Paula: Estoy de mal humor, no me jodas.
Pepe: ¿Qué hice ahora? – Me abrazo por la espalda, estábamos
en su casa con los chicos. Yo miraba mis pies desde el borde de la pileta.
Sonrei: Nada tarado, vos nada.
Pepe: ¿Entonces?
Pau: Mis viejos. Se complotan para hacerme la vida
imposible.
Pepe: Jajajaja ¿Enserio, Ale y Miguel? ¡Imposible! –Muy
pocas veces mis papas me llevaron la contra, era como una consentida de ellos.
Lo mire con odio.
Pepe: Ey, bueno… ¿Y qué paso?
Suspire con ganas.
FlashBack.
Sali apurada para llegar a casa y contarles a
mis viejos. Ya teníamos todo planeado e iba todo perfecto.
- ¡Ma! –Gritar mirar por la ventanita que da
al patio y encontrármelos a ellos dos sentados tomando mate – Hola bellos –
Tenia que meter chamuyo, aunque ya me habían dicho que sí.
Ale: Pau ¿tan temprano llegaste?-Ilógico
llegar a casa a las 16.00 un día soleado cuando me había invitado Zai a su casa
que tenía pileta.
Pau: Lali hablo con sus abuelos, y dijo que
no había problema, que nos dejaba hospedarnos ahí.- ¿Plan? Mar del Plata con
los chicos. Los abuelos de Lali tienen un departamento el cual es bastante
grande, diez días con amigos, Mar del Plata (aunque no es mi playa preferida)
¡Impagable!
Miguel: ¿Y el viaje? ¿La comida? ¿Viajan
solos?
Pau: Tengo un poco de plata para el pasaje.
Me habían dicho que me iban a ayudar. Y ya somos grandes, mayores de edad.
Miguel: ¿Mayor de edad? Acabas de cumplir los
dieciocho.
Pau: Por eso –Le dije obvia.
Miguel: Paula, Mar del Plata es peligroso, y
no me gusta que vayas sola.
Pau: ¡No voy sola papa! Voy con los chicos.
Ya no soy una nena.
Miguel: Ya lo sé que no sos una nena, pero
no.
Ale: Además, justo estábamos plañendo irnos
unos días a Pinamar.
Pau: ¿Eh? Yo les dije con anticipación que
planeábamos irnos, y justo ahora que queda menos de una semana me dicen esto
¿Quién los entiende?
Miguel: ¡Y vos quien te crees para hablarnos
así! Ya te dije que no me gusta que vayas sola. Vivís fuera de casa, si no es en lo de Zaira es en lo de Pedro,
sino en lo de Rocío y así. Y todas las veces que nos pedís algo te lo damos.
Estas mal acostumbrada.
Pau: Papa…
Miguel: Me encanta que organicen estos
viajes, pero tene en cuenta el peligro que corren, Mar del Plata no es lo mismo
que acá Paula.
Pau: ¡Vamos con los chicos! Mamá…
Ale: Tu papá es el que tiene la última
palabra. Y yo estoy de acuerdo con él, es muy peligroso.
Pau: ¡Eso es una excusa! Porque quieren irse de viaje con nosotras justo cuando yo decido irme con mis amigos.
Son unos egoístas.
Y me fui, enojadísima, con bronca e
impotencia.
Miguel: ¿Dónde vas? –Me grito.
Pau: A mi cuarto ¿O corro peligro? –Le
respondí ya caminando por el pasillo.
Cerrar la puerta con bronca y llorar, con
muchas ganas, para sacar toda esa bronca porque no había nada más que bronca.
Tratar de entenderlos, de repasar cada cosa que me dijeron para darme cuenta si
eran ellos los que tenían razón y llegar a la conclusión que eran unos cerrados por no confiar en su
hija y en sus amigos que los conocen desde casi toda la vida.
Fin FlashBack…
Pepe: Se fueron un poquito al carajo…
Pau: Te juro que nos los entiendo.
Thiago: Che tortolos ¿no quieren mate? –Grito desde la mesa
de jardín.
Pau: Tortolos las bolas. Si, dale.
Thiago: Epa, que mal humor.
Pepe: ¿Qué vas hacer?
Pau: No se… Si puedo escaparme te juro que lo hago. Me
tienen harta.
