Comentar algo gracioso y obtener risas, seguido por un remete
apostando otra vez al humor por parte de mí no sé qué (porque amigos ya no eran
y el amigo con derecho ya me parecía trillado) y reír nuevamente ambos.
Estaba concentrada tratando de prestar atención a la clase,
pero era imposible no largar una carcajada cuando él me hacía comentarios desubicados
por debajo.
Se hacía odiar, la profesora me miraba con odio y frustración
por mi risa y él ganaba, porque no lo descubrían.
Por tercera vez le dije que pare con sus comentarios.
Ya estaba arrepintiendome cuando le dije a Thiago que si,
al preguntarme si no me quería sentar con Pedro porque los tortolitos se querían
sentar juntos.
Pero era la última hora así que ya no valía la pena
cambiarme.
Sabia de mis probaciones y de lo que causaba en el (porque
yo también lo miraba, lo comía con la mirada) Obtenía que me rete y yo lo
miraba descaradamente, tirándole un “¿Qué hice?”
Y se rascaba la sien, nervioso.
El clima –moral- estaba pesado, tenso.
Porque a la profesora se le cruzo por la mente hacer
preguntas, un lunes – después de una semana sin tocar carpetas – y creo que éramos
muchos lo que no habíamos leído nada. Es que es ley desde hace año: No se toca
la carpeta un domingo.
Y yo odiaba cada vez más la física. Siempre lo hice y
siempre lo voy hacer.
Fije la hora: 12.10. Muero lentamente.
Y ella seguía entusiasmada preguntando y coleccionando
cruces – porque hasta ahora solo uno respondió bien- Y yo trataba de repasar y
que me quede algo, pero no entendía mucho.
Nos miró fijo, con odio y al instante…
- Alfonso – Se escuchó decir con voz gruesa y seria, esas
que dan miedo.
Yo sonreí a medias y vi asentir temeroso a mi compañero.
La profesora le hizo la pregunta (que me costó entender,
pero lo hice) y Pedro respondió a los pocos segundos, dudoso. A él sí que le
daba la cabeza para las matemáticas, problemas de física o química.
- Bien Alfonso –Y anoto algo en su agenda de notas.
Desvió la vista y yo le sonreí a Pedro a lo que él también me
sonrió.
Fije la hora dos veces más y por fin solo quedaban cinco
minutos para que toque el timbre de salida.
Juntamos ordenadamente y esperamos charlando a que por fin
escuchemos ese amado timbre.
Pau: Te tendría que haber ido mal… Por hacerme reír en toda
la clase.
Se rio – Vos también me hacías reír – Se defendió y yo hice
una mueca – Un placer haberme sentado con vos – Dijo estirando su mano en forma
de saludo como tal socio, yo también se la extendí.
Pau: Primera y última vez… Estamos muertos si seguimos riéndonos.
¿Vos viste como nos miraba?
Pepe: Ella porque es una vieja amargada
Pau: ¡Pero es la que te pone la nota Pedro!
Y ahoralél hizo una mueca, yo me mordí el labio.
Pepe: Mama te espera hoy a la tarde eh.
Y yo sonreí, hoy era el cumple de Anita. Obvio que iba a ir.
Pau: Obvio que voy a ir – Dije sonriente. Todos nos llevábamos
bien con Ana, más Zai y yo, es que nos conocía
desde peque – Tu mama se lo merece.
Y me hizo un gesto como sobrándome y yo reí.
Caminando para casa con Zai, Gas y Pepe…
Zai: Pepe hoy vamos todos a tu casa eh.
Pepe: ¡Los espero! Mama chocha
Vi cómo se le iluminaba la cara cuando hablaba de su mama.
Llegamos a casa y me despedí de él con un beso dulce. Entre a
casa y me encontré con Delfi cocinando. Esto de llegar después de mi hermana…
Almorzamos entre risas, como siempre lo hacíamos, es que
siempre la pasábamos bien.
¡Qué manera de comer! Cada vez me convencía que no había
ninguna cocinera mejor a Ana. Hacia cosas riquísimas para todos los cumpleaños.
Ni hablar de los ñoquis con salsa rosa que hacía.
Se la notaba feliz junto a sus amigas y su marido. Nosotros,
con Pepe y los demás chicos estábamos en el living comiendo y riendo. Prácticamente
nos habíamos invitados solos.
Pepe: ¡Mamaaaaa! – Le grita a Ana – ¿Quedaron más
borrachitos?
Ana: ¿Me preguntas enserio? Si tenes a dos al lado: Thiago y
Gas… Y ni hablar de Lali.
Y todos reímos.
Lali: ¿Yo? Pero por favor Anita, hay peores acá eh.
Ana: De Pau no puedo hablar porque le ayudo a Pepe comprar
el regalo para mi cumpleaños – Y yo reí.
Thiago: Bue, bue… Eso se llama acomodo.
Pau: ¿Le gusto Aní?
Ella me sonrió – Preciosa, se pasó mi gordo – Y dejo un beso
en la mejilla de su hijo que la miraba con odio, por llamarlo “mi gordo”
delante de todos.
Thiago: Anda gordi, trae alimento para la manada – Lo cargo.
Y Pedro lo fulmino con la mirada y modulo un “estúpido” a lo
que reímos.
Lali: Ya tenes comprada a tu suegra Pochi – Me dijo en tono
bajo.
Pau: Cállate tarada.
Lali: Solo decía – Dijo abrazándome en modo de disculpa, yo sonreí.
Ana: Chicos, acérquense para que nos saquemos una foto – Nos
dijo desde el comedor.
Pasamos la tarde sacando fotos, comiendo y riendo.
