domingo, 29 de septiembre de 2013

Capitulo 62


- Me pasa que me pone mal, dejo a Agustina boluda…
Zaira y vos. Plena clase de Literatura, se suponía que tendrían que estar haciendo la actividad que había planteado la profesora pero aprovechabas a contarle tu problema…O eso que te tenia mal: Pedro.
- ¿Y que queres hacer boluda? ¿No estas con Tomas? ¿No estás bien con él?
- Sí. Pero me da cosa…
 - ¿Cosa? –Tu amiga se había puesto seria. Necesitaba que vos lo hagas también, y no hables con esos términos. ¡Nena, tenes dieciocho años para hablar con: cosa, cosita, etc.!
- No se… Quizás se siente mal. Dejo a su novia, me aclaro todo sabiendo como soy yo… Y yo no hice nada, ¿entendes?
- ¿Qué querías hacer? Abrazarlo y besarlo como si nada.
- No. No sé.
- ¿No se?...A mí me parece que estas un poco confundida.
- Es que… Es difícil, viene tu amigo a decirte que le pasan cosas con vos, que dejo a su novia, pero que no quiere tener nada con vos porque vos estas feliz con tu novio.
- ¿Y?
- ¡Es raro! No sé cómo actuar.
- No tenes que actuar Paula. Se vos misma. Y no es raro, es tu amigo, Pedro ¡Es Pedro boluda! Lo conoces desde los tres, y bueno… Ahora paso lo que paso y está más que bien, en la amistad aveces pasa. Vos estas con Tomas, ¿te sentís bien con él? –Asentiste- Bueno, punto. Pepe te pidió que quedara así, y esta. –Sonreíste-
- Si… Gracias, necesitaba de vos –Dijiste sonriendo.
- No sos nadie sin mí –Te abrazo de un costado. Y era verdad lo que te dijo, Zaira era muy importante para vos.
- Bue, bue –Dijiste sonriendo - ¿Y a vos, que te anda pasando?
Y no daba que faltando unos quince minutos para que toque el timbre ustedes dos se pongan a trabajar. Así que aprovecharon para terminar de ponerse al día.
- Che, chicos ¿Hoy sale juntada? – Dijo Matías en general. Banderas, cantos y demás los esperaban para presentar el lunes la promo.

Y por eso, faltaban diez minutos para que Pedro te pase a buscar para como siempre buscar a los chicos e ir a casa de Romí quien se ofreció a poner el patio para armar todo. Te cambiaste rápido y esperaste a tu amigo que llego a las tres en punto con su bicicleta, juntos salieron a casa de Gastón.
- ¿Pasa algo Pochi? –Es que estas en otra, y Pedro, tu amigo se preocupa.
- No –Le sonreíste – Estoy un poco dormida –Y no te creíste ni vos.
- Eu, sabes que cualquier cosa… -Asentiste, no hacía falta que lo diga de vuelta.
- Sip. Es Tomas que se enojó, pero no es grave, no te preocupes. –Él te sonrió, asintiendo.
- ¿Qué le hiciste? –Te dijo con gracia. Y vos pensaste que tenías que acostumbrarte a todo esto, tan raro.
- Hoy a la noche se va… Y habíamos quedado en pasar el día juntos, pero bueno… Salió esto, entonces cancelamos y le dije que cuando volvía pasaba por su casa, me dijo que no había problema, pero… Sé que le molesto.
-  Te tiene que entender también, él también está en último año y está viviendo lo mismo que vos…Que se yo.
- Si, se supone que si, que me tiene que entender, pero como es el último día.
- Lo vas a ver después Pochi, no creo que este enojado… Capaz, le molesto un poco… Pero bueno.
Asentiste
El resto de la tarde la pasaste increíble junto a tu promo, riendo y mientras hacían las banderas, inventando canciones y demás. Alrededor de las siete y media todos se despidieron de todos y vos junto a Zai, Gas y Pepe volviste para el lado de su barrio. Claro que te despediste antes ya que doblaste para la cuadra del departamento del hermano de Tomas.

- Hola –Sonreíste y dejaste un besito en sus labios- ¿Todo bien?
- Pensé que no venias…
- Recién volví de lo de Romí, nos juntamos todos allá –Sonreíste- ¿Vos, que hiciste?
- Estuve todo el día acá dentro, porque pensé que venias más temprano…
- Pero te avise que venía alrededor de esta hora.
- Si, pero como también me dijiste que por ahí te venias un rato antes…
- Pero después te dije que no se si iba a poder.
- Bueno, no sé. Yo pensé que ibas a poder.
- ¿A qué hora salen?
- Creo de después de comer. ¿Por?
- Preguntaba nada mas –Lo abrazaste- Te voy a extrañar.
- Vas a estar a full con lo del viaje
- ¿Y? Te voy a extrañar. ¿Vos no?
- Si
- Eu… ¿Qué pasa?
- ¿Por? Nada.
- Estas re cortado Tomi. ¿Qué paso? ¿Hice algo?
- Es que quería pasar el día con vos… Y me da bronca, porque no nos vamos a ver por meses.
- Los dos estamos viviendo lo mismo… Los dos egresamos, trata de entenderme como yo entiendo que no nos vamos a poder ver por meses, por tu viaje a Chaco y después a Bariloche.
- Ya sé, pero pensé que por lo menos ibas a venir un poco más antes.
- Sabes que si podía pasaba todo el día con vos Tomi, yo también te voy a extrañar eh.
- ¿Me prometes que te vas a cuidar en Bariloche? ¿Qué vas a cuidar nuestra relación? –Sonreíste.
- Obvio que sí. Estoy con vos
- Te quiero mucho Pau.
- Yo también lindo –Lo besaste, por un largo tiempo.
A las nueve volviste a tu casa después de un abrazo larguísimo con tu novio, cuando llegaste tú papa te ataco con preguntas pero tu mama lo freno. A ella si le habías avisado que estabas con Tomi.
Te bañaste, hiciste los deberes (ya que no habías tocado las carpetas en todo el día), ayudaste a poner la mesa y cenaste con tus papas y Delfi.
Un poco triste, sabiendo que no ibas a ver a Tomas por unos meses te despediste hasta mañana de tu familia, y cuando te estabas por dormir, te entro las ganas de llamar a Pedro. Y antes le preguntaste si estaba despierto en un mensaje.
“Si, ¿pasa algo Pau?”
Entonces lo llamaste y el al segundo tono te atendió.
- Pau.
- Hola Pepe ¿enserio no dormías? ¿No molesto?
- No, tranqui no dormía… Ahora, molestar, molestas siempre –Y reíste.
- Eu, yo que venía en son de paz.
- Jajajaja bueno está bien. Me intriga tu llamada siendo casi doce y media de la noche.
- Nada, estaba aburrida y…-Él se te rio y te dijo “dale boluda”- Bueno eu. En realidad, necesitaba hablar con alguien y bueno.
- Ajam. ¿Justo yo?
- ¿Te molesta?
- No, pero capaz es un poco raro, que se yo.
- Como veraz me tome muy enserio el “hacer como si nada” pero si te molesta…
- Paula… No me molesta.
- Ok… Entendí. Igual, no es nada del otro mundo, va…
- ¡Hey!
- Ok. ¿Mañana faltamos al colegio?

Continuara…
YO TAMBIEN QUIERO FALTAR MAÑANA.
Aquí les dejo dos capítulos. Espero les gusten, comenten.
De a poco las cosas se van a mejorar, no me odien tanto!!!
JusPauliter.


Capitulo 61

Le sonreíste cuando entro, pero él que estaba al lado tuyo no. Igualmente no te diste cuenta, pero tu amigo si y se puso un poco incómodo.
- Hola enfermita –Reíste y lo saludaste con un beso en su mejilla. Tomas y Pedro se saludaron con la mano y un “¿Qué haces?” de saludo. - ¿Cómo estás? –Esta vez te pregunto a vos.
- Bien, mejor –Sonreíste. Un poco mejor estabas, con el medicamento que te habían dado, ya querías salir de tu casa.
- Que bueno.
- Vamos al comedor, así tomamos unos mates. Ya tengo el culo chato.
- Paula… - Tomas.
- Un ratito no más. No te ortives. –Pero él no dijo más nada, porque sabía que ibas hacer lo que se te dé la gana.

