Pau: ¡Dale Pedro! Pedilas vos. ¡No puedo parar de reírme!
Pepe: Por dios ¡Mujer! – Me dijo un poco tentado – A ver,
dame… Despues me debes algo.
Pau: ¿El que? Nene, encima que te invito a comer me decís
que te debo algo. ¡Caradura!
Pepe: Bueno es que… Sabes que no me gusta hablar por teléfono.
Menos con un desconocido.
Pau: ¿Desconocido? El tipo de la rotisería Pedro.
Pepe: ¡Un desconocido!
Pau: Claro, porque vos nunca comes comida de rotisería.
Pepe: No, mama cocina jajaja. Bueno… ¿Qué pido?
Pau: ¡Andaaa! Una zapatilla Pedro ¿Qué vamos a comer?
Pepe: Epa ¿Estamos alterada hoy?
Pau: Vos me alteras.
Pepe: Ay perdón, altero a la señorita… Dale nena ¡Decime!
Pau – me mordí los labios – Media de jamón y queso habíamos quedado
¿No?
Pepe: Cierto – sonrió.
Pau: ¿Siempre sos de olvidarte las cosas?
Pepe: Jamás me olvide algo
Pau: Veo…
Pepe: Bueno ¿Me dejas hablar?
Pau: ¡No te estoy haciendo nada!
Pepe: Me das charla.
Pau: Bueno, no te hablo mas – Me fui para el living, haciéndome
la ofendida.
A los cinco minutos Pedro volvió.
Pepe: Dijo que en unos diez minutos venían.
Me quede muda, ignorándolo.
Pepe: Eu, colgada.
…
Pepe: ¡Nena! ¿Qué te haces la ofendida?
Estaba a punto de reír pero, fui fuerte y me la aguante.
Pepe: ¿Pensas ignorarme por mucho rato?
Sonrei.
Pepe: Mira que te hago cosquillas eh.
Levante un hombro en gesto que no me importaba.
Pepe: ¿Ah si?
Se abalanzo a mí y empezó a hacerme cosquillas.
No pude evitar reírme, y empecé a retorcerme de las
cosquillas, terminando acostada en el sillón y suplicándole a Pedro que pare.
Pau: Para Pedro, por favor… ¡Me voy hacer pis encima!
Jajajajajaaja – Si no paraba lo iba a lograr.
Pepe: ¿Se te paso la locura?
Pau: Jamás – Le dije sosteniendo sus manos para que no
vuelva a hacerme esas malditas cosquillas.
Pepe: ¿Si? – Amago a hacerme de nuevo cosquillas –
Pau: Si, digo no.
Pepe: ¡Lo dudaste! – Empezó nuevamente con esa tortura.
Pau: ¡No Pedro, no lo dude! Basta – Entre risas.
Y no, él no me escuchaba y en una de esas mis patadas que
nunca faltaron, chocaron su parte débil.
Si…
Pero bueno… ¡Había dejado de torturarme!
Callo arriba mio del dolor que le causo.
Yo muy tentada le dije - ¿Estas bien Pepe?
Pepe: Mmm no – Dijo con dolor –
Pau: Jajajaja perdón… - Le acaricie el pelo, él seguía con
su cabeza hundida en uno de los huecos de mi cuello - ¿Puedo ayudar en algo?
Pepe: No, no… Gracias.
Pau: Jajajaja ay, perdón.
En eso tocaron el timbre.
Pau: ¡Levántate! Dale, sonó el timbre.
Pepe: ¡No puedo nena! Me hiciste mierda
Pau: Jajajajaja al menos déjame salir así atiendo.
Pepe: Ay hija de… Te odio.
Pau: Jajajaja vos te la buscaste… ¡Dale! Levántate.
Como pudo me dejo salir y entre risas por el dolor que demostraba
la cara de Pedro fui a atender.
¡Había llegado la comida!
Pague y volví a donde estaba Pedro.
Pau: ¿Y? ¿Te podes mover? Llego la comida.
Pepe: No voy a poder tener hijos…
Pau: Jajajaja exagerado. Dale, arriba
Pepe: Ayúdame al menos.
Pau: Ay, pesado… Dale.
Con una mano sostenía el paquete con las empanadas y con la
otra la extendí para ayudarlo a parar.
Pero justo elegí la mano incorrecta. Le extendí la izquierda
y yo, que usaba la derecha para todo, lógicamente tenia más fuerza en la otra.
Pedro que era pesado y yo, que con la mano izquierda no tenía
mucha fuerza, termine arriba de él, las empanadas, cayeron al suelo…
Y ahí estábamos, inconscientemente a milímetros de chocar
nuestros labios.
Momento incomodos, como este… Muy pocos los superan.
Baje la mirada y logre separarme un poco de el, solo un poco
ya que él me sostenía de la cintura para que no me caiga.
Pau: ¿Estas bien? Digo por…
Pepe: Si – me soltó – No más a vos se te ocurre ayudarme a
levantar con la mano izquierda.
Sonreí - ¡Bueno che! Estas muy rezongón hoy.
Ahora si, lo ayude a levantar, con la mano derecha y nos
pusimos a cenar en la mesa.
Entre charla y risas a la hora terminamos de cenar y como a
Pedro se le fue un poco el dolor me ayudo a juntar.
Pau: ¿Queres elegir la película? Mientras voy al baño.
Pepe: Dale ¿De terror obvio, no?
Pau: No vas a encontrar nene. De comedia ¿No?
Pepe: Dale – sonrió –
Cuando volví, Pepe ya había puesto en el DVD…
Pau: ¿Y, que elegiste?
Pepe: “Niños grandes”
Pau: Genial… Mira, justo te identifica a vos – Sonreí, peleándolo.
Pepe: No empecemos…
Pau: ¿Y sino que?
Pepe: Ya sabes, cosquillas.
Pau: Pensé que no ibas a elegir mas esa tortura jajajaja.
Pepe: Jajaja tenes razón. Bueno algo en el momento se me va
a ocurrir.
Me mordí los labios sobrándolo – Dale, pone play.
Continuara…
¡Nunca me reí tanto escribiendo!
Espero que le llegue algo, quería hacerlo… Divertido y a la
vez quería que los personajes estén un poco… Cerca, digamos.
Bueno, espero que les guste.
JusPauliter.