Por un lado estaba feliz, por el
otro me quería volver.
Habíamos llegado hace media hora,
y no tenía ni un poquito de sueño.
Estaba feliz de estar con mi
familia de vuelta, es que… Debe sonar estúpido y de chiquilina, pero había
extrañado un poquito. Tampoco lo había pasado mal.
Estuve todo el camino a casa
taladrándole a mis papas lo lindo y copado que había sido ese viaje, que la
había pasado genial junto a mis compañeros – y amigos - que la ciudad era hermosa y que obviamente…
¡Teníamos que volver en familia!
- Me imagino que nos extrañaste –
Me dijo obvia mi mama.
Yo sonreí – Nah…
Y fue mi papa que me levanto una
ceja, mirándome por el espejo retrovisor.
Pau: ¡Ay, no sean pesados!
Miguel: ¡Te vas caminando! – Y
freno el auto, me lo había dicho con tono de broma… O no.
Pau: Jajajaja ¡Papa!
Miguel: ¿Nada nos extrañaste?
¡Nada!
Y estalle de risas, porque ellos
eran los padres más exagerados – y copados-
Pau: Bueno… Algo sí. Pero
hablábamos todos los días, y además estaba con mis amigos.
Ale: Tiene razón, además ya es
grandecita.
Pau: Nadie le saca de su cabeza
que soy su nena.
Miguel: Siempre lo vas a hacer.
Sonrei, porque si… Porque amaba a
mi papa y su ternura – aunque sea rompe aveces –
Ale: Nora nos espera a almorzar
¿Te vas a levantar? –Nora, mama de Zaira ( y Wanda) no sé si iba a estar muy
despierta, pero obvio que iría.
Pau: No sé si me voy a levantar…
Pero hace mucho que no almorzamos todos juntos, así que si, voy.
Ale: Buenísimo…
Al fin habíamos llegado a casa, al
entrar sentí esa calidez y ese olorcito – todas las casas también tienen
olores, como las personas – tan especial que tenía mi casa.
Pau: ¿Y la Pepo?
Miguel: Durmiendo – Sonrio obvio y
yo le devolví el mismo gesto.
Entonces, solo porque a ella si la
extrañe subí a su cuarto y me tire encima para despertarla – y molestarla – de
una manera muy linda.
Delfina: ¡Paulaaaaaaaa! – Grito,
enojada, dormida, prácticamente me amaba.
Pau: Jajajajaja ay hola
chiquitita, ¿Me extrañaste?
Delfina: ¡No! Obviamente que no…
Paula ¿Podes salir de arriba mío? Me estas asfixiando y estaba durmiendo, por
si no captaste.
Pau: Jajajaja ay, pero que dulce –
Amaba molestarla.
Delfina: Mama – Grito- Estaba
durmiendo y Paula me despertó. ¿No sabes qué hora es nena? Son las seis de la
mañana y es sábado ¡SABADO!
Pau: Ya sé que hora es y también
sé que es sábado. Pero hace tanto que no te molesto. ¿Enserio no me extrañaste?
Delfina: No Paula… ¡Mamaaaa!
Y ella apareció riendo, porque
también se divertía con nuestras peleas – no de esas que nos agarrábamos de los
pelos y éramos capaces de decirnos cualquier barbaridad –
Ale: ¿Qué está pasando acá? – Dijo
entre risas.
Delfina: Simple… Vino, se acostó
arriba mío, me empezó a gritar a molestar cuando yo estaba durmiendo lo más
lindo.
Ale: Bueno, al menos a vos te extraño.
Sonrei y me acerque a mama,
abrazándola de un costado y dejando miles de besos en su mejilla, porque era
ella, porque era mi mama y también la había extrañado.
Alejandra: Jajaja bueno, dejemos
dormir a Delfi. ¿Vas hoy a almorzar a lo de Nori?
Delfi: Si, obvio… Cuando me
levante voy a hacerte la vida imposible – me aviso y yo sonriente levante un
hombro.
