domingo, 20 de abril de 2014

Capitulo 122

“¿Estas despierta? Veni al comedor” – Nueve de la mañana y hacía más de media hora que dabas vueltas en la cama. Amaste a Pedro.
Cuarto día de vacaciones, siete de enero, y no es una fecha más. No para vos.
Lo viste con su sonrisa y sonreíste. Tres pasos y lo abrazaste.
‒ Hola –Le murmuraste en su oído.
‒ Hola cosita –Sonreíste- ¡Feliz primer mes!
‒ Feliz primer mes, novio –Lo besaste dulcemente.
‒ ¿Desayunamos en el balcón? Porque Gas nos va a odiar si se despierta.
‒ ¿Y si vamos a la playa? Total, estamos re cerquita… Dejamos un papel.
‒ Que inteligente mi novia –Lo sobraste con una pequeña sonrisa.
Prepararon el equipo de mate, y después de cambiarse (porque los dos seguían de pijama) salieron para la playa.
El día está increíble lindo, no hay una gota de viento, y a los dos lo pone de muy buen humor.
‒ Bueno, y contame, ¿Qué se siente estar ya un mes de novio con Pedro Alfonso?
‒ Vergüenza –La O perfecta de él y tu risa - ¡Que te agrandas, gil!
‒ Sos muy envidiable, ¿sabías?
‒ Pf, porque no te conocen. Bueno, yendo a la pregunta, se siente… Lindo, que se yo. Sos un cursi asqueroso, pero me gusta también que seas así. Y nada. ¿Es necesario?
‒ Admití que te puedo, ya que estamos.
‒ Supongo, que sí, que me podes… Creo que si fuera otro ya lo mandaría a la mierda.
‒ Las ventajas de ser un Alfonso –Reíste.
‒ Bueno, y ahora vos –Sonreíste.
‒ Yo… no sé, me encanta pasar tiempo con vos, me haces reír mucho, la paso bien, y… Como que siempre estas cuando te necesito, y eso te hace especial –Sonreíste.
‒ Sos lindo eh –Te sonrió - Yo también la paso muy bien con vos, tanto que me dan ganas de estar así de bien siempre, para toda la vida… Y ya sé que es imposible, que siempre va a ver algo, pero bueno…
‒ Intentar, al menos –Asentiste, y entrelazaste una de sus manos con una de las tuyas, para que él con su otra mano te saque unos pelos de la cara, y que te bese dulcemente – Te amo, sos muy linda.
‒ Yo también te amo –Lo besaste- pero vos sos feo –Y que rían, para que vuelvan a besarse.

‒ ¿Enserio hay que volver? Quedemosno, así, quietitos, todo el día – Es medio día, y acabas de cortar una llamada con Zai, que lo esperaban a almorzar. Él y vos siguen en la playa, vos recostada en su cuerpo mientras él te abraza por detrás.
‒ Dale Pedro, acordate que vinimos con nuestros amigos…
‒ ¿Y? Pero nosotros cumplimos un mes de novios, ¡un mes! Mira que no es fácil llegar al mes boluda –Y que rías, ya estas parada, él no piensa moverse.
‒ Dale… Si queres, a la noche salimos a cenar solos.
‒ No alcanza
‒ Uh, dale
‒ Bueno, está bien… Ayúdame –Y te extendió los dos brazos para que lo ayudes. Y como presentías, terminaste arriba de su cuerpo, el besándote como si nada, y vos, que bueno, no te costó mucho sumarte a aquel beso.