Pepe: Tranquila –Íbamos caminando hasta donde estaba el
grupo- Algo se te va a ocurrir… Igual los entiendo un poco a tus viejos –Y lo
mire con odio- Tarada, te quieren cuidar.
Pau: Boludo, ya soy grande. Que la cuiden a Delfi.
Zai: ¿Qué tanto secretito ahí? – Se las presento: Zaira
Chusma Nara.
Pau: Ya sabes nena – Me había descargado primero con las
chicas, que de paso le declaraban la guerra a mis viejos.
Zai: Ah sí. ¿Vos también le declaras la guerra Pepe?
Thiago: ¡Se arma Troya!
Pau: Jajajaja. Ya se nos va a ocurrir algo.
Cele: Le pagamos una cena romántica entre todos y fue.
Romí: ¡Esta buena la idea! Nos quedaremos sin comer nosotros
pero bueno.
Pau: Jajajajaja.
¡Los quiero tanto!
Entre charlas y mate la tarde se acabó y me dije que me
tenía que ir ya que le había prometido a Delfi que la acompañaría a comprarse
un traje de baño nuevo.
Pau: Me tengo que ir chicos –Comunique.
Zai: ¿Ya?
Asentí: Quede con la Pepi que la iba a acompañar a que se
compre una traje de baño.
Pedro: ¿Maya no es lo mismo?
Reí- No nene. Bueno, nos vemos- Me despedí de los chicos y
obligue a Pedro a que me acompañe hasta la puerta al menos.
Pau: Es una falta de respeto que no me acompañes hasta la
puerta.
Pepe: ¿Sos de rezongar todo el día o solamente cuando estás
conmigo?
Pau: Cuando estoy con vos soy un amor.
Pepe: Lo que queda para las otras personas –Reí.
Pau: Bueno Pepito, nos vemos. –Me acerque para saludarlo.
Raro que no corrió su boca para besarme la mía.
Pepe: Chau Pauli.
Sonrei y me dirigí a tranco de tortuga hasta casa.
Cuando llegue Delfi me estaba esperando en el sillón con el
celular.
Delfi: Al fin nena. Pensé que me ibas dejar plantada
Pau: ¿Perdón? Estas hablando con Paula Chaves-Me agrande un
poquito para que ella me sobre mordiéndose el labio inferior y yo ría. - ¿Ya
estás? –La vi asentir- Bueno, báncame que me cambio la remera y salimos.
Delfi: ¿Vamos a pata?
Pau: Y sí.
Delfi: A ver cuando aprendes a andar en auto hermana.
Reí, pero tenía razón.
Cuando volví al living estaba Delfi con mamá.
Pau: ¿Vamos?
Ale: ¿No quieren que las lleve?
Pau: Nos va hacer
bien caminar. Gracias… Vamos Pepi.
Delfi: Chau ma.
Ya llegando al centro nos bajamos de las bicicletas para
empezar a ver las vidrieras. Prácticamente pasamos por todos los locales de
trajes de baño para que después volvamos al quinto que habíamos visto y que se
decida por una maya enteriza muy linda.
Pau: Te juro que Pedro es igual a vos, se recorrió todos los
locales para conseguir un regalo a su mamá.
Delfi: Sos vos que no nos ayudas entonces
Pau: Mira eh, no te hagas la tarada que te dije un montón de
veces que te quedaras con la que te quedaste y vos: “no, no vamos a ver en
otros locales”
Delfi: Jajajaja bueno, es que no me convencía mucho. Te
invito un mc para recomenzar.
Pau: Así siempre te acompaño ¡vamos!
Ambas pedimos una común con un vaso de coca para cada una y
nos sentamos en una de las mesas.
Delfi: Mama feliz que ya cenamos.
Pau: Jajajaja si, mal.
Delfi: ¿Te puedo preguntar algo? –Asentí- Ayer, cuando
llegue a casa mamá estaba hablando con papá y le decía algo de tu viaje que vas
hacer con los chicos.
Pau: ¡Iba!
Delfi: Pero… ¿Qué paso?
Pau: Se piensan que soy una nena, que no me se cuidar y me
dijeron que no se iban a hacer cargo de mi pasaje ni nada, no quieren que
viajen.
