lunes, 14 de octubre de 2013

Capitulo 66

El quedo en el molde y te diste cuenta que no era que te tenia respeto, sino que el flaco es muy, demasiado lento.
Levantaste la mirada para que el enseguida se descuelgue de lo que estaba mirando y te mire, que crucen miradas al instante y que él se ponga un poco incómodo y retroceda un poco más. Pero que vos avances.
- No te me espantes –Le susurraste.
- Pau…
- Por favor, cállate.
Directa como ninguna. Impulsiva como ninguna también. Tus labios rozaron los de él, y el tembló un poco. Vos reíste un poquito y agarraste su cara con tus manos, entonces el contacto fue por completo y tus labios dejaron un beso chiquito en los suyos. Para que se vuelvan a tocar y el beso sea un poco más intenso, entonces que el de a poco se acople a vos y que te rodee con sus manos tu cintura entonces que se acerquen un poco más a su cuerpo y que el beso siga para que después de unos minutos se separen.
- Nos van a ver – Despues de semejante beso te diste cuenta del gran detalle.
- Pau… Yo
- No hables, por favor.
- Pero
- Perdón si esto te hizo confundir más, pero necesitaba hacerlo.
- ¿Por qué?
- Necesitaba… No sé, necesitaba besarte.
- Ah, o sea que vos tenes ganas de besarte y por nada lo haces. ¿Vos sabes lo que me pasa a mí con vos, no?
- Me das paz Pedro, te miro y no sé, siento algo raro. No sé cómo haces, pero siempre que estoy mal vos llegas, así de la nada. Necesitaba hacerlo, y obvio que pensé en todo lo que te pasa a vos, pero necesitaba hacerlo.
El silencio otra vez invadió y estabas un poco alterada, porque él no te dijo nada, porque no esperabas, o si, la reacción de él y mucho menos esperabas que le ibas a decir eso, porque te conocías y te costaba hablar de lo que te pasa, y mucho más teniendo un novio a kilómetros, y después de besar a tu ¿amigo?
- ¿Cómo sigue? Digo, vos estas con Tomas y…
-  Pepe… Enserio no te quiero hacer mal.
- Como yo te doy paz, vos… Bueno, imposible que me des paz –Reíste- Pero no sé, necesito estar con vos, que se yo.
-  Podemos… ¿Hablar mañana?
- Bueno.
- Tengo que pensar.
- Y si, te va a tomar toda la noche.
- Bueno hey, valóralo.
- Jajajajaja, te llamo, vengo para acá, no sé.
- No voy a estar mañana… voy a lo de mi tía, pero te llamo cuando llego y no sé, vemos.
- Okey. Me voy.
- Bueno –Los dos se pararon – Chau Pepe –Dejaste un beso en su mejilla y el corrió la cara para besarte- ¡Hey!
- Déjame que te de paz –Reíste y te beso de nuevo.
- Basta tarado.
- Si bueno, chau.
- Chau
Entraste a tu casa y tu papa con tu mama estaban en el living.
- ¿Dónde estabas? – Tú papa.
- Afuera. – No dijiste más nada y fuiste a tu pieza donde te encontraste con Delfi.
- Perdóname – Te dijo con unas lágrimas en su cara.
- Hey, ya está Del – Fuiste y la abrazaste para sacarle las lágrimas – Ya está tarada, relaja.
- Es que no puede… No sé, me quede muda y no pude defenderte.
- Tiene un poco de razon igual.
- Si, vi.
- Shh.
- Jajajaja ¿Qué onda?
- ¿Dormís conmigo?
- Si me contas sí.
Esa noche dormiste junto a tu hermana, ella te conto todo con su novio, y vos bueno le contaste aquel beso con Pepe y qué onda con Tomas.
A las nueve y media tu mama las despertó y les trajo el desayuno a la cama. Desayunaron junto a ella y después de cambiaron para salir a casa de tus tíos.
- Toma, Pau – Te llamo desde su pieza, vos estabas en el comedor, esperando al resto de tu familia.
- ¿Qué? – Fuiste donde estaba ella y te entrego tu adorado teléfono.
- Olvídate del castigo. Pero vos olvídate de las rateadas y antes de hacer alguna pendejada pregunta, te ahorras todo esto, ¿dale?
- Gracias –Le diste un abrazo.
- Perdón también por lo que dije de Pedro, fue el enojo. –Asentiste.
- Está bien.
Sonreíste, otra vez tenías tu bebe.
Cuando ya estaban todos listos los cuatro subieron a su auto y salieron rumbo a Lobos, donde tus tíos y primos los esperaban.
- Hola Pau –Dijo tu tía y vos la abrazaste. Siempre la adoraste.  - ¿Cómo estas linda?
- Todo bien, ¿vos? Hola Luchi – Saludaste a tu prima y a su hermana Vale para después entrar a la casa.
Almorzar todos juntos, mientras que tu tío contaba su nueva anécdota en el trabajo, causando risa en todos, ronda de primas y que se cuenten todo antes de que tu papa se acerque a avisarle que se iban al lago, entonces que ustedes se prendan con ellos y que logren pasar una linda tarde en familia. Y como amabas estos momentos, porque a pesar de las peleas, la familia es la familia, es la que te apoya en todas, buenas y malas, ahí, firmes.
Cuando llegaste a tu casa le mandaste un mensaje a Pepe:
Hola Pepe, ¿Dónde andas?”
“Pau, hola. En casa, ¿vos? ¿Volviste?”
“Sí. ¿Nos vemos en la placita?”
“En cinco estoyJ
Y con una sonrisa te levantaste de tu cama, te abrigaste y avisaste a tu mama que salías.
No tardaste nada en llegar y verlo, sentado bajo un árbol en el pasto, abrigado, tanto que apenas se le veían los ojos. Reíste y te acercaste a él.

Continuara…
Espero sus comentarios, y gracias por leer, enserio… Son lo más.

JusPauliter. 

4 comentarios:

  1. que liiindo!
    que a Pau se le aclaren las ideas rapido!! Las lectoras queremos leer eso YAAA jajaj.
    GENIA!

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  2. ohhhhh Jus!!!! por favor decinos que esta vez se la juegan!
    no me creo capaz de soportar mas histeria jajajaja
    nome lo esperaba. Gracias ;)

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  3. ojala dejen la histeria de lado y por una vez se jueguen por lo que sienten!!!

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  4. hayy que deje al novio y se qued eocn pepe o si no un amor a escondida nose pero quiero que esten juntos jaja

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