domingo, 13 de octubre de 2013

Capitulo 63

- Tengo frio – Tu voz tembló.
Esta mañana del día miércoles Pedro y vos se sentaron en el medio de la canchita donde el sol se hacía notar, pero el frio era el doble.
- Vos sos la que decidiste ratearte nena.
- Tampoco te negaste mucho.
- Si de faltar se trata no me niego ni loco- Reíste
- Estuvimos re mal boludo. No les avisamos a los chicos.
- Vos organizaste.
- ¿Ahora me vas a echar la culpa a mí?
- Obvio. Che, si queres vamos a Distinto, vas a volver a enfermarte y después me va a entrar el cargo de conciencia.
- Si no es que te enfermas vos también                                                                                  
- Cállate, mufa.
- Dale, vamos.
Cuando llegaron a la casa hacia más frio que estando afuera, entonces Pedro se las arregló para juntar algún que otro palo para prender la estufa, mientras, vos preparaste el mate.
- Vamos chico Scout Jajajajaja.
- Jajajajja tarada. Reconoce que soy un capito.
- Se, se.
Mates van, mates vienen, charlas, risas. Nueve y media de la mañana y ustedes no dan más del sueño. Entonces proponen tirarse en el puf. El tema es que hay solo uno, sí.
- Hacete chiquito nene, yo también me quiero acostar.
- Estoy hecho un bollito boluda.
- Yo ahí no entro.
- Sí que entras, dale.
Bufaste y te acostaste, entraste y él se burló de vos. Se taparon con sus camperas, porque a pesar de la estufa que Pedro prendió el frio se sentia. Bastante.
- Necesito la bolsa de agua caliente –Vos. Él se retorció de la risa, y te contagio.- ¿De qué te reis tarado?
- De vos. “Necesito la bolsa de agua caliente” Sos una vieja Paula.
- Discúlpame pero toda mujer usa la bolsa de agua nene.
- Nada que ver, mi mama y hermanas jamás.
- Bueno, ellas son ellas. Yo soy yo.
- Y, sí.
- ¿No tenías sueño? Dormí.
- Vos sos la que tenías sueño, yo también, pero vos tiraste la idea de acostarnos a dormir.
- Pero tengo mucho frio ahora.
- Sos insoportable –Te odiaba por tener que levantarse a buscar unas frazadas y a poner más leña al fuego. Vos reíste y le agradeciste cuando ya estaba a tu lado.
- Pepe…- Despues de unos minutos en silencio.
- ¿Qué? –Y te lo dijo seco, sabiendo que algo le ibas a pedir.
- ¿No me abrazas? –Tu frio estaba negado en irse. Claro que te abrazo, y un poquito se aprovechó de la situación. Admití que te encanto que te abrace, además que ayudo a que el frio no se sienta mucho.
Se despertaron alrededor de las doce y media, vos fuiste la primera, y te levantaste porque tenías hambre. Lo único que encontraste fueron unas masitas seguro re húmedas, así que obstaste por despertar a Pedro e ir a comprar algo juntos o esperar a la hora e irse cada uno a su casa.
- Eu ¿compramos algo para comer? –Sin anestesia le gritaste. Pero no recibiste siquiera una puteada de su parte - ¡Pedro!
Y ahí si reacciono. Reacciono mal. Pateándote de arriba abajo, pero vos solo reíste.
- ¿Qué queres Paula?
- Bueno hey, no me dabas bola. ¿Compramos algo para comer? No hay nada acá, y me estoy deshidratando.
- Boa. Ya va a ser la hora de almorzar. Si queres esperamos y te invito a comer a casa. Mama iba a ser ñoquis. ¡Feliz día ñoca!
- ¿Ñoca? Feliz día. Y si dale, acepto.
-  Jajajaja me mandó un mensaje Thiago a ver si había pasado algo o sea… Entre nosotros que justo habíamos faltado los dos.
