‒ Tengo el corazón
contento, el corazón contento lleno de alegría- Canturreaste junto a Rochi
mientras cortaban unas papas y bailaban un poquito en la cocina.
‒ Tengo el corazón
contento, desde aquel momento en que llegaste a mí – Siguieron.
‒ ¡Yo quisiera que
sepas! Que nunca quise así, que mi vida comienza, cuando te conocí –Y más
que cantar gritaban, con toda la pasión, para finalizar riendo.
Segundo día de sus vacaciones y vos junto a tu amiga
preparan el almuerzo. El día está un poco fresco, pero igualmente, después de
almorzar se instalan en la playa, al menos para tomar unos ricos mates y
disfrutar del paisaje.
‒ Uh chicas, tenemos vecinos eh – Llega Lali y ríen ustedes.
‒ ¡Que modernas estamos! –Dijo Pedro – Boludas, es
del año del pedo esa canción.
‒ Es que nosotras te podemos cantar corazón contento como también, ella
se arrebata, bata, bata, bata – Dijiste vos, para que terminen de cantar
las dos.
‒ Ay Dios. –Dijo Lali – Pónganse a cocinar mejor.
‒ Jajajajajaja, ¿les ayudo con algo? –Pregunto Pedro.
‒ Ya estamos –Le dijiste vos, regalándole una sonrisa.
‒ Si, ya casi esta. Gracias Pepín –Dijo Rochi.
‒ Conste que me ofrecí eh – Dejo un beso en tu mejilla y se
fue para el living con los demás.
Vos te quedaste con una media sonrisa y mordiendo tu labio
inferior
‒ Hasta las manos eh –Dijo la rubia y vos te quedaste mirándola,
confundida – Que están hasta las manos. –Y vos sonreíste.
‒ No sé si tanto, pero… capaz.
‒ Cara rota –Reíste – Te tiene tarada.
‒ Muy – Murmuraste, después de unos segundos.
‒ Ayy, boluda –Te abrazo de la emoción y vos reíste.
‒ ¿Y vos, con Gas? ¿Qué onda?
‒ No sé –Dijo ella – Tipo, hay onda, pero que se yo, somos
como muy vuelteros –Y vos sonreíste.
‒ ¿Por Romí?
‒ No, va no sé. Porque el hablo con ella, pero a mí me da
cosa, hablamos y todo, pero es como que la estoy cagando, ¿entendes?
‒ Nada que ver boluda, porque ella sabe, y si con vos está
todo bien… no sé, para mi te estas enroscando muchísimo.
‒ Puede ser, que se yo… Es como que él quiere avanzar y yo también pero no sé, hay algo que me frena
‒ Habla con ella, si te hace bien, habla. Pero ya sabes que está
todo bien con ella.
‒ Hasta ahora, que no nos vio así juntos, por eso no le
jode.
‒Por eso mismo… Háblalo con ella –le dijiste y ella asintió.
‒ Esto ya está. –Dijo Rochi y a los segundos fueron con las
papas fritas y unas milanesas a la mesa, para que sean aplaudidas por todos tus
amigos hambrientos.
Tres de la tarde y el cielo ya está nublado, sin embargo,
siguen mateando y riendo, porque hace calorcito, tus amigas no dejan de hablar
de revistas, de chismes, mientras, tus amigos armaron un partidito de futbol, y
vos estas entre la charla con tus amigas y haciendo de árbitro de los chicos.
‒ ¡Fue falta! –Gritaste y tus amigas se quedaron aturdidas
de tu pequeño grito – Gas se pasó… ¿Quién era el flaco? –Y volviste a tus
amigas.
‒ Jajajajajaja Pochi, estas con todo –Romí.
‒ Soy muy multifacética, por eso –Y te agrandaste, para que
tus amigas rían.
Después de aquel partidito teniéndote a vos de árbitro,
quien no dejaste pasar ni una sola falta, tus amigos, y novio, se acercaron a
ustedes para sumarte a la mateada, la cual casi que dura por dos termos, o si,
duro, pero vos te cansaste y quisiste ir a caminar un poco, por eso lo
invitaste a Pedro, y a quien quería ir con ustedes, pero tus amigos, sabían que
por lo menos una caminata, querían estar un poco solos.
Y no se equivocaban.
‒ ¡Paula! –Te dijo de la nada, ya cuando iban caminando, y
un poco que te asustaste.
‒ ¿Qué?
‒ Apa, estabas atenta…
‒ Uh, sos un tarado –Dijiste divertida.
‒ Jajajajajaja, ¿paso algo? Estas re callada.
‒ No nada –Le sonreíste – Una vez que estoy callada, no te
viene bien nada a vos eh.
‒ Es raro que estés callada, entendeme –Y vos reíste.
‒ Que pavada… Ay mira, ¿no te da ternura? – Un bebito,
sentado en la arena con sus padres mientras él jugaba con la arena.
‒ Si, que se yo… Es un bebe boluda, no sé qué tiene de
tierno.