‒ ¡Miren quienes aparecieron! Los tortolitos – Tu amiga Cele.
‒ Ah bueno, pero como estamos eh –Thiago y vos sonreíste.
‒ Ay chicos, ¡Feliz mes! –Zai, ¿Quién si no? Los abrazo efusivamente para que ustedes rieran.
‒ Gracias loquita –La amas.
‒ ¡Es cierto! Su primer mes, boludos… ¡Felicitaciones! ¿Cómo no dijeron nada? Se tomaban el día para los dos, solos. – Thiago.
‒ Cenamos juntos –Dijo Pepe – Déjame libre la cama.
‒ ¡Pedro! –Vos, y tu vergüenza. Que le pegues y que el resto ría.
Almorzaron unas ricas pizzas, y cuando todos estuvieron listos, como siempre, se dirigieron a la playa, para disfrutar de este día soleado, vos, con tus amigas tomando sol, y los chicos en el agua.
Mates con largas charlas, acompañadas de risas y de algún canto. Aman cantar, cualquier cosa, se divierten.
Vos con Pedro se volvieron antes que el resto, vos te duchaste primero, para ponerte algo lindo, pero cómodo, y que después de que te duches vos, lo haga él, para que una vez listos, y lindos, salgan para el centro de La Feliz.
Que paseen un rato, porque todavía era un poco temprano, y que paren justo frente a la fuente de aguas danzantes
‒ ¿Me sacas una foto? –Te pregunto Pedro.
‒ Jajajaja, dale. Que fotogénico que sos –Sonreíste.
‒ ¿Una juntos?
‒ Dale, pero sin la fuente, nosotros somos los lindos.
‒ Yo más, pero dale.
‒ Creído –Y que justo cuando saques la foto el deje un beso en tu mejilla - ¡Que lindos somos!
‒ Obvio –Te beso – Jajajaja que asco, estoy en creído.
‒ Mal, sos un pesado.
‒ ¿Qué hacemos? Vayamos al Mc.
‒ Son nueve y media… Bien, dale
Y cuando llegaron al Mc, estaba hasta las manos, así que pidieron para llevar y se fueron a la playa a cenar.
‒ Salió re bien la cena, viste. –Vos – Terminamos comiendo en la playa, tranquilos… Y sin ser programado.
‒ Si lo planeábamos no salía tan perfecto.
Es la paz que sienten al estar en la playa, con muy poco movimiento, solos, disfrutando su comida y la compañía del otro.
‒ Que lindo día, posta que me gusta mucho estar con vos –Vos.
‒ La pasamos muy bien, ¿no? –Asentiste con una sonrisa – Jajajaja y pensar que antes de todo esto nos odiábamos, nos llevábamos muy mal –A eso de los quince, dieciséis años tuvieron sus cruces…fuertes.
‒ Jajajajaja mal, te odiaba, por robarme a Zaira… Y bueno, después llegaron Thiago y Gas, y las chicas… Y se armó un re lindo grupo.
‒ Y mucho más después el famoso –Se acercó a vos para susurrarte al oído – “Me gustas” –Y que rían.
‒ Vos tan de frente y yo tan vueltera.
‒ Valieron la pena esas poquitas vueltas… Nah, de enserio, entre todo… fue divertido –Y sonreíste.
‒ Las amaste a las vueltas.
‒ A vos, te amo –Y sonreíste para que lo beses dulcemente, y que él también se acople al beso.

‒ Seguro ya llegaron los chicos… -Lograste decir entre besos – Pedro para –Murmuraste. Toda la subida en el ascensor fue entre besos.
‒ No van a venir a esta hora, olvídate… Son once y media. –Supervisaron juntos, y no, no había nadie.
‒ No da Pedro… no van a tardar.
‒ Si van a tardar –Dijo mientras dejaba infinitos besos en tu cuello.
‒ Pedro…
‒ Dale –Dejo un pequeño beso en tus labios - ¿Si?
‒ Es que tengo miedo… Mira si llegan y nosotros estamos en bola –Y que rían.
‒ Tenemos la llave nosotros, si nosotros no le abrimos duermen en el pasillo… ¡Pensalo!
‒ Te estoy hablando enserio.
‒ Yo también –Y volvió con los besos, haciéndote caminar.
‒ Pero vayamos a mi cama
Y sin más vueltas llegaron a tu cuarto que compartías con las chicas, para que te recuestes, y que poco a poco vayas desprendiendo su camisa mientras el seguía dejando besos en tu cuello, afectando tu respiración…
‒ ¿Decís que no van a llegar?
‒ No… no –Te beso con mucha pasión, para que vos te borres todo de la mente y que te dediques al beso, a las caricias…
Hasta que toco el timbre.
Si, detrás de la puerta, estaban tus amigos… Como si vos lo hubieras llamado, o algo así.
Tu cara, la de Pedro.
Casi que te asesina.
‒ ¿Es posta? – Lo miraste: su camisa ya no estaba, al igual que tu short. Y el timbre no dejaba de sonar – La concha de la lora –Y si, pobre pibe…
‒ Dale, Pedro… Ya está- murmuraste- Apura… Dale que nos van a tirar la puerta abajo –Y empezó a sonar tu teléfono.
Entonces él fue a atender, y que escuches las cargadas de tus amigos.
Y pedias a Dios que te coma la tierra, justo en este preciso momento.