- ¿Hicieron mucho hoy? – Tomas, vos y Pedro. Que linda situación la tuya amiga.
- Nah. Matemática, ya puso fecha para este viernes –Asentiste, y te sentiste bien porque entendías el tema- Después Literatura que no hicimos nada, Geografía y las últimas dos horas estuvimos al pedo organizando lo de las banderas para el lunes –Les entregaban sus buzos de egresados.
- GenMmmamálenreíste – Mañana ya creo que voy, eso sí, tengo chofer.
- ¿Tu viejo? – Pobre Tomas, calladito ahí. Tu amigo un poco que disfrutaba, está un toque celoso, pero sabe disimular.
- Sí. No quiere que tome frio
- Podría llevarme también viste…
- Soy yo la enferma nene.
- Ya lo sabíamos.
- Bueno, me voy Pau –Tomas al fin hablo.
- ¿Ya?
- Si, es un poco tarde
- Bueno – Tu trompita. La risa de él. Incomodidad de Pedro.
Lo acompañaste hasta la puerta, dejaste un pequeño beso en sus labios y lo viste irse. Vos cerraste la puerta para volver al comedor donde estaba tu amigo con el celular.
- No te dejan tranquilo eh –Bromeaste, y que malos eran tus chistes que Pedro te miro con cara rara- Era un chistecito nene. ¿Todo bien con Agustina?
- Era mi vieja, y cortamos con Agus. – “Cortamos con Agus” AGUS. CORTAMOS. ¿Confundida Pochi?
- ¿Eh?
-  Mi vieja me recordaba que tenía que volver temprano, viene mi hermana a cenar con el novio. – Chico tonto, eso sí lo habías entendido.
- ¿Cómo que cortaron con Agustina? – Te miro serio, sin entender- ¿Por?
- ¿Vos me estas cargando boluda?
- Pero… ¿No estaban bien?  -Y te siguió mirando, Paula cae que el flaco se engancho con vos, que le pasan cosas y que, a pesar que estaba con su primer novia la que le mueve todo sos vos, su amiga Paula. Agustina, su primer novia FUE. – Yo… - Y no tenías nada que decir, pero también tenías esa necesidad de decir algo. – Perdón –Lo único que te salió.
- No… Olvídate de esto ¿sí? Olvídate de todo lo que te dije, olvídate. No tenes que decir nada, porque soy yo el tarado que me la re mande. No quiero que te sientas incomoda por mí, vos estas bien con Tomas, yo necesito pensar y también olvidarme todo esto –Y cuando tu amigo habla, ya no hay nadie que lo para.
- No puedo hacer como si nada Pedro, estas siendo injusto. Con vos y conmigo. Yo… Trato de entender todo, pero no me sos claro. Me decís un día que… Te están pasando cosas conmigo, yo trato de entender todo, de poder… no sé, ayudar en algo, pero ahora te cerras.
- No sabes todo lo que me cuesta estar acá Paula, no sabes lo que me costó decirte todo, sabiendo que vos estas bien con Tomas.
- ¡Pero lo hiciste! Lo hiciste y ahora te echas para atrás.
- ¿Y que queres que haga? ¿Cómo si nada, y tratarte de Paula, mi amiga, cuando es inevitable mirarte y querer tratarte…De otra forma?
- Pedro…
- Lo menos que quiero es que por unos sentimientos míos, sin sentidos, se acabe nuestra amistad, creo que eso sería lo peor. Pero me es complicado.
- No es que tus sentimientos no tengan sentidos… Solo, que por ahí son muy recientes y hasta vos debes estar confundido.
- Es lo que pensé…Y no sé, no puedo, no me sale actuar como si nada. Perdón.  – Suspiraste.
- Yo estoy bien con Tomas, estoy enamorada… Te quiero como un hermano boludo, y a pesar de que sos lindo, muy lindo y todo lo que paso… Es raro pensar en tener algo serio con un amigo de toda la vida, ¿entendes?
- Sí. Sé que estas bien con Tomas, y enserio me alegro… Yo no quiero que pase algo entre nosotros, solo… Me agarro ese ataque de sinceridad y bueno. Capaz hice mal.
Y le sonreíste chiquito. Tenes un amigo que te quiere más de lo que te imaginas, que te mira con otros ojos, que es hermoso, y vos estas tarada por Tomas, que de paso, aclaro lo vez cada dos meses, o más tiempo. Muy tarada estas.
- Esta bien – Y no supiste que decir más- Gracias… Por entenderme.
- Yo te tengo que dar las gracias. Era muy importante para mi aclarar esto –Y te sonrió. Vos también.
- Para mí también, somos… Amigos, no da que haya desperdiciado tantos años y se acaben por… Situaciones como esta. – El asintió y te sonrió a medias.
- ¿Desperdiciado?
- Jajajajaja pensé que no te habías dado cuenta. Era un chistecito.
- Se, claro –Rieron. Silencio. Miro su celular para fijar la hora- Bueno, me tengo que ir, si no la vieja se pone como loca.
- Pobre Anita, no le digas vieja nene
- Viejos son los trapos –Te dijo riendo – Siempre me dice eso –Negó sonriendo mordiendo sus labios mientras recordaba.
- Tiene razón, el día de mañana cuando llegue uno de tus hijos y te diga “viejo” te vas a querer matar.
- Jajajajajaja. Chau nena –Te dio un beso en la mejilla y un pequeño abrazo para sonreírse con vergüenza y que él se vaya. – Nos vemos mañana – Asentiste, mañana volvías al colegio.

Entraste devuelta a casa para ordenar todo lo que había quedado de la merienda con tu amigo, te duchaste y te cambiaste para cuando volviste al living tu papá charlaba con Delfi tirados en el sillón. Entonces te uniste a ellos.
- Hey, Pochi –Tu hermana - ¿Mejor?
- Hecha una luz –Ellos rieron con vos- ¿Qué hacían? –Ya ocupabas lugar al lado de tu hermana.
- Esperábamos a mamá para ir a comprar unas cosas al supermercado.
- ¿Qué hiciste a la tarde Pau? –Tu papá
- Nada… Me quede en la cama, después vino Tomi miramos una película, llego Pedro, me levante a tomar mate… Y hace un rato se fue, me duche y nada – Sonreíste.
- ¡Rodeada de hombres! –Él – Más vale que no se pase ninguno de los, si no los mato. Aunque Pepe es amigo de toda la vida –Sonreíste.
- Me visto y voy con ustedes. Me voy traumar de estar ya tres días adentro sin salir –Rieron y te esperaron junto a tu mamá que acababa de llegar de lo de una amiga.
Como típico de las hermanas Chaves, salieron a parte con un chango más para comprar principalmente golosinas y después lo demás que les hacía falta.
Cuando volvieron a casa ayudaste a tu mamá a preparar la tarta de jamón y queso mientras ella se duchaba.
Cenaron y se quedaron mirando la tele los cuatros hasta que te cansaste, y te despediste hasta el otro día.

Zai Nara: Pochiii. – Tu amiga te vio conectada en Facebook y te hablo.

Pochi Chaves: Hola Zaichu, ¿todo bien?

Zai Nara: Si, genial. Tengo que contarte algo, pero mañana. ¿Mañana vas no? –Típico de Zaira que no puede hablar por redes sociales, y claro… ¡Te deja con la intriga!

Pochi Chaves: Mañana voy, y yo también tengo que contarte algo –Vos también la dejabas con la intriga.

Zai Nara: Ay buenísimo. ¿Qué paso?

Pochi Chaves: ¡Mañanaaaa! –Reíste.
Siguieron hablando hasta que ella se fue a dormir y vos no estuviste mucho tiempo más que hiciste lo mismo.


