miércoles, 4 de septiembre de 2013

Capitulo 56

Al otro día ya estabas lista y seis y cuarto saliste para la plaza que solamente a seis cuadras te quedaba. Lo viste sentado en un banco un poco abrigado, porque esta mañana estaba fresca, le sonreíste y él se paró para acortar los pasos que los separaban y darte un beso dulce.
Se quedaron un ratito ahí sentados sin saber qué hacer y después, cerca de las nueve salieron a una confitería cerca para desayunar.
- ¿Puedo preguntar algo? – Él. El café con leche y medialunas ya habían llegado.
- Si
- Em… Bueno, en realidad no sé si es una pregunta. Viste que yo ahora, dentro de unas horas me voy, y no sé cuándo voy a volver. Yo… Creo que me enganche con todo esto, con vos y… No sé, no quiero que quede así, solo con unos besos. –Levantaste una ceja. Zarpado- No… No pienses mal –Dijo con gracias, vos sonreíste un poco aliviada – Yo no sé qué estás viviendo hoy, que es lo que pensas de mí, si seguís con tu amigo y también me das besos a mi… O si te caigo pésimo pero a la vez me besas. Lo único es que… Yo me enganche, o me estoy enganchando con todo esto. Y quiero saber qué es lo que pensas vos. - ¿Tantas vueltas para preguntarte solamente eso?
- Primero ¡sos un vueltero flaco! –El rio nervioso- Segundo despreocúpate que me caes muy bien, tercero todo lo que pasaba con Pedro quedo ahí, ya fue, porque yo también me estoy enganchando con vos, pero a la vez… Es como que no quiero porque sé, que no se… Vivimos lejos, y… Es complicado. – Tu sinceridad lo mata.
- ¿Sé que no se? –Se burló de tu forma de hablar riendo. Vos le murmuraste un tarado-  Asi que terminaste todo con Pedro.
- Hace como unos tres días.
- ¿Y cómo lo tomo?
- ¿Normal? Digo, no éramos nada… Le dije que quería tener algo más serio, y como sabemos bien con él no se podía tener algo serio. Así que nada, le conté de vos. Se nos escapó un pequeño detalle que vivimos a cuatrocientos km de distancia.
- ¡Nada! –Dijo con gracia- Bueno… No sé. Vamos viendo, yo más o menos todos los meses voy a viajar, por el tema de que mi hermano vive acá –Asentiste- En las vacaciones de invierno me vendré las dos semanas, si es que estas acá… Vamos viendo.
- No creo que me vaya a algún lado, va no sé. Igual, va a ser difícil.
- Tomémoslo como sin compromiso… ¡Acabamos de conocernos! Bueno, no tanto, pero digamos que mucho de nosotros no sabemos –Asentiste- Salimos, nos conocemos y vemos.
- Sip –Sonreíste. Amabas la forma de hablar.
Cerca del mediodía volviste a tu casa, en esas horas que restaron hablaron un montón y de a poco se empezaban a conocer. Te conto que pensaba estudiar algo acá en Capital, que le gustaba mucho leer y escribir, así que seguro iba a estudiar algo relacionado con las letras, era hincha y fanático de Boca y le encantaba escuchar bandas inglesas. También vos le contaste mucho de tu infancia, y él se rio por cada locura que hacías,  le contaste que no sabías que ibas a estudiar pero seguro algo relacionado con nenes, amas a los nenes. Se despidieron con un beso largo, pero dulce, tierno y prometieron que se iban a mandar mensajes vía whatsapp y llamar en la semana.
Volviste a casa, obviamente antes que Delfi entonces aprovechaste e hiciste unas milanesas de pollo con ensalada de tomate y lechuga.
A la tarde te acóstate un ratito y después le mandaste un mensaje a Zai que ibas para su casa, a contarle y de paso a copiar si había deberes.
Cuando le contaste todo lo de esa mañana mientras tomaban mate y vos copiabas lo que habían hecho hoy, vos te encargadas de tu mañana con Tomas. Hasta que en una de esas tocaron la puerta y quien se encontraba detrás eran Gas y Pedro.
- Hey hola –Los saludaste con una sonrisa.
- Hola Pau –Ese fue Gas quien también te regalo un abrazo - ¿Todo bien?
- Si, ¿ustedes? – Dejaste un beso en la mejilla de Pedro.
- Bien… Pasábamos a hacer tiempo para ir a jugar ahora al fulbito –Le informo Pedro a tu amiga
- Pero si estaban ocupadas nos vamos – Gas.
- Nah chicos, quédense Pau estaba copiando lo de hoy.
- Ah cierto que se rateo hoy – Gastón - ¿Y qué tal el pibe? – Vos reíste.
- Se llama Tomas, y bien, yo que sé.
- Pero… ¿Qué onda?
- Nada, basta Gastón –Morías de vergüenza.
- ¡Están saliendo! – Tu amiga grita desde la cocina, vos te pones bordo, lo miras a Pedro y te sonríe. Gastón empieza a gritar, felicitándote.
- ¡Un toque rapidita mi amiga igual! –Y vos te ofendiste, pero él se rio y fue a abrazarte.
- Bueno, me voy –Informaste después de tomar unos pocos mates.
- ¿Ya? –Tú amiga.
- Boluda desde las tres de la tarde estoy acá –Y eran las siete menos veinte. Para ella nunca iba a ser suficiente – Nos vemos Gas –Dejaste un beso en su mejilla.
- Dale Pochi, hasta mañana. ¿Vas mañana no? –Reíste y asentiste.
- ¡Una vez falte, nene! ¿Mañana me buscas? – Le preguntaste a Pedro.
- Si, y media estoy allá –Sonreíste y dejaste un beso en su mejilla – Nos vemos.
- Chau.