Continuara…

JusPauliter

lunes, 14 de abril de 2014

Capitulo 121

‒ Tengo el corazón contento, el corazón contento lleno de alegría- Canturreaste junto a Rochi mientras cortaban unas papas y bailaban un poquito en la cocina.
Tengo el corazón contento, desde aquel momento en que llegaste a mí – Siguieron.
¡Yo quisiera que sepas! Que nunca quise así, que mi vida comienza, cuando te conocí –Y más que cantar gritaban, con toda la pasión, para finalizar riendo.
Segundo día de sus vacaciones y vos junto a tu amiga preparan el almuerzo. El día está un poco fresco, pero igualmente, después de almorzar se instalan en la playa, al menos para tomar unos ricos mates y disfrutar del paisaje.
‒ Uh chicas, tenemos vecinos eh – Llega Lali y ríen ustedes.
‒ ¡Que modernas estamos! –Dijo Pedro – Boludas, es del año del pedo esa canción.
‒ Es que nosotras te podemos cantar corazón contento como también, ella se arrebata, bata, bata, bata – Dijiste vos, para que terminen de cantar las dos.
‒ Ay Dios. –Dijo Lali – Pónganse a cocinar mejor.
‒ Jajajajajaja, ¿les ayudo con algo? –Pregunto Pedro.
‒ Ya estamos –Le dijiste vos, regalándole una sonrisa.
‒ Si, ya casi esta. Gracias Pepín –Dijo Rochi.
‒ Conste que me ofrecí eh – Dejo un beso en tu mejilla y se fue para el living con los demás.
Vos te quedaste con una media sonrisa y mordiendo tu labio inferior
‒ Hasta las manos eh –Dijo la rubia y vos te quedaste mirándola, confundida – Que están hasta las manos. –Y vos sonreíste.
‒ No sé si tanto, pero… capaz.
‒ Cara rota –Reíste – Te tiene tarada.
‒ Muy – Murmuraste, después de unos segundos.
‒ Ayy, boluda –Te abrazo de la emoción y vos reíste.
‒ ¿Y vos, con Gas? ¿Qué onda?
‒ No sé –Dijo ella – Tipo, hay onda, pero que se yo, somos como muy vuelteros –Y vos sonreíste.
‒ ¿Por Romí?
‒ No, va no sé. Porque el hablo con ella, pero a mí me da cosa, hablamos y todo, pero es como que la estoy cagando, ¿entendes?
‒ Nada que ver boluda, porque ella sabe, y si con vos está todo bien… no sé, para mi te estas enroscando muchísimo.
‒ Puede ser, que se yo… Es como que él quiere avanzar y yo también pero no sé, hay algo que me frena
‒ Habla con ella, si te hace bien, habla. Pero ya sabes que está todo bien con ella.
‒ Hasta ahora, que no nos vio así juntos, por eso no le jode.
‒Por eso mismo… Háblalo con ella –le dijiste y ella asintió.
‒ Esto ya está. –Dijo Rochi y a los segundos fueron con las papas fritas y unas milanesas a la mesa, para que sean aplaudidas por todos tus amigos hambrientos.

