― ¡Espera!-le
grito pero él no me escucha y sigue el paso, mientras ríe porque la que está
colgada tal bolsa de papa soy yo y el que lo disfruta notoriamente es él -
¡Juan Pablo! –Lo reto y es peor porque su risa aumenta- ¿¡Me podes bajar!?
Gracias.
―
Bueno –dice y para sus pasos para ir bajándome pero de una manera de la que yo
no me esperaba. Me agarró de mis piernas empujándolas para delante y que yo
grite. Que logre tocar el pasto verde con mis manos y al fin, tener todo mi
cuerpo en el suelo. Se dio vuelta para mirarme y que se encuentre con mi rostro
lleno de odio hacia él y que empiece a reír nuevamente. Que corra, porque sabe
lo que le espera.
Viernes
por la tarde y decidimos junto a mis amigos- Juampi, Sabi, Agos, Fabri y Santi-
ir a pasar la tarde a una plaza con mates, facturas y todo, nos lo
merecíamos-ponele – después de reencontrarnos con nuestros dos amigos –los
últimos nombrados- que decidieron venir a visitarnos, después que nosotros lo
hayamos visitados hace ya dos semanas.
―
¿Enserio que no pasó nada entre ustedes dos? –nos pregunta Santi a Juan y a mí.
―
Para mí, se re dieron y no nos quieren contar –dice Fabri – no te envidio Polet
porque mi negro es él más lindo
―
¡Ay Fabricio! Obvio que no pasó nada.-me quejo.
―
Eso, además ¿Qué va a pasar? Si siempre estuvo con Pepe y cuando no lo estuvo,
estuvo con el Mendocino- dice Juan y yo elevo una ceja para que él junto al
resto de mis amigos rían de mi cara – Idiota, mentira, si sos como una hermana
–mordí mi labio inferior y él me abrazo “sobándome” la cabeza.
―
¡Ay, nene! Seré como tu hermana pero soy mina, trátame como tal –reímos todos y
él volvió a abrazarme para ahora dejar un beso en mi cabeza.
―
Pero a ustedes se los ve re bien –dice Sabi a ellos - ¿Cómo va la convivencia?
–ellos se encojen de hombros.
―
Tratamos no vernos en todo el día para después a la noche reine la paz –dice
Fabri y nosotros reímos-no, mentira. Por
ahora bien
―
Yo soy bastante rompe bolas con la limpieza y él es un desastre… pero bien –les
sonreímos.
―
¡Vamos esa convivencia! –Dice Juan – mañana uno en casa de sus viejos, soy la
racha –me codea después de decirme en un tono más bajo para que riamos todos y
yo le pegue en su cabeza.
―
No digas eso entonces Juan Pablo –lo reta Agos – no ves que sos un envidioso
–lo carga y él la sobra mordiéndose su labio inferior y haciendo montoncito con
una de sus manos.
Más
risas. Están completamente locos.
Es
Santi quien trajo una pelota de futbol que nos invita –a nosotras, las chicas
también- a jugar, entonces, como nosotras también a veces podemos ser uno más
nos unimos. Amo el futbol, es que soy multifacética –ponele- me sale el
hombrecito de adentro y no hay quien me pare…
―
¡Gooool! –ese que acabo de meterle a Agos de arquera, ese que grito y abrazo a
Fabri y a Sabi (con ellos era con quien jugaba)
―
¡Vamos Polet linda! –dice mi amiga y yo rio.
―
Boludo que lindo esto, hacia mil que no jugaba –digo y Fabricio se me ríe en la
cara porque no puede creer que –siendo como soy- me guste el futbol.
Y
así estuvimos la mayoría de la tarde: entre futbol y mates, risas y charlas.
Amo haber conocerlos y haber formado esta linda amistad, a pesar de que nada es
como antes, porque dos de nuestros amigos siguen en aquella ciudad que hizo de
celestina de nuestra amistad, y que la mayoría del grupo estemos acá en Buenos
Aires, pero todos sabemos que esta amistad tan linda que tenemos va a durar
bastante, después de ya casi dos años.
