sábado, 16 de noviembre de 2013

Capitulo 76


- Adivinen quien fue contratado para trabajar de mozo.
Domingo de tardecita, el frio se sentia pero las ganas de pasar un lindo momento todos juntos mientras Gas hacia tocar su guitarra, Thiago lo acompañaba con las canciones al igual que Lali y Rochi y el resto de ustedes también cantaban, pero no tan bien como ellos tres. 
Pedro llego a la ronda después de irse a atender el celular y llego con aquella noticia que les causo risa a todos tus amigos, incluso a vos. 
- ¿Vos te presentaste? O sea, ¿los dueños te conocen? Vas a tener que ir bien arreglado – Zai le dijo divertida.
- ¿Qué te pensas? Obvio que voy a ir arreglado boluda, a parte es con uniforme.
- ¿Y ya lo tenes? – Pregunto Lali.
- Me lo dan mañana. ¿Tanta poca fe me tienen? –Y ya estaba enojado.
- Es que… a ver, sos Pedro, jamás trabajaste. – Salto Thiago.
- Claro, porque vos laburaste toda tu vida boludo, no me jodas.
- Bueno Pedro, ya está… -Vos- Ponete las pilas, practica con la bandeja –Dijiste divertida- y trata de dejar la chuequera para el éllado 
- Boe, la más indicada –Pero lo dijo de buena onda, divertido. 
-  Yo te tengo fe, van a ver que nos va a sorprender –Dijo Rochi – Siempre que se pone las pilas puede, no más de vago que es. –Y él le sonrió. 
- Bueno, cantemos… -Dijo Gas para empezar de nuevo con la guitarra
Y estuvieron hasta eso de ocho y media que el frio se volvió más intenso y decidieron volver cada uno a su casa. Igualmente al otro día tenían clase. 
- Te enojaste un poquito, ¿no?  
Vos y él iban camino a tu casa, Zai y Gas los habían dejado por el camino.
- Algo… Es que me molesta que sean así. Ya sé que soy una larva, pero una vez que quiero hacer algo me tiran a bajo. 
- Creo que reaccionaria igual. Tranquilo, te va a ir bien –Sonreíste- Sos simpático y si te mandas alguna cagada eso te ayuda.
- ¿Decís? –Asentís- Igual, espero no mandarme alguna –Y reíste – Quiero ayudar un poco a mis viejos, están a full pagando el viaje, no quiero ser egoísta. 
- Me parece genial –Sonreíste.
Cuando llegaron a tu casa se despidieron con un beso cortito para que vos entres a tu casa. Habían pasado toda la tarde juntos, acompañados de los chicos, y algunos besos se les habían escapado, es que les era inevitable, y eso un poco te asustaba (y a él también).