Pau: No importa, yo te moleste
primero.
Y se mordió el labio sobrándome
para después volverse a acostar.
Entonces con mama salimos de su
cuarto y nos cruzamos con papa.
Miguel: ¿Vas a desayunar o
después?
Pau: Quiero dormir un ratito… o
tratar – Sonrei.
Terminamos de almorzar todos
juntos. Estas juntadas me hacían muy bien. Hacía años que lo hacíamos y siempre
la pasábamos muy bien.
El tema de conversación constante
fue el de nuestro viaje, y con Zai tuvimos que dar hasta pequeños detalles de
todo.
Y cuando estábamos terminando el
postre me llega un bbm de Pepe.
“Pau J ¿Dormís? Necesito de ti”
Y sonreí, porque sí.
“Hola Pepe, estoy almorzando en lo
de Zai… ¿Qué necesita de mí?”
Obviamente que le iba a seguir el
juego. A los pocos segundos me respondió…
“Mañana es el cumple de mama y no
le compre nada… Y pensaba en que me podías ayudar a elegir, si queres”
“¿Yo? ¿Y por qué no Lu, Caro o
Sonia? ¡Qué ganas de molestar nene!”
“Ok nena… Que mala onda”
Estalle en risas.
“Sos un tarado… Obvio que te voy a
acompañar. ¿Me pasas a buscar por casa? Tipo 16.30”
“A esa hora estoy entonces…
Gracias Pochi J”
“De nada che”
Despues de terminar de almorzar
nos fuimos con Delfi y Zai arriba. Entre ellas había una excelente relación, se
llevaban muy bien, va entre las cuatro, nosotras tres y Wan, pero ella ya
estaba en otra.
Charlamos y nos pintamos las uñas
entre risas, y cuando les dije que me iba a casa, ellas obviamente protestaron.
Zai: ¡No te vayas!
Pau: Quede con Pedro que lo iba a
acompañar…
Delfi: ¡Que lo acompañe la vieja!
No seas mala onda.
Pau: Mañana es el cumple de Ana…
Lo acompaño a comprarle algo y vuelvo para acá. ¿Van a estar?
Zai: Si, seguro – Sonrió – Por ahí
venia Rochi y Lali a tomar mate, pero más tarde.
Pau: Buenísimo – Y no tenía muchas
ganas de ir ahora – Bueno, dentro de un ratito vuelvo.
Toco la puerta y enseguida le
abrí.
Pau: Hola Pepe – Dije sonriente y
deje un beso en su mejilla.
Pepe: Hola Pochi. ¿Todo bien?
Pau: Si, muy bien, ¿vos?
Pepe: Bien – Y me sonrió - ¿Lista?
Pau: Si, báncame que le aviso a mi
vieja… ¿Me llevas no? Lo menos que me merezco.
Pepe: Sos un Potus viviente –
Nuevo insulto, pegado por unas amigas que conocimos en el viaje. Se la pasaban
diciendo “sos un potus” para no decir “sos un inútil” –
Y largue una carcajada, porque
sabía que me iba a llevar igual.
Entonces después de avisarles a
mis viejos que ya me iba – y pedirle plata, por las dudas – Salimos con Pepe en
su bicicleta.
Pau: ¿Tenes pensado algo?
Pepe: Tenía pensado una remera, pero
después me entere que Fede y mi viejo ya le habían comprado y mis hermanas le
regalaron una chalina con un par de aros.
Pau: ¡Y a vos te dejaron de lado!
El asintió haciendo cara de pobrecito
y yo reí.
Pepe: Le iba a regalar una caja de
alfajores, pero justo a ella se le ocurrió hacer dieta para la fecha de su
cumpleaños y si aparecía con una caja de alfajores me la reboleaba.
Pau: Jajajaja prácticamente estas
en el horno.