Siendo
las 20.00 hs es Juampi quien me arrima a casa y a quien agradezco para salir
del auto y entrar a mi edificio, llegar a mi departamento y decidir por un baño
híper relajante. Es por eso que mientras
preparo que ponerme después que dejo llenando la bañadera, me encargo de buscar
alguna lista de música en Spotify y cuando todo esta listo –las burbujas ya
están flotando en el agua- entro y un suspiro enorme se me escapa.
No
es que haya vivido un día estresante o algo así, pero aveces, hace bien tomarte
un tiempo para vos misma, relajar y pensar –si es necesario-. Simplemente
pensar en esos días en los que me sentí un poco rara o no, feliz o no, con
bronca o no. Reprocharme –y entender- el porqué de las cosas, por qué me
afectan algunas cosas que otras no.
Nada
especifico, todo en general.
Unos
treinta minutos –mínimo- dentro de la bañera pensando y recordando momentos
lindos (como por ejemplo cinco días atrás cuando Pepe me sorprendía de esa
manera original preguntándome si quería ser su novia, de cómo morí de amor y de
cómo me tiene tarada las veinticuatro horas del día), pero el agua ya está fría
y toda la relajación se dispara, por eso me obligo a salir, para envolverme en
una bata y salir a mi habitación.
Cepillaba
mi pelo cuando una llamada entro a mi celular y salí al comedor, a la mesa, en
donde había quedado esté para atender, obviamente sin mirar quien era el o la
que me llamaba.
―
¿Hola? –comienzo la conversación.
―
Pau –un Pedro detrás de la línea y mi sonrisa
―
¡Pepe! hola lindo.
―
¿Qué onda que no me contestabas? ¿Estabas con otro? –y reí, porque sus
preguntas fueron en un tono divertido.
―
Tarado –su risa- quiero verte.
―
Obvio que yo también, por eso te llamo-sonreí.
―
Que lindos que somos a veces –reímos-
¿queres venir a casa?
―
Estoy afuera, esperando a que me abras por el portero –reí, sorprendida.
―
¿Y mira si yo no estaba en casa? O era posta que estaba con otro.
―
No sos capaz, lo sé –mordí mi labio inferior - ¿me vas a abrir o posta que
estás con otro o no estás en tu casa? –largue una carcajada.
―
Esta la puerta sin llave –le aviso cuando destrabo la puerta del edificio –
pasa.
―
Pau –dice.
―
¿Qué?
―
Solo te aviso que vine muy lindo, para que no saltes arriba mío como una presa
– reí fuerte.
―
¡Apúrate! –le grito, y ahora el que ríe es él.
Vuelvo
al baño, para terminar de acomodar mi pelo, ponerme perfume y un poco de crema
en la cara. Cuando escucho que la puerta principal se abre y al instante se
cierra, sonrío, y sigo con lo que estaba haciendo. Hasta que aparece él detrás
de mí, abrazándome y apoyando su mentón en uno de mis hombros.
―
Hola cuco –sonreí por su apodo recién inventado. El reflejo del espejo me hacía
ver su rostro sin la necesidad de darme vuelta. Su sonrisa, sus ojitos.
―
Hola novia linda –sonreímos. Baje mi mirada para poner un poquito de crema en
mi dedo índice, para llevarlo a su nariz. Su cara de enojado que me hizo
sonreír –sí, otra vez- y me di vuelta.
Estaba arrinconada entre el lavamanos y su cuerpo pegado al mío. Mis ojos se desviaron a sus labios, lo que
hizo que me muerda los míos y subir la mirada, para que se me escape una
sonrisa.
―
Enserio que estas muy lindo –su sonrisa. Rozo su nariz con la mía para que
aquel puntito de crema que tenía en su nariz también este en la mía. Mordí mi
labio inferior ocultando una sonrisa y que él ría un poquito –tarado. –rodee
mis brazos por su espalda para quedar más juntos aun y besarlo dulce y tiernamente.
