- Chaves… ¿Quién es?
Eran quinientos negros
(bueno, solo veintisiete) En aquella recepción
del hotel, el cual vos, y tus compañero iban a… Sí, no caíste. ¡Estás en
Bariloche!
- ¿Chaves? ¿Ya salió para
el boliche? –Pregunto nuevamente Nico.
- Acá estoy – Es que no habías
escuchado. Porque todos estaban tan emocionados.
- Bueno, a ver si nos
escuchamos un poco así organizamos los grupos para las habitaciones. –Nico es
el más serio, es que pobre, si no les toman el pelo. – Pone todos los datos en
la planilla.
- Ok –Revoleaste los ojos
y pensaste que no puede ser tan mala onda.
Fue cuando se organizaron
un poco que les dieron las habitaciones, a vos y a las chicas les toco la 245,
segundo piso, una de las últimas habitaciones.
Al entrar, tendrían que
haber visto sus caras, una O perfecta en las tres, y cuando se miraron rieron y
lo primero que atinaron a hacer… ¡Saltar en las camas! Y rieron, claro.
- Boludo, esto es genial –
Zaira – Mira lo que es el baño – Y su emoción. Las de las tres.
- Esperen… Miren lo que es
la vista – Celeste – No, no… Lo que es eso – Se veían perfectos los cerros
nevados.
- Chicas, tendríamos que
organizar el armario- Vos. Y tu orden.
Hasta que tocaron la
puerta y Zai que estaba cerca de esta atendió.
- El grupito de Pau ¿no? -
Luciana
- Sii – Lu te cayó muy
bien.
- Muy bien chicas, dejen
sus cosas y bajen, estamos preparando una merienda, para tener una reunión, así
le explicamos bien unos temitas –Y le sonrió- ¡Que vista tienen!
- Ordenamos un poco y
bajamos Luchi –Dijo Cele.
- Imposible de ordenar,
ahora. Vamos, dale… Nos están esperando.
- Pero…
- Después si les da el
tiempo ordenan, vamos, vamos.
Bufaron y bajaron con
ella, para encontrarse con el resto del grupo y que divisen a los chicos y que se sienten cerca de ellos.
La merienda fue acompañada
de una reunión para organizar bien el tema excursiones, salidas… Y alcohol.
Les organizaron las
excursiones, les informaron un poco más de los boliches a los cuales iban a ir,
y con el tema alcohol les dejaron en claro que no estaba permitido ingresar al
hotel con este.
Otros temas puntuales, los
cuales más o menos ya sabían y después le informaron que esta tarde la tenían libre
para darse un descanso, ordenar sus cosas, etc.
Ustedes tres decidieron
por ir a ducharse para después ordenar un poco y después quedarse dentro para
organizar la ropa que iban a usar esta noche en la “Fiesta Bizarra”.
Fue cuando tocaron la
puerta que ustedes estaban acomodando sus cosas, entonces sin importarles nada,
dijeron a la vez:
- ¡Pasen! – Y que entren
las chicas.
- ¿Ya terminaron? – Zai.
- Ya estamos listas –Dijo Rochi.
- Ya nos deben estar por
llamar para comer.
- ¿Buscaron los que se van
a poner esta noche? – Porque claro, con cualquier cosa no se puede ir.
- Si Jajajajaja. Un asco. –
Dijo Romí.
- Thiago se va a vestir de
mina –Dijo Lali para que riéramos.
- ¡Todos! Jajajajaja le
pregunte a Guille y dijo que era típico que los chicos vayan vestidos de mina. -Comentaste.
Nueve y media de la noche
y nos encontrábamos todos cenando en el hotel, en una mesa enorme, redonda.
- ¡Brindemos! – Dijo una
de las chicas – Dale ortivas.
- Dale, brindemos – Dijo Gastón.
- Por un viaje de
egresados eterno. –Kevin.
- Para que nadie vuelva
embarazada – Dijo Lali y que todas ustedes rian.
- Para que no se pierda
nunca la buena onda, ahora en el viaje, y después – Rochi.
- Y por unas birras frías –
Matías. Y por la forma que lo dijo pensaste que ya estaba en pedo.
Después de aquella primera
cena todos fueron a vestirse y prepararse para la noche, después de casi una
hora bajaron todos para encontrarse donde iban a ser todas las previas de los
nueve días.
