jueves, 24 de enero de 2013

Capitulo 22


Cuatro de la mañana sonó mi despertador.
Raramente me levante con toda una energía. Si fuera un día normal en el que me debía levantar a las seis de la mañana para ir al maldito colegio no lo lograba ni ahí, al menos que sea algo especial y tenga muchas ansias de levantarme.
Pero casi nunca pasaba.
Me levante como si tuviera un resorte en la cola, me cambie rápidamente, y luego fui al baño para peinarme y demás.
Luego, fui hacia el comedor, ahí ya estaba mama vestida con una cara de cansancio.
Ale: Buenas Pau.
Pau: Hola ma – le di un beso en su mejilla.
Ale: ¿Café?
Yo asentí y vi a papa por detrás.
Miguel: Buen día – Sonrió y dejo un beso en me mejilla.
Mientras desayunábamos…
Ale: ¿Tenes todo listo? Abrigo, zapatillas, medias, cepillo – Me nombraba mientras yo asentía como una estúpida.
Pau: Si ma, tengo todo.
Miguel: Masvale que te cuides, y nos llames seguido.
Pau: Si obvio – Sonrei, un poco harta. O sea, 17 años.
Una vez que terminamos de desayunar, papá cargo mi valija en la camioneta y alrededor de las 4.45 salimos para el colegio.
Ahí me encontré con los chicos: Zai, Thiago y Rochi.
Rápidamente empezamos a hablar de los emocionados que estábamos por ya estar en el lugar pactado.
Llego el colectivo y ya empezaron a juntar los bolsos, al ratito llego Pepe, Lali y Gas quien se sumaron a nuestra charla.
A la media hora, cuando ya estábamos todos, el chofer anuncio que ya partíamos.
Me despedí de mama y papa unas mil veces, culpa de ellos, claro que no me dejaban subir al colectivo antes de decirme miles de veces como debía cuidarme.
No me quiero imaginar cuando llegue el año que viene y nos vayamos todos a Bariloche.
Subí al colectivo, planta alta, y me senté al lado de Zai.
Adelante nuestro estaba Gas y Thiago, a dos lugares más delante de ellos estaba Pedro con Tincho (re buena onda) y al frente Rochi y Lali.
Obvio que como todo grupo quilombero que éramos no íbamos a pegar un ojo.
Al principio empezamos entonando (o desentonando) canciones malísimas, donde no podíamos evitar reír, luego seguimos con un juego muy estúpido “te regalo un gato” pero era imposible no divertirnos. Seguimos cantando, y haciendo jodas, como siempre al cargo de Matías y Thiago, donde los dos se caracterizaban como los más graciosos del grupo.
Pasaron, una, dos, tres hasta cuatro horas, ya tenía el traste chato cuando el chofer se le prendió la lamparita y se acordó que tenía más de treinta pasajeros con las piernas acalambradas, muertos de hambres.
Nos dejó bajar para comprar algo e ir al baño. Todavía nos quedaba dos horas, las cuales se iban a pasar volando.
El clima, por suerte estaba más tranquilo, los chicos se habían tranquilizado y la mayoría estaba escuchando música con auriculares.
Salimos del baño y nos juntamos con los chicos que estaban sentados en una veredita.
Rochi: ¿Qué hacen?
Thiago: Mira quienes se dignaron a aparecer…
Pau: ¿Nos extrañaban? – me senté frente a ellos.
Thiago: Puf, no sabes cuánto – en tono irónico.
Pau: Ah, anda feo.
El me sonrió y me reventó el cachete como hacen esas típicas viejas babosas cuando sos bebes.
Pegue un grito, porque me había dolido, refregándome una y mil veces mi mejilla que seguro estaba colorada.
Lali: Menos mal que se quieren, no me imagino si se llevarían mal.
Thiago: Es que lo hice con cariño.  Con vos también puedo ¿queres? – se abalanzo a ella y le encajo un beso.
Pau: Ah bueno, quedamos así eh.
Thiago: ¿Vos también queres un beso?
Lali: ¡Thiago!
Pau: Sos un tarado.
Thiago: Te lo podía dar Pepe che.
Pepe: A mí no me metan, yo no tengo nada que ver.
Levante un ceja ¿Cómo no tenía nada que ver? Al menos me hubiera defendido.
Mi cara había cambiado por completo, escuchamos que las profesoras nos estaban llamando para retomar el viaje, y alejándome de ellos me acerque al colectivo.
Me había molestado que diga eso, después, cuando estamos solos se hace el galán. Y tomo en cuenta que la cosa no era decirle a nadie, y lo respetaba, porque yo también estaba de acuerdo, pero al menos, como amigo me hubiera defendido.
Ya sé, era una pavada que había inventado Thiago, pero tampoco para que él me responda eso.
Una vez que estábamos todos nos dejaron subir al colectivo, creo que fui una de las primeras.
Zai llego y me vio que estaba escuchando música por los auriculares, sin decirme nada saco uno de ellos.
Zai: ¿Qué paso que reaccionaste así?
Me saque el otro y me incorpore.
Pau: Nada, es un tarado.
Zai: Si sabes que Thiago es de hacer esas jodas boluda…
Pau: Pedro es el tarado, dijo como si no pasara nada… O sea.
Zai: Bueno pero ¿No habían quedado en que no se lo iban decir a nadie?
Pau: Ya sé, pero me molesto… Al menos me hubiera defendido, somos amigos.
Zai: Era todo un juego Pau, no te enrosques.
Pau: Pedro no lo dijo en joda… Deja Zai, ya se me va a pasar – le sonreí y volví a ponerme mis auriculares.
Ella me sonrió de nuevo e inclino un poco su butaca para una vez, cerrar los ojos.
La música logro despejarme, relajarme. Hasta el punto de cerrar los ojos y dormirme.
No lo hice mucho, va… Ni se cuento, pero al abrir mis ojos me encontré con Pedro a mi lado.
¿Y Zaira?
Refregué mis ojos y él me miro sonriente.
Pau: ¿Qué haces acá?
Pepe: Zai cambio mi lugar… Va en realidad se  lo pedí y ella se fue con Tincho.
Pau: ¿Por qué? – me incorpore.
Pepe: No entiendo.
Pau: ¿Por qué le cambiaste el lugar Pedro? No es una pregunta muy compleja.
Pepe: Uh, bueno si no te explicas nena. Quería hablar con vos, pero veo que no estas de humor. 
Pau: Ves bien.
Pepe: ¿Por qué me tratas así?
Pau: No tengo ganas de hablar Pedro.
Pepe: No te entiendo.
Pau: Raro de vos- dije irónica - Nunca entendes
Despues de unos segundos me respondió -  No se puede hablar con vos, uno viene con la mejor y vos me tratas re mal.
Pau: El papel de víctima no te va.
Pepe: Enserio Paula. ¿Qué te pasa?
Pau: Por si no te acordas estamos en un colectivo, lleno con nuestros compañeros.
Pepe: ¿Y?
Pau: A vos te importa disimular cuando te conviene ¿no? Basta, no quiero hablar más.
Pepe: Bien… Total, siempre hacemos lo que vos queres.
Pau: ¡No te das cuenta que nos están escuchando todos! Cabeza dura.
El miro al frente y no dijo más nada.
Me puse mis auriculares y puse mi mirada en la ruta.
Despues de pocas horas al fin llegamos.
Felices como nadie.
Una de las profesoras nos dijo que nos dirigíamos al hotel donde pararíamos, el paisaje que se veía era hermoso.
Una vez que bajamos me junte con las chicas que no paraban de hablar.
Un tipo que también viajo con nosotros nos ayudó a bajar los bultos y en orden entramos a recepción.
Ahí nos encontramos con el recepcionista, un pelado muy buena onda.
Él nos explicó que el hospedaje incluía las tres comida del día: desayuno, almuerzo y cena, que había una pileta climatizada, donde podíamos acceder pero primero pidiéndole permiso a recepción y además, había un mini gimnasio, lo que considere estúpido que nos nombre este mismo, ya que conocía a todos mis compañeros y sabía que ninguno iba a usarlo.
Salvo Juan que jugaba al rugby y era obsesionado por su cuerpo. 
Y algún que otro tarado para tirar facha.
Nos tocó la pieza número 310, en el segundo piso. Los chicos estaban en la 319, casi al fondo del pasillo y las chicas en el segundo piso, cuarto número 267.
Zai: ¡Al fin! – dijo recostándose en la cama.
Pau: ¡Qué  bueno que va a estar esto!
Zai: ¿Vos decís? – dijo entre risas.
Pau: Se, va a estar genial.
Nos tiramos las dos en la cama, y decidí llamar a mama para avisarle que ya estábamos en el hotel.
Nos habían informado que teníamos día libre, ya que deberíamos estar todos cansados por el viaje.
Deberíamos…
Empecé a acomodar un poco las cosas de mi valija, y así la hora se pasó enseguida.
A las 11.00 tocaron la puerta de nuestro cuarto.
Abrí y eran los chicos.
Pau: ¿Qué hacen? – sonreí.
Thiago: Venimos a buscarlas para almorzar.
Pau: Ah, bueno vamos entonces, Zai bajo al cuarto de las chicas, que la llamaron.
Pepe: Vamos…
Y así bajamos los cuatro por las escaleras hasta el segundo piso para buscar a las chicas.
Una vez en el comedor, había una mesa larga para todos nosotros.
Almorzamos todos juntos entre risas, no éramos un grupo muy unido, pero juntos nos divertíamos, ya que había muchos grupitos que lo dividían, pero cuando estábamos todos juntos las pasábamos muy bien.
Despues de almorzar, con los chicos decidimos ir a recorrer un poco, obviamente le pedimos permiso a la profesora que estaba a cargo de nosotros y después de pasarle nuestros números de celular por las dudas, salimos los siete.