―
Estuve todo el día con ganas de verte –me confianza y yo sonrío, regalándole
otro beso.
Rio
de su risa mientras voy hasta el living para sentarme a su lado y entregarle la
latita de cerveza que me pidió –y que yo también quise. Enfrente nuestro, el
televisor nos muestra imágenes de la película El canguro Jack que nos hace reír. Abro la latita y le doy un sorbo
para plantar un beso en su mejilla y levantarme otra vez porque me olvide mi
celular en la mesa y quiero ver los whatsapp del grupo que tengo con las chicas
y que no vi.
Whatsapp – “No
hay tal crisis chichis”
*Veinte
mensajes no visto*
Lali: Quien se
copa con unas pelis en casa? digan yo
Romí: yoo, si
vemos Relatos Salvajes
Zai: yo si hay
pizzas tambn
Rochi: ídem a
Zaichu
Lali: yo quiero
ver los juegos del hambre porfas
Cele: amigas
+pizzas + helado + pelis = un 1000. Obvio que me sumo.
Romí: yo tengo
las tres La. Hagamos maratón lo necesito
Zai: En la
segunda peli me duermo boludas
Lali: al menos
miremos dos. La que quiere Romí y la primera de juegos del hambre, háganme
feliz
Rochi: cuando
no? Saben que falta? POCHOCLOS CHICAS POCHOCLOS.
Cele: yo
llevooooo. Ay las amo.
Romí: eu y
Pochi vive?
Fue
cuando baje porque seguían escribiendo y fuff, estas pibas no paran.
Me: este grupo
se tendría que llamar las gordas boludas, cuanta comida van a llevar?
Jajajajajajaja
Zai: al fin
nena a las diez te busco, ok?
Me: me lleva
Piro, igual te amo bff linda.
Llevo
golosinas así no soy menos que ustedes.
Lali: Las
espero chiquillas. Nos amo fuerte.
―
Ahora lo entiendo a mi viejo cuando me dice que no le doy bola porque estoy con
mi celular – me encuentro con Pedro mirándome serio y a mí se me escapa una
sonrisa.
―
Perdón Pepito –le digo divertida, dejo el celular en la mesa y vuelvo para
tirarme arriba suyo y que él se recueste en el sillón –no ves que tarde o
temprano me iba a tirar encima de vos – y largo una carcajada, yo me acerque a
su rostro para besarlo un poquito.
―
¿Y con quien hablabas tanto? -pregunta
mientras acomoda un almohadón de encaje en su cabeza para después, rodar sus
brazos en mi cintura.
―
Ah con las chicas –dejo un beso en su mejilla – quieren juntarse a mirar unas
pelis y a comer-muerdo mi labio inferior.
―
¿Estoy invitado? –me pregunta y sonrío.
―
Solo nenas.
―
Bueno, pero eso se puede arreglar –su tono homosexual salió a la luz para que
yo le pegue en uno de sus hombros y el rompa en carcajadas
―
Sos un tarado –obvio que me estoy riendo y el aprovecha a que ya se le fue la
gracia para besarme dulcemente- ¿me vas a llevar?
―
Ah encima que no estoy invitado, ¿tengo que hacerte de taxista? –sonreí y mordí
mi labio inferior, para acariciar una de sus mejillas.
―
Dale, se buenito –le hago ojitos y el de la nada me agarra de la nuca para
atraerme a él y besarme profundamente.
―
Obvio que voy a ir, pero antes voy a llamar a MIS amigos, Thiago y Gas para
mirar unas pelis –y mordí mi labio inferior ocultando una risa- ¿Qué te reis? –Pero
mi sonrisa me delato- vos podes hacer planes, yo también –y ahora largue una
carcajada.
―
Es que sos un nene –bese su mejilla- un nene lindo –volví a tirarme encima de
él para quedar abrazados, yo impregnándome en su olor, mientras dejaba besos
suaves sobre su cuello.
