lunes, 18 de agosto de 2014

Capitulo 128

La oí gritar, furiosa, pero con una sonrisa y reí, me mordí mi labio inferior y volví a reír.
No da más de tarada, de histérica, de boluda. No, definitivamente no es mi hermana.
Me mira de reojo con esa mirada de loca, de asesina, y no aguanto mi risa, entonces ella se contagia y me golpea mi brazo gritando:
― ¡Paula! Basta, boluda.
El hecho de que mañana me voy me hizo darme cuenta dos cosas: uno que no voy a ver a mi hermana por muchos días y dos que no voy a poder molestarla por varios días.
Entonces, le propuse a que me acompañe al shopping a comprar algunas pavaditas, pero también a pasar una tarde de hermanas. Amo llevarme tan bien con ella, creo que no hay nada más lindo que tener una buena relación con un hermano, como dice aquel dicho trillado “los hermanos sean unidos” y no es que le haga caso a todos los dichos, pero este es lindo, y vale la pena hacerle caso.
― Basta vos boluda, deja de reírte así – Siempre voy a sostener que Delfina es deforme, pero mucho más cuando se ríe (deforme, pero linda).
Estamos en un local de Dysloke a ella le gusto una remerita, entonces pidió permiso a la chica que nos atendió para probársela y después de un “Ay, potra, se te ven las gomas, Del” ella se enojó, yo no pude parar de reír, y la chica ya nos estaba mirando mal.
Termino comprándosela, y después de perderme en el local de Sarkany, y obvio darme el gusto de llevarme unos lindos zapatos, nos fuimos al mc, obvio.
― Siempre hacemos lo mismo boluda: compramos y como gordas fieles que somos, vamos al mc –dice ella y yo sonreí, de acuerdo.
― Ya es como una rutina –dije riendo, para después darle un mordisco a mi hamburguesa.
― Allá nadie te va a acompañar a engordar, si Zai está a dieta
―Iré sola, ella se lo pierde –ella rio – igual ojala, conozca a alguien, porque no aguanto si no.
― ¿Vos me jodes? Sos la mina más sociable, obvio que vas a conoces a alguien. Ya te veo, al mes con cinco amigos, cinco flacos detrás de ti, una mina haciéndote la vida imposible… Tu vida es tan para novela –Y yo reí.
― Deja de decir pelotudeces Delfi. Igual, reconozco que voy a extrañar estas tardes –ella me sonrió.
― Te juro que yo no –levante mi ceja – vos no sabes la felicidad que manejo ser hija única por un tiempo –Reí.
― ¡Anda a cagar, pendeja! –Esta vez rio ella.
― Es el sueño de toda mina –Me mordí el labio inferior – Igual es verdad que un poquito te voy a extrañar… enserio –Reí, y me mordí el labio inferior – Vos vas a extrañar más a Pedro que a mí, gila.
― Ay no boluda. A Pedro lo voy a extrañar, obvio. Pero a vos también, no es lo mismo; vos sos mi hermana, él mi novio.
― Ya sé, pero por eso. Él te da, yo no. –Mordí mi labio.
― Sos un asco, basta –Ella rio.
Cerca de 18.00 hs nos tomamos el colectivo para que nos deje a unas cuadras de casa, y que cuando lleguemos nos encontremos con Zai y su familia, que los salude y que lleve a mi amiga al cuarto, para que me ayude a elegir la ropa: hoy cenamos con los chicos en distinto.
― ¿Hoy haces la despedida con Pepe? –Dice ella, divertida.
― Si –le sonreí- le dijo a Thiago que nos quedábamos ahí después.
― Apa.
― Córtala, estúpida.
― Bueno eu. Dale, apura que yo también me tengo que cambiar.
― ¡Pero no me ayudas!
El temita este de que hoy me dijo Pepe que después de la cena con los chicos si queria nos quedábamos a mirar una película y pasar el tiempo juntos, como era la ultima noche mia en Buenos Aires y como tenía en cuenta que no sabía cuándo iba a volver a verlo, y que lo iba a extrañar (mucho) obviamente dije que sí.