Tres de la tarde y el cielo ya está nublado, sin embargo, siguen mateando y riendo, porque hace calorcito, tus amigas no dejan de hablar de revistas, de chismes, mientras, tus amigos armaron un partidito de futbol, y vos estas entre la charla con tus amigas y haciendo de árbitro de los chicos.
‒ ¡Fue falta! –Gritaste y tus amigas se quedaron aturdidas de tu pequeño grito – Gas se pasó… ¿Quién era el flaco? –Y volviste a tus amigas.
‒ Jajajajajaja Pochi, estas con todo –Romí.
‒ Soy muy multifacética, por eso –Y te agrandaste, para que tus amigas rían.
Después de aquel partidito teniéndote a vos de árbitro, quien no dejaste pasar ni una sola falta, tus amigos, y novio, se acercaron a ustedes para sumarte a la mateada, la cual casi que dura por dos termos, o si, duro, pero vos te cansaste y quisiste ir a caminar un poco, por eso lo invitaste a Pedro, y a quien quería ir con ustedes, pero tus amigos, sabían que por lo menos una caminata, querían estar un poco solos.
Y no se equivocaban.
‒ ¡Paula! –Te dijo de la nada, ya cuando iban caminando, y un poco que te asustaste.
‒ ¿Qué?
‒ Apa, estabas atenta…
‒ Uh, sos un tarado –Dijiste divertida.
‒ Jajajajajaja, ¿paso algo? Estas re callada.
‒ No nada –Le sonreíste – Una vez que estoy callada, no te viene bien nada a vos eh.
‒ Es raro que estés callada, entendeme –Y vos reíste.
‒ Que pavada… Ay mira, ¿no te da ternura? – Un bebito, sentado en la arena con sus padres mientras él jugaba con la arena.
‒ Si, que se yo… Es un bebe boluda, no sé qué tiene de tierno.
‒ Ay, qué mala onda Pedro, son tiernos… míralo; hola hermoso –Le hablaste al bebe y lo saludaste desde lejos con tu mano, y él con su manito también te saludo a lo que te hizo sonreír – Mira como saluda
‒ Si, vi…. Ay, Paula, es un nene, yo también te saludo –Y te saludo. Vos te mordiste el labio inferior.
‒ Sos un tarado, no entendes.
‒ Más vale que entiendo, pero no sé qué le ves de tierno. –Y lo fulminaste con la mirada.
‒ El día que tengas un hijo, no lo vas a registrar, porque “es solo un nene” –Y el rio.
‒ Yo quiero una nena igual, las nenas son más lindas.
‒ Si –Sonreíste; y te agarro unas ansias por saber el sexo de tu ahijado.
‒ Ya vamos a tener nuestra familia –Te abrazo y vos lo miraste.
‒ ¿Te fumaste algo boludo? –Dijiste divertida – Olvídate, soy muy joven.
‒ Yo también soy joven nena, ¿en un futuro? ¿Por qué no?
‒ Lejano, lejano –Le sonreíste, y él te robo un beso.
‒ Estaba pensando, ¿no? Que si le decimos a los chicos de que ponele, vayamos a cenar nosotros solos, juntos, no se enojaran, ¿no?
‒ Calculo que no… O ponele, ir a pasear a otro lado, pasar el día en Miramar, o no sé.
‒ Esta buena la idea, ¿no? –Y vos asentiste –Total, si después Lali y Thiago quieren irse por un lado está todo bien, al igual que Rochi y Gas
‒ Si, obvio –Sonreíste – Despues le decimos –Lo besaste dulcemente.
Llegaron a un muellecito, y a pedido tuyo, caminaron hasta la punta, en donde se sentaron con sus pies colgando en el aire, con la vista al mar que no se dejaba ver su fin.
‒ Que paz –Murmuraste.
‒ A pesar de que es una zona muy turística, si, posta…
‒ ¿Te puedo preguntar algo? –Vos.
‒ ¿Por qué no podrías? –Y le sonreíste.
‒ Cuando… cuando volvamos, de las vacaciones digo, yo, seguro me voy algún lado con mis viejos, vos seguro que haces lo mismo con los tuyos, y cuando vuelva, yo ya me voy a tener que ir a Rosario, y no vamos a tener mucho tiempo para nosotros… -El suspiro.
‒ ¿La pregunta seria, qué vamos a hacer? –Y vos asentiste.
‒ Vamos a estar a full, al menos yo, con todo de la mudanza, con el tema estudio, todo junto…
‒ No sé qué va a pasar, pero… buscaremos un tiempito para estar juntos, antes de que te vayas, y no nos veamos tan seguido –Le sonreíste.
‒ Y… ¿Viste que nosotros no hace mucho que andamos así, de andar?  De novios, posta –El asintió- Que por si no te acordas, en tres días cumplimos un mes –Y él sonrió.
‒ Estas hablando con Pedro memorioso –Y reíste- Obvio que me acordaba – Te robo un beso
‒ ¿Vos decís que vamos a poder? Aunque lo queramos, y todo… A veces, se puede complicar.
‒ Como otras veces no – Te sonrió – Aparte, yo ya te conozco, vos me conoces a mí, si nos vivíamos peleando, y seguimos juntos, es más, estamos mucho mejor…
‒ Pero no estábamos distanciados…
‒ Sabes que siempre que pueda voy a ir, y si no puedo, vas a venir vos, ¿o no?
‒ Si, obvio.
‒ Bueno, ya está… Le tengo fe a esto –Y sonreíste para abrazarlo y que suspiren ambos, para que después rían, y que lo beses dulcemente.
‒ Siempre la misma charla nosotros, pero es porque me pone mal a veces.
‒ Ya se, y a mí también… pero va a estar todo bien.
‒ Sos tan lindo, te amo bicho - Te sonrió, para que lo beses con todo el amor que podes demostrarle.
‒ Yo también te amo, cosa rarita –Y que rías, para que vuelvan a abrazarse, se paren y vuelvan para donde estaba el resto de tus amigos.

