¡Llegue a casa!
Despues de una mañana larguísima
al fin había llegado.
Los pongo al tanto…
Despues de esa hora libre nos
íbamos… Sí, no nos dejaban salir antes del colegio sin la notita firmada.
Aveces pienso que nos toman
como nene de seis años.
Cuestión que no le había podido
contar a Zaira y ahora… Me estaba volviendo loca por el teléfono.
Pau: ¡Ya te dije Zai! No podía
decir nada… Perdón, pero había quedado con Pedro. Igual, sabía que no iba a
lograr quedarme tan callada, necesitaba contártelo.
Zai: Negra, me lo contaste después
de casi dos semanas.
Pau: Bueno, ya te dije…. Además,
en la primera semana fue todo histeriqueo. Y esta semana, bueno… Estamos más,
mas… Como cumpliendo el “Amigos con derecho” digamos.
Zai: ¿Ya se chaparon? ¿Más de
una vez?
Pau: No tantas, dos, tres…
Escuche a Delfi que me
gritaba desde el comedor que ya estaba la comida.
Zai: ¿Y cómo chapa? ¿Tímido o
va por todo?
Pau:
¡Que se yo boluda! Chapa normal… Y me voy a almorzar, tengo un hambre. Despues
te llamo.
Zai:
¡Más vale que me llames! ¿Qué vas a hacer después?
Pau:
Armo el bolso, o eso intento… Y me invito Pedro a estudiar para mañana.
Zai:
Si, a estudiar… Bueno, después que estudien llámame y te tomo las tablas.
Pau:
Jajajaja tarada. Dale, te quiero, chau
Zai:
Yo más, besitos.
Fui
hacia el comedor, Delfi ya había puesto la mesa para las dos.
Pau:
Perdón que tarde Pepo, ya la conoces como es Zaira.
Delfi:
Esta bien Pau – Sonrió –
Comimos
las dos una tarta de jamón y queso mientras charlábamos de nuestras cosas:
colegio, amigas, chicos, hasta del viaje que solo faltaba un día para que haga.
Despues
de comer me tocaba a mi lavar los platos, siempre nos turnábamos, así no nos peleábamos,
aunque con Delfi siempre había algo con que pelearnos, si no… ¡No éramos
hermanas!
Empecé
a elegir la ropa que iba a llevar, era difícil,
más para una mujer…
Despues
de unas dos horas, logre armar más o menos el bolso. Todavía me faltaba elegir
los calzados.
Digo,
no… Cuando tenga que armar el año que viene el bolso para Bariloche no sé cómo
voy hacer.
Ya
podrida de elegir ropa, me fui a la compu a hacer tiempo para cuando sean las
cuatro ir a lo de Pedro.
Abrí
mi Facebook: cuatro notificaciones.
Rochi
había subido las fotos del finde, que escrache Dios.
Estaban
buenas en realidad, algunas no pasables pero se notaba que la habíamos pasado
bien.
Der
repente me habla Lali y Pepe.
Laali
Esposito: ¡Me lo chape!
Con
una sonrisa… Sabía que ambos querían que sucediera esto.
Pochi
Chaves: ¡Ay nena! Buenísimo ¿Cuándo? ¿Cómo? ¡Ay!
Creo
que estaba más emocionada que ella.
Pepe
Alfonso: ¡Pochi!
Pochi
Chaves: Hola Pepito.
Pepe
Alfonso: ¿Cómo va? ¿Ya armaste el bolso?
Pochi
Chaves: ¡Ni me digas! Me puse de mal humor, no me ponía de acuerdo en que
llevar.
Laali
Esposito: Volvíamos de la escuela, y cuando llegue a casa se lanzó y me beso.
Pochi
Chaves: ¡Aaay! ¿Y ahora, qué onda?
Laali
Esposito: Quedo todo ahí, espero que no nos equivoquemos otra vez. Posta que lo
quiero.
Pochi
Esposito: ¡Se va a dar! Thiago también te quiere, y posta.
Pepe
Alfonso: Jajajaja ¿Te das cuenta no? ¡Sos indecisa!
Pochi
Chaves: Bueno eu, tampoco era para que me lo digas.
Pepe
Alfonso: Jajajaja. ¿Venís al final?
Laali
Esposito: Eso espero… Es que somos tan complicados jajaja.