Continuara…
JusPauliter 
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viernes, 20 de septiembre de 2013

Capitulo 60

A la otra mañana no te podías mover de la cama de semejante dolor abdominal, de garganta que tenías. Tu papá te dijo que te quedes, que seguramente estabas incubando una gripe y que si salías afuera, iba a ser peor.
Pepe no me pases a buscar, no voy. Una linda gripe me esperaL. Avisa a la preceptora, por fas”
“Uh, bueno no te preocupes yo aviso. Besos, cuídate Pau.”
Y seguiste durmiendo hasta diez y media, y mientras te preparabas algo para desayunar un llamado de Tomi te llega.
- Hola… -Y tu sonrisa.
- Hola hermosa… Pensé que seguías en el colegio.
- No, hoy no fui, principio de gripe… Te extraño.
- Yo también te extraño, mucho. ¿Entonces te quedaste en tu casa?
- Y si bobo.
- ¿Ya desayunaste?
- Justo me estaba preparando algo. ¿Por qué tantas preguntas?
Y que toquen el timbre.
- No…
- ¿Qué?
Abriste la puerta y te lo encontraste con una sonrisa amplia, gigante a la cual te contagio y sin dudas, sin importar que seguías en pijama, con tu cara deplorable fuiste y lo abrazaste.
- Ay hola –Le susurraspropusiste ns extrañado!
- Hola hermosa –Que se sonrían y se besen muchas veces – Te extrañe tanto.
- Y yo a vos –Se sonrieron – Veni, pasa. Como veras, no estoy en mi mejor momento… Pero nada –Y él rio.
- Estás hermosa –Te beso y se abrazaron otra vez.
- Que linda sorpresa. Te extrañaba tanto – Estaban en tu habitación, porque vos te sentías mal entonces fuiste obligada a acostarte devuelta por él, que estaba sentado a tu lado acariciándote una de tus manos.
- Yo también, te extrañaba muchísimo. –Y se sonrieron para perderse en un beso dulce, infinito- Te tengo que decir algo.- Y moriste de miedo, sos tan transparente que él lo capto y te sonrió. – No es tan malo. –Entonces te dignaste a escucharlo- La semana que viene me voy a Chaco –Y lo miraste con cara rara – Si, con unos amigos organizamos el viaje para llevarle alimentos y ropa a una familia, de paso vamos a conocer y a convivir con ellos por dos semanas –Sonreíste- Y bueno… El problema es que después que vuelva no creo que pueda viajar, para verte. Empieza la última movida para el viaje y bueno, después nos vamos –Asentiste.
- O sea, que… No nos vamos a ver por un largo tiempo, otra vez.
- No – Y te lo dijo triste, para después plantar otro beso en tus labios – Por eso… Estos tres días que te tengo quiero aprovechar –Y sonreíste.
- Encima yo me vengo a enfermar, nah, si medio mundo está en contra mío – O a favor, ¿Quién sabrá, no?
- Jajajajaja bueno, pero el tiempo está a favor nuestro, así que me podes invitar a ver una película ¿Qué te parece?
- El tema es que… Mi viejo –Y él rio- Esta medio insoportable, más ahora que mi hermana empezó a salir con alguien y la pesco…
- Nah, pobre. –Y vos reíste.
- Es una boluda… Escúchame, ¿hoy a la tardecita? ¿Te parece? –El levanto una ceja- Y si llega a venir mi viejo, que se joda, yo soy feliz con vos mirando una película y comiendo pochoclos –El rio y te beso.
- O sea que traigo pochoclos…
- ¡Obvio!

Eran las 19.00 y acompañaste a Tomi hasta la puerta, obvio que recibiste un reto de tu mamá y también de él, es que habías empeorado, y si seguías así tenías que ir al doctor mañana. Lo besaste tierna, se sonrieron y prometieron volverse a ver al otro día.
- Simpático Tomas –Comento tu mamá con una media sonrisa- Mucho más que Pablo lo es –Sonreíste.
- Nada que ver a Pablo ma.
- Anda a acostarte, te ve tu papá y nos mata a  las dos.  –Reíste y le hiciste caso después de pedirle que te traiga un café con leche a la cama.
Tapada lo suficiente para que con una hendija mires la tele. Te sentías horrible: no parabas de estornudar, tu nariz estaba roja y el dolor de cabeza que tenías era insoportable.
- ¿Por qué tocas la puerta mamá? – No la entendías. Y menos cuando en realidad la que había tocado la puerta era Pedro, no tu mamá. - ¿Qué haces? –Y se lo dijiste con una sonrisa chiquita.
- Vengo a visitar a la enferma –Reíste y él se acercó para dejar un beso sentido en tu mejilla- ¿Cómo estás?
- ¿Enferma? –Y esta vez rio él - ¿Viniste solo?
- Con Zai, pero se quedó hablando con tu mamá. –Sonreíste - ¡Estas hecha mierda Pochi!
- Bueno eh, gracias. No era necesario –Y rieron juntos.
- Con Zai supimos que no ibas a estar de muy buen humor, así que te compramos un chocolate –Y les sonreíste.
-Gracias –Te lo entrego – Igual, no estoy de mal humor. No sabes cómo disfruto quedarme en la cama con el frio que hace afuera.
- ¿A pesar de estar acostada todo el día? No te reconozco –Es que si, no hay persona más inquieta que vos nena.
- Bueno, pero me vino a visitar Tomas y vimos una película – Y él te sonrió a medias y te querías matar, porque no te habías dado cuenta, de todas formas Tomas era tu novio y no había vuelta atrás. Suerte que entro tu amiga Zai para salvarte como tantas veces lo hizo.
- Ay, estas toda pachucha – Una bandeja con tres cafés – Hola Pochi
- Hola Zaichu –
Demás está decir que ambas, juntas eran dos cotorras de lo tanto que hablaban. Y pobre Pedro que las escuchaba mientras tomaba de a poco su café. Y cuando se dieron cuenta rieron las dos, mucho.
- ¡Háblate algo Pepe! –Tu amiga lo cargo.
- Si me darían tiempo para aunque sea tirar un comentario…. ¡Son insoportable! No pueden hablar tanto.
- Bueno, bueno eh. ¿Y vos, que contas? –Le preguntaste.
- Nada, yo que sé.
- Y el tarado se queja –Vos.
- Che, aunque sea… ¡Uno! Un cuadradito...No es nada –Tú amiga. Ustedes rieron. Y para vos si lo era cuando hablábamos de chocolate.
- Esta –Vos y tu sutileza, ellos y sus quejas acompañadas de risas.
Nueve menos cuarto los dos deciden volver a sus casas, es que mañana ellos tienen que ir al colegio, vos no, pero si al doctor.
- Bueno, mañana te llamo para ver como tu fue ¿dale?
- Dale… Chau Zai.
-Chau Pochi, cuídate.
- Cualquier cosa avisa –Tu amigo. Claro que supusiste que además de por ser tu amigo, te lo dijo porque bueno… Le pasan cosas con vos amiga.
- Gracias –Le sonreíste, y ellos salieron de tu cuarto. Los escuchaste despidiéndose de tu mamá.

La hora de la cena y lo hiciste con tu familia, ya podrida de estar acostada, pero no te quedo otra que volver a está, entonces decidiste leer algún libro que tenías en tu biblioteca, esa que te la habían comprado hace varios años y estaba llena de libros para el colegio, pero también de novelas, esas que te gustan a vos.
Y cuando estabas por apagar para dormir te llega un mensaje de Pedro.
“¿Mañana puedo pasar para hablar? Si queresJ
Y como no sabías que responderle, ni siquiera sabias que querías hacer tardaste unos diez minutos, pensando en que si no aclaraban las cosas tal vez la amistad se borraba, pero te propusiste no pensar en que si hablaban, quien sabe… La amistad siga, pero siendo ese “más que amigos”
¿Motivos del por qué no lo pensaste?
No queres ver las cosas, te sentís bien así… A la distancia con Tomas.
Sos cerrada al 100 % cuando queres (casi siempre)
Y obvio que estoy a favor de Pedro.
CE RRA DA.
Pero le escribiste que si podían hablar, obvio.

Continuara…

CE RRA DA jajajajajja. 
Que tengan un lindo fin de semana, día del estudiante y primavera. 
Gracias por leer!
JusPauliter.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Capitulo 59

Y claro que estabas llorando, sintiéndote una estúpida porque no sabías todavía el porqué. Bueno en realidad te había dolido (y te sigue doliendo) como te había tratado lo que considerabas tu problema, alias Pedro Alfonso, tu amigo, por ahora.
Vos no te podías autoanalizar, por tu situación (no tenías ganas, no ahora) entonces tu amiga Lali quien te tira la posta sin dar muchas vueltas estaba sentada junto a vos en su habitación ya hace media hora y no te atrevías a soltarte y decirle por qué tu cara, tus lágrimas.
- A ver Pau, déjame analizar la situación. Me mandaste un mensaje que estabas mal, que necesitaba hablar con alguien. Y supongo que me elegiste a mí porque yo te digo todo cortito y al pie –Entonces le sonreíste- Alguien, no importa quién me conto que estabas un poco bajón, que extrañabas a Tomi y además Pedro te había cortado el rostro. – Tu amigo Thiago, flojito- En casa de Gas, Pepe y vos salieron a comprar unas cosas, después de quince minutos vos volviste con una cara enojada ¿no es asísegynnmáte- ¿Qué paso?
Suspiraste, te secaste las lágrimas y empezaste el relato de aquella charla que tuvieron en el cordón este mediodía y luego le contaste cuando te lo cruzaste hace menos de una hora.