Tomados de la mano, prometiendo que a pesar de todo lo que se viene, iban a estar juntos, que no se iban a dejar influir por la distancia, y teniendo en mente que no hay tal crisis para el amor que se tienen.

Continuara…
Holaaaaaaa, yo aquí haciéndome presente.
Espero sus comentarios y sus ganas de leerme después de tanto tiempo que no subía.
Gracias por el aguante, y no prometo nada, pero voy a tratar de que la rutina no afecte mis ganas de subir.

JusPauliter.

sábado, 5 de abril de 2014

Capitulo 120

Cinco de enero, ocho de la mañana, en un micro, rumbo a Mar del Plata.
La despedida con tus padres, fue peor que cuando te fuiste a Bariloche, supusiste que era porque, dentro de muy poco vos ya no ibas a vivir con ellos, y el hecho de que te vayas de vacaciones con tus amigos y no con ellos, los moviliza muchísimo, y por eso se ponen insoportables. Y ya van tres mensajes de tu mamá con apenas hechas tres horas de viaje.
Están todos en silencio, porque siendo las ocho de la mañana, no hay mucho de qué hablar, la dormida es increíble, y además, respetan al resto de los pasajeros.
Pero de vez en cuando se ven unos flashes, y podes ver que Rochi anda sacando algunas fotos, entonces sonreís, hasta que la vez aparecer, y te hace posar junto a Zai, tu compañera de asiento. 
Es muy loco, y recién ahora te lo pusiste a pensar; puede que pase miles de años de esas fotos y estas segura de que te vas a acordas patente, patente que paso, que día fue, y por qué.
Sonreís y seguís posando para la cámara que miles de flash un poco que te encandilan.
Esto te hace viajar a cuatro meses atrás, cuando iban viajando con todos tus compañeros para aquel viaje de egresados, aquel que también fue inolvidable, como las miles de fotos que tenes en aquella caja llena de fotos y recuerdos.
Vas del lado de la ventanilla, sentada con Zaira, mientras ella lee y vos escuchas música por los auriculares.
Es temprano, ocho de la mañana y ya van tres horas dentro de este colectivo, que aproximadamente estaría dejándolos en una horas en La Feliz, para unas vacaciones de amigos, el cual te entusiasma muchísimo, y ya queres estar ahí. 
Esto de que tenes que estar quieta, tranquila y sin hablar mucho por respeto a los demás pasajeros te altera, te pone de mal humor, queres llegar ya.
Y hablar.
A un costado de ustedes están Rochi y Lali que hablan bajito, y delante de ustedes están Thiago con Gas, Romí y Cele están sentadas juntas, y Pedro… Está en dos asientos atrás sentado con un señor que no paran de hablar de River. Infumable.

