A la otra
mañana no te podías mover de la cama de semejante dolor abdominal, de garganta
que tenías. Tu papá te dijo que te quedes, que seguramente estabas incubando
una gripe y que si salías afuera, iba a ser peor.
“Pepe no me pases a buscar, no voy. Una linda
gripe me esperaL. Avisa a la
preceptora, por fas”
“Uh, bueno no te preocupes yo aviso. Besos,
cuídate Pau.”
Y seguiste
durmiendo hasta diez y media, y mientras te preparabas algo para desayunar un
llamado de Tomi te llega.
- Hola… -Y tu
sonrisa.
- Hola hermosa…
Pensé que seguías en el colegio.
- No, hoy no
fui, principio de gripe… Te extraño.
- Yo también te
extraño, mucho. ¿Entonces te quedaste en tu casa?
- Y si bobo.
- ¿Ya
desayunaste?
- Justo me
estaba preparando algo. ¿Por qué tantas preguntas?
Y que toquen el
timbre.
- No…
- ¿Qué?
Abriste la
puerta y te lo encontraste con una sonrisa amplia, gigante a la cual te
contagio y sin dudas, sin importar que seguías en pijama, con tu cara
deplorable fuiste y lo abrazaste.
- Ay hola –Le
susurraspropusiste ns extrañado!
- Hola hermosa
–Que se sonrían y se besen muchas veces – Te extrañe tanto.
- Y yo a vos
–Se sonrieron – Veni, pasa. Como veras, no estoy en mi mejor momento… Pero nada
–Y él rio.
- Estás hermosa
–Te beso y se abrazaron otra vez.
- Que linda
sorpresa. Te extrañaba tanto – Estaban en tu habitación, porque vos te sentías mal
entonces fuiste obligada a acostarte devuelta por él, que estaba sentado a tu
lado acariciándote una de tus manos.
- Yo también,
te extrañaba muchísimo. –Y se sonrieron para perderse en un beso dulce,
infinito- Te tengo que decir algo.- Y moriste de miedo, sos tan transparente
que él lo capto y te sonrió. – No es tan malo. –Entonces te dignaste a
escucharlo- La semana que viene me voy a Chaco –Y lo miraste con cara rara –
Si, con unos amigos organizamos el viaje para llevarle alimentos y ropa a una
familia, de paso vamos a conocer y a convivir con ellos por dos semanas
–Sonreíste- Y bueno… El problema es que después que vuelva no creo que pueda
viajar, para verte. Empieza la última movida para el viaje y bueno, después nos
vamos –Asentiste.
- O sea, que…
No nos vamos a ver por un largo tiempo, otra vez.
- No – Y te lo
dijo triste, para después plantar otro beso en tus labios – Por eso… Estos tres
días que te tengo quiero aprovechar –Y sonreíste.
- Encima yo me
vengo a enfermar, nah, si medio mundo está en contra mío – O a favor, ¿Quién
sabrá, no?
- Jajajajaja
bueno, pero el tiempo está a favor nuestro, así que me podes invitar a ver una
película ¿Qué te parece?
- El tema es
que… Mi viejo –Y él rio- Esta medio insoportable, más ahora que mi hermana
empezó a salir con alguien y la pesco…
- Nah, pobre.
–Y vos reíste.
- Es una
boluda… Escúchame, ¿hoy a la tardecita? ¿Te parece? –El levanto una ceja- Y si
llega a venir mi viejo, que se joda, yo soy feliz con vos mirando una película
y comiendo pochoclos –El rio y te beso.
- O sea que
traigo pochoclos…
- ¡Obvio!
Eran las 19.00
y acompañaste a Tomi hasta la puerta, obvio que recibiste un reto de tu mamá y
también de él, es que habías empeorado, y si seguías así tenías que ir al
doctor mañana. Lo besaste tierna, se sonrieron y prometieron volverse a ver al
otro día.
- Simpático
Tomas –Comento tu mamá con una media sonrisa- Mucho más que Pablo lo es
–Sonreíste.
- Nada que ver
a Pablo ma.
- Anda a
acostarte, te ve tu papá y nos mata a
las dos. –Reíste y le hiciste
caso después de pedirle que te traiga un café con leche a la cama.
Tapada lo
suficiente para que con una hendija mires la tele. Te sentías horrible: no
parabas de estornudar, tu nariz estaba roja y el dolor de cabeza que tenías era
insoportable.