‒ Ay, qué mala onda Pedro, son tiernos… míralo; hola hermoso
–Le hablaste al bebe y lo saludaste desde lejos con tu mano, y él con su manito
también te saludo a lo que te hizo sonreír – Mira como saluda
‒ Si, vi…. Ay, Paula, es un nene, yo también te saludo –Y te
saludo. Vos te mordiste el labio inferior.
‒ Sos un tarado, no entendes.
‒ Más vale que entiendo, pero no sé qué le ves de tierno. –Y lo
fulminaste con la mirada.
‒ El día que tengas un hijo, no lo vas a registrar, porque “es
solo un nene” –Y el rio.
‒ Yo quiero una nena igual, las nenas son más lindas.
‒ Si –Sonreíste; y te agarro unas ansias por saber el
sexo de tu ahijado.
‒ Ya vamos a tener nuestra familia –Te abrazo y vos lo
miraste.
‒ ¿Te fumaste algo boludo? –Dijiste divertida – Olvídate,
soy muy joven.
‒ Yo también soy joven nena, ¿en un futuro? ¿Por qué no?
‒ Lejano, lejano –Le sonreíste, y él te robo un beso.
‒ Estaba pensando, ¿no? Que si le decimos a los chicos de
que ponele, vayamos a cenar nosotros solos, juntos, no se enojaran, ¿no?
‒ Calculo que no… O ponele, ir a pasear a otro lado, pasar
el día en Miramar, o no sé.
‒ Esta buena la idea, ¿no? –Y vos asentiste –Total, si después
Lali y Thiago quieren irse por un lado está todo bien, al igual que Rochi y Gas
‒ Si, obvio –Sonreíste – Despues le decimos –Lo besaste
dulcemente.
Llegaron a un muellecito, y a pedido tuyo, caminaron hasta
la punta, en donde se sentaron con sus pies colgando en el aire, con la vista
al mar que no se dejaba ver su fin.
‒ Que paz –Murmuraste.
‒ A pesar de que es una zona muy turística, si, posta…
‒ ¿Te puedo preguntar algo? –Vos.
‒ ¿Por qué no podrías? –Y le sonreíste.
‒ Cuando… cuando volvamos, de las vacaciones digo, yo,
seguro me voy algún lado con mis viejos, vos seguro que haces lo mismo con los
tuyos, y cuando vuelva, yo ya me voy a tener que ir a Rosario, y no vamos a
tener mucho tiempo para nosotros… -El suspiro.
‒ ¿La pregunta seria, qué vamos a hacer? –Y vos asentiste.
‒ Vamos a estar a full, al menos yo, con todo de la mudanza,
con el tema estudio, todo junto…
‒ No sé qué va a pasar, pero… buscaremos un tiempito para
estar juntos, antes de que te vayas, y no nos veamos tan seguido –Le sonreíste.
‒ Y… ¿Viste que nosotros no hace mucho que andamos así, de
andar? De novios, posta –El asintió- Que
por si no te acordas, en tres días cumplimos un mes –Y él sonrió.
‒ Estas hablando con Pedro memorioso –Y reíste- Obvio que me
acordaba – Te robo un beso
‒ ¿Vos decís que vamos a poder? Aunque lo queramos, y todo…
A veces, se puede complicar.
‒ Como otras veces no – Te sonrió – Aparte, yo ya te
conozco, vos me conoces a mí, si nos vivíamos peleando, y seguimos juntos, es más,
estamos mucho mejor…
‒ Pero no estábamos distanciados…
‒ Sabes que siempre que pueda voy a ir, y si no puedo, vas a
venir vos, ¿o no?
‒ Si, obvio.
‒ Bueno, ya está… Le tengo fe a esto –Y sonreíste para
abrazarlo y que suspiren ambos, para que después rían, y que lo beses
dulcemente.
‒ Siempre la misma charla nosotros, pero es porque me pone
mal a veces.
‒ Ya se, y a mí también… pero va a estar todo bien.
‒ Sos tan lindo, te amo bicho - Te sonrió, para que lo beses
con todo el amor que podes demostrarle.
‒ Yo también te amo, cosa rarita –Y que rías, para que vuelvan
a abrazarse, se paren y vuelvan para donde estaba el resto de tus amigos.
Tomados de la mano, prometiendo que a pesar de todo lo que
se viene, iban a estar juntos, que no se iban a dejar influir por la distancia,
y teniendo en mente que no hay tal crisis
para el amor que se tienen.
Continuara…
Holaaaaaaa, yo aquí haciéndome presente.
Espero sus comentarios y sus ganas de leerme después de
tanto tiempo que no subía.
Gracias por el aguante, y no prometo nada, pero voy a tratar
de que la rutina no afecte mis ganas de subir.
JusPauliter.
buenísimo,me encanto!!!
ResponderEliminarme encanto el amor todo lo puede besos espero el siguiente
ResponderEliminar