Recibí un mensaje de mi mamá que debería ir para casa, así
organizar y comprar para el jueves.
Me despedí de los chicos y obligue a Pedro a que me acompañe
afuera.
Pau: ¿Despues venís a casa?
Pepe: ¿Por?
Pau: Digo, como ya hace dos noches venís y nos quedamos un
rato afuera.
Pepe: Te aviso ¿sí? Se me va a complicar un poco porque
vienen mis hermanos y tíos a cenar.
Asentí – Bueno, está bien – Dije sonriendo – Nos vemos
mañana entonces.
Pepe: ¿No te enojas no?
Pau: No tarado – Deje un pequeño beso en su nariz – Chau.
Pepe: Para – Me dijo cuando ya estaba caminando.
Se acercó más a mí y me llevo detrás un árbol, se acercó más
mí y unió sus labios con los míos formando los dos un beso dulce, profundo que
me dejaba vulnerable, lo que me asustaba un poco.
Nos separamos despacio, dejando pequeños besos.
Pau: Me está esperando mi vieja… - Dije mientras volvíamos a
besarnos esta vez más tranquilo.
Pepe: Si… Anda
Le sonreí y me aleje despacio de él, retomando camino a
casa.
Camino recibí un bbm de Pepe.
“Creo que me escapo para verte hoy a la noche eh”
Y yo reí.
“No ahora no quiero… Me cambias por la comida, ahora no” Y
si yo tenía que elegir por un plato de comida que hace Ana y ver a Pedro elegía
mil veces la comida de Ana.
“Es que me quede con ganas de besarte un poquito más… ¿Nos
vemos? Por fa” Y sonreí, como me podía.
Y empecé a escribir que lo esperaba cuando pensé dos veces y
el tema de hacerme desear me encantaba.
“Anda a llorar a otro lado… Nos vemos mañana Alfonso”
Sonrei, satisfecha.
Cuando cruce la puerta de casa me sonó devuelta. Encima se
daba el lujo de tardar en responderme.
“Prepárate entonces” Y me mordí mi labio inferior sobrándolo
(sonriendo).
Delfi: Apa… ¿Quién es?
Levante la mirada y me estaba mirando atentamente sentada en
el sillón con Flor, su amiga.
Pau: El viejo de la bolsa, dice que hoy a la noche te va a
buscar.
Típico de infancia ¿Quién no se traumo cuando te decía tus
papas que si no te portabas bien te llevaba el viejo de la bolsa? Delfi se había
traumado y creo que no lo había superado del todo.
Delfi: ¡Pero que chistosa! Mama te está esperando en su
cuarto dormida…
Pau: ¿Dormida? Nah, si a esta mina es para pegarle. Me manda
un mensaje que me apure para comprar las cosas y se duerme.
Delfi: También, tardaste media hora…
Pau: Que pavada…
Salude a Flor que se reía de nuestra charla y fui para el
cuarto de mama.
Despues de esperarla casi cuarenta minutos salimos a
comprar.
Volvimos a las dos horas, la habíamos pasado genial juntas
(como siempre) y con miles de bolsas con mercadería y dos o tres con ropa para mí.
Cenamos temprano, ya que mañana todos deberíamos despertarnos
temprano y después de ducharme fui a mi cuarto para conectarme desde mi notebook.
Zai Nara: Nenaaaaaa
Pochi Chaves: ¿Qué haces niña?
Zai Nara: Recién volvimos de lo de Pepe. Ana nos invitó a
cenar
Pochi Chaves: ¡Que copado! Yo recién termino de cenar ya en
la cama, con frioooo.
Pepe Alfonso: Te perdiste unos ricos choripanes (y besos)
Sonrei.
Pochi Chaves: Me conto Zai que se quedaron hasta recién L
Pepe Alfonso: Si, mama los invito a cenar. ¿Todo bien?
Pochi Chaves: Si, con frio por irme a dormir. ¿Vos?
Pepe Alfonso: También, con frio y por irme a dormir.
Zai Nara: Mañana vamos a comprarte el regalo con los chicos J
Pochi Chaves: ¿O sea que me van a abandonar toda la tarde?
(son los mejores)
Zai Nara: Vamos tipo cuatro, no vamos a tardar mucho… ¿Despues
nos juntamos en casa?
Pochi Chaves: Si dale, hace mucho no nos juntamos las dos
solas.
Zai Nara: Y te tengo que contar miles de cosas.
Pochi Chaves: ¡Yo también!
Pepe Alfonso: Veni a casa
Pochi Chaves: ¿Eh? ¿Ahora?
Pepe Alfonso: Si dale… Tomamos algo y después te acompaño
hasta tu casa.
Pochi Chaves: Pero es tarde Pedro.
Pepe Alfonso: Y tengo ganas de verte.
Pochi Chaves: ¡Mañana! Ya estoy de pijama, acostada,
calentita ni en pedo me levanto.
Pepe Alfonso: Entonces voy yo.
Pochi Chaves: No nene, mis viejos ya están durmiendo.
Pepe Alfonso: Pero no toco timbre… Vamos al patio. Dale.
Estaba loco este pibe… No daba que venga, ya nos habíamos visto
toda la tarde.
No me di cuenta, cuando ya estaba respondiendole que lo
esperaba.
Continuara…
Poco a poco vuelvo :)
Espero que les gusteeeeeeeeeeee!
JusPauliter.
ayyy que lindo,que se pongan de novios!!!jejejeje
ResponderEliminarQué divertido!!!!!!!!!
ResponderEliminarsiiiiiii, volviste y con ganas!
ResponderEliminarmuy bueno el cap..
me encanta que avancen ;)