domingo, 29 de septiembre de 2013
Capitulo 62
Capitulo 61
viernes, 20 de septiembre de 2013
Capitulo 60
sábado, 14 de septiembre de 2013
Capitulo 59
martes, 10 de septiembre de 2013
Capitulo 58
sábado, 7 de septiembre de 2013
Capitulo 57
Una nueva semana había comenzado hace ya dos días. Y había empezado con todo. Todo, todo se refiere a estudios, horarios nuevos (educación física) y más estudios. Ah, y me olvidaba, habías escuchado que en dos semanas se organizaba una pequeña fiesta diferente, lo diferente consiste en que, chicos de tu edad y también más chicos, estaban invitados a un evento de integración con chicos también de sus edades, pero con capacidades diferentes. Y a vos te saco una sonrisa esa noticia, y a Rochi también. Entonces, cuando el señor fue a comentarles en una hora del colegio ustedes fueron las que decidieron participar, pero también ayudar. Entonces todos los días a las seis de la tarde vos con tu amiga salían para la escuela de esas personas que te sacaban miles de sonrisas y te daban ternura para colaborar haciendo invitaciones y demás. Además, pasar un lindo momento todos juntos, de integración. Todo esto te hacía sentir bien, pero llegabas a casa y no tenías ganas de hacer nada, es que llegabas a las ocho de la noche, y cuando llegabas te dabas una ducha, de esas relajantes y que después te dejan estúpido, así que solamente ayudabas a poner la mesa, cenabas con tu familia y después de ayudar a juntar te acostabas para dormir.
Fue el viernes que te levantaste con una sonrisa amplia, de esas que al resto le da curiosidad, y claro que te preguntaban el porqué. Vos solo decías que era porque había llegado el viernes, ultimo día de semana escolar. Y algo que ver con eso tenía, pero lo más importante es que a la salida del colegio te esperaba Tomas, y tenías bastantes ganas de verlo.
- Hola – Y no hiciste más que sonreír al verlo. Te acercaste para abrazarlo.
- Hola linda – Él te abrazo por la cintura y dejo un beso en tu mejilla - ¿Cómo estás?
- Bien – Entonces sonreíste más cuando él lo hizo- ¿Vos?
- Bien muy bien. Tenía muchas ganas de verte –Y sonreíste, porque ya te lo había dicho, pero te encantaba que vaya de frente. Y por eso lo besaste dulcemente, en aquella esquina que te vio casi toda tu vida caminar para llegar a tu escuela de la mano de tu mama o ahora más de grande con tus amigos.
Los chicos llegaron a la esquina y lo saludaron amablemente, para después seguir su rumbo, vos habías quedado con Tomi y salían a almorzar a un mc.
Almorzaron entre risas y abrazos, después de tomar un rico helado salieron a caminar por una de las plazas.
- ¿Hasta cuándo te quedas? –Iban caminando uno al lado del otro.
- Creo que hasta el miércoles. Mi papá tiene que hacer unos tramites acá, y bueno… -Sonreíste.
- Que lindo. Digo, te vas a quedar más días de los que pensaba –Y el rio para abrazarte de costado y dejar un beso en tu mejilla.
- ¿Tenes algo que hacer ahora, a la tarde?
- Me iba a juntar con las chicas un rato –Sonreíste – Pero si queres me quedo con vos. –Y el negó.
- No, anda con las chicas… Más tarde si queres nos vemos. –Asentiste, obvio que querías.
Entonces vos lo acompañaste hasta el departamento, se despidieron con un lindo beso y fuiste para tu casa para cambiarte, es que todavía seguías con el uniforme, y como no había nadie en la casa, le mandaste un mensaje a tu vieja que salías para casa de Cele.
Auriculares, teléfono, salir caminando para lo de tu amiga.
Al llegar Cele te hizo pasar y todas te estaban esperando, claro que te averiguaron como te fue, vos fuiste sencilla: Bien, teníamos muchas ganas de vernos. Ni más, ni menos.
La ronda de mate se formó y la dueña de la casa trajo un platito con torta que había hecho.
- El otro día hablando con Thiago, me pregunta a ver si me gustaría tener hijos con él. –Y moriste de amor. Tu amigo es un tierno- No sabía que contestarle, obvio que lo amo… Pero nunca lo había pensado.
- ¿Qué le dijiste? –Dijiste vos con una porción de torta en tu boca.
- Que en un futuro lejano, sí.
- ¿Ustedes se imaginan a Lali embarazada? – Rochi- Es insoportable así, Imaginate cuando este en los últimos meses y él bebe se mueva.
- ¡Ay qué asco! Muero –Dijo Lali. Reímos – Igual, adoptaría… Ni en pedo me como nueve meses, para que me mientan en la cara diciéndome que estoy re linda, cuando en realidad soy una morsa.
- Jajajajaja ay La, eso es lo de menos –Vos- Yo, ponele no me imagino embarazada, pero sería lindo… También, en un futuro lejano.
- Dicen que es lo más lindo –Rochi y su dulzura, su amor por los bebes- Pero bueno, en todas las mujeres debe ser diferente.
Asintieron las seis y la charla siguió.
- Ahora, al que no me imagino papá es a Pedro –Vos – Es como… no se –Las chicas te miraron- Ponele a Thiago si, lo re veo, y a Gas también… Re dulce, pero Pedro que es un cuelgue, no se… Sería raro.
- Yo si lo veo –Zai – Pero con una mujer con carácter, que lo tenga cortito. Como vos –Y te mordiste el labio. Zaira jamás se cansaría.
- ¡Posta! Seria genial, vos histérica, controladora… Y él un cuelgue de persona. Ideal. – Romí.
