miércoles, 25 de diciembre de 2013

Capitulo 85

Un farolito de ilusión, para el corazón. Lo escuchaste canturrear acercándose a la puerta.
Que rías y que te muerdas el labio inferior.
Que aparezca el detrás de la puerta, que seguía canturreando. Y que sonría al verte.
- ¡Hola! –Te dijo con alegría.
- Hola –Tu sonrisa - ¿Cómo va?
- Bien… Aunque podría estar mejor. Pasa.
- ¿Por? – Preguntaste mientras pasaba.
- Yo quiero una ilusión para mi corazón – Y que te lo tire así, de la nada. Para que vos revolees los ojos. Te prohibías largar una sonrisa.
- ¿Tus papás? –Y que él no entienda nada. Entonces le mostraste el tuper que tenes en tus manos.
- Ah, eh duermen… ¿Mates?
- No, me voy… Venía a dejarles estos.
- Unos mates no se les niega a nadie –Revoleaste los ojos para que el sonría y se pierda en la cocina.
- Veo que ya armaste las cosas –Comentaste al ver la valija que les había ofrecido la empresa con la que viajaban.
- ¿Viste? Ya tengo todo –Se acercó a vos ya con el equipo de mate. - ¿Ya la armaste vos?
- Sip. – Y que te sientes en unas de las sillas de la mesa del comedor. El frente tuyo.
El silencio los invadió un poco mientras ya iban tres mates que recibías. Hasta que él lo cortó.
- ¿Te gusto el perfume? –Y te descolgaste, para mirarlo y que él te esté sonriendo. Y como odiabas que lo hago. Frágil, frágil, frágil.
- Si, es riquísimo. Gracias –Y que le sonrías – Lo archive porque Delfina me lo quiere usar – Y que revolees los ojos – Igual lo uso, lo tengo puesto – Y le extendiste tu brazo para que huela tu muñeca.
- No se siente – Te miro con una sonrisa. Y que se pare.
Entonces se acercó a vos, por detrás para que al sentir su cuerpo cerca del tuyo te agarre una especie de escalofrió, el cual aumento cuando corrió tu pelo y hundió su nariz en tu cuello.
Obvio que quisiste decirle algo, quisiste moverte, fulminarlo con la mirada. Pero cuando él se encargó de dejar unos besos en tu cuello, unos besos dulces, lindos, tiernos, se te nublo la mente, no supiste que hacer. Tu respiración empezó a ser más irregular, y el freno los besos, para que se ponga a un lado tuyo y vos, que estabas tiesa, sin saber qué hacer, gires la cabeza a donde él estaba. Entonces lo viste, en cuclillas para estar a la misma altura, y que sin decir nada, porque no era necesario (no para él), deje un beso dulce, delicado en tus labios, mientras una de sus manos acariciaba una de tus mejillas y vos te dejaste llevar por aquel beso, por él, y te sumaste, para que en un solo movimiento los dos se paren para estar más cómodos y que él te sujete de la espalda (tiene miedo a que te escapes), vos tenías los brazos al costado de tu cuerpo, por eso él los coloco en su cuello y que vos sonrías, para susurrarle un “tarado”. Por tu insulto te mordió el labio, para que vos le pegues, y que él haga más profundo el beso.
No supiste como, te encontraste subiendo las escaleras sin cortar aquel beso, no podías, no podían, ambos estaban sin resentimiento, sin enojos, cero, cero.
Bueno, se habrán dado cuenta.
- Pedro – Y al fin caíste en cuenta cuando caíste en su cama y él no dejaba de besarte, bueno, no dejaban de besarse.
- Shh – Y siguió.
- Para –Le susurraste - Pedro –Y ya te estaba molestando.
- ¿Qué pasa? – Él también estaba molesto.
- Que pares. No da, no da todo esto.
- ¿El que no da? Todo da, yo te doy… Vos me das, dale – No podías creer el humor que tiene este chico, ese humor que te hace enojar tanto en estas situaciones. Claro que comenzó a besaste de nuevo.
- Enserio, basta… -Y te separaste- Parece mentira… Hablamos un montón Pedro, y quedamos en un acuerdo.
- Yo no estuve de acuerdo –Y que revolees los ojos (juro que te daría una piña si lo haces devuelta. Te quie’) – Vos lo dijiste y yo tuve que respetarlo.
- No lo estas respetando… No cuando me besas así, cuando… -Y que te bese de nuevo- ¡Basta boludo! Basta.
- Vos también me besaste… No fui yo quien te llevo acá. Nos llevamos los dos.
- Mentira, vos empezaste.
- Vos –Te señalo con el dedo índice y te dieron ganas de metérselo en el…- Vos empezaste, yo avance.
- ¿Yo empecé? –Y gritaste. ¡Loca!
- Shh, baja un poco… Vos empezaste, cuando me dijiste que huela el perfume.
- De buena onda te lo dije, para que lo huelas no más, no para que… Para que me beses.
- Bueno… Igual, podemos seguir –Y te agarro de la cintura para que deje un piquito y que ría al ser empujado.
- Te juro que me das tanta bronca. Despues yo soy la mala onda, la complicada… Vengo, a traerle la torta a tus papás, vos me invitas a tomar mate, bien… De la nada me besas, pero ojo… Despues no queres sufrir, después no venís a mi cumpleaños –De por vida, de por vida se lo vas  reprochar.
- Te repito, nos besamos los dos, y claro que vos sos la complicada… Yo te dije un montón de cosas lindas. Que quiero estar con vos- A todo esto te volvió a abrazar por la cintura y vos lo separabas con ambas manos en el pecho. – Que te quiero, que te amo –Y todo en susurro, para que corra tus manos del pecho y te bese nuevamente.
- Basta –Le susurraste –
- Ámame, dale –Y que sonrías, porque el flaco es un dulce, vamos, admitilo. – Un poquito aunque sea.
- Yo te quiero mucho Pepe –Y que el choque su frente con la tuya
- Hace un esfuercito más y ámame – Y que rías, descaradamente para que él sonría y te bese otra vez, y claro que te unas, otra vez.
- Me voy, basta.
Por poco salís corriendo del cuarto, para que él te alcance al instante. Y que al llegar a planta baja esté Ana justo trayendo unas masitas, que te vea y sonría.
Entraste en pánico, ¿mira si había escuchado la reciente charla? ¿Si había visto algo? ¡No estabas lista para esto!
- Paulita, que sorpresa – ¡Fuf! – Escuche unos gritos, ¿estabas peleando con ella? ¡Boludon! –Y que rías - ¡Ay, feliz cumple!
- Jajajaja gracias Aní –Y que te abrace – Esto es para vos y Horacio.
- Gracias por la aclaración –Y rieron al reproche de Pedro.
- ¿Tomamos unos mates?
- Eh… Bueno, está bien –sonrío ella.
- Pepe tráeme el agua, que ya está. ¿Y cómo la pasaste ayer? – El revoleo los ojos y vos reíste.
- Bien, muy bien… Siempre mis cumpleaños la paso muy bien –Sonreíste.
Cerca de las seis, después de tomar unos mates con los papás de Pedro, y él, decidiste abandonar la casa, entonces te despediste de Ana y Horacio, y Pedro te acompaño hasta afuera.
- Bueno, mis papas te aman, así que… No sé, pensalo. –Y te mordiste los labios.
- ¿La podes cortar?
- Hasta que no me ames un poquito ni en pedo. –Bufaste.
- Chau – Cachete con cachete y te fuiste.
- Pau… -Te giraste para verlo – Te amo –Modulo en silencio.
Revoleaste los ojos con una pequeña sonrisa y te fuiste para tu casa.
Te avise que si revoleabas los ojos devuelta te pegaba. Yo te avise eh.