- Pochiiiii – Pedro,
alegre. Bueno, todos ya lo estaban.
- ¡Hola amigo! – Y que
saltes a él para que te subas en forma de koala- Bueno, en realidad amiga
jajajajajajaja – Y les tocaste las dos colitas que tenía hecha con la peluca.
- Jajajajajaja odio esto…
A vos te queda bien eh.
Tu ¿disfraz? Era típico al
de una viejita… Pollera larga con un estampado horrible y una camisa color
turquesa que no combinaba nada con aquella pollera… Y unos tacos. Bizarrisimo.
- Jajajajaja es divertido…
¿Me podes bajar?
- Nah, dale un beso a tu
amiga –Y que rías cuando el con sus labios pintados espere tu beso.
- Dale tarado, bájame.
- Te dije que no –Te mordiste
los labios y él te beso para que vos rías y lo beses sin importarte nada, con
dulzura, y a efecto del alcohol con un poco de pasión. Fue cuando el paro que
te bajaste de él.
La previa siguió hasta alrededor
de una y media de la mañana cuando Guillermo con ayuda de Luciana les repartió
las cintas, con las cuales iban a tener pase libre de no solamente el boliche
de esta noche, si no al de todas.
Y ya en el boliche era
todo un festejo.
Música, alcohol.
Los incentivo a que salten
todos abrazados mientras sus cantitos se hacían escuchar por todo el boliche,
abrazos, llantos, y palabras lindas, porque estaban todos felices, y con el
alcohol se pusieron un poco… Cursis e idiotas.
Baile, risas, y más
alcohol.
Sin más que decir la
pasaron increíble, bailaron hasta que los pies no les respondieron, va, el
cuerpo no les respondía… Y eso a ustedes le gustaba, se sentia bien, porque se
siente bien Bariloche, se siente bien reír, abrazar a todos tus compañeros,
cantar y volverse locos por este viaje, que empezó con todo. Y que va a seguir
con todo.
Ocho de la mañana y
llegaron todos al hotel.
Y el recepcionista los
miro algo divertido…. Los chicos seguían vestido de minas, con el labial
corrido por toda la cara, con sus caras de matados… Y ustedes seguían vestidas
asi, no de la mejor forma, algunas, o todas, descalzas con sus pelos todos
revueltos pareciendo que le habían pasado quinientos camiones por encima.
En grupos de seis subieron
por el ascensor. Y cuando vos subiste con Thiago, Gas, Pedro, Cele y Zai el
tema fue los botoncitos del ascensor. ¿Qué había que tocar? ¿Dónde era tu pieza?
Por suerte Cele que era la que más zafaba se acordó cuando el recepcionista les repitió
unas cuatro veces el número de sus piezas.
- Doscientos cuarenta…
Doscientos cuarenta y cinco – Cele.
- ¿Ustedes chicos? –
Pregunto Zai.
- Creo que estamos en el
trecientos treinta – Dijo Thiago
- ¡Noo! Trecientos treinta
y nueve – Dijo Gastón.
- Para mí estábamos en el
trecientos treinta y tres.
Y rieron los tres, al
final los chicos estaban en la trecientos treinta y fueron ustedes los que
volvieron a la doscientos cuarenta y cinco para que entre las tres no logren
poner la llavecita en la cerradura. Y que entre el cansancio y el pedo que
tienen no sepan si llorar o reír, y obvio que rian.
Después de más o menos
treinta minutos Zaira logra abrir la puerta y que solamente quieran cambiarse y
dormir. Solo eso.
Sentir un ruido que te da
dolor de cabeza, para que después sientas que griten... Y que tomes conciencia.
Entonces que escuches la
puerta golpear y que detrás de ella griten:
- ¡Vamos, arriba! – Pero ese
“vamos, arriba” con todo. – Dale, que tenemos excursión, vamos. – Y que Zaira
se levante así como estaba para abrir la puerta.
- ¿Pueden dejar de romper
las bolas? – Ella.
- No, dale… Arriba – Y empezaron
a aplaudir – Dale chicas, arriba – Abriste los ojos… Luchi – Si no están en
quince abajo vengo y les tiro un balde de agua.
- Ahí vamos… - Vos y tu
voz de dormida, para que te tapes de nuevo con el acolchado.
- No es joda eh – Y que
cierre la puerta, para que Zaira se tire en su cama.
- Mmm, no me levanto ni en
pedo – Cele. Y sonreíste.