―
¿Sabes de que me acorde? –Dijo en un tono divertido- de cuando me invitaste a
comer a tu casa, todavía no éramos nada, vos en aquel tiempo seguías tontita
por Pablo aunque era obvio que me tenías ganas a mí. –sonreí.
―
Ponele. Si, ¿y?
―
Que no sé porque te empecé a hacer cosquillas y me diste una patada en los
huevos, pero groso –y ahí reímos los dos – ya me querías chapar, acosadora.
―
Nene vos sos él que me acosaba. Lo que me reí boludo ese día, fue genial.
―
Si vos porque no sentías dolor, encima justo había llegado el delivery y yo había
quedado arriba tuyo, me tenía que mover sí o sí.
―
¡Y ahí es cuando casi me das un beso, nene! Que estábamos así de cerca –y me
puse bien cerquita para que él me robe un beso y que yo sonría.
―
Que pibe pelotudo era, ¿¡Cómo no te chape!?
―
Eras un tierno, no sé qué te paso. –Su enorme O y que yo largue una carcajada -mentira,
si sos un lindo –lo bese dulcemente.
***
Estacionó
con su auto enfrente del edificio en el que vivía mi pareja amiga: Lali y
Thiago, apago el motor y me miró, yo eleve una ceja y le sonreí.
―
¿Te busco después? –niego.
―
No te hagas problema, me voy con alguna de las chicas. Salvo…
―
¿Salvo? –reí un poquito.
―
Tarado, salvo que quieras buscarme y dormir conmigo –elevo una ceja.
―
Llámame –reí y me acerque para agarrar sus mejillas y besarlo intensamente
―
Te llamo y te amo –sonrió para dejar otro beso.
―
Te amo y te amo –mordí mi labio inferior para sacar mi cinturón de seguridad y
bajar de su auto.
Al
recibirme mi amiga en su departamento me abrazo y reímos cuando, al darme una
palmada en mi cola, yo le pegue en uno de sus hombros. Ya estaban todas mis
amigas, así que salude con un beso y un pequeño abrazo a todas y me senté entre
medio de Rochi y Cele para dejar la bolsa de golosinas que había traído, como
lo habían hecho ellas anteriormente con lo que prometieron traer.
―
¡Sale noche de chichis! –Grito Lali eufórica con su celular en mano y al
instante saco una selfie.
Continuara…
Un adiós para los amigos rosarinos de Pau (o Polet como le decían ellos).
Esto de despedir personajes me hace mal
Un adiós para los amigos rosarinos de Pau (o Polet como le decían ellos).
Esto de despedir personajes me hace mal
Eu,
en el capítulo anterior cometí un error, y no de tipeo sino porque soy corta y
no me llevo bien contando –con la matemática en general, ¿no? Cuando aclare que
faltaban tres capítulos faltaban cuatro. La historia tiene 200 capítulos
y un Epilogo hermoso (guiño)
(gracias Ro por existir)
Así
que vamos de vuelta.
AHORA
SI FALTAN TRES CAPÍTULOS Y ME MUERO.
Sean
felices y háganme feliz con sus ¡últimos! Comentarios.
Vamos
que falta poco!!!!
JusPauliter.
Voy a llorar cuando termine....hace tanto q me acompaña esta novela...... buaaaaa
ResponderEliminaraaaay tiernos❤❤
ResponderEliminaramo el cap.
ya me estoy imaginando el final y obio voy a llorar como una loca jajjaj;).
La voy a extrañar esta hermosa historia...
ayyy estos ultimos caps los estoy amando
ResponderEliminarme lloro todo, no quiero que termine!!! Re lindo el capitulo!
ResponderEliminarme enamore de esta novela ... NOOOOO solo tres capitulos?? no te vallas Plissss
ResponderEliminarayyy que lindo,me encanta!!!
ResponderEliminarquiero llorar no queda nada
ResponderEliminar