Te despertaste temprano, nueve y cuarto y lo primero que te
preguntaste: ¿Qué carajo hago despierta a esta hora?
Obvio que diste media vuelta y quisiste seguir durmiendo,
pero no tenías más sueño, intentaste tres veces, diste vueltas y vueltas en la
cama, y no.
Entonces te dio hambre de un yogurt con azucaritas, te
preguntaste si había muchas o pocas, y te comió la intriga.
Te olvidaste de la bronca que tenías por levantarte temprano,
y saliste para la cocina. Pero en el comedor ya estaba tu papá con sus anteojos
demasiados grandes leyendo el diario con una taza, tu mamá con el equipo de
mate y concentrándose en su celular.
‒ ¡Buen día! – En verdad querías que sea bueno.
‒ Buen día Pochi –Tu papá-
¿Cómo estás?
‒ Bien –sonreíste y miraste a tu mamá, seguía ignorándote.
Suspiraste y fuiste a la cocina en busca de tu yogurt con
azucaritas.
‒ Pau, ¿Tenes planeado hacer algo hoy a la tarde? –Tu papá.
Y cuando terminaste de preparar tu desayuno volviste.
‒ Creo que íbamos a ir todo a casa de Lali. ¿Por? –Y tu mamá revoleo los ojos.
‒ Bueno, en realidad pensábamos ir todos a unas piletas
donde hay toboganes y juegos de agua… ya que esta hermoso el día, pero lo
dejamos para otro día, ¿no? – le pregunto a tu mamá.
‒ Mañana si quieren… podemos salir temprano –Dijiste vos – Perdón,
es que quede con los chicos.
‒ ¿Con los chicos o con Pedro? – Dijo ella y vos suspiraste.
‒ Con los chicos, Pedro también es parte del grupo mamá.
‒ ¿Y de cuantos grupos más?
‒ Ale – Murmuro tu papá.
‒ ¿Sabes que me molesta más? –Empezó ella – Que poco a poco está
dejando de lado a Zaira y a sus amigas por estar con Pedro, que es un chico que
no vale la pena, no para estar de novia.
‒ A ver, y decime vos, ¿también saliste con Pedro? –Vos -
¿Tanto lo conoces como pareja? Decime, porque no sé qué mierda te molesta tanto
que este saliendo con él, yo la paso bien eh, me divierto mucho, podrá ser
medio seco estando con ustedes, pero conmigo y con el resto de los chicos es
muy bueno, es divertido. No sé qué carajo hago respondiéndote, porque vas a
seguir pensando lo mismo.
‒ No es lo mismo conocerlo como amigo que como pareja Paula,
las personas cambian con distintas personas.
‒ ¿Ahora me vas a hablar de moral? No me jodas. Yo sé cómo
es Pedro, yo la paso bien con él, y si a vos te jode, es problema tuyo.
“¿Puedo ir a tu casa?”
Pedro.
“Justo ahora, no. Báncame”
‒ No, problema mío no. Problema tuyo y de todos. A todos nos
afecta que estés saliendo con Pedro.
‒ ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? ¿Pensas lo que estás
diciendo?
‒ A mí no me hablas así Paula. No soy ni tú amiga ni nada,
¿entendes? A mí me tenes respeto, porque soy tu mamá, que te estés por ir a
vivir a otro lado, no significa que me faltes el respeto.
Miraste a tu papá que miraba atentamente la discusión.
‒ No te escuchas, no pensas lo que decís – le dijiste en un
tono más suave – ¿Que les afecta a todos que yo salga con Pedro? Yo no la veo a
Delfi llorando por los rincones, ni haciéndome planteos, ni a papá… Solamente
sos vos a la que le molesta, y la verdad, no te entiendo. Pero ¿sabes qué? Ya no
me interesa, pienso hacer mi vida, si quiero salir con Pedro lo voy a hacer, si
quiero que sea mi amigo, lo voy a hacer, no tenes porque juzgar mi vida
personal, es cosa mía, yo no te pregunto ni me meto en tu relación con papá. –Suspiraste
– Me voy, para medio día vuelvo –Dejaste un beso en la mejilla de tu papá y después
de agarrar tu celular nuevamente te dirigiste a la casa de Pedro.