- Fui a la casa y no estaba… Entonces cuando volvía me lo encontré con Agustina –Ella levanto una ceja- Bueno nada, los tuve que saludar, entonces cuando le estaba por decir que volvía de su casa, que quería hablar él me dijo: ¿ahora entendes por qué me aleje de vos?
- ¿Eh? ¿Y qué le dijiste?
- ¡Que le voy a decir si la mina estaba totalmente abrazada a él! Ni me lo tendría que haber dicho. No entiendo nada boluda.
- Yo tampoco… O sea, ¿Por qué te lo dijo delante de Agustina? Que estúpido.
- Seguramente para hacerse el importante, no sé qué onda.
- Para mí… Esta confundido el flaco –Y vos no entendías que decía tu amiga- Si boluda. Por algo te corto el rostro, por algo te dijo que no podía hacer como si nada, y por algo está saliendo de nuevo con Agustina y te dijo eso…
- Es una pelotudes La. Todo lo que teníamos era un juego.
- Ya lo sé, y me lo repetiste quinientas veces. Pero también son humanos, también tienen sentimientos. Capaz…  Aprovecho que vos estabas por tener algo con Tomas para despejar sus sentimientos, y al no tener resultados… Se quiso alejar.
- Ay, no sé qué pensar. Es todo tan complicado.
- Ustedes lo volvieron complicado Pau. Si desde un principio sabían que si se terminaba todo no iba a ser igual… ¿O me vas a decir que no sabías?
- No… Pero capaz pensábamos que no iba a ser para tanto, no sé.
- ¿Y qué vas a hacer ahora?
- Nada. No me habla, no nada…Tampoco lo voy a obligar.
- ¿Y vos que sentís por Pepe?
- Yo estoy bien con Tomas.
- ¿Y? ¿Qué tiene que ver Tomas?
-  Que me quiere… Yo lo quiero, no pienso en lo que me pasa o no me pasa con Pedro.
- Pensalo.
Y te lo propusiste.
A eso de las siete y media volviste a casa para llegar y que te encuentres con tu hermana en el sillón y un chico tomando mate. Riendo.
- Ah, bueno – Reíste por sus caras.
- Hola Pau – Tú hermana.
- Buenas –Y te acercaste a saludar.
- Hola  - Dijo el morocho según asociaste tu cuñado. Pero no dijiste nada.
- Llamo Pedro – Tu hermana.
- Ah. ¿Dijo algo?
- No, solo que después te llamaba –Asentiste con la cabeza.
- Los dejo, tengo que estudiar, si no mañana matemática me hace un hijo –Ellos rieron, vos saliste para tu cuarto.

Hora después y jurabas que no te daba para más la cabeza. Entonces saliste para la cocina en busca de algo para comer, y te encontraste con tus papás.
- Hola Pau –Tu papá atento, con una sonrisa que se la devolviste.
- Hola pá- Dejaste un beso en su mejilla y saludaste a tu mamá con un abrazo.
- ¿Cómo te trata matemática? – Tú mamá.
- Bien, creo –Ella te sonrió- ¿Ustedes, donde andaban?
Y como tenías ganas de hablar con tus papas compartiste unos mates con ellos y luego se sumó Delfi.
Cuando sonó tu teléfono y en la pantalla decía que quien te llamaba era Pedro atendiste.
- Hola.
- Hola… Pau.
- Sí. ¿Todo bien?
- Si… ¿Podes hablar?
- Claro – Hacerte la indiferente y que él te odie, con tremendas ganas de cortar la llamada.
- Em, no sé qué decirte.
- ¿Entonces? –De más está decir que la mirada de tus papas y Delfina estaban fijas a vos.
- ¿Nos…Podemos ver?
- ¿Ahora?
- Si… Va, si queres.
Y estabas entre una lucha…Porque querías ir y hablar, pero a la vez tenías miedo de lo que tenía para decirte. Pero el que arriesga gana… Y solo porque tenías curiosidad te mordiste el labio y le dijiste que sí. El sonrió.
- ¿En la placita de acá a la vuelta?
- En quince estoy.
Cortaste la llamada para comunicar que Pedro necesitaba hablar con vos, entonces te controlaron los horarios y después de abrigarte un poco saliste para el lugar pactado.
Cuando llegaste él ya estaba sentado en uno de los banquitos esperándote, con celular en mano y fue ahí que te hiciste la cabeza pensando que seguramente se estaba mandado mensajes con Agustina, te iba a decir cualquier pelotudes que no querías escuchar… Pero ya era tarde para volverte, si no te hubiera visto seguro salías corriendo como lo cagona que sos. Pero te vio y de lejos te sonrió a medias.
- Hola – Un beso en su cachete y sentarte a su lado. Sentir el frio del mármol en tu cuerpo, que te tiemble y que él ría. Tarado.
- Te llame hoy a tu casa, pero no estabas.
- Sí, me conto Del.
- Quería hablar con vos. - ¡Que novedad!
- ¿Qué? – Estabas a la defensiva, porque estabas enojada con él, con Agustina, con medio mundo.
- Que… Te quería pedir perdón por lo que te dije hoy a la tarde, delante de Agustina. Sé que estuve mal, y bueno – Si hay una cosa que hay que rescatar de Pedro es que siempre iba de frente, te cantaba las cuarenta sin vueltas. En cambio vos eras todo un proceso, largo.
- ¿Por qué? –Y no te entendió. Vamos, Chaves, soltate un poquito más- ¿Por qué lo hiciste? – Y estabas a punto de que tu voz se quiebre, y te repetías que tenías que ser fuerte.
- Me salió así… De la nada, no lo pensé, que se yo. Perdóname.
Silencio. Vos estabas procesando esa respuesta, que obviamente no te dijo nada. Él se sentia nervioso, porque quería hablar, pero no sabía si era bueno hacerlo. Tenía miedo a tu reacción.
- ¿Por qué estás tan cortante? –Y eso es lo que más te dolía.
- Necesitaba alejarme un poco. – Cada pregunta que te contestaba te dejaba más preguntas aún. – Los últimos días, antes que vos me digas que querías tener algo con Tomas, me sentí un poco raro…No sabía lo que me pasaba hasta que un día, hablando con Thiago me di cuenta de todo. En eso apareció Agus, vos sabes lo que fue ella para mí – Claro que lo sabias, todo lo sabias- Y bueno, quedamos en volvernos a ver más seguido… Estamos saliendo, y…
- ¿Qué fue lo que te diste cuenta?
- Que me estaban, o me están pasando cosas con vos.  – Lali sabía. Vos te quedaste helada- No te lo quería decir, porque sé que todo esto complica más las cosas de lo que están… Pero tampoco podía hacer como si nada, vos te diste cuenta que estaba un poco cortado, y para mí… Era necesario estarlo porque necesitaba aclarar toda mi mente. Perdón Pau… No quiero traerte complicaciones con Tomas, ni mucho menos, sé que están muy bien y… – Y lo callaste. De una forma extraña pero lo callaste. Ni siquiera supiste porque de esa manera. Un beso que empezaste vos, que lo seguiste vos, y que él intento no seguirlo. Pero lo siguió  en fin.
¡Estás loca mujer! El flaco viene y te dice que le están pasando cosas con vos, o sea el flaco es tu amigo, también te dice que no quiere joder la relación que llevas con Tomas ¡Tomas, Paula! Y vos lo besas. Pero no un beso inofensivo, si no lleno de pasión.
Y él te para, porque no entiende tu actitud, porque a pesar de que le estén pasando cosas con vos, él tiene bien en claro (cosa que vos no, o eso es lo que parece) que estas de novia.
Entonces quedan los dos no sabiendo que paso, que hiciste…. Nada.
- Perdóname – Varios segundos después te dio la cara para hablar- Perdón Pepe… Lo mejor va a ser que me vaya, mañana hablamos ¿sí? –Y lo mejor que se te ocurría era huir.
- No… Al menos decime algo. Zarpada confesión me mande y ni una palabra, aunque con el beso…
- No sé por qué lo hice. Gracias por decírmelo –Y le sonreíste con sinceridad- . ¿Mañana hablamos, si? –El asintió.
Se despidieron rápido, y cada uno volvió a su casa.


Continuara…

martes, 10 de septiembre de 2013

Capitulo 58

Salías de la escuelita donde todas las tardes ayudabas a realizar ese evento, que por cierto cada vez faltaba menos y eso te ponía nerviosa, junto a Rochi que la despediste con un beso en la mejilla para salir camino a la plaza a ver a Tomas. Él te sonrió y dejo un beso en tus labios para que después propongas sentarte en el pasto, entonces lo hicieron y cuando el volvió con unas gaseosas para cada uno vos aprovechaste y sacaste un paquete de masitas que habías llevado a la escuelita y habías olvidado sacar. 
- Yo no quiero ser pesado –Empezó de la nada vos lo miraste. Estaban uno pegado al otro- Y tampoco quiero hacerte sentir mal.
- ¿Qué? – El flaco era más vueltero que vos.
- Que… Bueno que empiezan a pasar las semanas y cada vez crece esa necesidad de verte todos los días, de tenerte cerca. Y no se… Pensaba en venir a vivir con mi hermano. – Y vos lo miraste sin poder creerlo- Nunca me paso esto con una chica… Capaz es una locura, pero necesito estar cerca de vos –Y le sonreíste.
- Es una locura Tomi –vesse lo dijiste con una sonrisa, suavecito. Es que es un amor el flaco- A mí también se me hace un poco difícil estar lejos de vos, pero cuando dijimos de estar juntos estuvimos de acuerdo en estarlo a la distancia – Jamás te vas a olvidar los tratos, las promesas. Y eso a veces te juega en contra. Pero es tu esencia Chaves. – Tratemos de llevarlo como lo venimos haciendo ¿sí? Obvio que me encantaría pasar más tiempo con vos, pero allá, en Mar del Plata están toda tu familia, tus amigos.
- Pero vos estas lejos –Y le sonreíste
- Ya se –Dejaste un beso chiquito en sus labios – Por eso cada vez que venís trato de disfrutar todo lo que se puede estando con vos.
- ¿Nos ponemos de novios? – Y también te lo dijo de la nada. Vos creías que habías escuchado mal, pero no Paulita, el flaco te encaro y te pidió de ser su novia.
- ¿Me estás hablando enserio? –Y el asintió.
- Más que nunca. Capaz que esto de ser novios por ahí nos ayuda a que nuestra relación sea más fuerte, ¿no? –Le sonreíste nuevamente- ¿Qué decís? ¿Queres ser mi novia?
- Ay si –Y lo abrazaste para besarlo dulcemente.

Mes de mayo y el frio poco a poco se estaba instalando en la ciudad, esas mañanas odiadas por todos los estudiantes y los que debían levantarse temprano. Es que se te congelaba todo.
Te levantaste un poco triste, capaz porque hace más de cuatro semanas no veías a tu amor (como ya lo llamabas), porque necesitabas de sus besos, o porque tu amigo Pedro, hacia días ya ni te hablaba.
Y no entendías su bipolaridad. Un día llega a tu casa para tomar mate y preguntarte de tu novio, charlar como los amigos que son, contarse sus cosas y reír. Y otro día te acercas vos para hablar, o simplemente molestarlo y te corta el rostro, pero te lo corta mal.
Entonces, simplemente dejas que el día fluya, rogando para que mejore, aunque creías que iba a ser complicadísimo.
- ¿Masitas, Pochi? – Es tu amigo Thiago quien te encuentra sentada en un rincón de la galería con el teléfono en mano.
- No, gracias –Y le sonreíste. Entonces él se sienta a tu lado.
- ¿Está todo bien?
- No sé –Entonces él te miro raro- Nada bien.
- ¿Me queres contar? – Extrañabas tanto esas charlas que tenían antes.
- Extraño a Tomas –Entonces él te sonrió – Hace como cuatro semanas no nos vemos, necesito abrazarlo aunque sea.
- Tranqui, ya va llegar el momento. ¿Quién te dijo que era fácil una relación a larga distancia?
- Todos me dicen lo mismo – Entonces él te sonrió y dejo un beso en tu mejilla – Y además, hace como tres días me acerque a hablar con Pepe, es que esta re cortado conmigo, no sé qué mierda le pasa, y me esquiva.
- ¿Por qué no quedan en verse uno de estos días?  Capaz le pasa algo, no sé.
- ¿No sabes vos? –Y él te sonrió. Claro que sabía, pero ni ahí te lo iba a decir, ellos también eran amigos- ¿Es grave?
- No. Vamos, arriba – Justo toco el timbre.
Una hora de matemática te esperaba.
A la salida del colegio, todos iban a casa de Gas quien los había invitado a almorzar. Entonces aprovechaste que Pedro y vos tenían que ir a buscar unas cosas para hablar aunque sea algo.
- ¿Te pasa algo a vos?
- ¿A mí? – Asentiste- No – Te sonrió. - ¿Por qué?
- Que se yo. Estas re cortado, como que cambiaste un poco, conmigo.
-Yo me siento igual… No sé.
- Estas en otra cuando te hablo, o por ahí saltas con otro tema y te vas…
-Creo que tenía que cambiar un poco. Es decir,  antes prácticamente estábamos todo el día juntos, porque ninguno de los dos tenia compromisos, ahora vos estas con Tomas, estas muy bien y yo lo respeto… Yo, volví a encontrarme con Agus – Si señorita, escuchas bien- Y bueno, nada. Cuando dijimos que si estábamos juntos era para que nada cambien nos equivocamos un poco, porque creo que al estar todos los días juntos, ahora que vos estas en pareja…Yo creo que a Tomas no le gustaría que estés todo el tiempo conmigo. – Y lo notaste más relajado después de decirte todo esto.
- No por eso tenes que cortarte Pepe. Ya sé que todo no es igual que antes, pero capaz todo eso que tuvimos nos ayudaría a tener más confianza el uno al otro, yo que sé. Me duele porque siento que te estoy perdiendo como amigo, y es lo menos que quiero- De repente se encuentran los dos sentados en un cordón.
- Yo no sé si puedo Pau.
- ¿El que no podes?
- El hacer como si nada.
- ¿Por qué?
Y  tu teléfono empezó a sonar, una llamada de Tomas y ¡Ay! Como lo odiaste por ser tan inoportuno.
Entonces él te dejo sola y entro al supermercado para que vos hables a solas con Tomas. 
- Hola –Y sonreíste.
- Hola Pau ¿Cómo estás?
- Bien, te extraño, mucho.
- Y yo a vos, pero en estos días creo que viajo –Y sonreíste a más no poder.
- ¿Cómo que viajas?
- Si, a visitar a mi hermano y a verte… Bueno, si queres.
- Obvio que quiero tonto.
Y estuvieron hablando hasta que tu amigo salió del supermercado con dos gaseosas entonces te despediste de él.
- Perdón por no ayudarte –Dijiste divertida y le sacaste una botella para ayudarlo a cargar.
El resto del camino a casa de Gastón fue en silencio.
Cuando llegaron casi que las pizzas estaba listas así que pusieron la mesa y se sentaron a almorzar entre charla, obviamente.
Esa tarde alrededor de las dos volviste sola a tu casa, porque Pedro quiso quedarse un rato más, y tuviste en claro que no quería volverse con vos. Te sorprendía a sobre manera su actitud y también te intrigaba lo que quería decirte, pero por tu celular no había podido decirlo.
Alrededor de las 17.00 merendabas con tu mamá cuando la cabeza sin dejar de maquinarte decidiste ir a casa de Pedro, y sin avisarle ni nada lo hiciste.
Al llegar fue Luciana quien te recibió con una sonrisa, la cual le devolviste una vos.
- Hola Lu – Dejaste un beso en su mejilla
- Hola Pauli, ¿todo bien? –Asentiste- Buscas a Pedro ¿no?
- Si –Sonreíste.
- Pasa, creo que no está… Yo recién llego de rendir.
- ¿Y cómo te fue?
- Aprobé – Y una sonrisa grande se le dibujo.
- ¡Genial! Felicitaciones. Te falta poquito ¿no?
- Si, ya que término. Me faltan solo dos finales y me recibo.
- ¡Que emoción! – Ella asintió sonriéndote y subió a la planta alta en busca de tu amigo.
- No esta Pau, ¿queres esperarlo? Ahí lo llamo.
- No, no te hagas problema Lu. Em, ¿después si lo ves no le decís que pase por casa?
- Si obvio. ¿Enserio no te queres quedar?
- No, no gracias. Bueno, nos vemos Lu –Dejaste un beso en su mejilla.
Ella te acompaño hasta la vereda y saliste devuelta a tu casa.
Tenías esa necesidad de hablar con Pedro, es que no soportabas que te ignore, que cambie de actitud, tratabas de entenderlo, te preguntabas miles de veces por qué no podía qué, tenías miles de dudas, te sentías sola, Tomas estaba lejos, Zaira que estaba en otra al igual que Thiago y Pedro que era tu problema.
Ese problema que al verte se sorprendió, y vos al ver ese problema junto a un problema mucho mayor, según vos, tuviste ganas de llorar, y no supiste el porqué.


