Otro día
empezaba y con una sonrisa, porque querías empezar bien el día, te levantaste
para cambiarte, peinarte e ir a desayunar con tu hermana.
- Buenas –Tú
hermana.
- Hola –Le
sonreíste- ¿Todo bien?
- Sip, ¿vos?
–Hiciste una mueca dándote a entender que no todo estaba bien.
- Zafa –Ella te
sonrió.
- Esta vez se zarpo mama.
- Un poco. Pero
ni ganas de pelear, ya está. Supongo que en algún momento la voy a entender,
que se yo.
- ¿Y qué vas a
hacer con la fiesta integradora? ¿No tenías que estar?
- Si, con
Rochi. Qué se yo, hablare con papa.
- Acordate que
sos su debilidad –Sonreíste.
- ¡Vos también
lo sos!
- Pero más vos,
sos su primera hija, es obvio. Igual, lo tengo asumido –Reíste. Y las interrumpió
la puerta –Debe ser Pepe.
- ¿No le avisas
que ya voy? –Saliste corriendo al baño para lavarte los dientes, ponerte
perfume y volver al comedor, donde estaban los dos sentados.
- Buenas –Lo
saludaste con un beso en su mejilla.
- Hola Pau.
¿Todo bien?
- Si, ¿vos?
- Más que vos
seguro, ¡que animo! –Delfi se rimmamámántale un
chiste, pobre.
- Bueno hey.
Vamos dale, que si no vamos a llegar tarde.
- ¿Paso algo
Pau?
- Voy a estar
castigada hasta el año 2040.
- ¿Qué hiciste?
- Mi vieja se
enteró que nos habíamos rateado, se le re trabo, me empezó a decir cosas
horribles, mías, hasta tuyas… Cualquiera.
- ¿Pero cómo se
enteró? ¿Qué te dijo?
- Supuestamente
la llamaron del colegio, que una preceptora nos había visto juntos.
- Genial, la
puta madre.
- Y bueno, me
empezó a decir que no era una nena para ratearme, que había sido una estúpida,
porque si les avisaba a ellos, no iba a pasar nada y se evitaba quedar como una
tarada en el colegio.
- Ahora, menos
suerte… Casualidad que nos vea una preceptora boluda.
- Ajam.
- ¿Y que más te
dijo?
- Además de
sacarme todo, hasta el celular, me dijo que evite juntarme tanto con vos,
porque estas en cualquiera y no sé qué más. Pelotudeces.
- Ah, genial.
- No le des
bola Pepe, nosotros bien sabemos que no estás en cualquiera, ella porque no
sabe nada de vos, es vieja y no se acuerda lo que es tener unos amigos como lo
sos vos.
- Capaz se
enteró de que bueno… Delfi sabía que entre nosotros había pasado algo.
- No, no es
eso, no sabe nada. Era el enojo,
supongo, no logro entenderla igual. Para completarla Tomas se enojo, porque estábamos
juntos, solos… Y bueno.
- Creo que era
un poco obvio, va no se. Es cuestión de aclararle, si el que no tiene clara las
cosas soy yo, no vos. –Te sonrió- Todo va a estar bien, no te pongas mal. – Lo abrazaste y murmuraste un “gracias” y se soltaron porque justo
llegaban a casa de Gas.
Saludaron a su
amigo y fueron a buscar a Zai para llegar en punto al colegio, formar y entrar
al salón para que la clase de Matemática empiece.
¿Matemática a
las siete de la mañana, es necesario? No, no lo es. ¡Y cómo te entiendo!
Por suerte la
profe era piola y les dejo los diez minutos últimos de la clase para charlar,
aunque la mayoría estaba dormido, como tu compañera de banco que te obligo a
que le toque el pelo, y había entrado en coma, literalmente. Vos hablabas con
Rochi y Lali quienes se sentaban delante de ustedes.
- Decile que es
importante, habla con Miguel, no se – Rochi entro en una crisis cuando le
contaste la posibilidad de no ir al evento que tenían.
- Iba a hablar
con papá, pero por ahí me dice que no ¿y qué hago?
- Hacete la
buenita, siempre funciona –Tu amiga Lali. Vos sonreíste- Decile que es un
compromiso y que no podes faltar.
- ¿Se ortivo
mucho “La Ale”? –Thiago quien se sentó en la falda de Lali y la abrazo.
- Se mandó
cualquiera –Zai con voz de dormida. Y habías pensado que ya estaba dormida.
- Ya se le va a
pasar –Dijo Lali, justo toco el timbre así que todos salieron al recreo.
Zai y vos al
quiosco, morían de hambre.
- Te mando un
mensajito Rochi, para avisarte ¿sí? Pero seguro que la convenzo. – Ya estaban
fuera del colegio, vos te ibas para un lado y ella para otro.
- Dale Pau, voy
a cruzar los dedos, no me dejes en banda.
- Espero que
no. Chau Ro –Dejaste un beso en su mejilla y te acercaste donde estaban Pedro,
Zai y Gas esperándote.
- Che, Pau –Zaira
– Me dijo Tomas que después te llamaba al fijo, que necesitaba hablar con vos.
- Uh, bueno.
- ¿Paso algo? –Pregunto
en un tono más bajo.
- Sigue enojado…
- Es un tarado
Pau.