Te levantaste queriendo dormir un rato más, pero otra vez no te ibas a quedar durmiendo para llegar tarde al colegio así que sacaste ganas de no sé dónde y te levantaste para cambiarte y desayunar con tu hermana, como cada día hacías. Y que la rutina mañanera se repita. Materias pesadísimas y que tengas unas ganas de pegarte tres tiros, además del sueño que tenías, no te ayudaba para nada.
Cuando llegaste a tu casa ni almorzaste, saludaste a tu hermana, charlaste un ratito y te fuiste a dormir poniendo la alarma a las cuatro. Hoy Rochi y vos habían prometido ir a pasar la tarde con Sebas, aquel chico con síndrome de down que querían tanto ambas, y claro que el las quería también. 
Ni quince minutos que te dormiste cuando te despertaste asustada, y por instinto agarraste tu peluche, ese que siempre duerme con vos, para defenderte. 
Y que él, rompa en carcajadas y que vos por unos segundos no entiendas nada, para que te enojes y después te rías con él. 
- ¿Qué mierda haces acá Pedro? 
-  Delfi me dejo entrar –Dijo entre risas – Nunca pensé que me iba a reír tanto, tendrías que haber visto tu cara, con el peluche –Y que se tiente – Jajajajaja sos lo más boluda.
- Idiota. Estaba durmiendo, me asuste. Y más vale que te des por muerta vos –Le gritaste a tu hermana que desde el comedor se escuchaba su risa- Pendeja metida. 
- Jajajajaja –Y dejo un beso en tu mejilla – Sos genial Pochi.
- Basta. ¿Me decís que haces acá? Quiero dormir, ándate.
- Hace un montón que dijiste que teníamos que dormir la siesta. Acá estoy
- Vos querías, yo no. Y menos ahora, chau. 
- Olvídate, ni ahí me voy.
- ¿Por qué siempre me tenes que molestar? Quiero dormir  - Y que él sonría divertido para que te robe unos cuantos besos. 
- Duermo con vos, yo también tengo sueño – Y que  sus besos te puedan al 100 % y que no digas más nada. 
Te acostaste del lado de la pared, y él del otro lado para que sus miradas se crucen, vos te pongas un poco incomoda y que gires abrazando ahora a tu peluche, y que el cuerpo de él se acerque más al tuyo. 
Te despertaste por la alarma y que él te odie, te bardee en voz baja, y que vos rías, apagues la alarma y que te vuelvas a acostar devuelta. Esta vez quedando a pocos centímetros de él. 
- ¿Era necesario la alarma? –Te hablaba con los ojos cerrados y su voz de dormido.
- Quede en que íbamos con Rochi a visitar a Sebas.
- ¿Enserio? Qué lindo. Insisto en que la alarma no era necesaria –Y que vos rías.
- Bueno eu. Me tengo que levantar.
- Quédate un rato más… Llegas enseguida.
- Tengo que ir a pata, dale – Dejaste un pequeño beso en su nariz – Si queres quédate, pero atenete al cuestionario de mi viejo. 
- Seria peor que nos encuentre así –Y reíste. Era verdad- Pero me levanto, ya… Bueno en un ratito –Y que vos te muerdas el labio negando con la cabeza.
Al ratito salieron los dos de tu casa. 
- Bueno, un placer que hayas dormido conmigo la siesta –Te dijo estirando un brazo en forma de saludo y que vos te muerdas el labio sobrándolo.
- Lo mismo digo –Y le respondiste el saludo- Chau, llego tarde.
- Saludos a Sebas – Asentiste y lo besaste un ratito, él también te beso.
- ¿No se te hacia tarde?
- Cállate, gil. Chau 
Llegaste a horario a la plaza, donde se encontraban con Ro y que salgan las dos para la casa de Sebas que no quedaba muy lejos de donde estaban.
- ¿Qué llevas ahí? –Le preguntaste a tu amiga.
- El otro día me conto que le gustaba los alfajorcitos de maicena y aproveche que no tenía nada que hacer y se los hice. 
- Va a estar re contento –Y ella asintió sonriente. 
Cuando llegaron a la casa las atendió una señora mayor la cual conocían como Mariela, la madre de Sebas.
- Sebas, llegaron tus amigas –Dijo después de saludarlas con un beso y darle permiso a que pasen a su casa- Hace media hora que va y viene de acá para allá, está feliz de que vienen –Comendo su mama.
- Hacia mucho tiempo queríamos juntarnos –Dijiste vos. 
- Hola a las más lindas – Llego Sebas con una gran sonrisa que las contagio y las abrazo, primero a Ro y después a vos – Están comiendo bien sus novios eh –Y rieron. 
- Bueno, tu novia también está comiendo bien –Dijo Ro.
- Eso, estas muy lindo Sebas. 
- Es que venían ustedes –Y rieron. 
Mariela fue la encargada de preparar el mate con unas galletitas y que se los deje en la mesa para que el mate sea servido por Ro quien se ofreció.
- ¿Y cómo te va en la escuela? –Preguntaste.
- Bien –Dijo- la profe de matemática me felicito porque hice unas cuentas bien.
- Buenísimo.
- Y en música vamos a cantar para el acto. Cantamos horrible igual.
- Jajaja, lo que vale es la intención –Dijo Rochi- Algún día de estos vamos a ir a visitarlos a todos.
- Pueden ir cuando quieran –Dijo- somos amigos
- Vamos a pedir permiso y uno de estos días vamos con el resto de los chicos. ¿Sabías que tienen una banda? Podemos cantar todos juntos. 
- Yo fui a verlos. El de la batería es tu novio –Te dijo a vos- Y el que canta te tiene ganas a vos –Le dijo a Rochi.
- Noo, él tiene novia –Dijo Ro. 
- ¿Y? Gusta de vos.
- ¿Y vos como sabes? – Preguntaste.
- Porque sí. Cuando la mira y sonríe, se re nota. 
Cambiaron de tema para hablar de lo linda que estaba el día. A él le gustaba pasar tiempo solo estando el clima así: ventoso, dice que siente paz al escuchar soplar, pero que cuando la tormenta es fuerte le gusta estar con alguien. Les conto que tiene dos hermanas mayores las cuales lo aman y lo miman mucho, hasta se pelean y le preguntan a quién quiere más. Él dice que las quiere a las dos, pero el amor que le tiene a la mama no se compara, y tampoco lo que siente por su novia. 
Charlaron un montón y aprendieron también. Amaron pasar la tarde con él y él con ustedes.
Cuando decidieron irse él las despidió con un abrazo enorme y un “las quiero un montón” muy sentido. 
- Nosotras también te queremos Sebas. –Dijiste vos.
- Nos estamos viendo, pórtate bien eh.
- Ustedes también – Y les guiño un ojo. 
Sentiste paz, amor al escucharlo y verlo. Sebastián es una de esas personas que vez y una sonrisa se te escapa, que lo escuchas hablar y es un chico más, no se nota ni ahí que no tiene capacidades que los demás, sí. No se nota porque él tiene capacidades que otros, que nosotros no tenemos, y eso lo hace especial, especial bien, especial único. 
Continuara…
Uno de mis capítulos favoritos de los que voy escribiendo. 
Dejen sus comentarios  
JusPauliter

3 comentarios:

  1. que lindo capítulo,me encanto!!!

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  2. sos una tierna unica! una tiera especial...
    como verás vengo con delay perono abandone.
    me estoy poniendo al dia :)
    Graciias Jus!!!
    hermoso el capitulo y el mensaje!

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