Uno de los carteles que alcanzaste a ver decía que estaban llegando y después de una charla a pura risa con tu amiga, la mejor, sin dudas, te concentraste en el paisaje. Claro que ya habías ido un par de veces, pero te das el gusto de ver la ruta.
Entraron a esta linda ciudad, para que en sus caras se reflejen la emoción que manejan, que por poco griten (lo hicieron, junto a Zai en mudo) y que tus amigas que estaban a un costados de ustedes rían.
El colectivo los dejo en la terminal, donde ustedes después de buscar un taxi libre, salieron los nueves en dos autos.
‒ Siempre quise decir esto: ¡Siga a ese auto! –Pedro, y que todos, incluso el taxista ría. Delante de ustedes iban el resto de los chicos.
Gracias al taxista llegaron al departamento, bajaron sus valijas, y después de que Lali encuentre la llave, al fin, puedan entrar al edificio, para dividirse y subir al departamento.
Cuando entraste, te encontraste con un departamento bastante sencillo, pero muy lindo. Un living comedor, donde tenía un futón, el cual ese se abría y se hacía cama, una cocina bastante linda, el ante baño y baño, con su bañadera, dos cuartos con una cama matrimonial, y el otro con dos camas marineras. Y el balcón, el cual tenía unas reposeras, supiste que iba a ser utilizado varias noches para tomar aire, y compartir alguna cerveza.
‒ ¡Qué bueno que esta! –Dijiste vos con alegría, porque no lo conocías.
‒ ¿Decís? Es medio chico… Pero vale –Dijo Lali.
‒ Sin este departamento no nos podríamos haber venido –Dijo Rochi – Y lo bueno es que estamos a poquitas cuadras del mar.
Despues de acomodarse, vos compartirías cuarto con Zai, Romí, Rochi y Cele, el cuarto con la cama de matrimonio la usarían Lali y Thiago (con condición de que no se aprovechen, y se acuerden que están ustedes pegadas a su cuarto), Pepe y Gas dormirían en aquel futon. Salieron a hacer las compras para el día, comprarían para hacer unas tartas, para después ir caminando a la playa. Por suerte no es que estaban al centro, y se salvaban de las playas centrales, todos las conocemos.
Vos, con Pepe y Gas se quedaron armando las camas, y limpiando un poco el piso, recordemos que en todo el año no se había usado.
‒ ¿Trajiste la play? – Pregunto Gas a él. Y vos levantaste la mirada para verlos, esperando a que Pedro responda.
‒ ¡Obvio, genio! –Dijo con tanta alegría, para chocar los cinco con Gastón.
‒ ¡Me están jodiendo! –Pero no lo dijiste con nada de alegría.
‒ Algo positivo de dormir en el living –Dijo Pedro, ignorándote.
‒ ¡Pedro! ¿Cómo vas a traer esa cosa en las vacaciones?
‒ ¿Y, que tiene que ver?
‒ Que no da –Dijiste obvia – Ya los veo, encerrados en el departamento para jugar a esa cosa.
‒ Noo, solo cuando volvemos de la playa, mientras ustedes preparan la cena, nosotros jugamos un partidito, no es nada. –Gastón.
‒ ¿Y ustedes piensan no hacer nada? –Un poco que te enojaste.
Y en eso llegaron los chicos, con las bolsas del supermercado, haciendo un gran bullicio.
‒ ¿Nos extrañaron? –Dijo Lali.
‒ Pf –Vos.
‒ ¿Por qué tu cara? –Zai, y que te conozca tan bien.
‒ ¡Pueden creer que trajeron la play!
‒ ¿En serio? –Thiago y su sonrisa - ¡Buenísimo!
‒ ¡Me joden! –Zai.
‒ Olvídense, no da –Romí.
Y así estuvieron varias horas discutiendo, hasta que se hizo la hora de almorzar, entonces después de que las tartas estén listas y almuercen, y que preparen todo para la playa, partieron.