Lloraste, por la bronca que invadía tu cuerpo, y porque era
tu mamá, era ella quien te planteaba todo esto, todo esto que no entendías. No entendías
porque se la agarraba con Pedro, porque le molestaba que tengas algo con él,
porque de un momento para el otro decía miles de cosas feas de él, porque
simplemente sonreía y se ponía contenta de que estés empezando algo con Pedro.
‒ Va –Escuchaste a Anita que alargaba la A y que al abrir la
puerta y te encuentre, sonría - ¡Paulita! Qué lindo verte, ¿Cómo estás? ¿Por
qué lloras?
‒ Hola Ani –Y que te abrace.
‒ ¿Qué paso?
‒ No, no –negaste con la cabeza – Me acabo de pelear con
mamá, y bueno –Sonreíste.
‒ Mmm, bueno… Pasa. ¿Me queres contar? Pepe está arriba, se
ve que todos madrugaron –Y que rías - ¿Queres un vaso de agua? Ahí te lo llamo.
‒ Dale, gracias.
‒ ¿Y qué paso con Ale? –Ella volvió con el vaso de agua después
de que llame a Pedro.
‒ Una pavada… Contestaciones, y bueno, eso –Ella asintió, creyéndote.
‒ A tu amigo también se le zafan a veces algunas
contestaciones –Y que Pedro te sonría bajando la escalera.
‒ Ya me están sacando el cuero, rarísimo en ustedes –Y que
deje un beso sentido en tu mejilla - ¿Cómo estas Pau?
‒ Bien – levantaste un hombro y sonreíste
‒ No te creo nada, pero bue… ¿Desayunaste?
‒ Si, recién termine de desayunar.
‒ Ay, yo no me di cuenta de preguntarte, es que llegaste así,
tan mal, que bueno…
‒ ¡Que desubicada ma! No ves, después te quejas de mí.
‒ ¡Pedro! –Y que Ana ría – No te hagas problema Ani, estoy
bien –Y que ella sonría.
‒ Entonces me voy a ver qué hace Horacio afuera, seguro que
me necesita.
‒ Vaya, vaya –Dijo su hijo - ¿Mates?
‒ No
‒ Pensé que me ibas a avisar para ir allá.
‒ Te juro que no convenía, mi mamá está muy pesada.
‒ ¿Pelearon de vuelta?
‒ Ella pelea, yo le respondí… Esta vez más tranquila –Y que sonría.
‒ No me gusta verte mal por mi culpa.
‒ ¿Por tu culpa? ¿Me jodes boludo?
‒ Es que bueno… por lo visto tu mamá no me banca ni un
poquito, y te peleas con ella por mi culpa, lloras, y te pones mal… por mi
culpa.
‒ Claro, y por eso vine acá, para que me escuches y me consueles.
Sos el único que logra tranquilizarme, no jodas –Y que él sonría para agarrarte
una de sus manos.
‒ ¿Qué te dijo esta vez?
‒ Lo mismo de siempre: pelotudeces. Encima estaba mi papá, y
no dijo nada. Ni una palabra.
‒ ¿Decís que está a favor de ella?
‒ No se… No me importa.
‒ Boluda, estas muy rebelde últimamente –Y que sonrías –
Enserio, me da un poco de miedo
‒ Jajajajaja sos un tarado.
‒ ¿Vamos a caminar?
‒ ¿Decís?
‒ Si, dalee. –Y bufaste, pero te levantaste.
Te sentaste al lado de él y reíste cuando arranco un diente
de león para dártelo, y que lo soples en su cara, para quelél tosa.
‒ Encima que te doy una flor. –Se quejó.
‒ Pedro, claramente no sabes que es una flor. –Le pegaste
con el tallo de “la flor”.
‒ Sos bastante agresiva.
Caminaron y caminaron y no saben muy bien, pero llegaron a
una clase de plaza, donde no hay juegos ni un monumento, solamente árboles, y
pasto verde, de ese lindo. Viste pasar a una mujer con su hijito de tan solo
uno o dos años, porque todavía le costaba caminar, a dos abuelos de la mano,
divertidos hablando de quien sabe qué.
Y desviaste la mirada a tu amigo que aprovecho que estabas
observando para llenarte de esas cositas del diente de león.
‒ ¡Ay, Pedro!
‒ Venganza –Dijo con su sonrisa.
‒ Que chiquilín.
‒ Ya que estamos solos, que mamá no nos espía – Reíste. Hoy
la encontraron espiando de la puerta del patio.
‒ Tu mamá es todo boludo.
‒ Bueno sí. ¿Te puedo dar muchos besos? –Y sonreíste.
‒ No se pregunta eso Pedro.
‒ ¿A, no?
‒ Obvio que no. ¿Sabías que los besos no se piden?
‒ No, no sabía –Dijo divertido para que se acerque más a
vos.
‒ Bueno, ahora lo sabes. –Sonreíste para que él te bese
dulcemente y vos lo sigas del mismo modo que él: pausado y tierno.
‒ Sos tan linda, enserio –Te dijo entre besos.
‒ Shh. –Y seguiste el beso ahora con más intensidad.
‒ Te amo –Murmuro, y vos cortaste el beso para quedar todavía
cerca de él.
‒ ¿En este momento se viene la pregunta, no? –Dijiste divertida.
‒ ¿Lo hago corto o largo?
– Como más quieras –Dijiste sonriente.
‒ ¿Queres ser mi novia? –Y vos simulaste una sorpresa para
que él te imita y que rían.
‒ ¿Vos queres ser mi novio?
‒ Yo pregunte primero –Y sonreíste.
‒ Si quiero –Dijiste sonriendo y sentiste una especie de
cosquilla en tu estómago.
‒ Entonces también quiero ser tu novio –Y que rías para
besarlo intensamente, con ternura y con tu sonrisa de por medio – Te amo
boluda.
‒ Yo también – La manera en sonreírte fue muy, muy linda, tanto
que te contagio.
‒ ¿Yo también qué?
‒ Yo también boludo –Dijiste riendo – No, que yo también… Te
amo, boludo.
‒ Ayy –Y que rías para que te vuelva a besar.
‒ Es muy de mina ese “Ay”
‒ Fue la emoción –Y que rían juntos.
Juntos… Por siempre.
Continuara…
Necesito sus comentarios, por favooooooooooor. Aflojaron muchísimo!
Y este capítulo se lo merece.
Gracias por esperar tanto, ¿valió la pena?
Espero les guste. Y GRACIAS por leer J
JusPauliter
Ayyyy me muero!!! Al fin se vino la formalización!!!!!
ResponderEliminarQué lindoooooooo!
Ojalá la mamá de Pau se lo tome mas tranquilo el temita... o al menos entendamos la razón de no quererlo a él!
Beso Jus, espero el próximo!
JUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUS AL FIN! LÑSAJDFLKASDJGLAKJFDLDFSALKGJLFSAKDJLKAFSDJFLASJDLASKGJALDKJKLSDAJDSAKLJGSLADFKJLFDKJALKJFAÑLKFJDALFKASJDLÑFSADJFLAKJGLASÑFHNJLAGLKAJFÑLKJAFLKFJSALFADSJFASKJFDALASDFÑJHAÑLGKJLAKFSJLAKSGJLFSKDJÑLSFJLADSF EMOSHIO EMSHION
ResponderEliminar108 CAPITULOS LA PUTAAAAA QUE VALE LA PENA ESTO CHEE!!
ResponderEliminarTernura por mil!!!!!
Que Pau siga asi con su madre, firrrme. Son copadas esas peleas jajajaja
Que lindooooo capitulo!!!!! uno de los mejores!!!!!!!!
ResponderEliminarre tiernos los dos!!! muero de amor... subi mas!!!! :D
Te juro que lo voy a leer este capito 10 veces en el dia jajajja, no caigo. Gracias jus por regalarnos esto tan lindo. Hermoso capitulo cargado d too. Al fin la propuesta, al fin el te amo. Son re lindos. Gracias! Y sosss lo mas. Te quierooo genia. Nos leemos. Candi :)
ResponderEliminarAyyy por fin se pusieron de novios que lindo!!! Ojala consigan que ale ponga de su parte para llevarse bien con pepe.
ResponderEliminarme encanto! q amorr! ojala que la mama de pau afloje pronto
ResponderEliminarsi llego el momento gracias lo mejor me encanto valio la pena esperar hasta el cap 108 jjajaja besos espero el siguiente besotes
ResponderEliminar