Llegamos al centro y empezamos a caminar, había muchas cosas lindas, artesanos, casas de té y mucho más.
Despues de media hora caminar, decidimos ir a una plaza muy linda que encontramos. Caminamos un poco, porque para sentarse hacia mucho frio.
Thiago que iba al lado mío, me abraza y me dice al oído:
- ¿Seguís enojada?
Pau: No estoy enojada – le sonreí.
Thiago: ¿Con Pedro tampoco?
Pau: No… Va, molesta un poco, pero no estoy enojada.
Thiago: ¿Hablaron?
Negué – Justo se le ocurrió sacar tema en el colectivo, parece que lo hace apropósito.
El me sonrió y beso me mejilla.
Thiago: Pueden ir a la pileta después… Así hablan, y aprovechan.
Pau: ¿Aprovechar qué? No.
Thiago: Yo solo decía – sonrió.
Pau: Se hace el ofendido encima… ¿Cómo tendría que estar yo?
Thiago: ¡No seas exagerada! Estábamos jugando no más. La no se enojó cuando dije eso del beso.
Pau: Pero es distinto.
Thiago: Y peor, porque nosotros si estamos juntos y ustedes… Nada, o sea
Pau: En eso tenes razón, no somos nada más que amigos. Quedamos en que solo era un juego para divertirnos. Pero aunque sea me hubiera defendido.
Thiago: Véngate – Lo mire extraña – Si, histeriquealo todo el día, es lo peor que podes hacer.
Pau: ¿Vos decís? Pero no da…
Thiago: ¡Da! Te lo llevas a la pileta.
Pau: Si, claro ¿Y el resto? No es para nosotros dos la pileta. Además, mira si nos ven.
Thiago: Te percatas que no haya nadie que los conozcas.
Pau: Jajajaja es una locura Thiago.
Thiago: Acércate y háblale. Invítalo a que te acompañe al hotel que te sentís un poco descompuesta. Nosotros nos quedamos acá, para que no se les complique más.
Pau: ¿Sabes que sos genial? – Le di un beso en la mejilla – Gracias.
Gas: ¿Qué tanto cuchicheo ustedes? – dijo acercándose ya que nosotros dos íbamos más adelante.
Thiago: Pau está un poco mareada…
Gas: ¿Enserio? ¿Queres que vaya a comprarte alguna gaseosa Pochi?
Negué haciéndome la víctima – Gracias, pero creo que me voy a volver. Pero ustedes quédense, me voy a acostar un rato.
Zai: ¿Qué paso?
Pau: Que me siento un poco mareada – le hice un seña en la cual nos entendíamos siempre – Voy a ir al hotel. Pero ustedes quédense enserio.
Pepe: Pero no podes ir sola hasta al hotel ¡Mira si te pasa algo!
Lali: Acompáñala, te esperamos acá. O vos Zai.
Pepe: Yo voy, me olvide el celular. ¿Me esperan acá?
Thiago: Pero no se va a quedar sola. Voy yo también si queres.
Pau: No chicos, no se hagan problema… Me acuesto un ratito y esta. Seguro se me bajo la presión.
Pepe: Bueno, vamos.
Me abrazo por la cintura y salimos para el hotel.
Zai: Cualquier cosa avísame gorda.
Me voltee y le sonreí murmurando un gracias.

Continuara…
Se que esto me juega en contra, digo no subir seguido... Pero estoy en la costa, de vacaciones y juro que llego al depto y no tengo ganas de nada mas que dormir. PERDÓN
Este capitulo va dedicado a todas, en especial a Chopp y Sofi que son dos grandes amigas a las cual quiero banda.
Gracias por la skipiada con el Pedro español jajajajaja.
JusPauliter.

