No hubo día que disfrutes tanto, la pasaste los diez días increíbles, tanto allá en Bariloche como aquellos dos días que tuvieron para ir y volver.
Reíste, lloraste, abrazaste, amaste estar allá, con todos tus compañeros, con todos los de tu banda, gritando a la vuelta de cada boliche que se amaban, gritar los cantitos, gritar lo lindo que fue pasarlo con todos ellos.
Hoy, siendo las dos de la tarde de un jueves se encontraban llegando a Palermo, tu ciudad, y la de todos.
Una sensación…Rara, te invadió el cuerpo.
Se sentía raro volver, después de lo lindo que lo habían pasado allá. Volver a ver a tus papas, a Delfi… Volver al colegio.
¡Al colegio!
Nah, en realidad querías (querían) decirle al chofer que pegue la vuelta, que vuelvan. Querías Bariloche, joda, amigos, nieve… Bariloche en general.
El colectivo era un desastre, no había uno de tus compañeros que no esté saltando mientras cantaban todos abrazados, algunos que reían cuando se caían, porque claro, el colectivo estaba andando.
Cuando Guille les informo que estaban entrando a la ciudad, los obligo a que se calmen un poco, pero claro que no duraron ni cinco minutos calmados.
Sentían que seguían de joda, y no.
Fue Nico quien les puso orden y todos se calmaron el flaco tenía razón, no podían andar a los saltos cuando están entrando a una ciudad, cuando les obligan a tener el cinturón puesto… Ponele.
El micro estaciono en aquella plaza que los vio subir, y esas ganas de retrasar el tiempo.
Antes de bajar fue Guille quien hablo por micrófono.
- Antes que bajen y se encuentren con sus familias le quiero comentar que la pase de puta madre con ustedes, que son un grupo muy divertido, muy unido y eso es lo más lindo… Gracias por confiar en nosotros tres: Luchi, Nico y yo. Los queremos y no vamos a olvidarnos de este grupo.
Y todos ustedes gritaron el nombre de cada uno para después de abrazarlos y que unas lágrimas se te escapen bajes del colectivo.
Bajaste y abrazaste con todas tus fuerzas a Luchi, la flaca se hizo querer, fue muy importante para ustedes, mujeres, que haya ido al viaje. Hay cosas obviamente que no se comparten con un hombre, ella fue muy cariñosa, y las contuvo en los altibajos que solían tener a veces cuando les agarraban los ataques de volver (en pleno pedo).
Fue cuando viste la mano de tu papá saludándote y que sonrían ambos al verse, para que esquives como puedas a toda la gente y encontrarte con él para abrazarlo, fuerte. Y que se te escapen unas lágrimas.
- Jodeme que me extrañaste –Dijo tu papá para que vos rías.
- Jajajajajaja no. –Y él pego suave en tu hombro para que vos rías. – Gracias – Lo miraste, fijo a sus ojos, idénticos a los tuyos – Gracias por todo esto… La pase increíble.
- No hay que agradecer nada mi amor, más que merecido. Me alegro que lo hayas pasado bien.
- ¡Pauli! –Tu mamá y que sonrías para abrazarla, fuerte – Mi chiquita… Te extrañe tanto.
- No es por nada… Pero el año que viene me voy a vivir a Rosario, má – Y que rías divertida para que ella te pegue en el hombro –Au.
- Ni lo menciones –Y que esta vez rían juntas - ¿Cómo la pasaste?
- Bien, muy bien… Genial –Y la sonrisa de ambas – Yo.. Gracias, por darme esta oportunidad de hacer el mejor viaje… Es todo tan lindo –Y que ella te abrace.
- Te lo mereces Pau, te amo chiquita.
- Yo a vos ma.
Tu papá fue a buscar tus bolsos, mientras vos abrazabas y molestabas a Delfi, quien también te había extrañado un poquito (claro que no te lo dijo. Instinto de hermana, Ponele), para que después se acerque Zai con sus padres y se queden charlando un rato, comentando.
Lo primero que hiciste al entrar a tu casa fue tirarte a tu cama. Fue a la única que extrañaste, aunque las camas del hotel eran geniales, pero no hay otra como la tuya.
Te duchaste y te encontraste de nuevo con tu familia, dispuestos a escucharte.
Rieron con vos de cada anécdota y compartiste los regalos que habías comprado mientras se turnaban en ver las fotos.
Estuvieron la mayoría de la tarde charlando hasta que te agarro sueño y decidiste acostarte un rato.
Despertaste alrededor de las ocho y media, y cuando te levantaste estaban tus abuelos, los cuales te recibieron con una gran sonrisa y un abrazo.
Cenaron junto a tus abuelos y mientras le explicabas de que se trataba la excursión “culipatin” a tu abuelo, te entro una llamada de Pepe. Así que te alejaste un poco para hablas tranquila.
- Pepe, ¿ya me extrañas? –Dijiste divertida.
- En realidad no, pero si queres te extraño –Y que muerdas el labio.
- Tarado. ¿Todo bien?
- Jajajjaja si, ¿vos?
- Bien –Sonreíste.
- ¿Qué hacías?