- ¿Por qué
tocas la puerta mamá? – No la entendías. Y menos cuando en realidad la que
había tocado la puerta era Pedro, no tu mamá. - ¿Qué haces? –Y se lo dijiste
con una sonrisa chiquita.
- Vengo a
visitar a la enferma –Reíste y él se acercó para dejar un beso sentido en tu
mejilla- ¿Cómo estás?
- ¿Enferma? –Y
esta vez rio él - ¿Viniste solo?
- Con Zai, pero
se quedó hablando con tu mamá. –Sonreíste - ¡Estas hecha mierda Pochi!
- Bueno eh,
gracias. No era necesario –Y rieron juntos.
- Con Zai
supimos que no ibas a estar de muy buen humor, así que te compramos un
chocolate –Y les sonreíste.
-Gracias –Te lo
entrego – Igual, no estoy de mal humor. No sabes cómo disfruto quedarme en la
cama con el frio que hace afuera.
- ¿A pesar de
estar acostada todo el día? No te reconozco –Es que si, no hay persona más
inquieta que vos nena.
- Bueno, pero
me vino a visitar Tomas y vimos una película – Y él te sonrió a medias y te
querías matar, porque no te habías dado cuenta, de todas formas Tomas era tu
novio y no había vuelta atrás. Suerte que entro tu amiga Zai para salvarte como
tantas veces lo hizo.
- Ay, estas
toda pachucha – Una bandeja con tres cafés – Hola Pochi
- Hola Zaichu –
Demás está
decir que ambas, juntas eran dos cotorras de lo tanto que hablaban. Y pobre
Pedro que las escuchaba mientras tomaba de a poco su café. Y cuando se dieron
cuenta rieron las dos, mucho.
- ¡Háblate algo
Pepe! –Tu amiga lo cargo.
- Si me darían
tiempo para aunque sea tirar un comentario…. ¡Son insoportable! No pueden
hablar tanto.
- Bueno, bueno
eh. ¿Y vos, que contas? –Le preguntaste.
- Nada, yo que
sé.
- Y el tarado
se queja –Vos.
- Che, aunque
sea… ¡Uno! Un cuadradito...No es nada –Tú amiga. Ustedes rieron. Y para vos si
lo era cuando hablábamos de chocolate.
- Esta –Vos y
tu sutileza, ellos y sus quejas acompañadas de risas.
Nueve menos
cuarto los dos deciden volver a sus casas, es que mañana ellos tienen que ir al
colegio, vos no, pero si al doctor.
- Bueno, mañana
te llamo para ver como tu fue ¿dale?
- Dale… Chau
Zai.
-Chau Pochi,
cuídate.
- Cualquier
cosa avisa –Tu amigo. Claro que supusiste que además de por ser tu amigo, te lo
dijo porque bueno… Le pasan cosas con vos amiga.
- Gracias –Le
sonreíste, y ellos salieron de tu cuarto. Los escuchaste despidiéndose de tu
mamá.
La hora de la
cena y lo hiciste con tu familia, ya podrida de estar acostada, pero no te
quedo otra que volver a está, entonces decidiste leer algún libro que tenías en
tu biblioteca, esa que te la habían comprado hace varios años y estaba llena de
libros para el colegio, pero también de novelas, esas que te gustan a vos.
Y cuando
estabas por apagar para dormir te llega un mensaje de Pedro.
“¿Mañana puedo
pasar para hablar? Si queresJ”
Y como no
sabías que responderle, ni siquiera sabias que querías hacer tardaste unos diez
minutos, pensando en que si no aclaraban las cosas tal vez la amistad se borraba,
pero te propusiste no pensar en que si hablaban, quien sabe… La amistad siga, pero
siendo ese “más que amigos”
¿Motivos del
por qué no lo pensaste?
No queres ver
las cosas, te sentís bien así… A la distancia con Tomas.
Sos cerrada al
100 % cuando queres (casi siempre)
Y obvio que
estoy a favor de Pedro.
CE RRA DA.
Pero le escribiste
que si podían hablar, obvio.
Continuara…
CE RRA DA jajajajajja.
Que tengan un lindo fin de semana, día del estudiante y primavera.
Gracias por leer!
JusPauliter.
gracias muy lindo besos
ResponderEliminar