Y claro que
estabas llorando, sintiéndote una estúpida porque no sabías todavía el porqué.
Bueno en realidad te había dolido (y te sigue doliendo) como te había tratado
lo que considerabas tu problema, alias Pedro Alfonso, tu amigo, por ahora.
Vos no te podías
autoanalizar, por tu situación (no tenías ganas, no ahora) entonces tu amiga
Lali quien te tira la posta sin dar muchas vueltas estaba sentada junto a vos
en su habitación ya hace media hora y no te atrevías a soltarte y decirle por qué tu
cara, tus lágrimas.
- A ver Pau,
déjame analizar la situación. Me mandaste un mensaje que estabas mal, que
necesitaba hablar con alguien. Y supongo que me elegiste a mí porque yo te digo
todo cortito y al pie –Entonces le sonreíste- Alguien, no importa quién me
conto que estabas un poco bajón, que extrañabas a Tomi y además Pedro te había
cortado el rostro. – Tu amigo Thiago, flojito- En casa de Gas, Pepe y vos
salieron a comprar unas cosas, después de quince minutos vos volviste con una
cara enojada ¿no es asísegynnmáte- ¿Qué paso?
Suspiraste, te
secaste las lágrimas y empezaste el relato de aquella charla que tuvieron en el
cordón este mediodía y luego le contaste cuando te lo cruzaste hace menos de
una hora.
- Fui a la casa
y no estaba… Entonces cuando volvía me lo encontré con Agustina –Ella levanto
una ceja- Bueno nada, los tuve que saludar, entonces cuando le estaba por decir
que volvía de su casa, que quería hablar él me dijo: ¿ahora entendes por qué me aleje de vos?
- ¿Eh? ¿Y qué
le dijiste?
- ¡Que le voy a
decir si la mina estaba totalmente abrazada a él! Ni me lo tendría que haber
dicho. No entiendo nada boluda.
- Yo tampoco… O
sea, ¿Por qué te lo dijo delante de Agustina? Que estúpido.
- Seguramente
para hacerse el importante, no sé qué onda.
- Para mí… Esta
confundido el flaco –Y vos no entendías que decía tu amiga- Si boluda. Por algo
te corto el rostro, por algo te dijo que no podía hacer como si nada, y por
algo está saliendo de nuevo con Agustina y te dijo eso…
- Es una
pelotudes La. Todo lo que teníamos era un juego.
- Ya lo sé, y
me lo repetiste quinientas veces. Pero también son humanos, también tienen
sentimientos. Capaz… Aprovecho que vos
estabas por tener algo con Tomas para despejar sus sentimientos, y al no tener
resultados… Se quiso alejar.
- Ay, no sé qué
pensar. Es todo tan complicado.
- Ustedes lo
volvieron complicado Pau. Si desde un principio sabían que si se terminaba todo
no iba a ser igual… ¿O me vas a decir que no sabías?
- No… Pero
capaz pensábamos que no iba a ser para tanto, no sé.
- ¿Y qué vas a
hacer ahora?
- Nada. No me
habla, no nada…Tampoco lo voy a obligar.
- ¿Y vos que
sentís por Pepe?
- Yo estoy bien
con Tomas.
- ¿Y? ¿Qué
tiene que ver Tomas?
- Que me quiere… Yo lo quiero, no pienso en lo
que me pasa o no me pasa con Pedro.
- Pensalo.
Y te lo
propusiste.
A eso de las
siete y media volviste a casa para llegar y que te encuentres con tu hermana en
el sillón y un chico tomando mate. Riendo.
- Ah, bueno –
Reíste por sus caras.
- Hola Pau – Tú
hermana.
- Buenas –Y te
acercaste a saludar.
- Hola - Dijo el morocho según asociaste tu cuñado.
Pero no dijiste nada.
- Llamo Pedro –
Tu hermana.
- Ah. ¿Dijo
algo?
- No, solo que
después te llamaba –Asentiste con la cabeza.
- Los dejo,
tengo que estudiar, si no mañana matemática me hace un hijo –Ellos rieron, vos
saliste para tu cuarto.
Hora después y
jurabas que no te daba para más la cabeza. Entonces saliste para la cocina en
busca de algo para comer, y te encontraste con tus papás.
- Hola Pau –Tu
papá atento, con una sonrisa que se la devolviste.
- Hola pá-
Dejaste un beso en su mejilla y saludaste a tu mamá con un abrazo.
- ¿Cómo te
trata matemática? – Tú mamá.
- Bien, creo
–Ella te sonrió- ¿Ustedes, donde andaban?
Y como tenías
ganas de hablar con tus papas compartiste unos mates con ellos y luego se sumó
Delfi.
Cuando sonó tu
teléfono y en la pantalla decía que quien te llamaba era Pedro atendiste.
- Hola.
- Hola… Pau.
- Sí. ¿Todo
bien?
- Si… ¿Podes
hablar?
- Claro –
Hacerte la indiferente y que él te odie, con tremendas ganas de cortar la
llamada.
- Em, no sé qué
decirte.
- ¿Entonces?
–De más está decir que la mirada de tus papas y Delfina estaban fijas a vos.
- ¿Nos…Podemos
ver?
- ¿Ahora?
- Si… Va, si
queres.
Y estabas entre
una lucha…Porque querías ir y hablar, pero a la vez tenías miedo de lo que
tenía para decirte. Pero el que arriesga gana… Y solo porque tenías curiosidad
te mordiste el labio y le dijiste que sí. El sonrió.