martes, 15 de enero de 2013

Capitulo 20


Otro día empezaba… Y creo que iba a ser genial.
Sin dudas, iba a ser el mejor.
Ya estaba lista para desayunar, fui al comedor y ya estaba Delfi… Con una cara bastante dormida.
Pau: Buen día, ¿Qué es esa cara Pepo?  - Le sonreí.
Delfi: Hola – me sonrió – No pude pegar un ojo en toda la noche.  
Pau: Apa, ¿algún nabo que te saco el sueño?
Delfi: Se, no sabes. El viejo de biología hoy nos toma oral, y nada. Me pase un poco de rosca.
Pau: ¿Por la escuela no dormiste? Nah, ¿vos estas bien?
Delfi: Nena, no soy como vos fiestera.
Pau: Cállate que estuve toda la tarde estudiando matemática… Espero que me vaya bien sino, ya sabes, me ubicas en el hospital sin mis lolas.  
Delfi: Jajajaja tarada. Bueno, espero que te vaya bien no quiero después tener una hermana con lolas de gelatina.
Pau: Jajajaja, gracias.
Terminamos de desayunar, me lave los dientes y al instante tocaron el timbre.
Fui a buscar mis cosas al cuarto mientras Delfi atendió la puerta. Se la escucho hablar muy animadamente con Pedro.
En eso vuelvo al living y el seguía con cara de dormido.
Pau: Epa, que caripela eh – sonreí - ¿Cómo va? – me acerque a saludarlo.
Pepe: Ya es normal de mí, no te sorprendas tanto – sonreí – Todo bien ¿vos?
Pau: Bien… ¿Vamos?
El asintió, nos despedimos de Delfi y salimos para casa de Gas.
Pau: ¿Todo bien mulo? Digo Pepito.
El me sonrió - ¿Ya desde temprano?
Pau: Quedamos que era 24 hs ¿no?
Pepe: Espero que a la noche me dejes dormir.
Pau: Capaz – le sonreí - ¿Sabes con que podes empezar?
Pepe: Tranqui, no quiero saberlo igual.
Pau: Que mala suerte tenes Pepito. ¿Te va que nos ratiemos? Con los chicos, digo.
Pepe: Yo pensé que nosotros dos – me dijo serio.
Pau: Decidido, ahora llamo a Zai… Vos llamas a Thiago.
Pepe: Paula… Teníamos prueba.
Pau: Ni vos te la crees. Dale, no te ortives.
Pepe: Si me llevo la materia por tu culpa te mato ¿ok?
Pau: Dale, es solo una prueba nene. Llama a Thiago.
Así decidimos llamar a los demás chicos, y obviamente que se prendieron.
Decidimos encontrarnos en Distinto.
Pau: No ves, vos fuiste no más él ortiva.
Caminábamos los dos para Distinto, Zai y Gas quedaron en que iban directo para allá.
Pepe: Si los otros son más vagos.
Pau: Discúlpame pero vos sos el más vago eh.
Pepe: Una vez que me quiero poner las pilas a ustedes se le ocurre ratiarse.
Pau: Jajajaja Pedro, no me hagas reír. ¿Me haces cocochito?
Pepe: Nah Paula, no jodas.
Pau: Ey, ¿Te suena M U L O?
Pepe: Sos pesada eh.
Pau: Yo también te quiero genio.
El doblo un poco su cuerpo para que yo suba a su espalda. Cuando lo logre (después de cuatro veces) el siguió camino.
Apoye mi mentón en su hombro.
Pau: Esto de ser mi mulo me gusta mucho ¿sabes?
Pepe: Ya lo sabía… Me voy a vengar eh.
Pau: Hace rato te perdí el miedo Alfonso.
Pepe: ¿Antes me tenías miedo?
Pau: Cuando era más chica sí, es que en primaria eras como el malo del grupo, tenías cara de malo, de rudo jajajaja. Ahora no sé qué te paso Pepe.
Pepe: Cambie… Soy buena persona – Dijo divertido.
Pau: Si, claro.
Pepe: Ah, anda forra.
Pau: Jajajaja tarado, obvio que sos buena persona.
Pepe: Me ofendiste… ¿Bajas? Voy por unos chicles.
Justo llegábamos a un kiosco.
Pau: Dale – Sonrei.
Lo acompañe al kiosco, el compro unos chicles y seguimos camino.
El seguía haciéndose el ofendido, y yo, como Chaves que soy, lo rompe bolas lo llevaba en la sangre, le apretaba los cachetes, hacia pavadas para que se riera, pero nada…
Pau: ¡Pedro! ¿No me vas a hablar?... Sos muy chiquilín eh.
Él no dijo nada, solo caminaba y masticaba ese chicle que ya empezaba a odiarlo.
Pau: Como sos mi mulo, te ordeno a que me hables.
El siguió como antes.
Pau: ¿Queres que te obligue? Sé que tenes cosquillas.  
Pero ni se mosqueo.
Sonrei, aproveche que justo estábamos pasando por un paredón, entonces lo agarre de la mano y lo empuje hacia este, quedando yo en frente.
Baje mis manos a su cadera, y me acerque a sus labios, entonces le dije:
- Al parecer queres que te obligue – Sonrei – No podes actuar como un nene de cinco años. Fue una joda nene.
Pepe: Muchos me dijeron que soy buen actor ¿sabes? – Me sonrió y con sus manos me atrajo más a él.
Pau: ¿También te dijeron que sos lo menos? Obvio que sabía que estabas jodiendo.
Pepe: Claro, chica intuición.
Pau: Sos tan… Tan
Pepe: ¿Tan qué? – Dijo acercándose aún más.
Pau: Tan… Tarado – sonreí.
Corte los escasos centímetros y uní nuestros labios. El siguió el beso a la perfección y formamos un beso lleno de dulzura, con un poco de pasión.
Era un beso distinto, esta vez había sido yo la que había avanzado, a Pedro se lo notaba disfrutar, y eso es lo que más me gustaba.
Tenía una obsesión por esos labios, eran tan cálidos, tan dulces, tan adictivos.
Estábamos tan en lo nuestro, disfrutándonos, cuando sonó mi celular.
Pepe: La put… ¿Quién es?
Pau: Thiago. Seguro ya están todos allá.
Pepe: No atiendas – dijo dejándome un beso sentido en mi comisura.
Sonrei – Es un minuto – Lo bese y me separe para atender a mi amigo – Titi.
Thiago: ¿Qué onda Chaves? ¿Dónde andan? Los estamos esperando.
Pau: Pedro que camina con paja – Pedro se reía porque siempre metía la misma escusa -  Estamos llegando, ahí vamos.
Thiago: Dale Pau, después chapan tranquilos, empezamos a guitarrear.
Pau: Jajajaja estúpido, cállate. Estamos llegando te dije.
Thiago: Ok, dale.
Le corte y de nuevo me inundaron unos labios, fue un beso corto, pero lindo.
Pau: Vamos que nos van a matar.
Llegamos y los chicos nos invadieron de preguntas, a la cual nos hicimos los boludos, como siempre.
Thiago que tenía su guitarra se la paso a Gas y mientras tomábamos mates ellos cantaban.
Así paso la mañana, entre canciones, risas, y hasta alguna peleíta que nunca faltaba.

Continuara…
JusPauliter. 

viernes, 11 de enero de 2013

Capitulo 19


¡Llegue a casa!
Despues de una mañana larguísima al fin había llegado.
Los pongo al tanto…
Despues de esa hora libre nos íbamos… Sí, no nos dejaban salir antes del colegio sin la notita firmada.
Aveces pienso que nos toman como nene de seis años.
Cuestión que no le había podido contar a Zaira y ahora… Me estaba volviendo loca por el teléfono.  
Pau: ¡Ya te dije Zai! No podía decir nada… Perdón, pero había quedado con Pedro. Igual, sabía que no iba a lograr quedarme tan callada, necesitaba contártelo.
Zai: Negra, me lo contaste después de casi dos semanas.
Pau: Bueno, ya te dije…. Además, en la primera semana fue todo histeriqueo. Y esta semana, bueno… Estamos más, mas… Como cumpliendo el “Amigos con derecho” digamos.
Zai: ¿Ya se chaparon? ¿Más de una vez?
Pau: No tantas, dos, tres…
Escuche a Delfi que me gritaba desde el comedor que ya estaba la comida.
Zai: ¿Y cómo chapa? ¿Tímido o va por todo?
Pau: ¡Que se yo boluda! Chapa normal… Y me voy a almorzar, tengo un hambre. Despues te llamo.
Zai: ¡Más vale que me llames! ¿Qué vas a hacer después?
Pau: Armo el bolso, o eso intento… Y me invito Pedro a estudiar para mañana.
Zai: Si, a estudiar… Bueno, después que estudien llámame y te tomo las tablas.
Pau: Jajajaja tarada. Dale, te quiero, chau
Zai: Yo más, besitos.
Fui hacia el comedor, Delfi ya había puesto la mesa para las dos.
Pau: Perdón que tarde Pepo, ya la conoces como es Zaira.
Delfi: Esta bien Pau – Sonrió –
Comimos las dos una tarta de jamón y queso mientras charlábamos de nuestras cosas: colegio, amigas, chicos, hasta del viaje que solo faltaba un día para que haga.
Despues de comer me tocaba a mi lavar los platos, siempre nos turnábamos, así no nos peleábamos, aunque con Delfi siempre había algo con que pelearnos, si no… ¡No éramos hermanas!
Empecé a  elegir la ropa que iba a llevar, era difícil, más para una mujer…
Despues de unas dos horas, logre armar más o menos el bolso. Todavía me faltaba elegir los calzados.
Digo, no… Cuando tenga que armar el año que viene el bolso para Bariloche no sé cómo voy hacer.
Ya podrida de elegir ropa, me fui a la compu a hacer tiempo para cuando sean las cuatro ir a lo de Pedro.
Abrí mi Facebook: cuatro notificaciones.
Rochi había subido las fotos del finde, que escrache Dios.
Estaban buenas en realidad, algunas no pasables pero se notaba que la habíamos pasado bien.
Der repente me habla Lali y Pepe.
Laali Esposito: ¡Me lo chape!
Con una sonrisa… Sabía que ambos querían que sucediera esto.
Pochi Chaves: ¡Ay nena! Buenísimo ¿Cuándo? ¿Cómo? ¡Ay!
Creo que estaba más emocionada que ella.
Pepe Alfonso: ¡Pochi!
Pochi Chaves: Hola Pepito.
Pepe Alfonso: ¿Cómo va? ¿Ya armaste el bolso?
Pochi Chaves: ¡Ni me digas! Me puse de mal humor, no me ponía de acuerdo en que llevar.

Laali Esposito: Volvíamos de la escuela, y cuando llegue a casa se lanzó y me beso.
Pochi Chaves: ¡Aaay! ¿Y ahora, qué onda?
Laali Esposito: Quedo todo ahí, espero que no nos equivoquemos otra vez. Posta que lo quiero.
Pochi Esposito: ¡Se va a dar! Thiago también te quiere, y posta.

Pepe Alfonso: Jajajaja ¿Te das cuenta no? ¡Sos indecisa!
Pochi Chaves: Bueno eu, tampoco era para que me lo digas.
Pepe Alfonso: Jajajaja. ¿Venís al final?

Laali Esposito: Eso espero… Es que somos tan complicados jajaja.
Pochi Chaves: Son muy celoso… Pero creo que si se tienen la mayor confianza, van a durar más que la otra vez.
Laali Esposito: Gracias Pochi J

Pochi Chaves: Necesito aprobar, así que obvio que voy.
Pepe Alfonso: Pensé que venias también por mí.
Pochi Chaves: Ponele… Más por la nota igual.
Sabía que se iba a enojar, disfrutaba que piense cualquiera.

Pochi Chaves: De nada Lala J
Laali Esposito: Me voy así estudio un poco para mañana.
                          Hablamos Pochi.
Pochi Chaves: Dale, besitos Lali.

