fumaban u otras que decían que se escondían para fumar… Y yo pensaba “¡Que minas rebeldes!”
¡Maduren!
Mientras seguíamos charlando dos chicos, a los cuales no había visto en la vida se acercaron a nosotras, el más castaño se acercó a mí. ¿Qué hacía?
- Chicas, ¿Podemos sentarnos con ustedes un rato? Digo, para conocernos – Sonrió el más morocho que nos miraba grupalmente, como eligiendo a alguna de nosotras para encarar, o algo así.
- Claro ¿Por qué no? – Dijo Celeste, una de mis compañeras.
Entonces el castaño se sentó al lado mío como si nada, lo que me hizo mirarlo un poco mal.
Zai me sonrió e hizo un gesto para que mire a Pedro que estaba mirando fijo a mí.
Gire, y le sonreí a la morocha que no pudo evitar una risita.
Lali: Bueno ¿Y cómo se llaman? Ni se presentaron – Dijo, divertida.
- Yo Esteban – Dijo el morocho sonriendo.
- Y yo Manuel – Dijo el castaño, y me miro, a lo que tuve que sonreír.
Esteban: ¿Y ustedes?
Lali empezó a señalar a cada una, presentándonos, por suerte no éramos mucho… Creo que éramos seis, nosotras cuatro: Lali, Zai, Rochi y yo y por el otro lado también estaba Cele y Romí.
Que ambas nos caían bien, eran las dos nuevas, es decir este año empezaron, la habíamos invitado a salir con nosotros varias veces, pero no se integraban mucho.
Estuvimos bastante tiempo hablando con los chicos, ellos nos contaron en donde vivían y con quien habían venido, nosotras también le contamos varias cosas.
Esteban era el más suelto, hablaba con todas nosotras y Manuel era un poco tímido, pero siempre acotaba a algo, se reía y me miraba de una forma que quedabas sin palabras.
Luego de divertirnos decidí ir al cuarto para ducharme y descansar un ratito.
Manuel: Un gusto conocerte, morocha – Dijo sonriente.
Sonrei – Lo mismo digo… Nos vemos.
Incomoda me largue del lugar, era un poco tímido… Pero lanzado como él solo.
Me duche tomándome todo mi tiempo, y luego me vestí cómoda para recostarme en mi cama y leer una revista, mucho no podía hacer y la televisión no la iba a prender.

40 minutos abran pasado que toco la puerta, nos encontrábamos discutiendo, porque claro… Siempre que nos veíamos alguna que otra pelea tenía que surgir.
El tema era que él se había puesto celoso, o eso intuía, porque él no me lo dijo.
Pero claro estaba que eran celos. Entro al cuarto, ni un “hola”, solo “Vine a ver qué te pasa, porque si espero a que vos vengas me tengo que quedar esperando varios días”.
Desde ayer no hablábamos, no porque no queramos, sino porque éramos los dos complicados, dábamos miles de vueltas y bueno, yo era un poquito histérica.
Yo no le dije nada, solo atine a asentir, no tenía ganas de pelear, menos con él. “¿No vas a decir nada? ¿Qué te pasa Paula?” Dijo, a lo que yo suspire y le respondí “No me pasa nada Pedro, solo que… No tengo ganas de pelear”
Luego él se enojó más, y empezó a pelearme más, a lo que yo le seguí la corriente y acá estamos…
Pau: Estoy harta Pedro… - Dije serena, después de varios minutos – Estoy harta de pelear con vos, y no digo que tengas toda la culpa vos, porque somos los dos… Pero no me gusta estar así. – Dije, con la voz quebrada.
Pepe: Yo… Te juro que hago todo para que no nos peleemos, pero… Me saca que hace dos días no hablemos y cuando tenemos tiempo en hablar y estar juntos vos te vas con esos dos flacos que apenas lo conoces. ¿Cómo queres que reaccione?
Pau: Cuando dijimos de estar juntos, nos pusimos de acuerdo en hacer nuestras vidas normales, sin rótulos ni compromisos ¿o no?