Continuara…

sábado, 7 de septiembre de 2013

Capitulo 57

Una nueva semana había comenzado hace ya dos días. Y había empezado con todo. Todo, todo se refiere a estudios, horarios nuevos (educación física) y más estudios. Ah, y me olvidaba, habías escuchado que en dos semanas se organizaba una pequeña fiesta diferente, lo diferente consiste en que, chicos de tu edad y también más chicos, estaban invitados a un evento de integración con chicos también de sus edades, pero con capacidades diferentes. Y a vos te saco una sonrisa esa noticia, y a Rochi también. Entonces, cuando el señor fue a comentarles en una hora del colegio ustedes fueron las que decidieron participar, pero también ayudar. Entonces todos los días a las seis de la tarde vos con tu amiga salían para la escuela de esas personas que te sacaban miles de sonrisas y te daban ternura para colaborar haciendo invitaciones y demás. Además, pasar un lindo momento todos juntos, de integración. Todo esto te hacía sentir bien, pero llegabas a casa y no tenías ganas de hacer nada, es que llegabas a las ocho de la noche, y cuando llegabas te dabas una ducha, de esas relajantes y que después te dejan estúpido, así que solamente ayudabas a poner la mesa, cenabas con tu familia y después de ayudar a juntar te acostabas para dormir.
Fue el viernes que te levantaste con una sonrisa amplia, de esas que al resto le da curiosidad, y claro que te preguntaban el porqué. Vos solo decías que era porque había llegado el viernes, ultimo día de semana escolar. Y algo que ver con eso tenía, pero lo más importante es que a la salida del colegio te esperaba Tomas, y tenías bastantes ganas de verlo.
- Hola – Y no hiciste más que sonreír al verlo. Te acercaste para abrazarlo.
- Hola linda – Él te abrazo por la cintura y dejo un beso en tu mejilla - ¿Cómo estás?
- Bien – Entonces sonreíste más cuando él lo hizo- ¿Vos?
- Bien muy bien. Tenía muchas ganas de verte –Y sonreíste, porque ya te lo había dicho, pero te encantaba que vaya de frente. Y por eso lo besaste dulcemente, en aquella esquina que te vio casi toda tu vida caminar para llegar a tu escuela de la mano de tu mama o ahora más de grande con tus amigos.
Los chicos llegaron a la esquina y lo saludaron amablemente, para después seguir su rumbo, vos habías quedado con Tomi y salían a almorzar a un mc.
Almorzaron entre risas y abrazos, después de tomar un rico helado salieron a caminar por una de las plazas.
- ¿Hasta cuándo te quedas? –Iban caminando uno al lado del otro.
- Creo que hasta el miércoles. Mi papá tiene que hacer unos tramites acá, y bueno… -Sonreíste.
- Que lindo. Digo, te vas a quedar más días de los que pensaba –Y el rio para abrazarte de costado y dejar un beso en tu mejilla.
- ¿Tenes algo que hacer ahora, a la tarde?
- Me iba a juntar con las chicas un rato –Sonreíste – Pero si queres me quedo con vos. –Y el negó.
- No, anda con las chicas… Más tarde si queres nos vemos. –Asentiste, obvio que querías.
Entonces vos lo acompañaste hasta el departamento, se despidieron con un lindo beso y fuiste para tu casa para cambiarte, es que todavía seguías con el uniforme, y como no había nadie en la casa, le mandaste un mensaje a tu vieja que salías para casa de Cele.
Auriculares, teléfono, salir caminando para lo de tu amiga.
Al llegar Cele te hizo pasar y todas te estaban esperando, claro que te averiguaron como te fue, vos fuiste sencilla: Bien, teníamos muchas ganas de vernos. Ni más, ni menos.
La ronda de mate se formó y la dueña de la casa trajo un platito con torta que había hecho.
- El otro día hablando con Thiago, me pregunta a ver si me gustaría tener hijos con él. –Y moriste de amor. Tu amigo es un tierno- No sabía que contestarle, obvio que lo amo… Pero nunca lo había pensado.
- ¿Qué le dijiste? –Dijiste vos con una porción de torta en tu boca.
- Que en un futuro lejano, sí.
- ¿Ustedes se imaginan a Lali embarazada? – Rochi- Es insoportable así, Imaginate cuando este en los últimos meses y él bebe se mueva.
- ¡Ay qué asco! Muero –Dijo Lali. Reímos – Igual, adoptaría… Ni en pedo me como nueve meses, para que me mientan en la cara diciéndome que estoy re linda, cuando en realidad soy una morsa.
- Jajajajaja ay La, eso es lo de menos –Vos-  Yo, ponele no me imagino embarazada, pero sería lindo… También, en un futuro lejano.
- Dicen que es lo más lindo –Rochi y su dulzura, su amor por los bebes- Pero bueno, en todas las mujeres debe ser diferente.
Asintieron las seis y la charla siguió.
- Ahora, al que no me imagino papá es a Pedro –Vos – Es como… no se –Las chicas te miraron- Ponele a Thiago si, lo re veo, y a Gas también… Re dulce, pero Pedro que es un cuelgue, no se… Sería raro.
- Yo si lo veo –Zai – Pero con una mujer con carácter, que lo tenga cortito. Como vos –Y te mordiste el labio. Zaira jamás se cansaría.
- ¡Posta! Seria genial, vos histérica, controladora… Y él un cuelgue de persona. Ideal. – Romí.
- No, basta…
- Ya sabemos que todo termino, pero posta que Pedro necesitaría una persona como vos. – Lali.
- Bueno, cambiando de tema –Vos y tu necesidad de no hablar de Pedro y lo que paso anteriormente. Y no sabes por qué. Ahora, ¿Quién fue la que saco tema “Pedro”? Báncatela chiquita. - ¿Planes para el finde?
- ¡Sí! Yo –Rochi. Todas reímos de su entusiasmo- Bueno, es que pregunte a mis viejos para ir a la quinta este sábado, a pasar el día… Se ofreció a hacernos unas hamburguesas, así que ¿Qué tul?
- Yo me prendo –Zai.
Y todas opinamos lo mismo.
A eso de las siete le mandaste un mensaje a Tomi para ver si podías pasar por su departamento claro que dijo que si, entonces te despediste de las chicas por solo un ratito (es que habían quedado con los chicos juntarse en casa de Pepe a mirar unas pelis) y saliste a encontrarte con Tomas.
Estuvieron un ratito fuera del edificio charlando y besándose un poquito cuando te despediste para salir a tu casa.
- Mañana si queres vamos a tomar un helado – Te dijo ya parados, despidiéndose.
- No puedo… Mañana me voy a un campo de una amiga. Pero seguro volvemos a la tardecita. Te aviso –Sonreíste.
- Dale, no hay problema – Y lo querías tanto. Por eso le sonreíste, mucho.
- Basta de sonreírme así – Te dijo a punto de besarte y vos reíste en medio del beso- Que la pases lindo
- Gracias, vos también –El salía a cenar con su familia. Lo besaste un ratito más y te fuiste.