Delfi: Pero no era que ya te habían dicho que sí.
Pau: Si, ya les había dicho hace como dos semanas atrás, y
cuando ayer le dije que Lali había conseguido el departamento de sus abuelos me
salieron con esto… Además, quieren hacer un viaje los cuatro a Pinamar.
Delfi: ¿A Pinamar?
Asentí- Que se yo.
Delfi: Bueno, pero tenes tiempo para convencerlos.
Pau: No los voy a convencer, menos si tienen en la cabeza
viajar juntos, después me van echar en cara que nunca estoy con ustedes ya los
conozco.
Delfi: Pero Pau, tienen que entender que ya sos grande, que
no te divierte más ir con un par de viejos y una hermana rompe bolas
Reí: Tonta, no es por vos… ¿Vos no tenes ningún plan de
viaje?
Negó- ¡Y como para tenerlo! si te
vienen a vos con esto… Sabes qué a mí, me vuelven loca.
Pau: Jajaja hablando enserio deben
tener un trauma, no se… ¡Boluda tengo 18 años! No soy tan grande –Alargando el “tan” - pero el año pasado nos fuimos, bueno en carpa pero nos fuimos a Necochea.
Delfi: Tene en cuenta que a Necochea
no va nadie a comparación de Mar del. Y bueno, te vas a tener que bancar a tu
hermanita.
Reí y sonó el celular de Delfi, la
cual al leer un mensaje le cambio la cara drásticamente (de buena manera)
Pau: Apa… ¿Qué paso?
Delfi: ¿Eh? No, nada –Me miro y
tomo nuevamente su celular para tomarse el tiempo y responder, largar una
pequeña y suave carcajada y que yo la mire más detenidamente – Ay nena, me vas a ojear.
Pau: ¡Contame tarada!
Delfi: Noo, ¿Por qué? Si vos no me
contas nada tampoco.
Pau: No te cuento nada porque no
tengo nada con nadie nena.
Delfi: ¡Pero que pavada! Ah mí no
chiquita eh que el otro día los vi con mucha sonrisita a Pedro con vos.
Pau: ¡Eh! Nada que ver nena, que
nos sonriamos no tiene nada que ver o sea… además somos amigos.
Delfi: Re contra amigos. Dale
Paula, no soy tarada.
Pau: Noo… Bueno si, pero no.
Y ella rio- Grande Pepe
Pau: ¡Delfina! Nada que ver o sea,
es todo complicado además la que me tenía que contar eras vos.
Delfi: No me vas a dejar con la
intriga ahora… Dale, ¿Qué paso con Pepito?
Reí- Nada… Bueno todo, va casi
todo. Salimos, nos chapamos pero nada más.
Delfi: ¿No te pidió de ser la
novia? ¡Es un boludo este pibe!
Pau: No, porque no queremos ser
novios, o sea si somos novios no somos amigos y no queremos perder nuestra
amistad.
Delfi: ¡Pero eso es una boludez
Paula! Eso es fobia al compromiso. ¿Quién te dijo que por ser novios van a
perder la amistad?
Pau: No se… Pero ya está, quisimos
hacerlo así y estamos bien así. Aparte es como que nos conocemos de chicos y
nada…
Delfi: Son unos tarados. Yo lo voy
a hacer entrar en razón a ese pibe.
Pau: Jajajaja no nena, porque las
reglas fueron así, no queremos ser novios, no queremos enamorarnos no nada.
Delfi: Una onda amigos con
derechos.
Pau: ¡Sí!
Delfi: Ahora si… Igual me parece
una estupidez.
Reí: No sé para qué te conté… De
esto a nadie eh.
Delfi: Ah, papa y mama no pueden
saber.
Pau: Obvio que no. Ahora contame
vos ¿Qué onda ese mensajito?
Ella sonrió ampliamente y después
de un “estoy saliendo con Marcos” grite emocionada, conocía a Marcos y además de
ser un pendejo fachero era muy buena persona.
Seguimos charlando hasta que tuvimos
que volver a casa, estaba oscureciendo y no nos quedaba muy cerca casa.
Cuando llegamos me los encontré a
Thiago, Zai, Lali y Pepe en el living hablando con mis viejos.
Continuara....
1/2
JusPauliter
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