Pepe Alfonso: Anda forra, ahora no vengas nada.
Pochi Chaves: Jajajaja sos un tarado. Ahí voy.
Pepe Alfonso: No va a ver nadie.
Pochi Chaves: Te juro que si me haces ir al pedo te mato, ahí voy.
Cerré mi Facebook, busque las cosas del colegio y le avise a Delfi que estaba hablando por celular hace media hora que me iba.
Delfi: ¡Suerte!
La salude y salí para lo de Pedro, abrigada era poco… Hoy estaba demasiado fresco, más que los días pasados.
Llegue a casa de Pedro y toque el timbre.
Cinco minutos esperando… Me estaba congelando.
Al parecer Pedro había dicho enserio que nadie iba a estar.
Lo llame unas tres veces y no contestaba… Entonces volví a tocar timbre, pero nadie atendía.
Decidí mandarle un mensaje: “¡Sos un pendejo! Te enojaste por una estupidez… Y en realidad habíamos quedado en juntarnos para estudiar. Idiota.”
Media vuelta y salí devuelta para casa. Ni cruce la puerta del patio que me agarraron del brazo y me giraron, era él, Pedro. Me apoyo contra la pared de su casa, ya estábamos dentro del patio.
Pau: ¡Sos un idiota! Pendejo, me hiciste calentar al pedo.
Pepe: Jajajaja te dije que te ponías linda cuando te enojabas.
Pau: Forro.
Él me sonrió y se acercó más a mí para besarme desesperadamente, pero luego calmo el ritmo y se formó un beso pausado y tierno.
No sé cuánto estuvimos así, pero hasta ahora, había sido el mejor beso que nos habíamos dado.
Pepe: Veo que se te paso el enojo – Dijo separándose de mí, mientras me llevaba hacia dentro de la casa.
Volvió a mirarme sonriente al ver que no respondía.
Hice una mueca – Nada que ver.
Entramos a la casa, estaba Horacio y Ana en el comedor merendando.
Pau: ¡Buenas tardes!
Horacio: ¿Cómo estas Pau? ¿Te enojaste mucho?
Pau: ¿Ustedes también estaban en contra mío? – Dije sonriendo mientras los saludaba.
Ana: Pedro nos obligó… ¿No te enojaste no?
Pepe: Casi te quedas sin hijo ma.
Pau: Jajajaja solo un poco, pero ya está… Se las voy a pagar.
Horacio: Mmm, suena mal eh.
Pepe: Jajaja. Bueno ¿Vamos?
Asentí.
Ana: Despues le alcanzo para merendar.
Pepe: No te preocupes ma, gracias.
Subimos al segundo piso donde se encontraba el cuarto de Pedro.
Rápidamente me senté en su cama, él busco una mesita de estudio que tenía llena de ropa, la dejo a un lado de la cama y se trajo una silla, para así estar frente mío.
Pedro era muy vago, pero si quería podía… ¡Como todos!
En verdad le daba el bocho, en las matemáticas era un genio… Va, en realidad en todas las materias, solo aveces se dejaba estar y después en el último tiempo que quedaba de clase levantaba todas.
¡Siempre hacia lo mismo! Pero este año decidió ponerse las pilas todo el año, después no tenía que preocuparse si se llevaba la materia o no.  
Despues de una hora de estudio… Podrida de hacer cuentas y  sacar problemas me recosté en su cama.
Pau: ¡Te juro que me supera! – Refiriéndome a un problema.
Pepe: A ver rubia… - Se sentó al lado mío y empezó a chequear la hoja – Tenes mal una cuenta Pau, por eso no te da.
Me miro sonriente.
Pau: ¿Cuál? – Volví a incorporarme.
Pepe: La división estas, mira…- Siguió hablando pero me concentre en su cara, como me explicaba, o eso intentaba, estaba tan entretenida en mirarlo cuando siento que él me estaba mirando sonriente.
Me despabile bajando la mirada.
Pau: Perdón… Gracias, entonces…
Pepe: ¿No escuchaste nada no?
Pau: No, me desconcentre… Perdón. ¿Decías?
Volvió a explicarme, esta vez apreste atención y lo hice enseguida, en realidad había sido una pavada.
Pau: Genial… ¿Podemos dejar? ¡No me da más la cabeza!
Pepe: Dale… Voy por unos jugos con masitas ¿queres?
Pau: Te ayudo – Sonrei.
Después de buscar todo para merendar, volvimos con una bandeja… La apoyamos en el piso.
Pepe: ¿Te bancas un chinchón?
Pau: ¡Obvio! Amo jugar al chinchón. El que pierde una prenda ¿va?
Pepe: Dale, pero que sea igual la prenda.
Pau: El que pierde es el mulo del otro por un día.
Pepe: ¿Segura?
Pau: Ja, obvio.
Y así empezó… Pedro que era muy competitivo (hasta para jugar a la bolita) se la jugaba a todo o nada.
Yo, en realidad me lo tomaba con calma, sabía que era muy buena en el juego, pero él también lo era.
El primer partido, por un error mío gano él.
Pepe: Uno a cero…
Siempre lo hacíamos a tres.
El segundo lo gane yo, levante una ceja (costumbre), sonreí. El me miro frustrado, a lo que me hizo reír y empezamos la tercera vuelta.
Fue peliado pero gane yo, por una distracción de él haciéndose el canchero.
Pau: ¿Viste lo que te paso canchero? – Dije después de festejarle en la cara.
Se lo veía enojado.
Pepe: Tuviste suerte no más.
Sonrei – Bueno… Estamos a mano ¿no? Digo, vos me jugaste una broma hoy, ahora te toca pagarla.
Pepe: Si… Mañana.
Pau: Mañana, desde temprano – Dije divertida.
Pepe: Ajam…
Pau: Bueno mulo, digo Pedro… Me voy.
Pepe: Dale – Sonrió.
Pau: ¿Me acompañas afuera?
Asintió.
Me despedí de Hora y Anita y nos fuimos afuera.
Pau: Bueno, nos vemos mañana Pepe.
Pepe: ¿Puedo pedirte algo? Antes de que mañana me pidas vos…
Asentí sonriente – ¡Qué lindo es verte sufrir!
Pepe: Si me das un buen beso.
Sonrei - ¿Ahora?
El asintió.
Pau: ¿Pero acá? Mira si nos ven tus viejos…
Pepe: Despues te enojas que te digo vueltera.
Sonrei – No soy vueltera.
Me acerque a él tomándolo de su nuca.
Pau: Capaz un poquito, pero poquito histérica. – Susurrándole.
Pepe: Un poquito…
Sonrei y choque mis labios con los suyos, formando un beso profundo, fugaz y lindo, al que él se acoplo al instante.
Varios segundos pasaron y yo corte ese beso… Seguía con miedo con que aparezca Ana u Horacio.
Pau: Nos vemos mañana – Sonrei.
El volvió a besarme y me fui hacia casa.
Al llegar, me encontré con mamá tomando mate con papá, así que me sume a ellos, aunque ya había merendando…
Me gustaba estar en familia.

Continuara…
Hoooooooola pichonas.
¿Qué tul el capítulo? ¿Les copo?
Delicadísimo a las loquis de Sofa y Choppa que las quiero banda.
Les dejo miles de Paula’s mama’s.
Se imaginan lo que va a ser? LA  mama.
JusPauliter. 

