sábado, 14 de septiembre de 2013

Capitulo 59

Y claro que estabas llorando, sintiéndote una estúpida porque no sabías todavía el porqué. Bueno en realidad te había dolido (y te sigue doliendo) como te había tratado lo que considerabas tu problema, alias Pedro Alfonso, tu amigo, por ahora.
Vos no te podías autoanalizar, por tu situación (no tenías ganas, no ahora) entonces tu amiga Lali quien te tira la posta sin dar muchas vueltas estaba sentada junto a vos en su habitación ya hace media hora y no te atrevías a soltarte y decirle por qué tu cara, tus lágrimas.
- A ver Pau, déjame analizar la situación. Me mandaste un mensaje que estabas mal, que necesitaba hablar con alguien. Y supongo que me elegiste a mí porque yo te digo todo cortito y al pie –Entonces le sonreíste- Alguien, no importa quién me conto que estabas un poco bajón, que extrañabas a Tomi y además Pedro te había cortado el rostro. – Tu amigo Thiago, flojito- En casa de Gas, Pepe y vos salieron a comprar unas cosas, después de quince minutos vos volviste con una cara enojada ¿no es asísegynnmáte- ¿Qué paso?
Suspiraste, te secaste las lágrimas y empezaste el relato de aquella charla que tuvieron en el cordón este mediodía y luego le contaste cuando te lo cruzaste hace menos de una hora.

- Fui a la casa y no estaba… Entonces cuando volvía me lo encontré con Agustina –Ella levanto una ceja- Bueno nada, los tuve que saludar, entonces cuando le estaba por decir que volvía de su casa, que quería hablar él me dijo: ¿ahora entendes por qué me aleje de vos?
- ¿Eh? ¿Y qué le dijiste?
- ¡Que le voy a decir si la mina estaba totalmente abrazada a él! Ni me lo tendría que haber dicho. No entiendo nada boluda.
- Yo tampoco… O sea, ¿Por qué te lo dijo delante de Agustina? Que estúpido.
- Seguramente para hacerse el importante, no sé qué onda.
- Para mí… Esta confundido el flaco –Y vos no entendías que decía tu amiga- Si boluda. Por algo te corto el rostro, por algo te dijo que no podía hacer como si nada, y por algo está saliendo de nuevo con Agustina y te dijo eso…
- Es una pelotudes La. Todo lo que teníamos era un juego.
- Ya lo sé, y me lo repetiste quinientas veces. Pero también son humanos, también tienen sentimientos. Capaz…  Aprovecho que vos estabas por tener algo con Tomas para despejar sus sentimientos, y al no tener resultados… Se quiso alejar.
- Ay, no sé qué pensar. Es todo tan complicado.
- Ustedes lo volvieron complicado Pau. Si desde un principio sabían que si se terminaba todo no iba a ser igual… ¿O me vas a decir que no sabías?
- No… Pero capaz pensábamos que no iba a ser para tanto, no sé.
- ¿Y qué vas a hacer ahora?
- Nada. No me habla, no nada…Tampoco lo voy a obligar.
- ¿Y vos que sentís por Pepe?
- Yo estoy bien con Tomas.
- ¿Y? ¿Qué tiene que ver Tomas?
-  Que me quiere… Yo lo quiero, no pienso en lo que me pasa o no me pasa con Pedro.
- Pensalo.
Y te lo propusiste.
A eso de las siete y media volviste a casa para llegar y que te encuentres con tu hermana en el sillón y un chico tomando mate. Riendo.
- Ah, bueno – Reíste por sus caras.
- Hola Pau – Tú hermana.
- Buenas –Y te acercaste a saludar.
- Hola  - Dijo el morocho según asociaste tu cuñado. Pero no dijiste nada.
- Llamo Pedro – Tu hermana.
- Ah. ¿Dijo algo?
- No, solo que después te llamaba –Asentiste con la cabeza.
- Los dejo, tengo que estudiar, si no mañana matemática me hace un hijo –Ellos rieron, vos saliste para tu cuarto.

