Es sábado, siete de la tarde y
Pedro junto a vos van directo a La Bombonera, donde se va a jugar el clásico.
Ya el ambiente te está asustando,
y esto recién empieza. Jamás habías ido a una cancha, es que no sos muy del
futbol, si miras los Mundiales, pero porque todos los miran, y amas tu país,
pero no es que morías por ir a una cancha a ver a tu equipo preferido. Y peor
hoy, que no solamente no era tu equipo preferido, no te conoces a ningún
jugador, no sabes nada. Y estas con una remera de River, como si fueras una
seguidora número uno. Odias a Pedro, odias a Lali y te odias a vos.
Y solamente pensas en el rico mc
que te espera después de unas ¿dos horas? Que largas se te iban a hacer.
Fue el momento que entraste que
sentiste tantas personas juntas, que el pánico se te presento, tenes miedo,
miles de hombres te miran con cara de querer asesinarte, y Pedro que está muy
entretenido hablando con quien sabe quién.
Fue cuando sentiste que te
tocaban tu cola que saltaste.
- ¡Que haces idiota! – Un flaco
de más o menos treinta años, un poco gordito te sonreía.
- ¿Qué pasa Pau?
- El idiota este me toco –Le
susurraste. Y para qué.
- ¿Qué te pasa pelotudo? ¿Eh?
Esta conmigo, ¿Qué la tocas?
- Cálmate che… No es lugar para
que este esta hermosura.
- Hermosura las pelotas, ¡Ni se
te ocurra tocarla de nuevo!
- Tranquilo hermano.
- No, hermano nada. No la toques.
– Y les sonreíste.
- Gracias Pepe –Lo abrazaste.
-Te toca de nuevo, y lo mato. –Y
reíste, robándole un beso.
Cuando entraron a la cancha,
ustedes se ubicaron en las butacas que habías sacado, y a la media hora empezó
el partido. Al principios querías matar a tu amigo, por tan gritón, tan boca
sucia, pero después pudiste divertirte y hasta… Sí.
- ¡Goooooool! –Vos, cuando uno de
los jugadores metió un gol. Y te abrazaste con Pedro. Era increíble.
El partido acabo, y después de
salir, y volver para Palermo Pedro te invito a cenar.
- ¿Cómo la pasaste? –Te pregunto.
- No fue lo mejor, pero me
divertí – Y rieron.
- Te salió el Pochito.
- Jajajajaja estúpido.
- Me tenes que acompañar seguido,
le rompimos el… - Dos a cero.
- No, ya está…
- ¿Por? – Pregunto divertido.
- Porque, la pase re bien, pero
con una sola vez alcanza y sobra –Y el rio.
- Bueno.
- Como saltaste cuando el
estúpido ese me toco eh.
- Casi que lo mato… Un idiota.
- Jajajaja si, me asuste, encima
estaban todos amontonados.
- Y yo hablando con un tarado,
que después me dice “esta buena tu amiga”
- Jajajjajajaja me muero.
- El casi se muere.
- Ay, malo – Lo sobraste.
Son cerca de las doce y media y
por eso deciden volver a casa, después de pasar por el centro.
- ¿Nos juntamos mañana? – Están
en tu casa.
- Yo mañana me voy a Rosario…
- ¿Temprano?
- No, después del mediodía dijo
papá.
- Bueno, entonces nos vemos ¿el
lunes?
- Dale –Sonreíste – Extráñame.
- Si vos me extrañas a mí
–Reíste. Y lo besaste dulcemente.
- Gracias por acompañarme, fue lo
más.
- Jajajaja me divertí mucho. Chau – El dejo otro beso en tus labios y vos
entraste dentro.
- Chau.
Entraste y tus papas te
recibieron con una sonrisa, si, con una sonrisa.
Claro que porque le habías
avisado que seguramente llegabas tarde.
- Hola Pauli, ¿Cómo les fue? –Tu
mamá.
- Hola má, bien… Al principio con
un poco de miedo, miles de personas, la mayoría en pedo.
- Es terrible la entrada –Tu papa
– Debe estar feliz Pepe que gano.
- Fa, si, insufrible –Y ellos dos
rieron – ¿Ustedes, todo bien?
Charlaste un poco con tus papás,
para después meterte a la cama, mañana te esperaba un día largo.
Cerca de las cuatro de la mañana
un mensaje de Pedro te despierta.
“Te necesito”
Rápido lo llamaste.
Continuara…
JusPauliter
No hay comentarios:
Publicar un comentario