martes, 8 de enero de 2013

Capitulo 18


Lunes 6.20  am.
Empezaba una nueva semana, pero claro que esta era corta… Ya el miércoles nos íbamos, y como colgada que soy todavía no había elegido ni la ropa que llevaría al viaje.
Esperaba a Pepe que me pase a buscar para ir juntos a lo de Gastón, luego a la de Zai y así llegar los cuatro al colegio.
Mama y papa ya se habían ido juntos al trabajo. Delfi seguía estudiando en la mesa hasta que la busquen sus amigas.
Y yo, ahí, sentada en el sillón a punto de dormirme esperando a Pedro que no venía más.
Hasta que tocaron la puerta y era el, con cara más de dormido que la mía.
Ahora me sentia mejor, no era la única zombi.
Pau: Hola Pepito – Odiaba que le digan así, pero el abrazo que le di lo respondió, ojo.
Pepe: Taradita… ¿Cómo estás?
Pau: Que violento… Bien ¿vos?... Chau Del – cerrando la puerta.
Pepe: Bien – me abrazo – Por la agresividad de recién – Dijo cuándo lo mire con cara extraña a lo que le sonreí.
Pau: ¿O por qué me extrañabas?
Pepe: Puede ser… ¿Vos no?
Pau: ¿Yo qué?
Pepe: Si no me extrañabas…
Pau: En realidad no – Me miro serio – Jajajaja sos tan tarado – bese su mejilla – Un poquito capaz.
Pepe: No sé porqué te cuesta tanto admitirlo.
Sonrei – Si lo admití, dije que un poquito
Pepe: Capaz… Ese capaz dice que no.
Pau: Ese capaz dice capaz, a mí no me jodas.
Pepe: Jajajaja si yo digo que sos tarada es porque en verdad lo sos eh.
Pau: ¿Para qué vas a mentir?
Me abrazo de la cintura, y yo le pase mi brazo por su nuca mientras caminábamos.
Lo mire de reojo y él sonreía, entonces gire la cabeza para mirarlo fijamente y sonreír. El hizo lo mismo y se acercó más a lo que me hizo sonreír.
Pepe: ¿De qué te reis?
Pau: De vos, sos tan… Tan tarado, pero a la vez lindo.
El me sonrió - ¡Somos idénticos!
Reímos y sin previo aviso me robo un beso, un beso corto a lo que sonreímos y fui yo quien lo tome de la nuca y lo bese dulcemente.
Bajamos las miradas después de aquel momento, largando un suspiro, avergonzados pero no cambiando de opinión y seguimos caminando, abrazados.
Llegamos a casa de Gas, quien nos estaba esperando afuera.  
Gas: ¡Al fin che! – No saludo – ¿Qué onda ustedes abrazados? ¡Una apuesta!
Pau: Jajajaja, somos amigos eh.
Gas: La mayoría de las veces están peleando. ¿Qué hicieron que tardaron tanto?
Pau: Es Pedro, que camina con tanta paja los lunes.
Pedro: Ponele… ¿Cómo estas che?
Gas: Bien ¿ustedes?
Seguimos charlando hasta llegar a lo de Zai, quien salió rápidamente, saludo a los chicos y por ultimo a mí con un abrazo, como si hace mucho no nos viéramos.
Pau: ¡Me vas a matar! – la abrace –
Zai: Te tengo que contar algo que me paso anoche, nah… ¡Te moris!
Pau: ¿Qué paso? ¡Miedo!
Zai: El chico este, Martin, el del finde…- Dijo en un tono más bajo – Me hablo por Facebook, quiere verme.
Pau: ¡Nah! ¿Y, vos qué onda?
Zai: Le dije que tenía que ser en estos días, hoy o mañana porque ya el miércoles nos vamos…
Pau: ¿Qué dijo?
Zai: Nos vemos mañana en el shopping, ¿te acordas que íbamos a ir con las chicas a tomar algo a mc?
Pau: Uh, cierto… ¿Bueno, entonces se ven mañana ahí?
Zai: Si – sonrió –
Pau: ¡Genial!
Zai: ¿Y vos? ¿Qué onda?
Pau: ¿Con quién? Si no tengo a nadie.
Zai: ¿Y el cumbiero del finde?
Pau: Te dije que casi lo mando a la mierda y vos me preguntas qué onda con ese…
Zai: ¿Y con Pepe? – murmuro, para que los chicos que estaban charlando de otra cosa no nos escuchen.
Pau: ¡Zaira! Jajajaja. Te dije que nada.
Zai: Por lo menos ahora no se pelean. ¿Hablaron o algo?
Pau: No… Estamos tranquilos, pero siempre nos peleamos Zai, es normal de nosotros.
Zai: Bueno, tan, tan normal no… Se pelean como tal pareja.
Pau: Siempre fue así… Yo ya lo tomo como normal.
ODIABA, odiaba estos momentos, me ponía mal… No sabía manejar la situación, no quería mentirle a Zaira pero tampoco quería quedar como una sin códigos frente a Pedro. Estaba acorralada, eran como mis hermanos, bueno… Con Pedro no tanto, pero los sentia a los dos como mejores amigos.
Llegamos al colegio, mi cara y mi humor había cambiado por completo. No quería demostrar mala onda, porque no la tenía… En realidad tenía esa angustia con mezcla a bronca de estar en esta situación.
Salude a Thiago y Lali, (Rochi había faltado) y al resto de mis compañeros, con los que me llevaba y me acerque a Thiago.
Thiago: Que raro que algunas personas no me saluden con esa alegría de siempre… ¿Estás bien?
Pau: No muy… Te necesito – lo abrace.
Thiago: ¿Qué paso Pau?
Pau: Hablamos en el salón ¿sí?
Thiago: Dale – volvió a abrazarme.
Formamos y después de desearnos un buen día el director entramos a nuestros salones.
Al instante llego la profesora de Biología y empezó a dictarnos consignas para un trabajo que deberíamos entregarlo en una hora. Por suerte tenía un compañero de banco con un bocho, además eran seis preguntas solamente, y la profesora nos dejaba usar unos libros.
¡Pan comido!
Terminamos a la media hora con Thiago y le entregamos el trabajo. Prometimos no hacer quilombo así no nos daba más cosas para hacer.
Thiago: Bueno… ahora contame dale.
Sonrei y empecé a contarle todo lo que sentia, toda la angustia y toda la bronca que me llevaba a estar así, media bajón.
Thiago: Yo creo que tendrías que hablar con Pepe… Si en verdad es tu amigo te va a entender.
Pau: Si, pero me da cosa… Porque va a decir que no me la banco y cualquier otra cosa que no quiero escuchar. Vos sabes cómo es, es complicado, pero a la vez un amor de persona.
Thiago: Lo de amor de persona la verdad que no lo sé, pero si vos decís…
Pau: Jajajaja estúpido.
Thiago: Es complicado, pero creo que te va a entender.
Pau: Hoy hablo con el… Gracias Titi – le sonreí.
Thiago: Sos forra eh
Pau: Jajajaja, te quiero – lo abrace.
Thiago: Yo también.
Pau: Cambiando de tema… Hoy no voy a poder juntarme, todavía tengo que armar el bolso y para mañana hay que estudiar de matemática.
Thiago: Eso te iba a decir… Yo tampoco puedo. Estaría bueno dejar las juntadas para el viernes ¿no? Digo, ahora que empezamos con todas las pruebas y demás.
Pau: Pienso lo mismo… Sino, después vamos a estar los siete con materias para rendir, como unos tarados.
Thiago: Si, y la verdad, cero ganas de estudiar con el calor del verano. Pongámonos las pilas y en el veranos nos juntamos en lo de Pepe, como siempre.
Pau: O nos vamos de vacaciones juntos jajajaja.
Thiago: Jajajaja un desastre.
La mañana siguió normal, por suerte Thiago me levanto el humor, tenía razón… No perdía nada en hablar con Pedro, y así decidí hacerlo, mientras estábamos en hora libre, me acerque al banco que compartía con Zai.
Zai: Pochi veni, te hacemos lugar.
Pau: ¿No te jode Zai ir a mi lugar? Necesito decirle algo a Pepe.
Zai: Pero ¿No puedo saber?
Pau: Despues te cuento – sonreí.
Zai: Bueno, está bien… Si a vos te parece – Haciéndose la pobrecita.
Pau: Jajajaja dale tarada, después te cuento.
Zai: No, no quiero saber ahora… Ah, obvio que me cuentes.
Me mordí el labio sobrándola y mire a Pepe.
Pau: ¿Podemos hablar?
Me sonrió - ¿Ahora?
Pau: Si… Aunque no sé si da acá. Pero te juro que no aguanto más.
Pepe: Apa…
Sonrei – Tarado, te estoy diciendo enserio.
Pepe: Dale ¿Qué paso?
Pau: ¿No te vas a enojar?
Pepe: ¿Qué hiciste?
Pau: ¡Nada! – Sonreí – En realidad vengo a pedirte permiso para hacer una cosa…
Pepe: ¿Qué soy tu papa ahora?
Pau: Pedro, enserio.
Pepe: Bueno dale… Estas dando vueltas otra vez.
Pau: Que se lo tengo que contar a Zai… Ya sé que te dije que no lo iba a hacer, pero no puedo mentirle, es mi mejor amiga, le cuento todo, y siento una angustia al mentirle todo el tiempo – Le dije en tono bajo.
Pepe: ¡Yo sabía! No ibas a durar nada – Dijo triunfante con una sonrisa –
Pau: ¡Estabas midiendo el tiempo en que no aguante más, venga y te diga! ¿O no?
Pepe: Jajaja algo así…
Sonrei - ¿Entonces no te molesta?
Negó sonriente – Obvio que no. Pero Zai solamente…
Sonrei – Si, obvio. Gracias, enserio… Me sentia una basura por mentirle, y no quería quedar mal con vos.
Pepe: Esta todo bien Pau, es nuestra amiga… Pero no nos olvidemos del trato que quedamos. Ya dos lo saben, o lo van a saber.
Pau: Si, pero Zaira es Zaira – sonreímos – Gracias, enserio – lo abrace.
Pepe: Seria muy egoísta de mi parte Pau… No hay nada que agradecer.
Sonrei.
Pepe: ¿Cómo te ves para mañana con la prueba de matemática?
Pau: Al horno boludo, no entiendo nada.
Pepe: ¿Nos juntamos en casa? Yo entiendo algo… Solo para estudiar – Me dijo sonriente.
Pau: Jajaja dale tarado – le pegue en el  hombro – A eso de las 16.00 voy.
Pepe: Dale – sonreí – Yo sabía que estabas mal por lo de Zai… De repente te pusiste mal cuando estabas hablando con ella.
Pau: Hace rato que vengo mal por esto, me daba bronca no poder contarle todo.
Pepe: Jajajaja. ¿Por qué no me dijiste antes?
Pau: Tenía miedo que no me entiendas, que me digas que no me la banco y demás.
Pepe: ¿Y te la bancas?
Pau: No, por eso te dije jajaja
Pepe: Jajajaja sos boba.
Pau: ¡Basta de criticarme!... Estoy sensible – nos miramos con cara cómplice y el estallo en risa – Vos también sos un tarado.
Pepe: Anda, dale que tu amiga nos va a ojear.
Pau: ¿Y de Luna que me contas?
Pepe: Bue, de ella es normal.