Continuara…
Comenten porfiiiss.
JusPauliter.

6 comentarios:

  1. te juro la mato a pau,no puede ser tan complicada che...jejeje
    muy bueno seguí subiendo...

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  2. Me encantaron los dos cap! hace rato con el 84 te odie un poquitito pero con este te ame jajajajjajaajajja me encanta!!!

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  3. Logré actualizarme con esta nove, al fin! Y qué capítulos fuertes los últimos, eh! Debo confesarte que hasta alguna lágrima se me escapó jajaja
    Me encantan juntos, ojalá Pau se de cuenta lo que realmente le pasa y pueda abrirse, lo hace sufrir a él y no está bueno, son cosas que desgastan la ¿relación? que tienen... Y el entregadísimo, no me lo imaginaba así!!
    Es hermosa esta nove Jus, una de mis favoritas sin dudas.. ahora en estos días me actualizo sin falta con la otra, un beso grande!!

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  4. hermosa la novela, los csap. re lindos, no se si leiste hoy pero te pedi si me la podes pasar, me encanta y la leo cuando la encuentro, te felicito, escribis hermoso, lo que pasa en ella es re lindo, y me gusta mucho, mi twiter es @normajofre, espero puedas pasarmela, hoy lei 8 cap. ke eran los que tenia atrasados, beso grande te felicito,

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  5. Ay por dios, soy adicta a esta novela, es perfecta, por dios que se amen y tengan hijos, nietos, perros, gatos y ovnis!!!!!!!!! Amo como escribís :)

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