- Es un tarado –Vos estabas en otra, un mensaje de Tomas te había sacado, estabas llena de bronca.
- Jajajaja le dije que habíamos dormido juntos y ya delira.
- Pedro, como le vas a decir eso, boludo. Despues me lo tengo que bancar con sus preguntas.
- Bueno, hey. Igual, creo que era un poco obvio.
- No, yo podría haber dicho que había recaído, y estaba en cama. Y vos no sé, que tenías que ayudar a tu viejo.
- No me la creo ni yo. ¿Vamos yendo?
- Dale –Sonrei.
Cuando llegamos a su casa Ana nos recibió con una sonrisa.
- ¿Todo bien chicos? Qué bueno que viniste Pau
- Perdón que no avise…Surgió. –Pedro.
- No hay problema, suerte que siempre hago mucha cantidad. ¿Cómo les fue?
- Bien, tranqui. ¿Papa?
- Debe estar por llegar. Sentate Pau, ponete cómoda.
Sonreíste y te quedaste parada, solo porque te quedaste charlando con ella mientras Pedro se ponía algo más de entre casa.
Almorzaste con los Alfonso y te sentiste muy cómoda, ayudaste a Ana a juntar y una vez que ella y Horacio se fueron a dormir su merecida siesta decidiste.
Pedro vino de la cocina con dos café.
- Te debo los chocolates- Él también era goloso, empataba con vos.
- Suficiente con que me hayas invitado a almorzar, estaba muy rico. –Él te sonrió.
- ¿Qué onda, mañana es la fiesta Diferente, no?
- Sip. ¿Vas a ir, no?
- Obvio. Despues nos íbamos todos a casa de Thiago- El cumpleaños de tu mejor amigo.
- ¿Al final por qué se decidieron? –El regalo.
- Creo que le iban a comprar una campera de esas que usa él y algo más, pero ni idea.
- Ah, le tendrían que comprar algo más. Una campera entre ocho… Es cualquiera.
- Si, le iban a comprar algo más, lo que pasa que Rochi y Celes iban a salir a comprar, no dijeron más nada, va no las vi más. –Asentiste.
- ¿Y ya decidiste que estudiar?
- Creo que me voy a quedar con producción televisiva. Toda la vida me gusto y bueno…
- Tenes que estar conforme vos Pepe, no sea cosa que después te arrepientes y dejes.
- Es cuestión de probar –Te sonrió- ¿Vos? ¿Futura organizadora de eventos?
- Así es –Sonrei- Creo que me voy a Rosario. Papa averiguo por un departamento de un amigo, y creo que le  hace precio.
- ¡Ah Rosario!
- Ajam. Igual, todavía no está confirmado, pero seguro que sí. Zaira sigue con la idea de modelar así que nos vamos para allá.
- Claro, y yo… Me muero, total.
- Jajajajaja venite con nosotras tarado.
- Nah, me quedo con mi mama –Reíste – Thiago y Gas se quedan acá igual. Las otras locas, ni idea.
- Rochi se queda acá para estudiar fotografía, Lali creo que la semana pasada se anotó en una escuela de actuación… Y Romí y Cele ni idea.
- Creo que Romí comento que se iba a La Plata, tiene familiares allá y aprovecha para hacer la carrera de Abogada.
- Cele profesorado de Historia, creo que también se quedaba. ¡No vas a estar tan solo!
- ¿Enserio que se van a Rosario?- Todavía no lo podía creer.
- Sip. Masvale que me visites, no estamos tan lejos igual.
- Me vas a extrañar tanto –Te mordiste el labio sobrándolo.
- Vos me vas a extrañar. ¿Quién te invita a ratearte? –Rieron.
- ¿Te das cuenta que vamos a estar todos separados? ¡No quiero terminar el colegio!
- Jajajaja ¿sos vos Pedro?
- Igual, lo digo por ustedes.
- Ya se. Nos va a ayudar, vas a ver.
- Seguro que sí. Igual falta. Todavía nos queda este año, Bariloche, la fiesta de fin de año, falta –Ambos estaban sonriendo ampliamente. Iban a disfrutar tanto este año.