Pochi
Chaves: Son muy celoso… Pero creo que si se tienen la mayor confianza, van a
durar más que la otra vez.
Laali
Esposito: Gracias Pochi J
Pochi
Chaves: Necesito aprobar, así que obvio que voy.
Pepe
Alfonso: Pensé que venias también por mí.
Pochi
Chaves: Ponele… Más por la nota igual.
Sabía
que se iba a enojar, disfrutaba que piense cualquiera.
Pochi
Chaves: De nada Lala J
Laali
Esposito: Me voy así estudio un poco para mañana.
Hablamos Pochi.
Pochi
Chaves: Dale, besitos Lali.
Pepe
Alfonso: Anda forra, ahora no vengas nada.
Pochi
Chaves: Jajajaja sos un tarado. Ahí voy.
Pepe
Alfonso: No va a ver nadie.
Pochi
Chaves: Te juro que si me haces ir al pedo te mato, ahí voy.
Cerré
mi Facebook, busque las cosas del colegio y le avise a Delfi que estaba
hablando por celular hace media hora que me iba.
Delfi:
¡Suerte!
La
salude y salí para lo de Pedro, abrigada era poco… Hoy estaba demasiado fresco,
más que los días pasados.
Llegue
a casa de Pedro y toque el timbre.
Cinco
minutos esperando… Me estaba congelando.
Al
parecer Pedro había dicho enserio que nadie iba a estar.
Lo
llame unas tres veces y no contestaba… Entonces volví a tocar timbre, pero
nadie atendía.
Decidí
mandarle un mensaje: “¡Sos un pendejo! Te enojaste por una estupidez… Y en
realidad habíamos quedado en juntarnos para estudiar. Idiota.”
Media
vuelta y salí devuelta para casa. Ni cruce la puerta del patio que me agarraron
del brazo y me giraron, era él, Pedro. Me apoyo contra la pared de su casa, ya estábamos
dentro del patio.
Pau:
¡Sos un idiota! Pendejo, me hiciste calentar al pedo.
Pepe:
Jajajaja te dije que te ponías linda cuando te enojabas.
Pau:
Forro.
Él me sonrió y se acercó más a mí para besarme desesperadamente, pero luego calmo
el ritmo y se formó un beso pausado y tierno.
No
sé cuánto estuvimos así, pero hasta ahora, había sido el mejor beso que nos habíamos
dado.
Pepe:
Veo que se te paso el enojo – Dijo separándose de mí, mientras me llevaba hacia
dentro de la casa.
Volvió
a mirarme sonriente al ver que no respondía.
Hice
una mueca – Nada que ver.
Entramos
a la casa, estaba Horacio y Ana en el comedor merendando.
Pau:
¡Buenas tardes!
Horacio:
¿Cómo estas Pau? ¿Te enojaste mucho?
Pau:
¿Ustedes también estaban en contra mío? – Dije sonriendo mientras los saludaba.
Ana:
Pedro nos obligó… ¿No te enojaste no?
Pepe:
Casi te quedas sin hijo ma.
Pau:
Jajajaja solo un poco, pero ya está… Se las voy a pagar.
Horacio:
Mmm, suena mal eh.
Pepe:
Jajaja. Bueno ¿Vamos?
Asentí.
Ana:
Despues le alcanzo para merendar.
Pepe:
No te preocupes ma, gracias.
Subimos
al segundo piso donde se encontraba el cuarto de Pedro.
Rápidamente
me senté en su cama, él busco una mesita de estudio que tenía llena de ropa, la
dejo a un lado de la cama y se trajo una silla, para así estar frente mío.
Pedro
era muy vago, pero si quería podía… ¡Como todos!
En
verdad le daba el bocho, en las matemáticas era un genio… Va, en realidad en
todas las materias, solo aveces se dejaba estar y después en el último tiempo
que quedaba de clase levantaba todas.
¡Siempre
hacia lo mismo! Pero este año decidió ponerse las pilas todo el año, después no
tenía que preocuparse si se llevaba la materia o no.
Despues
de una hora de estudio… Podrida de hacer cuentas y sacar problemas me recosté en su cama.
Pau:
¡Te juro que me supera! – Refiriéndome a un problema.