Pepe: Por eso llame a míster
Paula, porque sabía que me iba a ayudar.
Sonrei – No sos nada sin mí.
Pepe: Bue, ponele.
Hice mi mejor cara de indignada y
el estallo en risas y dejo un beso en mi mejilla. Tarado.
Pau: Entonces ¿Qué le vas a
reglar? Sabes que este favor se te va a ser caro ¿no? – Le comente cuando
habíamos llegado al centro de la ciudad donde había miles de locales.
Pepe: No se… ¿Una tostadora?
Y lo mire con cara rara - ¡Pedro!
¿Una tostadora? ¡Para su cumpleaños! Es obvio que se la van a usar todos, si no
es que la queres para vos – Y largo una carcajada – Le tenes que comprar algo
que ella quiera, que le guste y sea solo para ella.
Pepe: ¿Un anillo?
Pau: ¿No te va una pulsera? Con un
anillo es como si te quisieras casar con tu vieja boludo.
Y rio de nuevo – Dale tarada.
Vayamos por la pulsera.
Y pasamos por más de cinco
joyerías y a él no le gustaba ninguna. Hasta que encontramos una linda,
delicada y estuvimos lo dos de acuerdo en que a ella le iba a gustar.
Pau: ¡Al fin! –Dije con una
sonrisa – Es hermosa Pepe, le va a encantar.
Y él me sonrió – Gracias… Por
ayudarme y no odiarme tanto – Es que parecía una mina, no de decidía por
ninguna.
Esta vez largue una carcajada – Ya
te dije que te iba a salir caro – Era en broma, pero me gustaba provocar, por
si no se dieron cuenta.
Pepe: ¿Ah, sí? – Y él no se
quedaba atrás, porque siempre me seguía el juego.
Asentí con una media sonrisa – Obvio
nene.
Pepe: Bueno… Puedo empezar
por una Coca-Cola ¿no?
Sonrei – Prefiero una Fanta, pero
dale, vamos.
Despues de tomar unas gaseosas nos
volvimos para casa.
Pau: ¿Te quedas a tomar mate? Le
digo a Zai que venga para acá. Iban las chicas. Y podemos avisarle a Thiago y
Gas. – Dije rapidito, no aceptaba un no ni ahí.
Pepe: Y si no queda otra…
Pau: Cállate mala onda – Y le
pegue en el hombro.
Y él me sonrió, de esa manera que
no sé por qué razón se te aflojaban las piernas y te quedabas muda.
Pepe: Entonces… ¿Llamo a Thiago?
Pau: Dale, y ya que estas llama a
Zai – Le dije sonriente
Pepe: Claro, manéjate.
Y yo largue una risita.
Fui a la cocina a poner el agua en
el fuego mientras Pedro terminaba de llamar a los chicos.
Prepare el mate y él se apareció por
detrás. Sonrei cuando sentí que su cuerpo se chocaba con el mío, porque él me
abrazo por la cintura y puso su mentón en mi hombro.
Pau: ¿Qué haces Pedro?
Pepe: Tenía ganas de abrazarte – Y
se separó rápido, sonreí y gire para verlo con la cabeza a gachas, porque
seguro se moría de vergüenza.
Y me acerque para rodearle su
cuello con mis brazos y quedar a pocos milímetros cercas, dejar un beso en su
nariz y otro en su mejilla. Y cuando me miro me sonrió como hace un
ratito y no pude no hacer nada al estar tan cerca. Deje tres besos dulces en
sus labios, a los que él me devolvió y sonreímos sin decir más nada.
Luego suspiramos, porque nos
encantaba besarnos.
Continuara…
JusPauliter.
ayyy que lindo y tiernos,que se pongan de novios!!!jejeje
ResponderEliminarMuchas gracias! Por leer y comentar siempre :)
Eliminaraaawwwghhhhh! que dulces!!!!
ResponderEliminarme encanto Jus ;)
muy lindo cap!
Gracias Luni!!
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