Te duchaste, te pusiste un jean color bordo con una remerita nueva que te encantaba, un saquito de hilo y aburrida le preguntaste a Pedro si podía ir a molestar desde temprano.
“Qué raro vos, dale te espero” Reíste y saliste para la casa de él.
Al llegar Horacio te recibió.
- Hola Paulita –Le sonreíste y dejaste un beso en su mejilla. Seguro iba a salir, estaba arreglado.
- Hola Hora, que lindo está, ¿por salir?
- Bueno gracias, que alago –Reíste- Cumplimos treinta años de casado con Anita.
- ¡Guau! Qué lindo, felicitaciones –Y él te sonrió. Entonces apareció Ana y la saludaste y felicitaste - ¿Pedro?
- En el patio, pasa no más…. Nosotros nos vamos. –Horacio.
- Bueno, que la pasen lindo. –Los despediste y Ana te acompaño hasta el patio donde te encontraste a Pepe sentado en el césped con su perro. – Hey –Sonreíste.
- Hola – Él también te sonrió, te acercaste para dejar un beso en su mejilla y sentarse al lado de él.
- ¿Y qué hacías acá? – Tu necesidad de hablar, siempre.
- La nada misma –Reíste y murmuraste un “qué raro” entonces él te pego suave en una de tus piernas- Pensaba un poco.
- ¡Guau! Pedro, definitivamente vos queres que llueva.
- Estamos en chistosa eh.
- Jajajajaja. ¿Y en que pensabas? –Entonces él te miro- Digo, si se puede saber.
- En todo, en el pasado, el futuro… El hoy. Qué se yo. A veces me agarran esos momentos melancólicos, y bueno nada… Acá me tenes –Y sonreíste.
- Mientras no te maquines mucho, todo bien. Viste que a veces juega en contra pensar mucho –Y él te sonrió.
- Sí. Me da un poco de miedo el futuro –Te confeso después de segundos (horas para vos) – Me veo tan irresponsable, tan inmaduro, que el día de mañana cuando se me presente una oportunidad grosa capaz no me doy cuenta y la rechazo.
- Tampoco sos estúpido Pedro. ¿Oportunidad, en qué?
- No sé, en lo laboral como en lo personal. Capaz estoy enceguecido con algo y no me doy cuenta.
- Siempre hay alguien que te hace dar cuenta –Le sonreíste amablemente- Y puede que no lo quieras ver, pero tarde o temprano te das cuenta. Despues es cuestión tuya, ¿no? Y del tiempo.
- Puede ser.
- Dale, no seas tan duro boludo. Para eso estoy yo –Y él rio- Yo también me pongo ciega a veces, o por ahí no quiero ver las cosas. Como cuando ustedes me decían todos los días lo de Pablo y yo ahí, ciega
- Si, es verdad.  Espero que no sea tan lento en darme cuenta o reconocer
- ¡Tarado! Estaba enamorada.
- Jajajaja ya sé, pero el flaco era, y es cualquiera.
- Como vos –Y él te miro feo, ofendido. Entonces reíste fuerte y lo abrazaste –Taradito.
Los chicos llegaron media hora después y Pedro con ayuda de Zai hicieron unas milanesas con puré, ninguna comida elaborada, pero amada por los ocho.
Y una vez sentados en la mesa, de fondo sonaba unas canciones que eran conocidas por todos, mientras la risa de Romí se escuchaba cuando Gastón le decía algo a lo bajo. Rieron y compartieron anécdotas, esas que nunca se olvidan y valen la pena contarla más de una vez.
Ayudaste a juntar las cosas y con Lali lavaron y secaron lo que habían usado para cenar, mientras Pedro preparaba unos café, a Gas se lo escuchaba afinando un poco su guitarra y Thiago murmuraba una canción, Zai, Romí y Cele reían en el patio de quien sabe qué.
Una vez ya todo lavado, se sentaron algunos en el piso y otros en los sillones para cantar todos juntos alguna canción.
Y así pasaron el rato, cantando y riéndose, riéndose mucho.

Continuara…
JusPauliter.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Capitulo 56

Al otro día ya estabas lista y seis y cuarto saliste para la plaza que solamente a seis cuadras te quedaba. Lo viste sentado en un banco un poco abrigado, porque esta mañana estaba fresca, le sonreíste y él se paró para acortar los pasos que los separaban y darte un beso dulce.
Se quedaron un ratito ahí sentados sin saber qué hacer y después, cerca de las nueve salieron a una confitería cerca para desayunar.
- ¿Puedo preguntar algo? – Él. El café con leche y medialunas ya habían llegado.
- Si
- Em… Bueno, en realidad no sé si es una pregunta. Viste que yo ahora, dentro de unas horas me voy, y no sé cuándo voy a volver. Yo… Creo que me enganche con todo esto, con vos y… No sé, no quiero que quede así, solo con unos besos. –Levantaste una ceja. Zarpado- No… No pienses mal –Dijo con gracias, vos sonreíste un poco aliviada – Yo no sé qué estás viviendo hoy, que es lo que pensas de mí, si seguís con tu amigo y también me das besos a mi… O si te caigo pésimo pero a la vez me besas. Lo único es que… Yo me enganche, o me estoy enganchando con todo esto. Y quiero saber qué es lo que pensas vos. - ¿Tantas vueltas para preguntarte solamente eso?
- Primero ¡sos un vueltero flaco! –El rio nervioso- Segundo despreocúpate que me caes muy bien, tercero todo lo que pasaba con Pedro quedo ahí, ya fue, porque yo también me estoy enganchando con vos, pero a la vez… Es como que no quiero porque sé, que no se… Vivimos lejos, y… Es complicado. – Tu sinceridad lo mata.
- ¿Sé que no se? –Se burló de tu forma de hablar riendo. Vos le murmuraste un tarado-  Asi que terminaste todo con Pedro.
- Hace como unos tres días.
- ¿Y cómo lo tomo?
- ¿Normal? Digo, no éramos nada… Le dije que quería tener algo más serio, y como sabemos bien con él no se podía tener algo serio. Así que nada, le conté de vos. Se nos escapó un pequeño detalle que vivimos a cuatrocientos km de distancia.
- ¡Nada! –Dijo con gracia- Bueno… No sé. Vamos viendo, yo más o menos todos los meses voy a viajar, por el tema de que mi hermano vive acá –Asentiste- En las vacaciones de invierno me vendré las dos semanas, si es que estas acá… Vamos viendo.
- No creo que me vaya a algún lado, va no sé. Igual, va a ser difícil.
- Tomémoslo como sin compromiso… ¡Acabamos de conocernos! Bueno, no tanto, pero digamos que mucho de nosotros no sabemos –Asentiste- Salimos, nos conocemos y vemos.
- Sip –Sonreíste. Amabas la forma de hablar.
Cerca del mediodía volviste a tu casa, en esas horas que restaron hablaron un montón y de a poco se empezaban a conocer. Te conto que pensaba estudiar algo acá en Capital, que le gustaba mucho leer y escribir, así que seguro iba a estudiar algo relacionado con las letras, era hincha y fanático de Boca y le encantaba escuchar bandas inglesas. También vos le contaste mucho de tu infancia, y él se rio por cada locura que hacías,  le contaste que no sabías que ibas a estudiar pero seguro algo relacionado con nenes, amas a los nenes. Se despidieron con un beso largo, pero dulce, tierno y prometieron que se iban a mandar mensajes vía whatsapp y llamar en la semana.
Volviste a casa, obviamente antes que Delfi entonces aprovechaste e hiciste unas milanesas de pollo con ensalada de tomate y lechuga.
A la tarde te acóstate un ratito y después le mandaste un mensaje a Zai que ibas para su casa, a contarle y de paso a copiar si había deberes.
Cuando le contaste todo lo de esa mañana mientras tomaban mate y vos copiabas lo que habían hecho hoy, vos te encargadas de tu mañana con Tomas. Hasta que en una de esas tocaron la puerta y quien se encontraba detrás eran Gas y Pedro.
- Hey hola –Los saludaste con una sonrisa.
- Hola Pau –Ese fue Gas quien también te regalo un abrazo - ¿Todo bien?
- Si, ¿ustedes? – Dejaste un beso en la mejilla de Pedro.
- Bien… Pasábamos a hacer tiempo para ir a jugar ahora al fulbito –Le informo Pedro a tu amiga
- Pero si estaban ocupadas nos vamos – Gas.
- Nah chicos, quédense Pau estaba copiando lo de hoy.
- Ah cierto que se rateo hoy – Gastón - ¿Y qué tal el pibe? – Vos reíste.
- Se llama Tomas, y bien, yo que sé.
- Pero… ¿Qué onda?
- Nada, basta Gastón –Morías de vergüenza.
- ¡Están saliendo! – Tu amiga grita desde la cocina, vos te pones bordo, lo miras a Pedro y te sonríe. Gastón empieza a gritar, felicitándote.
- ¡Un toque rapidita mi amiga igual! –Y vos te ofendiste, pero él se rio y fue a abrazarte.
- Bueno, me voy –Informaste después de tomar unos pocos mates.
- ¿Ya? –Tú amiga.
- Boluda desde las tres de la tarde estoy acá –Y eran las siete menos veinte. Para ella nunca iba a ser suficiente – Nos vemos Gas –Dejaste un beso en su mejilla.
- Dale Pochi, hasta mañana. ¿Vas mañana no? –Reíste y asentiste.
- ¡Una vez falte, nene! ¿Mañana me buscas? – Le preguntaste a Pedro.
- Si, y media estoy allá –Sonreíste y dejaste un beso en su mejilla – Nos vemos.
- Chau.



Al otro día Pedro te busco como todos los años para ir al colegio, y en ese trayecto no hablaron casi nada, te planteaste que por ahí eran las seis y media de la mañana y que él seguía aun dormido, o que había dormido mal, estaba de mal humor. Por las dudas no preguntaste nada y por suerte cuando buscaron a Zai, ella estaba de buen humor, y hablaron lo que les quedaba para llegar al colegio. La mañana por suerte se te pasó rápido, estuvo tranquila y estuviste todo el día hablando con las chicas.
En toda la semana no hablaste casi nada con Pedro, te sorprendió su actitud, y hasta te asusto un poco. Le habías preguntado si había pasado algo en su casa, o con vos, si capaz le había molestado alguna actitud, claro que te lo negó y vos trataste de creerle. Pero obvio que pasaba algo, es que con el resto hablaba como si nada, y cuando tratabas de acercarte para hablar con él te cortaba el rostro y ponía una excusa para alejarse de vos.
No hiciste nada, era su problema si no quería hablar con vos, vos no ibas a hacer más nada.
Con Tomas estuvieron toda la semana hablando por mensaje, y este viernes te llamo para contarte que en dos semanas estaba viajando para acá, claro que te saco miles de sonrisas, tenías esa necesidad de abrazarlo.
La semana que siguió te concentraste en la escuela, las profesoras lo llenaron de trabajos prácticos y evaluaciones para repasar lo del año pasado. A la tarde te hacías un lugarcito para juntarte con las chicas y después volver a tu casa, ducharte, compartir tiempo con tu familia, cenar y acostarte porque a la otra mañana te costaba tanto levantarte.
Era sábado a la noche y con los chicos decidieron juntarse en Distinto para que los chicos hagan un asado y las chicas, ustedes, preparen unas ensaladas. Thiago se encargó de la carne y Pedro de la leña mientras Cele había traído algunas bebidas y vos con Rochi habían hecho un riquísimo postre.
Y a esos de las diez y media estaban sentados en la mesa por brindar, a pedido de Thiago.
- Por la amistad que logramos hacer.
- Para que no se corte – Completo Rochi.
- Y por un futuro bueno, lleno de felicidad –Romí.
Entonces chocaron sus vasos y miles de sonrisas de les escapo, porque se querían y en verdad deseaban que nunca se corte esa amistad.
Despues de cenar Gas con su guitarra se hicieron escuchar y claro que cantaron un par de canciones todos juntos. Siguieron tomando y riendo, sin pasarse. Y en eso te entro una llamada de Tomas, entonces te alejaste un poco para hablar mejor.
- Hola Tomi –Tu sonrisa.
- Hola linda –Tu apodo, entre otros- ¿Todo bien?
- Si, bien… Con amigos. ¿Vos? Te extraño un poquito.
- Yo también en casa con amigos jugando a la play. También te extraño y quiero verte ya –Sonreíste.
- Que lindo sos.
- Vos también lo sos. – Y te lo querías comer a besos. Estos últimos días estaban en tiernos, ambos.
- ¿Y te queda para mucho con tus amigos? ¿Son solo varones, no?
- Somos todos varones Pau –Él es un dulce con vos, jamás te lastimaría.
-Ah, bueno –Entonces el rio de vos.
Hablaron un poquito más y se despidieron hasta mañana, porque seguro que al otro día se llamaban otra vez.
La joda siguió para rato, bueno “joda” si  ver a tus amigos chapando desaforadamente mientras la música sonaba de fondo era “joda”. Lali y Thiago en uno de los puf, Romí y Gas que habían dejado la timidez de lado y hacía rato no volvían de la cocina cuando metieron la excusa de que iban a hacer café, y si habían puesto la pava, el agua ya estaría hecha vapor.
Zai hacia media hora hablaba por teléfono y reía fuerte, vos la miraba de reojo y la odiabas… No podía dejarte sola. Bueno, sola no estabas. Cele, Pedro y vos estaban en un rinconcito algo aburridos mientras charlaban de cosas cero importantes. Le pegaste el grito a Lali que pare un poco y te indignaste tanto con lo que te dijo: ¿Para qué cortaste con Pedro? Estarías haciendo lo mismo que nosotros. Claro que te enojaste, Pedro se rio, Cele también. Es que Lali tenía una forma de tirarte como si nada la verdad, que le importaba muy poco si a vos te molestaba o no.
Y ya empezabas a odiar a las parejitas del grupo.
Cerca de las cinco aún seguían en la suya y vos cada vez estabas más indignada.
- ¡Miren lo que parece! Parece que hace banda no se ven… Son un asco –Vos.
- Si, la podrían ir cortando viste –Pedro, tu amigo grito a la pareja del Puf.
- ¡Eso! –Y Cele pego el grito para la cocina – Que la pueden ir cortando eh.
- ¡Tengan compunción con los solteros, boludos! – Tu amigo.
- No jodan… -Tu otro amigo, Thiago.
- También, para que nos juntemos y terminen siempre así, chapando… No da –Vos.
-Es verdad loco, si quieren los dejamos solos, nos vamos… Pero tampoco nos claven tres horas viéndolos chapar, como si fueran tan tiernos – Tu amigo, vos reíste. Cele también. Y tenía toda la razón del mundo.
Pero la pareja ni afectadas se vieron que siguieron con lo suyo. Entonces como Pedro y a vos le gusta molestar no tuvieron mejor idea que ir por un balde de agua fría (de esas que están del patio y que están muy frías) para ver si la calentura que tenían estos chicos se les pasaba. Cele que siempre está en todo primero se fijó si había batas, mantas o unos abrigos, tampoco queríamos que se mueran de una pulmonía.
Entonces una vez que todo estaba controlado, primero fueron a la cocina, obviamente que los chicos estaban muy concentrados, y no precisamente haciendo el café. Pedro fue quien los sacudió con agua y claro que los dos rieron, mucho. Entonces salieron para el living antes de que los maten y empaparon a la otra pareja. Quien obviamente se separó enseguida no entendiendo lo que había pasado.
Ustedes tres y después Zaira se sumó se doblaron de la risa, y ellos un poco contagiados, sin poder creerlo buscaron venganza. Fueron Thiago y Gastón quienes los agarraron, a vos y a Pepe sin soltarlo, entonces los llevaron a la ducha y los metieron bajo un agua helada. Y fueron ellos quienes rieron ahora. Vos y él no lo podían creer.
- ¿Qué carajo hacen? –Pedro. Sacado. Vos sin reacción.
- Ah, ¿no querían divertirse? Divirtámonos todos. – Gastón.
Y nadie dijo más nada. Los chicos se fueron del baño, ustedes salieron de la ducha y muertos de frio se envolvieron en una toalla.
- Nos salió mal –Dijiste riendo. Pero él te miraba feo.
- Son unos tarados – Pero vos reíste de nuevo, te causaba risa verlo enojado- Se quedan chapando y nosotros ahí, como unos estúpidos.
- Bueno, ya está. –Sonreíste amablemente – Nosotros también nos salimos con la nuestra –Y él te sonrió divertido entonces chocaron sus palmas para reírse.
Decidieron volver cada uno a su casa, Pedro se había enfrentado con Thiago, quien claro, no se quedó atrás. Tenía razón en que se enoje un poco, pero tampoco la pavada, es que tenes un amigo bastante calentón, enojón.
Zai, Gas, Pepe y vos salieron en un taxi después de despedirse del resto.
Estaban muertos de fríos y empapados, así que después de que te bajes le pediste disculpa al taxista, y por suerte este era buena onda y les hizo saber que no había problema. Agradecieron y después de saludar a Pedro entraste rapidito a tu casa.
Ducha rapidita para sacar el frio, pijama de invierno (como te gusta dormir con este) y a la cama.

Continuara…

Ya se que me deben estar odiando, pero es necesario. Hablo enserio. 

 JusPauliter.