Pepe:
A ver rubia… - Se sentó al lado mío y empezó a chequear la hoja – Tenes mal una
cuenta Pau, por eso no te da.
Me
miro sonriente.
Pau:
¿Cuál? – Volví a incorporarme.
Pepe:
La división estas, mira…- Siguió hablando pero me concentre en su cara, como me
explicaba, o eso intentaba, estaba tan entretenida en mirarlo cuando siento que
él me estaba mirando sonriente.
Me
despabile bajando la mirada.
Pau:
Perdón… Gracias, entonces…
Pepe:
¿No escuchaste nada no?
Pau:
No, me desconcentre… Perdón. ¿Decías?
Volvió
a explicarme, esta vez apreste atención y lo hice enseguida, en realidad había sido
una pavada.
Pau:
Genial… ¿Podemos dejar? ¡No me da más la cabeza!
Pepe:
Dale… Voy por unos jugos con masitas ¿queres?
Pau:
Te ayudo – Sonrei.
Después de buscar todo para merendar, volvimos con una bandeja… La apoyamos en el piso.
Pepe:
¿Te bancas un chinchón?
Pau:
¡Obvio! Amo jugar al chinchón. El que pierde una prenda ¿va?
Pepe:
Dale, pero que sea igual la prenda.
Pau:
El que pierde es el mulo del otro por un día.
Pepe:
¿Segura?
Pau:
Ja, obvio.
Y así
empezó… Pedro que era muy competitivo (hasta para jugar a la bolita) se la
jugaba a todo o nada.
Yo,
en realidad me lo tomaba con calma, sabía que era muy buena en el juego, pero él
también lo era.
El
primer partido, por un error mío gano él.
Pepe:
Uno a cero…
Siempre
lo hacíamos a tres.
El
segundo lo gane yo, levante una ceja (costumbre), sonreí. El me miro frustrado,
a lo que me hizo reír y empezamos la tercera vuelta.
Fue
peliado pero gane yo, por una distracción de él haciéndose el canchero.
Pau:
¿Viste lo que te paso canchero? – Dije después de festejarle en la cara.
Se
lo veía enojado.
Pepe:
Tuviste suerte no más.
Sonrei
– Bueno… Estamos a mano ¿no? Digo, vos me jugaste una broma hoy, ahora te toca
pagarla.
Pepe:
Si… Mañana.
Pau:
Mañana, desde temprano – Dije divertida.
Pepe:
Ajam…
Pau:
Bueno mulo, digo Pedro… Me voy.
Pepe:
Dale – Sonrió.
Pau:
¿Me acompañas afuera?
Asintió.
Me
despedí de Hora y Anita y nos fuimos afuera.
Pau:
Bueno, nos vemos mañana Pepe.
Pepe:
¿Puedo pedirte algo? Antes de que mañana me pidas vos…
Asentí
sonriente – ¡Qué lindo es verte sufrir!
Pepe:
Si me das un buen beso.
Sonrei
- ¿Ahora?
El
asintió.
Pau:
¿Pero acá? Mira si nos ven tus viejos…
Pepe:
Despues te enojas que te digo vueltera.
Sonrei
– No soy vueltera.
Me
acerque a él tomándolo de su nuca.
Pau:
Capaz un poquito, pero poquito histérica. – Susurrándole.
Pepe:
Un poquito…
Sonrei
y choque mis labios con los suyos, formando un beso profundo, fugaz y lindo, al
que él se acoplo al instante.
Varios
segundos pasaron y yo corte ese beso… Seguía con miedo con que aparezca Ana u
Horacio.
Pau:
Nos vemos mañana – Sonrei.
El
volvió a besarme y me fui hacia casa.
Al
llegar, me encontré con mamá tomando mate con papá, así que me sume a ellos,
aunque ya había merendando…
Me
gustaba estar en familia.
Continuara…
Hoooooooola
pichonas.
¿Qué
tul el capítulo? ¿Les copo?
Delicadísimo
a las loquis de Sofa y Choppa que las quiero banda.
Les
dejo miles de Paula’s mama’s.
Se
imaginan lo que va a ser? LA mama.
JusPauliter.
jajajja si la mama del año
ResponderEliminarmuy bueno,subí más!!!
ResponderEliminartiernos!!! me encantó ;)
ResponderEliminar