Continuara…
Comenteeeeeeeen.
JusPauliter. 

lunes, 7 de enero de 2013

Capitulo 17


¿Despues de aquel beso tenía que dormir?
Me plantee a las 7.00 cuando el chillido en mis oídos efecto a la música se hizo notar, cuando empecé a recordar todo lo que había sido esa noche y ahora… Hace unos pocos minutos atrás me había dado dos besos con mi amigo de toda la vida.
El que me confeso que gustaba de mí y al que yo también le confesé que se ponía lindo cuando me peleaba, al que acaricie su nuca y lo bese, un simple beso… Pero lo beso.
Y después para no quedarse desconforme volvió a besarme cuando estaba por entrar a casa.
¿Esto está bien?
Ahora no importa… Tengo hambre.
Mi reloj marcaban las 15.30 hs, se supone que esa sea la hora.
Me levante obviamente con mi cara deplorable, mi pelo parecía el de Moni Argento, y bueno… Tenía puesto mi pijama.
Me encontré con Delfi tomando mate con sus amigas: Flor y Sara.
Las conocía de toda la vida, pero no era necesario que salga así…
Delfi: Epa, al fin nos levantamos – dijo sonriente.
Pau: Cállate tarada – Dije en tono de broma – ¿Por qué no me avisaste que estabas con las chicas?
Delfi: Ay, anda Lady
Pau: ¿Cómo andan? – las salude.
Flor: Muy bien ¿Vos Pochi?
Pau: Bien… ¿Mama?
Delfi: Se fue a lo de su amiga… Llamo Zai.
Pau: ¿Ya levantado? ¿Qué onda?
Delfi: Jajajaja. Dijo que después la llames.
Pau: Ahora le hablo por Facebook. ¿Algo para comer?
Delfi: Mama te dejo pizza en la heladera y si no hay masitas dulces.
Escogí la pizza, la calenté en microondas mientras habría el Facebook.
Al instante me hablo Thiago:
Thiago Agüero: ¡Pochiiiiiiiis!
Pochi Chaves: Hola Thiaguis ¿Cómo estás?
Thiago Agüero: ¡Bien! Te estamos esperando en lo de Pepe.
Pochi Chaves: ¡Nadie me dijo!
Thiago Agüero: ¿No viste tu celular? Te dejamos casi todos mensajes.
Pochi Chaves: Jajaja ah, ni idea donde lo tengo… Em, me ducho y voy para allá.
Thiago Agüero: Dale colgada. Te esperamos… Anna hizo tortas fritas.
Pochi Chaves: ¡Guárdenme! En media hora ponele, estoy allá.
Thiago Agüero: Dale, beso.

Cerré el Facebook y me entre a duchar, luego me vestí y busque mi celular. Tres mensajes, una llamada de papa.
Los mensajes eran de Zai, Pepe y Lali.
Todos decían que vaya para lo de Pedro.
Y el de él: “Pochi, deja de dormir y venite a casa. Le avise al resto, dale. Besos, te quiero”.
A lo que decidí responderle: “Voy solo porque tu mama hizo torta fritas. Estoy saliendo, besos”.
Agarre mis llaves y me dirigí al garaje para sacar la bici y volví adentro:
Pau: Del, me voy a lo de Pepe. Avísale a mama ¿sí? Igual ya le mande un mensaje.
Delfi: Tranca Pochi, vamos a estar acá.
Pau: Nos vemos – Sonrei.

Música en mis oídos, el aire pegaba en mi cara, salí para lo de Pedro.
Unas tres cuadras, llegue.
Toque la puerta se escuchó unos gritos de todos mis amigos, al instante salió Pepe.
Pepe: Hola Pochi – me saludo - ¡Al fin eh!
Sonrei - ¿Puedo entrar la bici?
Pepe: Veni – salió afuera y me abrió la puerta del costado que daba el patio - ¿Cómo durmió?
Pau: Ay, no me hables así, parezco una vieja – entrando la bicicleta al patio – Dormí muy bien ¿Vos?
Pepe: Bien – Sonrió – Entremos por acá – dijo dirigiéndose a la puerta trasera.
Ahí nos encontramos con Anna que todavía cocinaba tortas fritas.
Pau: ¡Buenas tardes Anita! –Sonrei mientras la saludaba.
Ana: ¿Cómo estas Pau?
Pau: Muy bien ¿vos?
Ana: Bien, estaba cocinando más tortas fritas porque tus amigos no te guardaron nada.
Pau: ¡Menos mal que les avise! Gracias Ana, sos lo más.
Sonreímos y fuimos a donde estaba el resto: en el living riendo y haciendo quilombo, como siempre.
Thiago: ¡Cayo la dormilona!
Pau: ¿Qué hacen? – empecé a saludar a todos.
Zai: Despues de dormir tan poco y no almorzar ¿Qué podemos hacer? Comer.
Pau: ¡Gordos! Se aprovechan de Ana… ¡Ay hola! – abrace a mi mejor amiga –
Zai: Dormilona, te llame quinientas veces.
Pau: Me conto Delfi pero ¿ustedes a qué hora se levantaron?
Zai: Yo me desperté a la una…
Thiago: Yo igual…
Pau: Pero yo me acosté a las siete y pico… Hasta que llegamos a casa con Pepe.
Pepe: La paja que tenía esta mina es increíble.
Pau: Bueno eu. ¡Anda vos a las siete de la mañana después de bailar con los suecos que tenía puesto!
Pepe: Yo ni en pedo me pongo tacos para salir.
Rochi: Yo por eso me llevo en la cartera las chatitas.
Lali: Jajajaja posta. Pero vos llevas mínimo un bolso.
Gas: Es productiva la chica…
Seguimos charlando hasta que la mama de Pedro nos trajo las tortas fritas y decidimos salir afuera, el día estaba hermoso.
Mientras los chicos jugaban a la pelota nosotras intentábamos sacarnos una foto pasable, pero la verdad ya íbamos diez intentos y no lo lográbamos.
Lo hacíamos divertidas, hasta que llego Thiago, se me tiro encima para salir en la foto y al instante se sumaron Gas y Pedro.
Nos divertimos muchísimo, y cerca de las 19.00 decidí irme a casa.
Pau: Yo me voy, sino mi vieja va a romper que no estoy en todo el día en casa.
Thiago: Jajajaja sí, yo también me voy. Tengo el cumple de mi abuelo.
Nos despedimos de todos, incluso de Ana y Horacio que había llegado hace un par de horas incluso se había sumado al mini partido que habían organizado los chicos.
Ya andando en bici para casa con Thiago:
Thiago: ¿Qué onda? ¿Con Pepe?
Pau: Nada – Dije naturalmente.
Thiago: ¿Sabes que odio que te hagas la boluda? Si sabes que sé que andan en algo ¿Por qué no contas?
Pau: Nos besamos antes de llegar a casa.
El sonrió - ¿Posta? ¿Y qué onda ahora?
Pau: Quedamos en no decirle a nadie… Hasta a Zaira que odio mentirle, pero bueno… Vos lo sabes porque desde que me encaro te dijo
Thiago: Y me pidió que nada a nadie… Lo voy a cumplir eu.
Pau: Ya se bobo, confió en vos. La cosa es que no se lo vamos a decir a nadie para no mezclar nada. Y no queremos enamorarnos… Onda solo chape.
Thiago: ¿Para no perder la amistad?
Pau: Ajam… Espero que funcione.
Thiago: Creo que si – me sonrió.
Llegamos a casa, me despedí de él y entre.
Miguel: Pau, llegas justo para ver una peli ¿Te sumas?
Pau: Si dale – sonreí –
Continuara…
Medio chotis pero bueno… Lo escribi apurada para cumplir J Espero que les guste.
JusPauliter. 