Termine de ducharme, y después de vestirme con la ropa que elegí con ayuda de  Zai, fuimos para el living, donde estaba nuestra familia, para despedirnos.
― ¿A dónde van? – Papá.
― Te dije pa. Cenamos con los chicos.
― Ojito eh –Oscar, papá de Zaira.
― No jodas pá –Zaira – llevo llave así no los jodo después.
― ¿Y vos vas a ir así Zai? –Esta vez fue su mamá, Norita.
― No ma, por eso estamos apuradas, tengo que bañarme todavía.
Le sonreí, y empecé a despedirme de Oscar, Nora y papá, para después ir a la cocina donde mamá estaba atenta a la charla.
― Me voy ma – le avise mientras le robaba un trocito de queso, y ella me rete, pegándome suavemente en mi mano, para que ría – después de la cena me quedo con Pepe allá, vamos a ver una peli.
― Bueno, pero no vuelvas muy tarde hija, avísame
― Te aviso –Deje un beso en su mejilla – Te quiero, chau.
― Pórtate bien, y disfruta –Le sonreí  y volví al living, para que después de despedirme en general, salga con Zai para su casa.


Sonrei cuando apareció Gas detrás de la puerta y que me abrace, para que yo también lo abrace, fuertemente. Y creo que tengo que anunciar que desde ahora empieza las emociones, y estoy segura que voy a llorar, sin dudas.
Música y que escuche a Lali cantar desaforadamente con Romí y Thiago, y que no pueda evitar mi risa, para que los salude a ellos tres con un beso en la mejilla, y que Lali me comente por lo bajo que estaba muy linda, que me ruborice un poquito.
Encontré a Pepe, Rochi y Cele en la cocina, las chicas hacían las ensaladas, mientras él les daba charla y reían.
Sonrei.
― ¡Buenas! –Dije con mi alegría para dejar un beso a Rochi, después a Cele y que llegue a Pepe para que nos sonriamos y abracemos un poquito.
― Hola hermosa –Sonrei, para besarlo un poquito.
― ¿Todo bien?
― Todo bien Pochi, ¿vos? –Dijo Rochi.
― Bien, no me dan más las patas, Zaira me hizo venir caminando –La odie, y se lo hice saber en todo el camino.
― “Las patas” ¿Qué sos? ¿Un pato? Por la chuequera –Comentario de MI novio. Mi cara de “ah listo, forro” y las risa de las chicas, la de él y su abrazo. Que lo aleje. Obvio que estoy enojada.
― ¡Pedro! –Mi grito, estoy indignada- ¡No das más de forro! ¿Qué te pasa? –Ellos siguen riendo, y yo estoy sensible, por ende mis lágrimas están por salir.
― Era un chiste Pau –Dijo él, divertido tratando de abrazarme.
― Tenes que darte cuenta que tus chistes son horribles Pedro –Y ahí es cuando se dio cuenta que me había molestado, por eso su cambio en el rostro, y que me abrace un poquito.
― Sabes que te cargo Pau –me deje abrazar, para que él deje un beso en mi mejilla
― Esta bien –le sonreí – estoy un poquito estúpida hoy.
― Mmm bueno –sonrió y me robo un beso, al que me sume – yo le estaba dando charla a las chicas, pero mejor me voy a ayudar a Thiago con la carne.
― Bueno, vaya.
― Te amo – me murmuro para que sonría.
― Yo también –lo bese dulcemente, para que él se vaya.

Hay una noche muy linda, donde corre una brisa cálida, pero no pesada, ni tampoco fría, el cielo es decorado por varias estrellas y a veces me cuelgo viéndolas, mientras los chicos terminan de poner la mesa. Todo está listo, por eso nos sentamos todos en la mesa, de un lado esta Rochi, y del otro Zai. Es Thiago quien llega a la mesa con el asado y es aplaudido por todos.
― El día que fuimos a la plaza y que jugamos al “te regalo un gato” fue –Pepe.
― Ay si, que después estuve toda la tarde pegoteada. No sé cómo no te mate –Él fue el que me tiro jugo en una de mis piernas.
― ¿Ahí ya andaban chicos? –Pregunta Cele.