Entonces caíste en cuenta
donde estabas:
Bariloche, segundo día.
Con miles de cosas por
vivir.
Así que de la nada te
levantaste y entraste al baño, por una ducha súper rápida, ideal para
despertarte y que se te afloje un poco ese dolor de cabeza.
- Dale chicas… ¡Estamos en
Bariloche! Pongan pilas –Gritaste de adentro para que después entres a la
ducha.
Segundo día y que
desayunen todos más dormidos que despiertos, para que después Nico anuncie que los están esperando para hacer una excursión.
Esta consistió en un
recorrido por Bariloche con un mini bondi, mientras un flaco iba contando la
historia de esta ciudad, con todos los monumentos, y algunas historias malísimas…
En conclusión, se comieron toda la mañana una excursión malísima, que sabes no les
va a servir para nada, que la mitad estaba casi dormidos y otros en la noche de
anoche.
Al medio día volvieron al
hotel para almorzar y que después les entreguen sus trajes de nieve y barro.
Otra vez subieron para
cambiarse y que se dirijan a la fiesta de bienvenida… ¡Y que bien la pasaste!
Con todo tu grupo
saltando, gritando sus cantitos, con emoción, con alegría, con abrazos,
apoyando a la empresa con la cual viajaban, porque eran los únicos que apoyaban
para esta. Había otros grupos de egresados los cuales estaban al igual que
ustedes, festejando estar ahí, con todo su grupo, feliz, y apoyando a su
empresa.
Creíste que fue una de las
fiestas más lindas que viviste… Se notó mucho el cariño que se tienen en tu
grupo, en lo unido que son, en lo feliz que estaban todos, en que disfrutan
minuto a minuto.
Luego fueron a una especie
de barcito a “merendar” acompañados de música y buena onda.
- ¿Qué haces? – Tu sonrisa
y la de Pedro cuando vos te acercaste a él.
- ¿Vos? ¿Molestar? –Y reíste.
- Gil
- ¿De qué te vas a
disfrazar hoy? – Esta noche fiesta de disfraces en unos de los boliches mas
lindos que brinda la ciudad.
- No tengo idea todavía.
¿Vos?
- Tampoco se – Y te
mordiste el labio - ¿Bailamos un rato?
- ¿Acá? –Dijiste divertida.
Y miraste la pista… La mayoría se estaba divirtiendo en la pista.
- Si queres vamos afuera.
- Jajajaja estúpido. Dale.
Una cumbia tranqui y que
no pares de reírte por los pasos improvisados de Pedro, que fueron todos los
mismos, porque después llegaron los cuartetos, y era el mismo, después electro y
el mismo.
- Jajajaja Pedro, sos lo más.
- ¿Lo más qué?
- Lo más, lo más.
- ¿Lo más lindo? –Y que rías,
para que el también. Y que te agarre de la cintura, para que vos apoyes tus
brazos en sus hombros. – Vos si sos la más linda – Y reíste.
- Porque no viste a las
Barilocheñas. – Y que el ría fuerte.
- Jajajajaja “Barilocheñas”
¡Barilochense, genia!
- Jajajajaja bueno, hey.
- Te amo idiota
- Yo no –Y que te bese
dulce para que vos también lo beses.
Cenaron en el hotel, para
que antes de la previa se pongan sus disfraces y bajen a reunirse todos. Y que
la noche otra vez prometa mucha locura, mucho alcohol y mucha buena onda.
Y no te queres ir más de
Bariloche. No, te negas.
Continuara…
Bueno… Tengo miedo. No sé cómo
quedo, no sé si les va a gustar… Si les llego algo.
Ya saben, como dije antes
no se mucho de este viaje, solamente se lo que ustedes me contaron (GRACIAS por
dejar sus recuerdos de este viaje).
Quiero agradecerle a Ro
que me ayudo (tequierocontodo).
Y nada… Dejen sus
comentarios.
Cambiando de tema…
Gracias por apoyarme con
esta novela en este año, gracias por comentar, y gracias por odiarme a veces (valió
la pena algunos insultos jajaja). Juro que amo leerlos, que dejen sus
comentarios… Asi que, no se hagan los vagos y por ser el último día del 2013
comenten algo.
Muy feliz comienzo del
2014, que los reciba con mucho amor, salud y paz!!
Hasta el año que vienee!
JusPauliter.