Le sonreíste
cuando entro, pero él que estaba al lado tuyo no. Igualmente no te diste
cuenta, pero tu amigo si y se puso un poco incómodo.
- Hola
enfermita –Reíste y lo saludaste con un beso en su mejilla. Tomas y Pedro se
saludaron con la mano y un “¿Qué haces?” de saludo. - ¿Cómo estás? –Esta vez te
pregunto a vos.
- Bien, mejor
–Sonreíste. Un poco mejor estabas, con el medicamento que te habían dado, ya
querías salir de tu casa.
- Que bueno.
- Vamos al
comedor, así tomamos unos mates. Ya tengo el culo chato.
- Paula… -
Tomas.
- Un ratito no
más. No te ortives. –Pero él no dijo más nada, porque sabía que ibas hacer lo
que se te dé la gana.
- ¿Hicieron
mucho hoy? – Tomas, vos y Pedro. Que linda situación la tuya amiga.
- Nah.
Matemática, ya puso fecha para este viernes –Asentiste, y te sentiste bien
porque entendías el tema- Después Literatura que no hicimos nada, Geografía y
las últimas dos horas estuvimos al pedo organizando lo de las banderas para el
lunes –Les entregaban sus buzos de egresados.
- GenMmmamálenreíste – Mañana ya creo que voy, eso sí, tengo chofer.
- ¿Tu viejo? –
Pobre Tomas, calladito ahí. Tu amigo un poco que disfrutaba, está un toque
celoso, pero sabe disimular.
- Sí. No quiere
que tome frio
- Podría
llevarme también viste…
- Soy yo la
enferma nene.
- Ya lo
sabíamos.
- Bueno, me voy
Pau –Tomas al fin hablo.
- ¿Ya?
- Si, es un
poco tarde
- Bueno – Tu
trompita. La risa de él. Incomodidad de Pedro.
Lo acompañaste
hasta la puerta, dejaste un pequeño beso en sus labios y lo viste irse. Vos
cerraste la puerta para volver al comedor donde estaba tu amigo con el celular.
- No te dejan
tranquilo eh –Bromeaste, y que malos eran tus chistes que Pedro te miro con
cara rara- Era un chistecito nene. ¿Todo bien con Agustina?
- Era mi vieja,
y cortamos con Agus. – “Cortamos con Agus” AGUS. CORTAMOS. ¿Confundida Pochi?
- ¿Eh?
- Mi vieja me recordaba que tenía que volver
temprano, viene mi hermana a cenar con el novio. – Chico tonto, eso sí lo
habías entendido.
- ¿Cómo que
cortaron con Agustina? – Te miro serio, sin entender- ¿Por?
- ¿Vos me estas
cargando boluda?
- Pero… ¿No
estaban bien? -Y te siguió mirando,
Paula cae que el flaco se engancho con vos, que le pasan cosas y que, a pesar
que estaba con su primer novia la que le mueve todo sos vos, su amiga Paula.
Agustina, su primer novia FUE. – Yo… - Y no tenías nada que decir, pero también
tenías esa necesidad de decir algo. – Perdón –Lo único que te salió.
- No… Olvídate
de esto ¿sí? Olvídate de todo lo que te dije, olvídate. No tenes que decir nada,
porque soy yo el tarado que me la re mande. No quiero que te sientas incomoda
por mí, vos estas bien con Tomas, yo necesito pensar y también olvidarme todo
esto –Y cuando tu amigo habla, ya no hay nadie que lo para.
- No puedo
hacer como si nada Pedro, estas siendo injusto. Con vos y conmigo. Yo… Trato de
entender todo, pero no me sos claro. Me decís un día que… Te están pasando
cosas conmigo, yo trato de entender todo, de poder… no sé, ayudar en algo, pero
ahora te cerras.
- No sabes todo
lo que me cuesta estar acá Paula, no sabes lo que me costó decirte todo,
sabiendo que vos estas bien con Tomas.
- ¡Pero lo
hiciste! Lo hiciste y ahora te echas para atrás.
- ¿Y que queres
que haga? ¿Cómo si nada, y tratarte de Paula, mi amiga, cuando es inevitable
mirarte y querer tratarte…De otra forma?
- Pedro…
- Lo menos que
quiero es que por unos sentimientos míos, sin sentidos, se acabe nuestra
amistad, creo que eso sería lo peor. Pero me es complicado.
- No es que tus
sentimientos no tengan sentidos… Solo, que por ahí son muy recientes y hasta
vos debes estar confundido.