Al otro día Pedro te busco como todos los años para ir al colegio, y en ese trayecto no hablaron casi nada, te planteaste que por ahí eran las seis y media de la mañana y que él seguía aun dormido, o que había dormido mal, estaba de mal humor. Por las dudas no preguntaste nada y por suerte cuando buscaron a Zai, ella estaba de buen humor, y hablaron lo que les quedaba para llegar al colegio. La mañana por suerte se te pasó rápido, estuvo tranquila y estuviste todo el día hablando con las chicas.
En toda la semana no hablaste casi nada con Pedro, te sorprendió su actitud, y hasta te asusto un poco. Le habías preguntado si había pasado algo en su casa, o con vos, si capaz le había molestado alguna actitud, claro que te lo negó y vos trataste de creerle. Pero obvio que pasaba algo, es que con el resto hablaba como si nada, y cuando tratabas de acercarte para hablar con él te cortaba el rostro y ponía una excusa para alejarse de vos.
No hiciste nada, era su problema si no quería hablar con vos, vos no ibas a hacer más nada.
Con Tomas estuvieron toda la semana hablando por mensaje, y este viernes te llamo para contarte que en dos semanas estaba viajando para acá, claro que te saco miles de sonrisas, tenías esa necesidad de abrazarlo.
La semana que siguió te concentraste en la escuela, las profesoras lo llenaron de trabajos prácticos y evaluaciones para repasar lo del año pasado. A la tarde te hacías un lugarcito para juntarte con las chicas y después volver a tu casa, ducharte, compartir tiempo con tu familia, cenar y acostarte porque a la otra mañana te costaba tanto levantarte.
Era sábado a la noche y con los chicos decidieron juntarse en Distinto para que los chicos hagan un asado y las chicas, ustedes, preparen unas ensaladas. Thiago se encargó de la carne y Pedro de la leña mientras Cele había traído algunas bebidas y vos con Rochi habían hecho un riquísimo postre.
Y a esos de las diez y media estaban sentados en la mesa por brindar, a pedido de Thiago.
- Por la amistad que logramos hacer.
- Para que no se corte – Completo Rochi.
- Y por un futuro bueno, lleno de felicidad –Romí.
Entonces chocaron sus vasos y miles de sonrisas de les escapo, porque se querían y en verdad deseaban que nunca se corte esa amistad.
Despues de cenar Gas con su guitarra se hicieron escuchar y claro que cantaron un par de canciones todos juntos. Siguieron tomando y riendo, sin pasarse. Y en eso te entro una llamada de Tomas, entonces te alejaste un poco para hablar mejor.
- Hola Tomi –Tu sonrisa.
- Hola linda –Tu apodo, entre otros- ¿Todo bien?
- Si, bien… Con amigos. ¿Vos? Te extraño un poquito.
- Yo también en casa con amigos jugando a la play. También te extraño y quiero verte ya –Sonreíste.
- Que lindo sos.
- Vos también lo sos. – Y te lo querías comer a besos. Estos últimos días estaban en tiernos, ambos.
- ¿Y te queda para mucho con tus amigos? ¿Son solo varones, no?
- Somos todos varones Pau –Él es un dulce con vos, jamás te lastimaría.
-Ah, bueno –Entonces el rio de vos.
Hablaron un poquito más y se despidieron hasta mañana, porque seguro que al otro día se llamaban otra vez.
La joda siguió para rato, bueno “joda” si  ver a tus amigos chapando desaforadamente mientras la música sonaba de fondo era “joda”. Lali y Thiago en uno de los puf, Romí y Gas que habían dejado la timidez de lado y hacía rato no volvían de la cocina cuando metieron la excusa de que iban a hacer café, y si habían puesto la pava, el agua ya estaría hecha vapor.