Pero no dijiste
nada, por el simple hecho de que estás enamorada, ciega. Si, otra vez. Es obvio
que no queres ver las cosas, lo que tenes en frente en tus ojos, solo porque
estas ¿enamorada? De un flaco que está a kilómetros de distancia cuando tenes a
aquel amigo que se le cruza miles de veces por la cabeza confesarte que en
realidad no está nada confundido, que tiene las cosas en clara, y lo claro es
que está enamorado de vos. Y no lo hace solo por tres razones: Respeta que
estas de novio con Tomas. No quiere perder tu amistad. Y la más importante es
un CAGON, si, en mayúscula. Tiene miedo a tu reacción.
Cuando llegaste
a tu casa te encontraste con Delfi que estaba poniendo la mesa y de la cocina salió
tú papá y mamá.
- Hola –Sonreíste.
- Pochi, ¿Cómo estás?
–Tu hermana te saludo con un beso en tu mejilla.
- Bien, ¿vos? –Y
saludaste a tu mamá y luego a tu papá.
- ¿Cómo te fue
hija? – Tu papá que te tenía rodeada con sus brazos, vos aferrada a su cintura.
- Bien –Tu nariz
se impregno de su olor tan él. Amabas oler a las personas que querías.
- Me alegro.
- ¿Esta vez, ningún
rateo? –Tú mamá. Pero la ignoraste.
- Hoy es la
fiesta de integración… Y tengo que ir sí o sí.
- ¿No estas
castigada vos?
- Voy solo ahí mamá.
Tengo que ir, estoy hace más de un mes organizando con la escuela especial y no
puedo fallarles justo ahora. Por favor.
Tu papa miro a
su esposa como también la habías mirando vos, como suplicándole el “si”
- Ok. Pero te
llevo y te busco. Ese es el trato.
- Bien. Me voy
a cambiar.
- Primero vamos
a comer, ya está esto.
- Bueno.
Para la hora de
la fiesta tu mamá te llevo al salón donde ya estaba Rochi esperándote con una
sonrisa. Saludaste a los encargados de la fiesta y entraste al salón donde ya había
chicos de la escuelita los cuales te saludaron con un abrazo y una sonrisa. La
gente empezó a llegar y también tus amigos. Pasaron una tarde re linda juntos, bailaste
con Sebas, uno de los chicos de la escuelita quien te pregunto al oído si aquel
castaño era tu novio, señalando a Pedro. Vos, con un poco de gracia le
respondiste que no.
- Hacen linda
pareja, y se nota que él te quiere
- ¿Por?
- Lo vi muchas
veces mirándote, sonriendo.
- Somos amigos,
mi novio no vino.
- ¿Por qué no
vino?
- Él no vive acá.
- ¿Y cómo son
novios? –Sonreíste.
- A la
distancia.
- ¿Y si te
engaña?
- Tampoco me
tires mala onda Sebas –Rieron juntos- Yo confió en el.
- Yo también tengo
novia, Ana –Sonreíste. Ana otra chica que también iba a la escuelita –Es re
linda, ¿viste?
- Es hermosa.
¿No se pone celosa que bailas conmigo?
- No, porque
ella sabe que solamente la quiero a ella.
- Aparte me
conoce –El asintió- Che Sebas ¿Cuántos años te quedan para terminar la escuela?
- Dos. Pero
quiero seguir viniendo, y se lo dije a
Vero-la directora- Y como tengo facilidad en la música me dijo que podía
seguir estudiando eso.
- ¡Buenísimo!
- ¿Vas a seguir
viniendo a la escuelita con Rochi?
- Si somos
invitadas, obvio que sí.
- Yo las invito
–Reíste- Son re buenas ustedes, las quiero mucho.
- Nosotras también
te queremos mucho Sebas –Se abrazaron- Voy a hablar con Vero, por ahí nos deja
ir aunque sea un ratito para seguir pasando tiempo con ustedes.
- ¡Sii! –Sonreíste.
Este tiempo te
diste cuenta que estas personas con capacidades diferentes son increíbles,
talentosas, buenas, demasiadas buenas, no existe la palabra maldad en su vida,
son demasiadas tiernas, dulces y te ablandaron el corazón. Obvio que hablaste
con Verónica para que te de él permiso de no perder la relación con los chicos,
y obvio que estuvo de acuerdo, y en la semana que venía te iba a avisar.
- ¿Y, les
gusto? – Ya había terminado y vos con tus amigos estaban fuera, vos esperabas a
tu mama.
- Increíble
Pau, re buena onda todos. – Thiago.
- Son un amor
los chicos- Comento también Cele.
- Son divinos.
- Che ¿mañana
todos a casa, ok? –Claro, mañana cumplía años Thiago – La vieja se pasó e hizo
unas tortas para los pibes.
- Deja de
hablar así, groncho –Su novia, vos reíste.
- Obvio que
vamos, no necesitábamos invitación – Dijo Zai.
- Hablando de
viejas –Todos rieron. Tu mama había llegado – Nos vemos mañana, si mama se
copa, viste
- Ojala que sí,
deja que yo la convenzo con unos lindos besos –Thiago y la buena onda con tu
mama.
Claro que lleno
de besos su mejilla y le saco miles de sonrisa y un “vemos mañana” que te hizo
odiarla, no podía ser tan forra, son mejores amigos desde los trece años, y jamás
te perdiste un cumpleaños de él, no lo ibas a hacer esta vez.
Continuara…
http://novelaadaptadapyp.blogspot.com.ar/ nueva novela , pasen y echenle una ojeadita , la historia original es muy atrapante la escribio una amiga mia , espero que me quede igual de atrapante la adaptacion .. pueden dejar comentarios en anonimo si quieren , los espero!
ResponderEliminarP.D: muy buen cap!
me encanto besos espero es siguiente y que pronto pau se de cuenta que ama a pepe , xq lo ama no ? ajjaa
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