- ¿Con frio?
–Dijiste divertida.
- Algo. –Rieron
- ¿Cómo estás?
- Bien – Al fin
te sentaste a su lado y dejaste un beso en su mejilla - ¿vos?
- Bien.
Silencio.
Más silencio.
- ¿Cómo te fue en Lobos?
- Pepe. – Si,
es que no aguantabas más. Que se haga el boludo y como le costaba dar la cara,
bueno, solo a veces.
- Ok. Te
escucho –Pero esta vez tenías que hablar vos.
- Tampoco me
dejes todo a mi boludo – Estabas nerviosa, ansiosa, pero con miedo.
- Jajajaja
bueno. ¿Qué pensaste? ¿Pensaste, no?
- Tarado. Em,
quiero hablar con Tomas, enserio hace días que venimos peleando, y para
mantener una relación así, y encima distanciado, no da. Menos si un amigo me
tira onda –Reíste y él te sonrió.
- Cállate, que
el que te tira onda, también te tira paz.
- ¿La cortas?
- Jamás. Vos si
tendrías que cortar ya con Tomas. Yo no quiero ser el amante.
- ¿El amante?
¿Y quién te dijo que yo iba a hacerte mi amante? ¿No somos amigos?
- Obvio que
somos amigos, pero también somos marido y mujer. ¿O no te acordas?
- Yo estaba con
Tomas, estamos separados.
- Pero ahora
volvimos. ¿O no?
- No sé.
- ¿No sabes?
- Todavía no
corte con Tomas, por ahí me convence y no cortamos nada –Y te quedo mirando
fijo – Tarado. –Lo abrazaste de costado – Un poco me va a costar, porque lo
quiero mucho… Pero no lo veo nunca y es re feo.
- Obvio que es
feo, yo soy el más lindo.
- Y el más creído.
Digo feo la situación, de no poder verlo nunca y cuando nos vemos pelear,
¿entendes? Por lo menos con vos, peleamos pero te veo todos los días, y son
peleas estúpidas.
- ¿Entonces
volvemos a ser socios? –Te extendió la mano como tal delincuente.
- Casi socios,
banca hasta mañana que hable con Tomas.
- ¿Puedo estar
cuando le decís? ¡Por favor! Jajajajaja.
- No tarado, no
seas forro.
- Bueno,
entonces dame un beso.
Y sin dejar que
digas algo más te chapo, literalmente. Bueno vos también te sumaste a ese beso,
es que se te hacia un poco complicado resistirte un poco, aunque te sentías un
poco culpable no hablar antes con Tomas.
- Bueno, me voy
–Avisaste después de unos cuantos besos.
- No, un rato más
–Y volvió a unir sus labios con los tuyos, lo seguiste pero lo cortaste.
- Enserio
Pedro, ya es tarde.
- Bueno, vamos.
Se levantaron
para caminar juntos hasta la esquina y que se despidan con otro beso, eso de
hacerte la fuerte, la que tenías todo controlado no va más Chaves.
Cuando llegaste
a tu casa, zafaste del cuestionario de tus viejos ya que no estaban. Te
entraste a duchar y te conectaste vía Facebook para poder hablar con Tomas, y
por suerte estaba.
Admitiste que
desde el momento cero, Tomas se re porto con vos, siempre fue de entenderte, de
escucharte, de poder entablar una charla seria, de poder hablar de cosas en
comunes, de estar en silencio y que estos no sean incomodos. Pero siempre
dijeron (y estoy de acuerdo) que la distancia mata todo, hasta el amor más
puro, y eso es lo que les jugo en contra: la distancia. Él no te mintió cuando
te dijo que quería ser tu novia, a pesar de la distancia, porque te quería, y
vos no le mentiste cuando le dijiste que si querías serlo, porque suponías que
el amor, o cariño que se tenían (o tienen) era infinito y que iba a superar
toda distancia. Y claro que lo hicieron, cinco meses es mucho para tener una relación
así. Roces, carácter fuerte (de ambos), celos que surgieron peleas fuertes y de
apoco ese amor infinito que suponían tenían, se quebró de apoco.
El, cuando le
contaste lo que te pasaba te entendió, porque siempre te entendía, y porque a él
le pasa lo mismo que a vos, odia la distancia al igual que vos.
Palabras
lindas, decirle que lo queres mucho y sentirte un poco mejor. Porque quedaron
como amigos.
Sonreíste
relajada y fuiste al comedor, donde Delfi se encontraba mirando la tele. Te
sumaste a ella y esperaron a sus papas que no tardaron en llegar con una caja
con empanadas para cenar.
