jueves, 13 de marzo de 2014

Capitulo 113

Escuchaste el timbre y simplemente seguiste escuchando música con tus auriculares. Ni medio minuto y se apareció Delfi en tu cuarto.
‒ Pochi, esta Pedro –Te dijo con una sonrisa – Apúrate que papá ya le dio charla –Reíste y te levantaste para llegar donde estaban ellos.
‒ Buenas –Dijiste con una sonrisa y dejaste un beso sentido en la comisura de tu novio.
‒ ¿Todo bien? –Te pregunto y vos asentiste. Entonces lo miraste a tu papá.
‒ Le decía a Pedro que –Y ya estabas riendo – que no se haga el vivo, y que más vale…
‒ Que no se haga el vivo porque le cortas las bolas –Completaste la frase junto a tu hermana para que juntas rían. Y que a Pedro no le cause ni medio – Déjalo en paz, pa. No jodas –Vos.
‒ Igual, quédese tranquilo –Pedro y que mueras de ternura – La voy a cuidar –Y que tu papá sonría.
‒ Solo se hace el goma, cuña, no le des bola –Delfi y que sonrías.
‒ Salen mates, chau –Dijiste vos y te lo llevaste a la cocina – No le des bola a papá, siempre hace lo mismo –Revoleaste los ojos - ¿Cómo estás?
‒ Un poco asustado, pero si vos decís que va a estar todo bien…
‒ Igual, del todo, todo no está bien –Levantaste una ceja y él ya se acordó.
‒ ¿Seguís enojada?
‒ Más vale, ¿pensas que después del peso se me iba a pasar? Odio que me oculten las cosas… Y más eso de que fuiste a verte con Agustina.
‒ Es que te lo iba a contar… Pero no nos vimos en toda la tarde, y si te lo contaba vía whatsapp iba a ser peor. No fue nada… solo fui a hablar.
Y preferiste seguir la conversación en el cuarto.
‒ Despues de decirme que solamente querías estar conmigo fuiste a hablar con ella Pedro –Le cebaste un mate.
‒ Te dije que no pasó nada Pau… Solo quería aclarar unas cosas.
‒ ¿Y qué tanto tenías que aclarar?  Si el que se mandó la cagada fue Thiago, y supuestamente vos, Agustina es del pasado, y quedo ahí.
‒ Y es así… Dale. Te dije que quería estar solamente con vos.
‒ Si, pero vas y te juntas con Agustina a hablar boludo, ¿Quién te entiende?
‒ ¡Para aclarar las cosas! Simplemente por eso me junte a hablar.
‒ ¡¿Qué mierda tenías que aclarar con ella boludo?! No te entiendo te juro.
‒ ¿Por qué te molesta tanto?
‒ ¿Me jodes? Porque la minita se metió con tu amigo, no con vos boludo, hace años que cortaron, parece que no la superaste.
‒ Es que no tengo esa facilidad de olvidarme de un día para el otro de un novia de casi dos años… Es difícil.
‒ ¿Y me lo decir a mí? Que no solamente corte con un novio de años, si no que me entere que me metía los cuernos con cualquier mina que se le cruzaba… Y sin embargo salí adelante, y a los pocos meses estaba saliendo con vos, pero jamás te hice esto, de estar insegura de que si seguía enamorada de él o quería realmente salir con vos. Me parece que vos todavía no la podes superar, y que solamente estas saliendo conmigo para ser como una especie de transición.
‒ Te estas yendo al carajo Paula.
‒ ¡Y no me lo negas! Vos te estas yendo al carajo.
‒ Me duele muchísimo que me digas esto, después de todo lo que te demostré boluda, después de todo lo que te perseguí, para que al menos te la juegues un poco por mí, y cuando estamos empezando una relación, bien, me salís con esto.
‒ A mi también me jode que siempre aclares que vos te la jugaste mucho más por mí que yo por vos, está bien… tengo mis tiempos y mis vueltas, pero simplemente fue porque no estaba del todo segura, y eso lo sabes muy bien. Y si te salgo con esto es porque tengo una excusa, porque vos vas a hablar con la mina esta, y no tengo idea que fue de esa charla, pero me jode, me jode que te metas en algo de Thiago y Lali boludo, Agustina dejo de ser tu novia hace años por si no lo recordas.
‒ ¡Me tenes harto! –Te grito y no te asustaste – Sacas conclusiones sin sabes lo que paso boluda.
‒ No me interesa lo que paso, ni de que hablaron, ni si la abrazaste o la mandaste a la mierda. Sabes dónde está la puerta si estas tan harto –Dijiste más serena.
‒ Claro que se dónde está, pero déjame decirte que también tengo en claro todo lo que me pasa con vos, y creo que todos estos días trato de demostrártelo, se la clase de persona que es Agustina, y si, puede ser que sea una de las persona a las que más quise estando en pareja, pero ahora al menos yo me enfoco en nosotros, en querer empezar algo lindo con vos, y en querer estar bien. Y si voy, y me junto con ella para hablar es porque quiero cuidar nuestra relación y la amistad con Thiago. –Suspiro – Nos vemos. –Y se fue.
Te dejo sola, sin creerle mucho de lo que estaba diciendo.
Suspiraste y te tomaste un mate, queriendo serenarte.
Está claro que odias a Agustina, que si la vez seguramente vas y le arrancas todos los pelos, por meterse con Lali y Thiago, porque después de todo, crees vos es la debilidad de Pedro, y porque la mina no tiene ni un poquito de código, ni uno solo.
‒ Me voy a lo de Zai –Le avisaste a tu papá que seguía en el living con Delfi.
‒ ¡Hey! –Te paro – No están en la casa, me aviso Oscar que se iban a pasar el día a Tigre… ¿Paso algo? –Bufaste.
‒ No, nada… Igual, salgo a caminar, dentro de un ratito vuelvo –Y el asintió con una sonrisa.
Con tus auriculares saliste para el lado del centro, necesitabas despejarte y con que si no que ir a caminar con música de fondo. Necesitabas pensar, y hablar con Zaira, ella que siempre sabe que decirte, porque ni vos sabias que hacer, era todo confuso, todo mal, todo mal.
‒ ¡Pau! –Escuchaste, entonces te sacaste tus auriculares para poder mirar, no es que mirabas mal con los auriculares, pero viste como es la cosa - ¡Acá! –Y lo viste a Sebastián. Sonreíste y fuiste donde estaba él.
‒ ¡Sebas! Qué lindo verte –Sonreíste y dejaste un beso en su mejilla. -¿Cómo estás?
‒ Bien –Su sonrisa que te da paz - ¿Vos?
‒ Bien, salí a despejarme un poco… ¿vos, estas solo?
‒ Con mamá que fue hasta el kiosquito para comprar una revista, típico de ella –Y reíste - ¿Rochi?
‒ Re bien, seguro está en la casa durmiendo todavía, anoche nos juntamos con todos los chicos y volvió tarde a su casa.
‒ ¡Mucha joda! ¿Y cómo te fue en Bariloche? –Y sonreíste.
Amaste cruzártelo, te saco miles de sonrisas, además de charlar un montón, y claro que quedaste en que lo ibas a visitar antes de que te vayas para Rosario.
Cuando volvías para tu casa, te llego un mensaje de Zai:
“Pochi, vi que me habías dejado un mensaje… ¿Qué paso? Si queres veni a casa, ya estoy acá”
Sonreíste, y claro que fuiste para allá.