Hora después y jurabas que no te daba para más la cabeza. Entonces saliste para la cocina en busca de algo para comer, y te encontraste con tus papás.
- Hola Pau –Tu papá atento, con una sonrisa que se la devolviste.
- Hola pá- Dejaste un beso en su mejilla y saludaste a tu mamá con un abrazo.
- ¿Cómo te trata matemática? – Tú mamá.
- Bien, creo –Ella te sonrió- ¿Ustedes, donde andaban?
Y como tenías ganas de hablar con tus papas compartiste unos mates con ellos y luego se sumó Delfi.
Cuando sonó tu teléfono y en la pantalla decía que quien te llamaba era Pedro atendiste.
- Hola.
- Hola… Pau.
- Sí. ¿Todo bien?
- Si… ¿Podes hablar?
- Claro – Hacerte la indiferente y que él te odie, con tremendas ganas de cortar la llamada.
- Em, no sé qué decirte.
- ¿Entonces? –De más está decir que la mirada de tus papas y Delfina estaban fijas a vos.
- ¿Nos…Podemos ver?
- ¿Ahora?
- Si… Va, si queres.
Y estabas entre una lucha…Porque querías ir y hablar, pero a la vez tenías miedo de lo que tenía para decirte. Pero el que arriesga gana… Y solo porque tenías curiosidad te mordiste el labio y le dijiste que sí. El sonrió.
- ¿En la placita de acá a la vuelta?
- En quince estoy.
Cortaste la llamada para comunicar que Pedro necesitaba hablar con vos, entonces te controlaron los horarios y después de abrigarte un poco saliste para el lugar pactado.
Cuando llegaste él ya estaba sentado en uno de los banquitos esperándote, con celular en mano y fue ahí que te hiciste la cabeza pensando que seguramente se estaba mandado mensajes con Agustina, te iba a decir cualquier pelotudes que no querías escuchar… Pero ya era tarde para volverte, si no te hubiera visto seguro salías corriendo como lo cagona que sos. Pero te vio y de lejos te sonrió a medias.
- Hola – Un beso en su cachete y sentarte a su lado. Sentir el frio del mármol en tu cuerpo, que te tiemble y que él ría. Tarado.
- Te llame hoy a tu casa, pero no estabas.
- Sí, me conto Del.
- Quería hablar con vos. - ¡Que novedad!
- ¿Qué? – Estabas a la defensiva, porque estabas enojada con él, con Agustina, con medio mundo.
- Que… Te quería pedir perdón por lo que te dije hoy a la tarde, delante de Agustina. Sé que estuve mal, y bueno – Si hay una cosa que hay que rescatar de Pedro es que siempre iba de frente, te cantaba las cuarenta sin vueltas. En cambio vos eras todo un proceso, largo.
- ¿Por qué? –Y no te entendió. Vamos, Chaves, soltate un poquito más- ¿Por qué lo hiciste? – Y estabas a punto de que tu voz se quiebre, y te repetías que tenías que ser fuerte.
- Me salió así… De la nada, no lo pensé, que se yo. Perdóname.
Silencio. Vos estabas procesando esa respuesta, que obviamente no te dijo nada. Él se sentia nervioso, porque quería hablar, pero no sabía si era bueno hacerlo. Tenía miedo a tu reacción.
- ¿Por qué estás tan cortante? –Y eso es lo que más te dolía.
- Necesitaba alejarme un poco. – Cada pregunta que te contestaba te dejaba más preguntas aún. – Los últimos días, antes que vos me digas que querías tener algo con Tomas, me sentí un poco raro…No sabía lo que me pasaba hasta que un día, hablando con Thiago me di cuenta de todo. En eso apareció Agus, vos sabes lo que fue ella para mí – Claro que lo sabias, todo lo sabias- Y bueno, quedamos en volvernos a ver más seguido… Estamos saliendo, y…
- ¿Qué fue lo que te diste cuenta?
- Que me estaban, o me están pasando cosas con vos.  – Lali sabía. Vos te quedaste helada- No te lo quería decir, porque sé que todo esto complica más las cosas de lo que están… Pero tampoco podía hacer como si nada, vos te diste cuenta que estaba un poco cortado, y para mí… Era necesario estarlo porque necesitaba aclarar toda mi mente. Perdón Pau… No quiero traerte complicaciones con Tomas, ni mucho menos, sé que están muy bien y… – Y lo callaste. De una forma extraña pero lo callaste. Ni siquiera supiste porque de esa manera. Un beso que empezaste vos, que lo seguiste vos, y que él intento no seguirlo. Pero lo siguió  en fin.
¡Estás loca mujer! El flaco viene y te dice que le están pasando cosas con vos, o sea el flaco es tu amigo, también te dice que no quiere joder la relación que llevas con Tomas ¡Tomas, Paula! Y vos lo besas. Pero no un beso inofensivo, si no lleno de pasión.
Y él te para, porque no entiende tu actitud, porque a pesar de que le estén pasando cosas con vos, él tiene bien en claro (cosa que vos no, o eso es lo que parece) que estas de novia.
Entonces quedan los dos no sabiendo que paso, que hiciste…. Nada.
- Perdóname – Varios segundos después te dio la cara para hablar- Perdón Pepe… Lo mejor va a ser que me vaya, mañana hablamos ¿sí? –Y lo mejor que se te ocurría era huir.
- No… Al menos decime algo. Zarpada confesión me mande y ni una palabra, aunque con el beso…
- No sé por qué lo hice. Gracias por decírmelo –Y le sonreíste con sinceridad- . ¿Mañana hablamos, si? –El asintió.
Se despidieron rápido, y cada uno volvió a su casa.


Continuara…

4 comentarios:

  1. loca... me gustas asi de loca...
    inestable y caprichosa...
    jajjajajaa

    Loca vos entendes todo del amor!
    Gracias Jus ;)

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  2. ooooo decime que lo deja a tomas y se va con pepe

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  3. me re gusta la novela, los cap.re lindos, hacia mucho no la leia, si podes pasame el link al rtwiter@normajofre, asi la sigo seguido, beso grande ,escribis re lindo, te felicito,

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  4. Ayyyyy Jus en serio es cruel esto! nos haces sufrir eh!!! espero leer pronto el próximo, me encanta la nove, y ojalá Pau admita lo que le pasa, que lo viene reprimiento hace rato, tarde o temprano calculo que lo sacará a la luz... Y ojalá que Pedro no se mande ninguna más como esa con Agustina..
    Besoss!

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