Esta noche
dormiste relaja, esperando a la otra mañana para contarle a Pedro, y también a
Zaira que prepárate, porque te va a querer matar que no le contaste nada.
- ¿Cómo?
¡Paula! ¿Cómo no me vas a decir nada? Nos contamos todo, hasta cuándo vamos al
baño, ¿Qué onda?
- Baja la voz
boluda – Plena clase de psicología- Y no te conté nada, porque fue todo muy rápido…
Si lo pensaba mucho me iba a arrepentir, ¿vos no querías que pase esto? Deberías
estar feliz.
- Obvio, pero
tampoco me lo digas así de la nada… Yo quería ayudarte a dejar al bobo ese, y quería
saber antes que tu hermana, no da hey.
- Ella nos vio
afuera, el sábado. ¿Qué le voy a decir? No te enojes Zairita, te quiero –Dejaste
un beso en su mejilla- Hey dale –Ella sonrió.
- Estúpida, me
haces enojar. Vos sos la primera que se entera de mis cosas, al instante, no
dos días después.
- Ok, entendí
que estuve mal. ¿Me perdonas?
- Si me compras
un alfajor sí. Me cago de hambre –Te susurro y vos reíste. Como amas a tu
amiga.
- Bueno, está
bien.
- Obvio que está
bien. ¡La última vez que me ocultas algo! ¿Fue Pedro que te dijo no decir nada,
como la otra vez, no? Lo voy a matar al tarado ese.
- Jajajajaja
no, esta vez no fue el, fui yo. Evita contárselo a medio mundo ¿ok? Porque no
se si es tan serio como vos te imaginas.
- Que va a ser
serio si los dos le tienen pánico a la palabra “noviazgo” y no me vengas con el
“somos amigos, no podemos ponernos de novios” o sea, ya fue esa excusa.
- ¡No es una excusa!
- ¿Ah, no?
- No –Tu suerte
estaba a full, justo toco el timbre – Voy por tu alfajor.
- Báncame
Pochi, yo también tengo que ir – Thiago.
- Se dejaron de
joder eh – Te dijo Thiago, cuando se sentó a tu lado en el piso- Digo, por lo
de Pedro.
- No nos
pusimos de novio igualmente, eh. Estamos igual que antes, no más que bueno… Él
tiene sus sentimientos, yo los míos…
- ¿Y cuáles son
los tuyos? Digo… Los de Pedro medio mundo lo sabe.
- Son muchos más
tranquilos que los de él, quédate tranquilo. Recién termino con Tomas, no puedo
hacer como si nada.
- Ya lo sé Pau,
y él lo tiene en claro.
- Si, ya se.
- Mira como me
mira de reojo el tarado –Reíste cuando lo viste a Pedro hablando con Gas, pero
no dejaba de mirar a Thiago.
- Es un idiota.
La mañana paso
tranquila, lenta pero tranquila. Te habían llamado a vos y a Pedro a dirección para
cambiar la fecha para presentar la promo ya que hoy había una charla, odiaron
todos al director por haber traído bombos y demás para la joda, y quedaron en
que mañana a las cinco de la madrugada todos se juntaban en casa de Luna que a
solo dos cuadras del colegio estaba para hacer quilombo desde temprano.
Cuando llegaste
a tu casa almorzaste sola, tus papas trabajaban y Delfi había quedado con sus
amigas en almorzar todas juntas. Ordenaste un poco y te acostaste a dormir la
siesta.
A eso de las
cuatro te levantaste, merendaste con tus papas y te fuiste a casa de Zai donde había
quedado juntarse con el resto de los chicos.
- Gracias por
esperarme – Pedro te asusto cuando te alcanzo con su bicicleta.
- Pensé que ya
estabas allá. ¡Hola Pepin! – Lo saludaste con un abrazo.
- Vos y tus
apodos. ¿Todo bien?
- Bien,
¿vos? - Y te robo un beso a lo que te
hizo sonreír.
- Ahora genial.
- Gil. Llévame,
dale. –Te subiste al caño de su bicicleta quedando a pocos centímetros de su
cara.
- ¿Dormiste?
- ¿Se nota?
- Jajajaja no.
- ¿Cómo sabias
entonces?
- Yo sé todo.
- Puf. ¿Vos
dormiste?
- ¿Se nota? –
Te mordiste los labios y le pegaste una cachetada suave – Violenta. –Reíste y
dejaste un beso en su mejilla.