Zai hacia media hora hablaba por teléfono y reía fuerte, vos la miraba de reojo y la odiabas… No podía dejarte sola. Bueno, sola no estabas. Cele, Pedro y vos estaban en un rinconcito algo aburridos mientras charlaban de cosas cero importantes. Le pegaste el grito a Lali que pare un poco y te indignaste tanto con lo que te dijo: ¿Para qué cortaste con Pedro? Estarías haciendo lo mismo que nosotros. Claro que te enojaste, Pedro se rio, Cele también. Es que Lali tenía una forma de tirarte como si nada la verdad, que le importaba muy poco si a vos te molestaba o no.
Y ya empezabas a odiar a las parejitas del grupo.
Cerca de las cinco aún seguían en la suya y vos cada vez estabas más indignada.
- ¡Miren lo que parece! Parece que hace banda no se ven… Son un asco –Vos.
- Si, la podrían ir cortando viste –Pedro, tu amigo grito a la pareja del Puf.
- ¡Eso! –Y Cele pego el grito para la cocina – Que la pueden ir cortando eh.
- ¡Tengan compunción con los solteros, boludos! – Tu amigo.
- No jodan… -Tu otro amigo, Thiago.
- También, para que nos juntemos y terminen siempre así, chapando… No da –Vos.
-Es verdad loco, si quieren los dejamos solos, nos vamos… Pero tampoco nos claven tres horas viéndolos chapar, como si fueran tan tiernos – Tu amigo, vos reíste. Cele también. Y tenía toda la razón del mundo.
Pero la pareja ni afectadas se vieron que siguieron con lo suyo. Entonces como Pedro y a vos le gusta molestar no tuvieron mejor idea que ir por un balde de agua fría (de esas que están del patio y que están muy frías) para ver si la calentura que tenían estos chicos se les pasaba. Cele que siempre está en todo primero se fijó si había batas, mantas o unos abrigos, tampoco queríamos que se mueran de una pulmonía.
Entonces una vez que todo estaba controlado, primero fueron a la cocina, obviamente que los chicos estaban muy concentrados, y no precisamente haciendo el café. Pedro fue quien los sacudió con agua y claro que los dos rieron, mucho. Entonces salieron para el living antes de que los maten y empaparon a la otra pareja. Quien obviamente se separó enseguida no entendiendo lo que había pasado.
Ustedes tres y después Zaira se sumó se doblaron de la risa, y ellos un poco contagiados, sin poder creerlo buscaron venganza. Fueron Thiago y Gastón quienes los agarraron, a vos y a Pepe sin soltarlo, entonces los llevaron a la ducha y los metieron bajo un agua helada. Y fueron ellos quienes rieron ahora. Vos y él no lo podían creer.
- ¿Qué carajo hacen? –Pedro. Sacado. Vos sin reacción.
- Ah, ¿no querían divertirse? Divirtámonos todos. – Gastón.
Y nadie dijo más nada. Los chicos se fueron del baño, ustedes salieron de la ducha y muertos de frio se envolvieron en una toalla.
- Nos salió mal –Dijiste riendo. Pero él te miraba feo.
- Son unos tarados – Pero vos reíste de nuevo, te causaba risa verlo enojado- Se quedan chapando y nosotros ahí, como unos estúpidos.
- Bueno, ya está. –Sonreíste amablemente – Nosotros también nos salimos con la nuestra –Y él te sonrió divertido entonces chocaron sus palmas para reírse.
Decidieron volver cada uno a su casa, Pedro se había enfrentado con Thiago, quien claro, no se quedó atrás. Tenía razón en que se enoje un poco, pero tampoco la pavada, es que tenes un amigo bastante calentón, enojón.
Zai, Gas, Pepe y vos salieron en un taxi después de despedirse del resto.
Estaban muertos de fríos y empapados, así que después de que te bajes le pediste disculpa al taxista, y por suerte este era buena onda y les hizo saber que no había problema. Agradecieron y después de saludar a Pedro entraste rapidito a tu casa.
Ducha rapidita para sacar el frio, pijama de invierno (como te gusta dormir con este) y a la cama.

Continuara…

Ya se que me deben estar odiando, pero es necesario. Hablo enserio. 

 JusPauliter. 

1 comentario: