Estabas tan contenta que te habías sacado un diez en física.
Habías estudiado y habías obtenido lo que querías.
Y ese diez, que te había puesto de buen humor, también te
puso tarada. Jodias a medio mundo en el salón y recibías algunos insultos
(menos de Zai que también estaba tarada, pero no tanto como vos). Pleno segundo
recreo y vos con las chicas se quedaron en el salón, no tenían ganas de salir,
y como rebeldes que son, se quedaron, obvio.
- Che, che, che –Y muchas más veces dijiste “che” hasta que
tus amigos te gritaron que querías y vos reíste - ¿Nos juntamos en casa hoy?
- No puedo –Dijo tu amiga Lali – Quede con Thiago.
- ¡Casada! –Dijiste.
- Jamás nos juntamos solos, y bueno…
- Yo tampoco puedo Pochi –Dijo Cele- Gas me invito al mc.
- Uhhh… Eso es rechazo –Llevo Pedro y lo miraste con ganas
de matarlo.
- ¿Ustedes tres? – Les preguntaste a Rochi, Romí y Zai.
- No puedo –Dijeron a coro y las odiaste.
- Wan llega hoy de viaje y quiero estar con ella, se va la
semana que viene. –Explico Zai.
- Y yo tengo un taller de fotografía –Dijo Rochi.
- Yo tengo particular. – Y todo tú tarades y buen humor se
fue al ca-ra-jo.
- Ok, ya van a venir. Ya me van a pedir que me junte con
ustedes ¿y saben qué? ¡Les voy a decir que no!
- Júntate con Pepe. Mañana nos juntamos todos, ¿sí? –Dijo Cele-
No te enojes Pau.
- Yo no puedo –Dijo Pedro – Nah, mentira. Si queres
organizamos algo y que estos casados se vayan a la mierda –Dijo con humor.
- No me quiero juntar con vos, feo. – Estabas encaprichada. Habías
pensado en juntarte con las chicas desde la noche anterior, para que terminen diciéndote
que tenían otros planes. Y las odiaste, pero sabias que no podían organizar
todos los días.
Desde ese momento estuviste callada, y con malhumor. Va, en
realidad un poco angustiada, te jodio, sos así. Suerte que quedaban dos horas más…
Bueno, podría haber sido peor.
Cuando saliste del colegio, esperaste a los chicos y juntos
salieron cada uno a su casa. Pedro y vos quedaron.
- ¿Pasa algo? –Te pregunto. Vos negaste- Dale, decime.
- No me pasa nada.
- Bue.
Silencio.
Eras dura amiga eh, te costaba aflojar, eh.
Cuando llegaron a tu casa un beso en el cachete y entraste.
Necesitabas comer y dormir.
Y así lo hiciste, comiste con Delfi y te acostaste a mirar
tele, no duraste ni diez minutos que ya estabas dormida.
A las cuatro te despertaste con ganas de tomar mate. Y
cuando saliste del cuarto tu papa tomaba solo.
- Hola –Sonreíste, dejaste un beso en su mejilla y te
sentaste a su lado.
- Buenas –Él también te sonrió - ¿Dormiste?
- Si –Y te paso un mate - ¿mama, Delfi?
- Tu mama en casa de Norita, llego Wanda y fue a saludarla –Asentiste.
Claro que sabias- Y Delfi creo que salió con Juana.
- Tomabas mates solo –Tomaba, porque ahora vos lo
acompañaba.
- Esta bueno a veces tomar mate solo… Mas si tenes muchas
ganas de un mate, son todos para vos.
- Jajajajaja es verdad, pensándolo así, es divertido.
- ¿Viste? ¿Tenes planes para hoy a la tarde?
- Mmm no. Los chicos tenían todos planes.
- ¿Me queres acompañar? Tengo que llevar unos papeles a la oficina.
No es un gran plan, pero bue…
- Si dale. No tengo nada mejor que hacer.
Cuando llegaron a donde trabaja tu papa sonreíste. Amabas
este lugar, siempre te hacia acordar a cuando salías del jardín y venias a
saludar a tu papa, él te sacaba hojas y vos dibujabas y llenabas la hoja de sellos de la
empresa. Amabas pasar tiempo acá de chica, te sentías grande.
- ¡No podes tener esto todavía! –Dijiste al mostrarle un
dibujo encuadrado.
- ¿Cómo qué no? Es hermoso –Sonreíste y negaste mordiéndote el
labio inferior- Mira este –Y te alcanzo uno que estaba en un cajón- Ese es lo más
–Reíste.
- Los años que tienen estos dibujos.
- Los momentos en cuando me dibujabas…
- Soy el horror ahora.
Estuvieron un rato en la oficina y luego salieron para la
casa. Ya estaba tu mamá
- ¿Dónde andaban?