viernes, 4 de enero de 2013

Capitulo 16


¡De que te las das!
¿Qué te haces el galán? Ósea, flaco… ¡Quien sos! Para… Brad Pitt.
¿Brad Pitt? ¡Esta hecho mierda! Em… Zac Efron, ese sí.
Aunque no es mi tipo… ¡Pero a quien le importa! Yo solo con esto quiero redondear que no da que me tires un “No te vas a escapar tan rápido” que me agarres del brazo, me claves esos ojos tan dulces, tan lindos, acompañado con esa sonrisa, que ese combo, se me volvía un poco irresistible…
Solo un poco.
Me negaba a que estés cerca mío, capaz que era por ese combo, pero estaba más segura de que era por la bronca que sentia.
No podes venir a hacerte el canchero después de chamuyarte a tu ex, menos a mí, ósea… Paula, tu amiga.
Enojada era poco, y después de decirte algunas cositas más (de las nombradas) fui a buscar a Zaira.
El quedo ahí, siguiéndome con la mirada.
Había sido un papelón, un gran papelón para solo ser amigos.
6.00 am con Zai fuimos a avisarle a los demás que nos volvíamos, a ver que iban a hacer ellos. Ya se estaba terminando, así que decidieron volver con nosotras.
El frio que hacia afuera era terrible, no sé si era porque adentro hacia mucho calor o en verdad estaba fresco.  
No soy exagerada, sino friolenta. Friolenta al punto de que este temblando como si fuera pleno agosto.
Y ya estábamos llegando a Septiembre… ¡Mi mes!
Justo tenía unos cuatro días para organizar algo después del viaje. No haría mucho, pizzas en casa y seguro después nos iríamos a algún boliche.
Thiago me saco de mis pensamientos cuando me abrazo al ver que seguía temblando.
Thiago: ¡Que raro vos!
Pau: No daba traer abrigo… Gracias Titi– así le decía cariñosamente, pero a él le molestaba mucho, según él sonaba re bala.  
Thiago: ¡Encima que te abrazo me decís así! Forra.
Pau: Jajajaja – volví a abrazarlo – No te enojes taradito.
Zai: Pochi, vamos… - Por subirse al taxi.
Pau: Voy – Dirigiéndome a ella - ¿Nos vemos mañana? – Despidiéndome de Lali y Rochi que esperaban al otro taxi.
Lali: Hablamos por Facebook – Sonrió.
Pau: Dale, chau.
Subí al auto donde ya me estaban esperando Gas, Zai, Pedro y el conductor obviamente.
Destino a casa de Zaira el taxista nos dio charla hasta por los codos, yo que en el viaje me dormía apoyando mi cabeza en el hombro de Pedro, si, estaba enojada, pero también tenía sueño.
Ahora me importaba más mi sueño que la pelea.
Mañana seguiría peleando…
Llegamos a lo de Zai y por falta de plata tuvimos que bajar todos acá.
Zai: Los dejaría quedarse acá… ¡Pero no hay camas!
Pau: ¡Duermo con vos! La paja caminar hasta casa.
Pepe: Gas te hace caballito – Dijo sonriente –
Ja, chistoso.
Gas: ¡Hacele vos que no bailaste casi nada! Estoy re cansado boludo.
Zai: Si Pau duerme conmigo, ustedes pueden dormir en la cama marinera.
Pepe: Nah, me voy a casa… Además tendría que avisarle a mi viejo y todo.
Pau: Si, es verdad… Mejor yo también me voy.
Despues de despedirnos de Zai salimos los tres, obviamente que Gas no se iba a quedar.
El viaje  fue de pura charla, pavadas, y de lo que había pasado esa noche, por supuesto se tocó el tema Agustina, gracias a Gastón, pero para la suerte de Pedro y la mala mía (o buena) justo habíamos llegado a casa de Gas quien nos despidió con un beso quedando en que mañana les avisemos que haríamos.
Cuatro cuadras para llegar a casa.
Muchísimo.
Pau: Te juro que no me dan más las patas.
Pepe: Le hubieras dicho a Gas que te haga caballito aunque sea hasta la casa.
Pau: Estaba cansado el también…
Pepe: Hoy no te importo – dijo en tono muy bajo.
Pau: ¿Qué? – Lo había escuchado, quería que lo diga más fuerte.
Pepe: Nada, que yo también estoy cansado.
Pau: Si… Cansado, yo también.
Pepe: Cansado de todo esto… De las miles vueltas que estamos dando. – Me miró fijamente, no perdimos el paso, pero lo hicimos más lentos.
Pau: ¿De qué hablas?
Pepe: No te hagas la tarada… Estoy harto de que yo vaya de frente y vos nada.
Pau: ¿De frente? ¿Yo nada? ¡Pedro! No sabes lo que estás diciendo… Hoy no parecía ir de frente, va, si ibas de frente pero con otra persona ¿Qué onda?
Pepe: ¡Ya te dije que onda! Harto de la histeria que pones en la situación. Hace una semana ya estamos con las idas y vueltas, y vos nada. Y hoy… Cuando la vi a Agustina
Pau: ¡Te tenías que sacar las ganas de alguna u otra manera!
Pepe: Deja de decir pavadas Paula… Siempre supiste que Agustina marco mi vida, en todos los sentidos.
Pau: También se lo que sufriste…
Una, dos, tres cuadras en silencio.
El calor que estaba haciendo a medida que iba pegando el sol era infernal.
Una cuadra… Ya veía mi canasto de basura.
Pau: No quiero que sufras otra vez.
Esta vez sí me pare… A tres cuatro casas de la mía.
No, no era de tarada… Quería llegar a casa, pero primero le quería aclarar unas cosas a mi amigo, ese… El tarado que admito, un poco me podía.
Pepe: Es tu decisión – me sonrió -  ¿Me perdonas? Por ponerte celosa…
Pau: ¿Yo celosa? ¿De vos? Ja.
Pepe: Eu, íbamos bien…
Pau: Jajajaja bueno está bien… Te perdono si vos me perdonas por dar vueltas toda una semana.
Pepe: Eso no se…
Pau: Eu
Me sonrió y se me acerco un poco más – Obvio que te perdono tonta.  
Sonrei – Genial, me gusta pelearte igual… Te pones lindo – reconocí.
Pepe: ¿Más de lo que soy?
Pau: Solo un poco – Sonrei y me acerque más, agarrándolo de la nuca así, atrayéndolo a mi cuarto.
Pepe: Ya que estamos confesando, vos también te pones linda cuando te enojas… Se te marca más la cicatriz – acariciándome la misma – Igual, cuando sonreís es más lindo.
Sonrei - ¿Así?
Sonrió asintiendo con la cabeza y dejando a un lado los escasos milímetros que nos separaban hundió sus labios en lo míos, haciendo que sonría aún más y sin dudas me acople a ese beso… Distinto al anterior, a aquella prenda.
Y con ese beso lleno de dulzura me di cuenta que, a pesar de ser amigos hace años, de que nos gustemos y estemos en este momento besándonos no hay tal crisis si confías en la otra persona, en que todo va a estar bien y que no va a cambiar nada.