Cuando llegaste a tu casa después de un lavado de cabeza por parte de tu amiga, que obvio, siempre te apoyaba a vos, pero esta vez un poco que le dio la razón a él.
“Lo que vos tenes son celos boluda. Anda, y habla, que te explique bien porque ni lo dejaste habla, y te re enroscaste sola”
“Hasta vos sabes que la mina fue importante para él, pero ahora esta con vos, y después de todo lo que hizo, después de toda tu histeria el siguió firme, te amo, sin dudas –Te hizo reír”
“Nadie dijo que vos no te la jugaste, solo que él se puso las pilas mucho más ante que vos, y bueno, ahora que están comenzando algo serio… No sé, para mí tenes que ir y que te explique todo”
La charla fue profunda, de esas largas, vos que estabas un poco sensible, un poco confundida, sin saber que hacer te vino muy bien que ella te aclare un poco la mente, que te ayude y sin dudas, era la mina más buena que conocías, nadie te conocía tanto como ella, nadie te banca tanto como ella, y nadie la ama más que vos.
“¿Estás en tu casa?”
Apostabas todo, aunque el miedo de “¿y si ya no?” era enorme.
Te la jugabas a todo o nada.

Continuara…

JusPauliter

2 comentarios:

  1. me sorprendio la pelea ojala en el proximo se reconcilien besos

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  2. Ayyy estos chicos que no pueden disfrutar de su amor y dejar las tonterias atras y hablar. Ojala lo solucionen.

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