- ¿En la
placita de acá a la vuelta?
- En quince
estoy.
Cortaste la
llamada para comunicar que Pedro necesitaba hablar con vos, entonces te
controlaron los horarios y después de abrigarte un poco saliste para el lugar
pactado.
Cuando llegaste
él ya estaba sentado en uno de los banquitos esperándote, con celular en mano y
fue ahí que te hiciste la cabeza pensando que seguramente se estaba mandado
mensajes con Agustina, te iba a decir cualquier pelotudes que no querías
escuchar… Pero ya era tarde para volverte, si no te hubiera visto seguro salías
corriendo como lo cagona que sos. Pero te vio y de lejos te sonrió a medias.
- Hola – Un
beso en su cachete y sentarte a su lado. Sentir el frio del mármol en tu cuerpo,
que te tiemble y que él ría. Tarado.
- Te llame hoy
a tu casa, pero no estabas.
- Sí, me conto
Del.
- Quería hablar
con vos. - ¡Que novedad!
- ¿Qué? –
Estabas a la defensiva, porque estabas enojada con él, con Agustina, con medio
mundo.
- Que… Te
quería pedir perdón por lo que te dije hoy a la tarde, delante de Agustina. Sé
que estuve mal, y bueno – Si hay una cosa que hay que rescatar de Pedro es que
siempre iba de frente, te cantaba las cuarenta sin vueltas. En cambio vos eras
todo un proceso, largo.
- ¿Por qué? –Y
no te entendió. Vamos, Chaves, soltate un poquito más- ¿Por qué lo hiciste? – Y
estabas a punto de que tu voz se quiebre, y te repetías que tenías que ser
fuerte.
- Me salió así…
De la nada, no lo pensé, que se yo. Perdóname.
Silencio. Vos
estabas procesando esa respuesta, que obviamente no te dijo nada. Él se sentia
nervioso, porque quería hablar, pero no sabía si era bueno hacerlo. Tenía miedo
a tu reacción.
- ¿Por qué
estás tan cortante? –Y eso es lo que más te dolía.
- Necesitaba
alejarme un poco. – Cada pregunta que te contestaba te dejaba más preguntas
aún. – Los últimos días, antes que vos me digas que querías tener algo con
Tomas, me sentí un poco raro…No sabía lo que me pasaba hasta que un día,
hablando con Thiago me di cuenta de todo. En eso apareció Agus, vos sabes lo
que fue ella para mí – Claro que lo sabias, todo lo sabias- Y bueno, quedamos
en volvernos a ver más seguido… Estamos saliendo, y…
- ¿Qué fue lo
que te diste cuenta?
- Que me
estaban, o me están pasando cosas con vos.
– Lali sabía. Vos te quedaste helada- No te lo quería decir, porque sé
que todo esto complica más las cosas de lo que están… Pero tampoco podía hacer
como si nada, vos te diste cuenta que estaba un poco cortado, y para mí… Era
necesario estarlo porque necesitaba aclarar toda mi mente. Perdón Pau… No
quiero traerte complicaciones con Tomas, ni mucho menos, sé que están muy bien
y… – Y lo callaste. De una forma extraña pero lo callaste. Ni siquiera supiste
porque de esa manera. Un beso que empezaste vos, que lo seguiste vos, y que él
intento no seguirlo. Pero lo siguió en fin.
¡Estás loca
mujer! El flaco viene y te dice que le están pasando cosas con vos, o sea el
flaco es tu amigo, también te dice que no quiere joder la relación que llevas
con Tomas ¡Tomas, Paula! Y vos lo besas. Pero no un beso inofensivo, si no
lleno de pasión.
Y él te para,
porque no entiende tu actitud, porque a pesar de que le estén pasando cosas con
vos, él tiene bien en claro (cosa que vos no, o eso es lo que parece) que estas
de novia.
Entonces quedan
los dos no sabiendo que paso, que hiciste…. Nada.
- Perdóname –
Varios segundos después te dio la cara para hablar- Perdón Pepe… Lo mejor va a
ser que me vaya, mañana hablamos ¿sí? –Y lo mejor que se te ocurría era huir.
- No… Al menos
decime algo. Zarpada confesión me mande y ni una palabra, aunque con el beso…
- No sé por qué
lo hice. Gracias por decírmelo –Y le sonreíste con sinceridad- . ¿Mañana hablamos, si? –El asintió.
Se despidieron
rápido, y cada uno volvió a su casa.
Continuara…
loca... me gustas asi de loca...
ResponderEliminarinestable y caprichosa...
jajjajajaa
Loca vos entendes todo del amor!
Gracias Jus ;)
ooooo decime que lo deja a tomas y se va con pepe
ResponderEliminarme re gusta la novela, los cap.re lindos, hacia mucho no la leia, si podes pasame el link al rtwiter@normajofre, asi la sigo seguido, beso grande ,escribis re lindo, te felicito,
ResponderEliminarAyyyyy Jus en serio es cruel esto! nos haces sufrir eh!!! espero leer pronto el próximo, me encanta la nove, y ojalá Pau admita lo que le pasa, que lo viene reprimiento hace rato, tarde o temprano calculo que lo sacará a la luz... Y ojalá que Pedro no se mande ninguna más como esa con Agustina..
ResponderEliminarBesoss!