Siete y media de la tarde decidí
salir para la plaza que habíamos quedado con Tomas después de intercambiar unos
mensajes. Al despedirme de mis amigos claramente me averiguaron todo, y mucho
más cuando a Zaira se le escapo un “Tomas” que fue inmanejable. No dije mucho,
es que no había mucho tampoco, así que dejándolos un poco en shock,
especialmente a Thiago, es que el siempre celoso hasta de sus amigos decidí
irme.
Tenía a casa de pasada así que
llegue para buscar una camperita y salir nuevamente.
Verlo sentado en uno de los
bancos.
Una pequeña sonrisa de ambos.
Que se pare para acercarse un
poco más a mí, mientras yo caminaba y que deje un beso en mi mejilla.
Pau: ¿Cómo estás?
Tomas: Bien – Que sonría - ¿Vos?
Pau: También, todo bien –Sonrei
yo también- ¿Y, te costó ubicarte?
Tomas: Un poco… Pero pregunte y
llegue –Reí.
Pau: Buenísimo. –Ya estábamos
sentados en el banco que anteriormente él estaba.
Tomas: Es muy lindo este barrio.
Pau: Tranquilo… Demasiado para
que este en la Capital –Me sonrió.
Tomas: Lo mismo te iba a decir. Y
¿Toda la vida viviste acá?
Pau: Si –Sonrei- Por suerte. No
lo cambio por nada a esto.
El me sonrió.
La charla continúo pero ahora
estábamos camino a la heladería, donde cuando llegamos pedí mis tres sabores
favoritos y él los tres suyos. Caminamos mientras le mostraba mi barrio,
charlábamos de cualquier cosa y nunca faltaban las risas de parte de ambos.
A eso de las 21.00 recibí un
llamado de papá que tenía que volver, ya que hoy cenábamos en casa de Zaira y
teníamos que ir temprano. Es que la rutina desde temprano al otro día se hacía
sentir, fuerte.
Así que caminamos para donde
paraba él.
Pau: ¿Hasta cuándo te quedas?
Tomas: Supongo que hasta el
domingo después de la siesta –Reí- Es que mi viejo no puede manejar a la mañana
y sin dormir la siesta. Es exagerado, y siempre lo hizo así.
Pau: Tipo un ritual –El asintió-
Entonces este sábado te invito a escuchar a mis amigos que tocan en el
Anfiteatro. Si queres, obvio.
Tomas: Me copa… Pero capaz me voy
a sentir un poco, incomodo.
Pau: ¿Por? Voy a estar yo.
Tomas: Si… ¿Pero si ellos no
quieren?
Pau: Ellos van a estar en el
escenario, nerviosos y felices por toda la gente que va a ir a verlo –Reímos- A
Zaira le caíste muy bien, y el resto de las chicas son geniales, muy buena
onda.
Tomas: Bueno, no se… Por ahí se
copa mi hermano y vamos juntos.
Sonrei- Buenísimo.
Tomas: Así que tenes muchos
amigos, ¿no?
Pau: Somos un grupo de nueve
–Sonrei.
Tomas: Que copado… ¿Y son todos
amigos? Digo, viste que siempre se forma una parejita –Reí.
Pau: Thiago y Lali están de
novios, hace unos meses que se arreglaron, porque novios son desde chicos –El
asintió- Y después están Gastón y Romí, a Gas lo conoces –Asintió nuevamente-
Que están empezando algo.
Tomas: Ah, sí. Qué bueno, siempre
pasa. Nosotros somos seis y dos de ellos están en pareja –Sonrei- Despues están
Camila y Sebastián que se dan, pero no son nada –Reí fuerte- ¿Qué? Es muy loco
¿no?
Pau: Si no se… En realidad yo
también tengo algo de eso. Con Pedro –El me miro- No somos nada, o sea… Nada
más que amigos, pero hace unos meses nos empezamos a besar y eso.
Tomas: ¿Por eso me miraba feo?
Pau: ¿Pedro? Nah, imposible…
Capaz le pasaba algo, es bueno, no es de pelear, no más a mí que me vive
peleando.
Tomas: ¿Y vos sentís algo por él?
Pau: No… Somos solo amigos, es
todo un juego.
Tomas: ¿Por?
Pau: Porque… Me parece que está
mal tener una relación seria con un amigo de toda la vida, pienso que si es
novio no puede ser amigo ¿entendes?
Tomas: Algo… Pero me parece una
pavada, yo creo que el estar de novio con alguien es porque elegís estar con
alguien que también puede ser tu amigo, no solo que te pueda dar besos y
decirte cosas lindas.
Pau: Puede ser… Capaz, tendría
que buscar una persona así. Con Pedro se volvería todo complicado, chocamos
mucho.
El asintió- Bueno… Este es el
edificio –Paro el paso. Ni cuenta me había dado que ya habíamos llegado.
Pau: Que rápido –Reímos- Bueno…
¿Nos vemos, no?
Tomas: Si –Me sonrió y dejo un
beso en mi mejilla, a lo que yo sonreí y esta vez su beso fue en mis labios, un
beso dulce y tranquilo (en el cual me acople sin problema y apoye mis manos en
sus mejillas) que después de pocos segundos finalizo y unas sonrisas se
escaparon.
Tomas: Insisto en que esto es una
locura – Me dijo bajo y yo reí a penas. – No creo que…
Pau: Dejémoslo ahí, ¿sí? –El
asintió- Es solo… Es solo un beso.
Tomas: O dos –Sonrei y nos
besamos nuevamente.
Llegar a casa de Zai y que
después de saludar a Norita y Oscar me rapto en su cuarto para obligarme a que
le cuente “qué onda con Tomas”. Así funcionaban las cosas con Zaira Nara
señores.
Continuara…
No hay comentarios:
Publicar un comentario