- No, basta…
- Ya sabemos que todo termino, pero posta que Pedro necesitaría una persona como vos. – Lali.
- Bueno, cambiando de tema –Vos y tu necesidad de no hablar de Pedro y lo que paso anteriormente. Y no sabes por qué. Ahora, ¿Quién fue la que saco tema “Pedro”? Báncatela chiquita. - ¿Planes para el finde?
- ¡Sí! Yo –Rochi. Todas reímos de su entusiasmo- Bueno, es que pregunte a mis viejos para ir a la quinta este sábado, a pasar el día… Se ofreció a hacernos unas hamburguesas, así que ¿Qué tul?
- Yo me prendo –Zai.
Y todas opinamos lo mismo.
A eso de las siete le mandaste un mensaje a Tomi para ver si podías pasar por su departamento claro que dijo que si, entonces te despediste de las chicas por solo un ratito (es que habían quedado con los chicos juntarse en casa de Pepe a mirar unas pelis) y saliste a encontrarte con Tomas.
Estuvieron un ratito fuera del edificio charlando y besándose un poquito cuando te despediste para salir a tu casa.
- Mañana si queres vamos a tomar un helado – Te dijo ya parados, despidiéndose.
- No puedo… Mañana me voy a un campo de una amiga. Pero seguro volvemos a la tardecita. Te aviso –Sonreíste.
- Dale, no hay problema – Y lo querías tanto. Por eso le sonreíste, mucho.
- Basta de sonreírme así – Te dijo a punto de besarte y vos reíste en medio del beso- Que la pases lindo
- Gracias, vos también –El salía a cenar con su familia. Lo besaste un ratito más y te fuiste.
Te duchaste, te pusiste un jean color bordo con una remerita nueva que te encantaba, un saquito de hilo y aburrida le preguntaste a Pedro si podía ir a molestar desde temprano.
“Qué raro vos, dale te espero” Reíste y saliste para la casa de él.
Al llegar Horacio te recibió.
- Hola Paulita –Le sonreíste y dejaste un beso en su mejilla. Seguro iba a salir, estaba arreglado.
- Hola Hora, que lindo está, ¿por salir?
- Bueno gracias, que alago –Reíste- Cumplimos treinta años de casado con Anita.
- ¡Guau! Qué lindo, felicitaciones –Y él te sonrió. Entonces apareció Ana y la saludaste y felicitaste - ¿Pedro?
- En el patio, pasa no más…. Nosotros nos vamos. –Horacio.
- Bueno, que la pasen lindo. –Los despediste y Ana te acompaño hasta el patio donde te encontraste a Pepe sentado en el césped con su perro. – Hey –Sonreíste.
- Hola – Él también te sonrió, te acercaste para dejar un beso en su mejilla y sentarse al lado de él.
- ¿Y qué hacías acá? – Tu necesidad de hablar, siempre.
- La nada misma –Reíste y murmuraste un “qué raro” entonces él te pego suave en una de tus piernas- Pensaba un poco.
- ¡Guau! Pedro, definitivamente vos queres que llueva.
- Estamos en chistosa eh.
- Jajajajaja. ¿Y en que pensabas? –Entonces él te miro- Digo, si se puede saber.
- En todo, en el pasado, el futuro… El hoy. Qué se yo. A veces me agarran esos momentos melancólicos, y bueno nada… Acá me tenes –Y sonreíste.
- Mientras no te maquines mucho, todo bien. Viste que a veces juega en contra pensar mucho –Y él te sonrió.
- Sí. Me da un poco de miedo el futuro –Te confeso después de segundos (horas para vos) – Me veo tan irresponsable, tan inmaduro, que el día de mañana cuando se me presente una oportunidad grosa capaz no me doy cuenta y la rechazo.
- Tampoco sos estúpido Pedro. ¿Oportunidad, en qué?
- No sé, en lo laboral como en lo personal. Capaz estoy enceguecido con algo y no me doy cuenta.
- Siempre hay alguien que te hace dar cuenta –Le sonreíste amablemente- Y puede que no lo quieras ver, pero tarde o temprano te das cuenta. Despues es cuestión tuya, ¿no? Y del tiempo.
- Puede ser.
- Dale, no seas tan duro boludo. Para eso estoy yo –Y él rio- Yo también me pongo ciega a veces, o por ahí no quiero ver las cosas. Como cuando ustedes me decían todos los días lo de Pablo y yo ahí, ciega
- Si, es verdad. Espero que no sea tan lento en darme cuenta o reconocer
- ¡Tarado! Estaba enamorada.
- Jajajaja ya sé, pero el flaco era, y es cualquiera.
- Como vos –Y él te miro feo, ofendido. Entonces reíste fuerte y lo abrazaste –Taradito.
Los chicos llegaron media hora después y Pedro con ayuda de Zai hicieron unas milanesas con puré, ninguna comida elaborada, pero amada por los ocho.
Y una vez sentados en la mesa, de fondo sonaba unas canciones que eran conocidas por todos, mientras la risa de Romí se escuchaba cuando Gastón le decía algo a lo bajo. Rieron y compartieron anécdotas, esas que nunca se olvidan y valen la pena contarla más de una vez.
Ayudaste a juntar las cosas y con Lali lavaron y secaron lo que habían usado para cenar, mientras Pedro preparaba unos café, a Gas se lo escuchaba afinando un poco su guitarra y Thiago murmuraba una canción, Zai, Romí y Cele reían en el patio de quien sabe qué.
Una vez ya todo lavado, se sentaron algunos en el piso y otros en los sillones para cantar todos juntos alguna canción.
Y así pasaron el rato, cantando y riéndose, riéndose mucho.
Continuara…
JusPauliter.