- Te juro que tengo tantas ansias. El lunes va a ser genial.
- Los chicos se querían poner en pedo, seguro que organizan para juntarnos en una casa y quedarnos toda la noche para al otro día hacer quilombo.
- ¿Mañana llegaban los buzos, no?
- Sí, creo que Luna y Camila los iban a buscar.
- ¡Genial!
Quedaron charlando por un largo rato hasta que decidiste volver a tu casa y salieron juntos, ya que él tenía futbol.
Cuando llegaste saludaste a tu mama y enseguida te atajo.
- ¿Dónde estabas?
- Te avise que me quedaba en casa de Pedro que me invito a almorzar.
- ¿Y por qué no fuiste al colegio?
- ¿Eh?
- Me llamaron del colegio que no habías ido, incluso una de las preceptoras te vio junto a Pedro con el guardapolvo y la mochila.
Y que quieras que te trague la tierra.
- ¿Qué mierda te pasa por la cabeza Paula? ¡Ratearte! Te recuerdo que tenes dieciocho años, estás haciendo pendejadas. Ratearte del colegio, con Pedro… ¿Pasa algo entre ustedes?
- ¿Me estas jodiendo, mamá?
- ¡No, Paula, no! ¿Por qué?
- ¿Por qué, que? Se nos pasó por la cabeza ratearnos y lo hicimos, punto. Y no tengo que tener quince, o menos para poder ratearme. ¡No me jodas!
- ¿Con que necesidad Paula? Si nos preguntaba no pasaba nada eh. Quede como una idiota con el colegio, ¿con que necesidad me tienen que llamar? Y otra cosa… Teléfono, computadora, salidas cero hasta la próxima semana. Y evita juntarte tanto con Pedro, ese pibe esta hecho un desastre, ni siquiera sabe lo que va a hacer de su vida, y para colmo te invita a ratearte. Ponete las pilas Paula, que es el último año eh. ¿O también queres quedarte sin Bariloche?
Llena de bronca te tragaste todo lo que le tenías para decir y te fuiste a tu cuarto, fuiste seguida por ella al cuarto, y como te dijo te saco absolutamente todo. Celular, computadora y otra vez te aviso que no tenías permitido salir, solamente a casa de Zaira a conseguir los deberes, y nada más.
Te sentías la mina más idiota del universo. Bronca, humillación, tristeza. Todo junto a lo que te hizo llorar, y así estuviste como una hora acostada en tu cama sin hacer nada más que enroscarte con tus pensamientos, llorar de bronca y odiar a tu mama. Primero por ser tan mama, tan rompe bolas, te sentías grande, no merecías un castigo de una adolescente. Claro que no lo merecías, pero seguías siendo un adolescente, y déjame bajarte un poco: seguís siendo adolescente Paula. Claro que te sentías como un adulto, digamos, porque te obligabas a tener más responsabilidades, pero te la mandaste Chaves… Esa rateada fue de pendeja, de adolescente. Y no te juzgo porque todos, incluso tu mama sigue teniendo esa alma de niña y ni hablar vos Pau, que seguís siendo esa niña, no tan niña. Pero en fin niña.
Lo que más te preocupaba era estar incomunicada de Tomas, necesitabas hablar con él, después de esa pelea que tuvieron hoy temprano, que se enojó cuando vos le contaste que te habías rateado con Pedro, necesitabas contarle lo que te paso y también decirle que tu mama te había sacado tu celular.
Lo que resto del día saliste solamente una vez de tu cuarto para ducharte, saludar a Delfi y a tu papa y volver al cuarto, antes avisados que no ibas a cenar. Ni hambre tenías.

Continuara…

 JusPauliter. 
1/2

No hay comentarios:

Publicar un comentario