- Que chusma loco… Con mis abuelos, ¿por?
- Mándale un saludo a Don Gabriel –Y que rías – Así sumo.
- Vas a sumar patadas vos. ¿Qué pasa Pepe?
- Nada – Bufaste- Bueno que te necesito…No sé cuándo teníamos que buscar las fotos, y demás y en instante mato a Ana.
- Jajajajjajjaja tarado. El miércoles de la semana que viene iban a estar en la agencia. Mándale un beso a Ana.
- Con una tosca le voy a revolear, es infumable… Y eso que recién llego
- ¡Pedro! Pobre hey.
- ¿Puedo ir a tu casa?
- ¿Eh?
- Dale, un rato no más.
- Tengo sueño…
- Un ratito… Ratitito –Y que rías.
- Te aviso cuando. Media hora, más no eh
- Me alcanza para decirte lo cuanto que te amo
- Uh, entonces un minuto.
- Jajajajaja espero que me avises eh
- Te mando un mensaje cuando mis abuelos se van.
- Yo que quería charlar con ellos, contarle lo mal que te portaste.
- Chau Pedro.
- ¡Para! Avísame
- Si, chau.
Te quedaste charlando un rato con tus abuelos, hasta que ellos decidieron irse y vos le mandaste un mensaje a Pedro.
- ¿Sin sueño? –Tu papá se acercó a vos.
- Mucho. Pero viene Pedro que… -Y su cara- Que tenía que hablar conmigo.
- Hablan mucho últimamente ustedes –Reíste.
- Jajajaja bueno, somos amigos.
- Demasiado ¿no? –Y que Pedro te salve, tocando timbre. Besaste la mejilla de tu papá y que salgas a atender – Ya te voy a agarrar.
- Jajajaja… Hola nene
- Hola Pau –Un beso en tu mejilla.
- Tu cara es peor que la de las seis de la mañana –Y que rían juntos.
- Hola Miguel
- ¿Qué haces Pepe? ¿Todo bien?
- Perfecto
- Bueno, me voy a dormir… Adiós.
- Chau pá.
- Chau Miguel.
- Ojo eh. –Y que rías
- Tarado.
- ¿Le contaste? –La cara de pánico de tu amigo, y que rías.
- Jajajaja no tarado… Si ya sabe.
- ¿Cómo? Ah si –Y levantaste una ceja para que rían- Bueno, estoy un poco dormido.
- Pensar que a esta hora estábamos en una previa. ¡Volvamos!
- Ay si, volvamos, la puta madre…. Y hace horas que volvimos.
- Que triste –Y que se abracen para después reír. Son dos actores geniales.
- ¿Qué onda tu visita?
-Me aburría… Y quería verte.
- ¿No te cansas de verme?
- No.
- Yo sí. De verte a vos
- No te creo.
A todo esto vos estabas apoyada en la cabecera de unos de los sillones, él frente tuyo y se hablaban en tono bajo para que nadie escuche.
- No me creas. Yo no miento.
- ¿Entonces por qué me abriste la puerta?
- Porque en eso quedamos, en que te abría la puerta.
- No solamente en eso
- ¿Ah, no?
- No –Y que en este momento él este a pocos centímetros tuyos, con sus manos rodeando tu cintura y su nariz rozando la tuya.
- Pue… Puede venir alguien Pedro.
- Tus viejos ya están acostados… Si viene Delfi no importa, si ya sabe. –Y que rías, de él, claro.
- Lo tenes todo calculado eh.
- Obvio. –Y que te sonría tan de cerquita que lo beses.
Enrollaste tus brazos en su cuello para que él se acerque más a vos, y que el beso sea más profundo, más tierno, más dulce. Que sientas un escalofrió recorrer tu cuerpo y que sientas una paz extraña, pero paz en fin. Sonreíste cuando él mordió suavemente tu labio inferior y vos le pegues suave en la espalda para que ría y te contagie.
- Sos tan linda boluda –Sus frentes juntas, tus ojos cerrados, y los de él rogando que lo mires.
- Vos también sos lindo –Y la sonrisa de ambos. Los ojos de ambos se penetraron. –Aunque… -Y que te calle con un beso para que vos rías. –Sos un poco…-Dijiste entre besos y risas, y no sabías como podías hablar.
- Sacamos los defectos para otro momento, ¿dale? –Y que sonrías para que se besen devuelta.
- ¿Te quedas a dormir? –Los últimos días en Bariloche durmieron juntos, y no querías que hoy sea la excepción.
- ¿Y esa propuesta indecente? –Y que te muerdas el labio inferior para que él ría- Obvio que sí.
Continuara…
JusPauliter.
Dedicado a Ariiiii, gracias por tu ayuda, potus! Jajajajjajja. Te quieroooo.
Buenisimo,me encanto el capitulo...
ResponderEliminarhay que lindo me acorde del tema de romeo santos propuesta indecente jajajja que lindo cap me encnato
ResponderEliminarMe muero que se queda a dormir! y los papás!?
ResponderEliminarOjalá lo blanqueen pronto, así al menos no tienen que esconderse de las familias...
Hermoso Jus! Beso grande!