- Fuimos a la oficina de papá.
- Necesitaba dejar unos papeles. –Ella sonrió. Amaba verlos
juntos.
- ¿Mates?
Y a pesar de que habían tomado antes, con ella no lo habían hecho
y obvio que aceptaron.
A las siete de la tarde te llega un mensaje de Pedro:
“Pau, acordate que a
las ocho tenemos particular. ¿Te paso a buscar?” Y menos mal que te lo había
mandado.
“Pepe, me había re
olvidado. Dale, si búscame porque ni idea donde queda, de paso vamos juntosJ”
“Colgada. En media
hora paso, porque queda un poco lejos para ir en bici”
“Yo no tengo, ¿me
llevas, no?”
“Te va a salir cara” Reíste
y seguiste disfrutando con tus papas de los mates.
Te preparaste para cuando llegue Pedro y al ratito toco la
puerta, fue atendido por tu mama mientras vos estabas en tu cuarto en busca de
tu celular.
- Hola –Le sonreíste y el también. Un beso en su mejilla.
- ¿Todo bien?
- Sip, ¿vos? –El asiente con la cabeza.
- Todo bien. ¿Vamos? Si no, no llegamos.
- Dale.
Se despidieron de tus papas y salieron en su bici.
- ¿Qué hiciste a la tarde? –Vos y tu necesidad de preguntar.
- No mucho. Me acosté un rato, tome mate con mis viejos y después
llego Fede y jugamos al futbol un rato en el patio. ¿Vos?
- Yo también me acosté, tome mate con papa, lo acompañe a su
trabajo, volvimos a tomar mate, pero esta vez con mama y nada… -Él te sonrió y
vos también sonreíste.
- Tranqui.
- Sip.
Mientras ibas en el caño del manubrio no dejabas de verlo,
no sabias bien porque, pero se sentia bien observarlo sin que se de cuenta,
hasta que bueno, el flaco no es tarado y se dio cuenta.
- ¿Qué tengo?
- Un moco –Señalaste y reíste cuando te miro serio –
Jajajajaja no tenes nada tarado.
- Tarada, ¿Por qué me mirabas?
- No tengo otra vista, ¿Qué queres que mire? - ¡Mentirosa,
Chaves!
- Que pavada. Amas mirarme – Te mordiste el labio sobrándolo.
-No sabes cuánto. – Él se acercó más a tu cara para que te
pongas nerviosa y tratar de alejarte un poco, pero si lo hacías terminabas en
el piso. El rio - ¿Qué te reis?
- De vos – Alcanzo a darte un beso en tu comisura logrando
ponerte un poco colorada, y no sabías porque lo hacías, pero a él le encantaba.
Cuando llegaron a la casa de la profesora de particular vos
bajaste primera y esperaste a él, para que toque timbre y Mónica, la profesora
los atienda con una gran sonrisa y buena onda.
La profe resulto muy buena onda (hasta hacia bromas) y
explicaba de diez. El tema les quedo como el padre nuestro y mañana ¡Iban a
aprobar!
Llegaste a tu casa a las nueve y veinte y te encontrabas
afuera de tu casa con Pedro, a punto de despedirse.
- Bueno, repasa que mañana nos va a ir re bien –Dijo Pedro.
- Si –Sonreíste- Vos también estudia eh.
- ¡Estás hablando con Pedro!
- Por eso mismo
- Jajajajaja me voy, chau –Dejo un beso en tu mejilla y vos levantaste
una ceja.
- A veces te pinta el papel de cagon y no te entiendo – El rio
y te acercaste a besarlo dulcemente, acoplándose mientras te abrazada de la
cintura y vos acariciando sus mejillas - ¿Mañana nos juntamos? Solos. Así le
hago la contra a las otras casadas –El rio nuevamente y te beso otra vez.
- Te recuerdo que fuiste vos la que me dijo que no se quería
juntar conmigo, encima me dijiste feo. ¡Cualquiera!
- Perdón… Es que me dio bronca.
- Ya se –Te sonrió- Bueno, chau –Te robo otro beso y arranco
con la bici para su casa.
Vos te quedaste sonriendo como una estúpida y al ratito
entraste a tu casa para encontrarte con tus abuelos en la mesa con el resto de
tu familia. Esa noche cenaron con tus abuelos, amas pasar tiempo con ellos, y
das gracias a Dios que los tenes con vos, porque no hay nada más lindo (y puro)
que amor de una nieta a sus abuelos y viceversa.
Continuara…
JusPauliter.
como me encanta esta nove y la otra que escribi si subieras mas por dia seria feliz
ResponderEliminarAmo amo amo está novela amo como escribís Jus realmente hermosas las dos noves me encantan subí más plis!
ResponderEliminar