El asintió – Yo creo que no da que… Estemos juntos e histeriquees a otro.
Pau: ¡No estaba histeriqueando a nadie Pedro! Yo no soy así, no juego con dos personas. Sé que quedamos en que solo era un juego, pero yo solo juego con una persona, y sos vos.
El suspiro – Entonces…
Pau: Entonces no seamos tan complicados – Sonrei a medias – Hace más de diez años nos conocemos, creo que tenemos mucha confianza, entonces ¿Por qué no lo demostramos?
Pepe: Porque somos muy tarados – Sonrió – Me gusta la Paula madura
Sonrei – Alguien tiene que ser el maduro ¿o no?
Pepe asintió – Y a vos te queda muy bien el papel – Se sentó al lado mío, en mi cama.
Pau: Creo que… Si tocan la puerta y nos ven solos nos van a matar.
Pepe: Zai sabe que estoy acá… Dijo que nos cubría.
Pau: ¿Qué le dijiste? – Dije seria, con un poco de miedo.
Pepe: Jajaja tarada. Nada… Que venía a hablar.
Sonrei – Bueno, entonces… Digo, ya hablamos, y yo vine a dormir.
Pepe: ¿Me estas echando?
Pau: No, va no se… Al menos que quieras dormir en la cama de Zai.
Pepe: Yo pensé que me ibas a dejar dormir con vos. Lo merezco, por dos días sin hablarme.
Pau: Hey, vos tampoco me hablaste.
Pepe: Pero yo te toque la puerta para hablarte.
Pau: Si, cuando me estaba durmiendo.
El sonrió – Bueno, listo, dormimos un ratito.
Y se sacó las zapatillas para acostarse en mi cama.
Pau: ¡Pedro!
Pepe: ¿Qué?
Pau: Al menos déjame acostarme ¿no?
Pepe: Ah, si – Y se movió a un lado, dejándome lugar.
Pau: Me quiero tapar, tengo frio.
Entonces él se levantó de la cama para entrar en las frazadas y después acostarme con él.
Nuestras miradas sin querer, o queriendo, se chocaron haciendo que sonriamos los dos.
Pepe: Extrañaba estar así con vos.
Sonrei y deje un beso en su nariz, y baje a sus labios para después formar un beso cálido, lleno dulzura al cual él se acoplo y enredemos nuestras lenguas para profundizar el beso y así terminar abrazados, conforme con el beso.
Terminamos dormidos.
Sentí unas caricias por mi mejilla a lo que me hizo sonreír y acto seguido unos labios me invadieron.
Pepe: Dormimos mucho… Creo que deberíamos bajar. – Dijo en tono bajo.
Pau: Mmm, un rato más.
Pepe: Dale tonta… Si queres quédate, pero yo bajo. – Lo sentí levantarse.
Pau: No, espera – Me senté en la cama – Voy con vos.
Mientras yo me ponía las zapatillas él se sentó al lado mío.
Pepe: Pau…
Pau: ¿Qué?
Pepe: No, em… Que creo que deberíamos decirle a los chicos, digo a Rochi, Lali y Gas – Asentí – Es obvio que saben, pero por ahí se enojan que no le digamos ¿no?
Pau: Si, tenes razón, si yo estuviera en su lado los mataría – Sonrei.
Pepe: Jajajaja, bueno… Si sale el tema, se lo decimos ¿no?
Pau: O simplemente no nos escondemos delante de ellos y punto.
Pepe: ¡No ves que sos genial!
Pau: Ya lo sabía… Dale, vamos.
Me pare y me dirigí a la puerta, cuando estaba por abrir el me agarro del brazo y giro para que quede frente a él, entonces hundió nuevamente sus labios en los míos y formamos un beso dulce, luego nos sonreímos y salimos para abajo, donde seguramente el resto seguiría.

Continuara…
Hoooooooooolaa!
Muchas gracias por los comentarios, y sigan por favor, creo que es lo mas lindo que te llenen de comentarios :) 
JusPauliter.