Lonitas, y una sombrilla para los que eran los más blanquitos: Pedro y Gas, los cuales habían llevado una pelota y después de que ayudes a Pepe a ponerse protector (treinta) y que te agradezca con un pequeño beso, salgan a jugar a la pelota, y que después se sume Thiago.
Y Lali.
Y Celes
Y que se sumen todos, vos eras muy mala, no te va mucho el deporte, y mucho menos futbol, no, un horror. Malísima.
Pero te divertías, y le ponías onda, digamos que el grupo con el que jugabas era el mejorcito, por Gas y Lali, que no sabe nada, pero la mina metió dos goles. Y ganaron.
Tu faceta “Cachito” dio por finalizada, y enseguida amagaste con Zai para el mar. Pero el agua es un cubito, y a vos no te copa mucho.
‒ ¡Guarda! –Pedro y que te asuste por detrás, para que vos des un pequeño gritito acompañado de un saltito y que él junto a tu amiga no puedan parar de reírse.
‒ Nah, si te entrenas vos.
‒ ¿Para ser más lindo? Todos los días –Y mordiste tu labio inferior. Creído.
‒ Estúpido.
‒ Ay, era un chiste –Beso tu mejilla - ¿Fría el agua Zai? –Tu amiga que a penas había mojado sus pies y ya temblaba. Rieron los tres juntos.
‒ Boludo, no puedo ser tan friolenta.
‒ Dale, hagamos coraje –Dijo Pedro y avanzo para el mar. Ustedes se quedaron en el lugar, y rieron nuevamente. - ¡Daaale! –Se tomaron de la mano, como si estarían por dar un paso durísimo, e hicieron coraje.
‒ ¡Nos la re bancamos! –Dijiste vos, que empezaste a temblar mal, y el agua apenas rozaba bajo tus rodillas.
‒ ¡Somos re fuertes! –Dijo Zai. Y ya no podían más.
‒ Son re capas, ustedes pueden.
Tres pasos más y saltaban, pataleaban, y temblaban. Y un ataque de risa le agarro a los tres.
‒ Jajajajajaja, no dan más de taradas. ¡Dale!
‒ Te juro que no puedo –Dijo Zai.
‒ Fuerza. Piensen en algo caliente –Y que rían – Uh Dios… Chau.
Despues de estar unos diez minutos tratando de superar el frio, Pedro ya estando disfrutando de las olas, ustedes se acercaron a él, siguiendo con el frio, que poco a poco, al menos a vos, se te fue, y pudiste disfrutar.
Pero Zai, no dejaba de temblar, y ya la estaba pasando mal, entonces salió, para que quedes vos con Pedro y sus clases de cómo ponerse para que no tragues agua cuando la ola llegaba.
‒ ¡Pedro! –Dijiste riendo - ¿Estas bien? – Una de estas lo llevo casi a la orilla.
‒ Jajajajaja si –Te abrazo por la espalda.
‒ ¿Quién tiene que enseñar a quién? –Dijiste divertida y le despeinaste un poco su pelo, para que te mire con una sonrisa.
‒ Mira chiquita, no te agrandes eh
‒ ¡Vos sos el que te agrandas, amigo!
‒ ¿Amigo? –Sonreíste.
‒ Bueno, es una forma de decir.
‒ Malísimo –Y le sonreíste para ponerte enfrente a él, y que lo abraces por el cuello.
‒ Si, malísimo. Perdón.
‒ ¿Te tengo que perdonar?
‒ Si –Tu pucherito, y que una sonrisa aparezca en él, para que te bese, y ahora que sonrías vos.
‒ Sos más fea –Y que sonrías.
‒ Vos también sos feo. Un bicho
‒ Vos una cosa indefinida, una cosa rara.  –Tu O perfecta y su risa
‒ El bicho y la cosa. Que parejita eh –Y que rían para que se besen dulcemente.
‒ Te amo, cosita.
‒ Yo también, bichito–Y sus labios nuevamente unidos.

Sus nuevos apodos, desde ahora en más. Sépanlo.

Continuara…
HOLAHOLAHOLA volví.
Capítulo dedicado a Cin (sigo con culpa). Espero te gusteeeee, te quieroo<3
Por favor, comentennnn.

JusPauliter.