- Es lo que
pensé…Y no sé, no puedo, no me sale actuar como si nada. Perdón. – Suspiraste.
- Yo estoy bien
con Tomas, estoy enamorada… Te quiero como un hermano boludo, y a pesar de que
sos lindo, muy lindo y todo lo que paso… Es raro pensar en tener algo serio con
un amigo de toda la vida, ¿entendes?
- Sí. Sé que
estas bien con Tomas, y enserio me alegro… Yo no quiero que pase algo entre
nosotros, solo… Me agarro ese ataque de sinceridad y bueno. Capaz hice mal.
Y le sonreíste
chiquito. Tenes un amigo que te quiere más de lo que te imaginas, que te mira
con otros ojos, que es hermoso, y vos estas tarada por Tomas, que de paso,
aclaro lo vez cada dos meses, o más tiempo. Muy tarada estas.
- Esta bien – Y
no supiste que decir más- Gracias… Por entenderme.
- Yo te tengo
que dar las gracias. Era muy importante para mi aclarar esto –Y te sonrió. Vos
también.
- Para mí
también, somos… Amigos, no da que haya desperdiciado tantos años y se acaben
por… Situaciones como esta. – El asintió y te sonrió a medias.
-
¿Desperdiciado?
- Jajajajaja
pensé que no te habías dado cuenta. Era un chistecito.
- Se, claro
–Rieron. Silencio. Miro su celular para fijar la hora- Bueno, me tengo que ir,
si no la vieja se pone como loca.
- Pobre Anita,
no le digas vieja nene
- Viejos son
los trapos –Te dijo riendo – Siempre me dice eso –Negó sonriendo mordiendo sus
labios mientras recordaba.
- Tiene razón,
el día de mañana cuando llegue uno de tus hijos y te diga “viejo” te vas a
querer matar.
- Jajajajajaja.
Chau nena –Te dio un beso en la mejilla y un pequeño abrazo para sonreírse con
vergüenza y que él se vaya. – Nos vemos mañana – Asentiste, mañana volvías al
colegio.
Entraste
devuelta a casa para ordenar todo lo que había quedado de la merienda con tu
amigo, te duchaste y te cambiaste para cuando volviste al living tu papá
charlaba con Delfi tirados en el sillón. Entonces te uniste a ellos.
- Hey, Pochi
–Tu hermana - ¿Mejor?
- Hecha una luz
–Ellos rieron con vos- ¿Qué hacían? –Ya ocupabas lugar al lado de tu hermana.
- Esperábamos a
mamá para ir a comprar unas cosas al supermercado.
- ¿Qué hiciste
a la tarde Pau? –Tu papá
- Nada… Me
quede en la cama, después vino Tomi miramos una película, llego Pedro, me
levante a tomar mate… Y hace un rato se fue, me duche y nada – Sonreíste.
- ¡Rodeada de
hombres! –Él – Más vale que no se pase ninguno de los, si no los mato. Aunque
Pepe es amigo de toda la vida –Sonreíste.
- Me visto y
voy con ustedes. Me voy traumar de estar ya tres días adentro sin salir –Rieron
y te esperaron junto a tu mamá que acababa de llegar de lo de una amiga.
Como típico de
las hermanas Chaves, salieron a parte con un chango más para comprar
principalmente golosinas y después lo demás que les hacía falta.
Cuando
volvieron a casa ayudaste a tu mamá a preparar la tarta de jamón y queso
mientras ella se duchaba.
Cenaron y se
quedaron mirando la tele los cuatros hasta que te cansaste, y te despediste
hasta el otro día.
Zai Nara:
Pochiii. – Tu amiga te vio conectada en Facebook y te hablo.
Pochi Chaves:
Hola Zaichu, ¿todo bien?
Zai Nara: Si,
genial. Tengo que contarte algo, pero mañana. ¿Mañana vas no? –Típico de Zaira
que no puede hablar por redes sociales, y claro… ¡Te deja con la intriga!
Pochi Chaves:
Mañana voy, y yo también tengo que contarte algo –Vos también la dejabas con la
intriga.
Zai Nara: Ay
buenísimo. ¿Qué paso?
Pochi Chaves:
¡Mañanaaaa! –Reíste.
Siguieron
hablando hasta que ella se fue a dormir y vos no estuviste mucho tiempo más que
hiciste lo mismo.
Continuara…
JusPauliter
1/2
No hay comentarios:
Publicar un comentario