Continuara…
Hooooooooooola!
Al fin ¿no? Tanto histeriqueo al pedo jajajajjaja.
Se vienen capítulos lindos como feos, pero no hay tal crisis che.
Capítulo dedicado a todas las lectoras (que espero que les guste) y a Sofi/Choppy.
Si, otra vez…Generosa yo.
JusPauliter.

miércoles, 2 de enero de 2013

Capitulo 15


¿Viste cuando te quedas helada? ¿Sin poder moverte, sin saber lo que te pasa?
Parada en una columna, como una tarada mirando a mi amigo encarándose a su ex.
Hace como dos años que no se veían, Pedro hablo tanto de ella, lloro tanto que nos la hizo odiar.
¿Y ahora? Seguro este tarado estaba chamuyándola, y al otro día, vendría a casa a pedirme perdón, con la excusa de que estaba borracho y yo, como idiota que soy le diría que estaba todo bien y nos daríamos el primer beso como “amigos con derecho” quedando en el olvido la mala noche que me estaba haciendo pasar.
Pero no, yo no era así.
No era una minita fácil, y por suerte no me olvidaba de un día para el otro lo que había pasado.
Se me acerca alguien por detrás tomándome de la cintura, al instante me di vuelta.
Un pibe me sonrió - ¿Qué haces hermosa? ¿Bailamos?
No era feo, tampoco lindo. Morocho con un peinado de cumbiero.
Seguramente era el tipo más chamuyero, pero me daba igual.
Pau: ¿Me bancas? Voy al baño y vuelvo.
La verdad que no tenía ganas de ir, pero el baño quedaba pasando donde estaba Pedro con Agustina, planeaba saludarlos, como si nunca había pasado nada.
De eso se trataba ¿no? Disimular.
- Te acompaño… Digo, hasta la puerta – sonrió.
Pau: Vamos…
Me siguió por detrás, pasamos donde estaba Pedro pero este me agarro del brazo, volviendo hacia donde estaba él.
Pau: Linda manera de llamarme, empujándome.
Pepe: ¿Qué es esa mala onda?
Mire a Agustina, estaba parada frente a él, muy cerca.
Pau: Nada… Iba al baño ¿necesitas algo?
El flaco “cumbiero” me apuraba, quería ir a toda costa a bailar conmigo.
Pau: ¡Espera un poco! Tanto apuro tenes anda a encararte a otra.
Mi malhumor se hizo notar.
- ¡Masvale que me voy! Mira que voy a perder tiempo en una histérica.
Pau: Pero si, ¡Tómatela!
Pedro que seguía aun borracho se tentó de tal manera que mi frustración creció más.
Pau: ¿De qué te reis tarado? No te molesto más, seguí disfrutando de tu velada…
Mi malhumor crecía, estaba insoportable, según Zai, que hacia media hora me insistía en ir a bailar.
Pero la verdad, se me habían ido todas las ganas de disfrutar esa noche.
Obviamente que no le conté todo, aunque estaba enojada con Pedro yo si tenía códigos y lo respetaba.
Le conté que me molestaba que Pedro este con su ex, ya que todos lo habíamos visto sufrir por esa idiota, claro que compartió mi idea, pero era obvio que a mí me molestaba mas ya que le había confesado que me gustaba, días antes.
También le conté los hechos con el tarado este, el cumbiero, me había dicho histérica, cosa que obviamente no lo soy… O sí, pero no daba que me lo digan. Zaira reacciono igual que Pedro, largando una carcajada, pero cuando vio mi cara de desconformidad, (de culo) me abrazo.
Despues de varios “no” Zaira logro sacarme una sonrisa e ir a bailar.
Bailamos y cantamos todos juntos, va casi, Pedro seguía con la tarada esa.
Un poco cansada fui a la barra a pedir algo, fui seguida por Thiago.
Pau: ¿Te la chapaste? – Esperando a que nos den la bebida.
Thiago: ¿A quién?
Pau: A Lali estúpido. Me conto Zai que bailaban muy cerquita.
Thiago: No pasó nada, porque tu amiga es muy histérica.
Pau: ¿No se lo dijiste no? Que era histérica…
Thiago: ¿Eh? No, ¿por?
Pau: Menos mal, lo mejor podes hacer.
Thiago: No entiendo… ¿Por qué tan misteriosa?
Pau: Nada, un estúpido me dijo histérica ¡Ni me conoce! No da que me llame así.
Thiago: Jajajaja ¿ese tarado te puso así, de malhumor?
Pau: Si, ponele.
Thiago: Y también Agustinita ¿no?
Pau: Un poco ¿a vos no? ¿Vos no te acordas como sufrió? Y ahora se hace el galán con la tarada esa.
Thiago: Obvio que me acuerdo y también tengo ganas de matarlo, pero creo que a vos te jode un poco mas ¿verdad?
Pau: No, solamente eso, que no sé qué onda.
Thiago: Vamos Pocha, a mí no.
Sonrei y lo abrace, no era necesario decirle algo.
En eso se aparece Pedro
Pedro: Eu Pochi ¿Bailamos? – dijo abrazándome por el brazo.
Pau: Iba a bailar con Thiago… ¿Ya se aburrió de vos?
Pedro: ¿Quién? – me sonrió.
Pau: Agustina tarado, ¿seguís borracho o qué?
Pedro: Ah, no, no estoy borracho.
Thiago: Bueno… Los dejo discutir solos, estamos en la pista
Pau: Para, voy con vos.
Pepe: Yo también.
Y seguimos bailando, Thiago me saco a bailar cuarteto, luego, cambiamos de pareja, él se fue con Zai y a mí me tocó bailar con Pedro, estaba enojada, y prefería bailar sola, pero este me insistió tanto que no me quedo otra.
Solo bailamos un tema juntos ya que decidí irme a sentar a uno de los sillones, por mala suerte fui seguida por él.
¡Pesado! ¿No se da cuenta que no quiero hablar con él?
Pepe: ¿Qué pasa Pau? ¿Te cansaste?
Lo mire, estaba sonriente, como disfrutando mi malhumor.
Volví a mirar a la nada y empinando nuevamente mi botella.
Sentí que se me acerco un poco más.
Pedro: Ya sé porque estas enojada.
Lo mire, como si fuera algo del otro mundo.
Pedro: Te enojaste porque estaba con Agus ¿no?
Agus, Agus, Agus ¿Agus? ¿Por qué “Agus”  y no “Agustina”?
¿Vieron cuando sentís esa bronca pero a la vez angustia? Eso es exactamente lo que se sentia.
Tenía ganas de matarlo, de decirle miles de cosas, pero a la vez quería entenderlo, porque cayó devuelta en las manos de esa, y eso era lo que me angustiaba, además como me miraba, como clavaba esos ojos color miel que hace poco me di cuenta que eran hermosos, que podían paralizarme.
Pepe: Pau…
Pau: ¡Me tenes harta Pedro! – Y si, ya era mucho - ¿Qué onda? No te entiendo, posta.
Pepe: ¿Qué no entendes?
Pau: ¿Me estas jodiendo? Te la pasaste toda la noche con Agustina chamuyándola, la cosa era salir en grupo para divertirnos todos, en GRUPO. Y… Un día me decís una cosa, pero después haces otra cosa. Enserio, no entiendo tu actitud, sos tan cambiante. -Para no decirle bipolar-
Pepe: ¡No soy cambiante! Y si estaba con Agustina es porque hace una semana estoy intentando algo con vos, yo avanzo, vos retrocedes. Me canse de la histeria.
Otra vez me decían histérica… ¡Ya es mucho!
Pau: Ah, claro… Y por eso te venís a chamuyar a tu ex – novia, porque tu amiga no te da bola. ¿Qué irónico no? Pensar que hace un par de años fue tu amiga la que tuvo que consolarte cuando ella se fue, dejándote sola y ahora es ella la que te consola, por decirlo de alguna manera, ya que tu amiga se muere de los nervios, del miedo, porque claro… Yo si tengo miedo, a que todo termine, a que se termine nuestra amistad. Pero entiendo, los hombres no tienen nada porque perder.
Pepe: Paula… 
Pau: Y todavía no sé qué hace acá ¿No es que estaba viviendo afuera? ¿Con que derecho se mete nuevamente en tu vida? Claro que a vos no te interesa.
Me levante sin decir más nada, pero este me agarro del brazo.
Pedro: No te vas a escapar tan rápido.

Continuara…
Antes que nada MUY FELIZ 2013!! 
Espero que este año sea mejor que el anterior (aunque por mi parte el 2012 fue inolvidable) Bueno, en partes :)
Y este año nos leemos otra vez! Creo que esta novela no va a ser muy larga, pero en fin, es una de las que mas disfruto escribir. 
Respecto al capitulo: un poco lanzado Pedro no?
Haganme llegar sus comentarioooooooos :)
Capitulo dedicado a Sandri y a Sofiiiiiiiiiiiii (espero tu capitulongo capa)
Jus al mando (JusPauliter)