- Necesito
particular, economía me va a hacer un hijo Pedro.
- Estamos
igual. Podemos empezar aunque sea una o dos clases de particular.
- Es el jueves
la prueba.
- Bueno por
eso. Creo que mi hermana conoce a una chica, ¿queres que pregunte?
- Si, por
favor.
- Si aprobas me
debes algo.
- ¿Por qué? Si
vos vas a ir también.
- ¿Y qué? Yo conseguí
la maestra.
- Todavía no
sabes. –la bici freno cuando estábamos en la vereda de Zai vos bajaste pero
antes de hacer un paso más te beso, él y su costumbre de besarte de improviso. También
le seguiste el beso y hubiesen seguido, pero su amigos Thiago, Zai y Lali los
sorprendieron gritando a coro.
- ¡Buena! –
Claro que moriste de vergüenza y te separaste enseguida de Pedro.
- Esa ganador –
Thiago palmeo la espalda de Pedro.
Vos entraste
adentro, después de saludar a tus amigos, sin decir nada.
- Hola Norita.
- Pochi, ¿Cómo estas
hermosa?
- Todo bien.
Pasaron al patio para encontrarse con el resto
de los chicos, que veas a Gas con la guitarra y que ya sepas que te esperaba
una buena tarde de amigos.
Y así fue, se
quedaron hasta alrededor de las ocho tomando mate, comiendo mientras Gas tocaba
su amada guitarra, Thiago y Rochi lo acompañaba cantando y bueno el resto… Solo
se movía al ritmo y sonreía porque amaban escuchar a sus amigos.
- ¿Queres
quedarte a dormir? –Pregunta Zai cuando ya te estas por ir.
- Obvio que sí,
tengo que ver lo que me espera en casa, y te aviso si me dejan, ¿dale? – Nunca sabias
con el humor de tus papas.
- Cruzo los
dedos tranquila –Sonreíste y la abrazaste para después subir de nuevo a la
bicicleta de Pedro y junto a él y a Gas tomen camino para sus casas.
Cuando llegaste
a la cuadra de tu casa, Pedro freno al cordón.
- Llévame hasta
mi casa gil.
- No quiero.
- Boludo, si
tenes que pasar sí o sí.
- No porque
doblo acá.
- Uh, ¿Qué te
pasa? – Bajaste de la bicicleta – Gracias, señor generosidad.
- Para, estúpida
–Te freno agarrándote del brazo – Alteradita
- Si, bien que
te encanta esta alteradita, estúpida… ¿algo más me vas a decir?
- Sí.
- Basta tarado,
déjame.
- ¿Estás loca,
vos? Ni ahí te dejo. – Sus manos rodearon tu cintura y te beso como le gusta a él
y como vos odias: de improviso, claro que el odio no te duro ni medio segundo
que ya lo estabas besando sin importar nada.
- Deja de
besarme así porque te vas a comer un… -Otra vez, otro beso- Idiota, no me
interrumpas
- Jajajaja me
encanta hacerte enojar –Otro beso más.
- Bueno, sí.
Chau. –Saliste caminando para tu casa que solo estaba a cuatro de distancia.
-Dale que te
llevo.
- No, ahora no.
- Jodete… Avísame
si te tengo que buscar, digo, por si te quedas en lo de Zai.
- Te aviso.
- ¿Me das otro
beso?
- No. Jodete.
- Fea.
Le sonreíste a
medias y entraste a tu casa. Para tu sorpresa llegaste y tus papas con Delfina reían
y compartían charla en la mesa del comedor. Sonreíste y te sumaste a ellos.
Dijeron que si, cuando preguntaste en quedarte en casa de Zai.
Entonces te
entraste a duchar y luego pediste a tu papa que te lleve a casa de tu amiga.
“Pepe me quedo en lo de Zai, nos vemos allá.
Besos”
“Pau, ok, dale. Mañana las pasamos a buscar
con Gas. BesosJ”
Continuara…
JusPauliter.
Bueno, espero
que les guste. Gracias por sus comentarios y espero que sigan, juro que no hay
cosa más linda que te llenen de comentarios lindos algo que haces con tanta
buena onda y que me encanta hacer. GRACIAS.
muy bueno,ojala pronto se pongan de novios!!!
ResponderEliminarmuy bueno , feliz de que hayas subido besos
ResponderEliminarAyy te juro que amo esta novela, es como muy aydyagfjs, y nada amo como escribís y amo que subas casi todos los días, porque posta que me vicio con esta nove :)
ResponderEliminar