― Creo que no –Dije yo.
― No, no andaban – Dijo Zai, con una sonrisa – Yo me acuerdo. Antes habíamos tenido una charla, y vos me habías dicho algo.
― ¡Miedo! –Dije, divertida. Pedro me miraba con una sonrisa, intrigado.
― ¿Qué te dijo? –Pregunto Pepe y Lali al unísono.
― ¡Ojo con lo que decís eh! –Le avise.
― Pensalo mejor Zai, mira que después la tenes en el departamento, allá, lejos. Creo que es capaz de asfixiarte  -Dijo Thiago, divertido, para que yo ría fuerte, Thiago es todo.
― Igual, todo lo sabemos, hasta Pepe lo sabe.
― Dale Zai, conta –Insistió Romí.
― Bueno, ese día por primera vez confeso que le había empezado a pasar algo por Pepe.  – Mis mejillas se tornaron rozadas, las chicas largaron un eterno “aww”, Thiago y Gas que palmeaban a Pepe en la espalda diciéndole que era un ganador, Zai que me miraba y me abrazaba y yo, clavando mis ojos en los de él, con una sonrisa y él con una suya.
― Pero eso fue antes de que te diga… todo lo que te dije-reí - ¡y no me dijiste nada! Es más, me hiciste esperar un año y pico para que seas mi novia –El resto rio y yo quede obvio como la loca histérica.
― ¡Bueno, pero fue necesario!
― No, no lo fue Pochi, te re amo gorda, pero estoy con Pepe –Zai y que muerda mi labio inferior.
― Mmm, lo que te espera allá Zai, yo mejor no hablo más –Dijo Gas, y reímos.
― Bueno hagamos un brindis porque esto termina mal –Dijo Rochi, divertida.
― Jajajajajaja dale –Dijo Cele
No dejo de mirarlo y él me sonríe  para que yo también le sonría, y que module un “te amo” para que él me sonría.
― Lo hace las chicas, Zai, Pochi –Dice Thiago.
― Ok… Bueno, empiezo yo –Dice Zai – Yo brindo por todos nosotros. Por la amistad a larga distancia –todos sonreímos – porque les vaya muy bien en este nuevo año, en todo lo que hagan y elijan… Y porque sigamos unidos a pesar de la distancia –Todos sonreímos, y yo, en particular algunas lágrimas se me cayeron. Todos chocamos nuestros vasos en forma de brindis.
― Bueno y yo brindo también, por todos nosotros. Por los amigos, por el amor –todos los chicos tiraron un “aww” a lo que yo reí, y él se contagió- Porque tengamos un muy buen año de estudio, que superemos todos nuestros proyectos y porque seamos felices con lo que elegimos para nosotros –Nuevamente los vasos se chocaron y una sonrisa enorme se me escapo, acompañada con unas lágrimas para que me abrace a Zai y que sonría.
Ellos lo son todo, más que todo. Compartimos tantas cosas, lindas, como no tantos, ellos son los que siempre estuvieron, los que siempre están, los que me hacen reír siempre, los que me hacen llorar con cada cosa linda que dicen, con cada abrazo… Con cada palabra. Y el que me vaya no solo va a ser un cambio rotundo para mi estudio, para mi formación, el hecho de que me separe de mi familia como el de mis amigos y Pedro iba a ser también un cambio increíble, enorme, y aunque en algunos momentos dude de ir y enfocarme en mi futuro, sé que voy a estar agradecida, sé que voy a seguir viéndolos a ellos, a papá, mamá, Delfi y a Pedro, que no sé qué va a pasar, si vamos a seguir juntos como novios, o tal vez juntos pero como dos personas que se quieren y que siempre van a estar el uno para la otra, no lo sé, pero no tengo miedo. Ahora no.
El momento de cantar llego, y me vi sentada como coligue en el pasto rodeada con mis amigos, Gas y Rochi cantando mientras él tocaba también su guitarra, y el resto, nosotros acompañándolos con el canto.
Esas canciones que dicen más que palabras, que discursos esa letra que dice “esos buenos momentos que pasamos una vez…” “siempre estarán en mi”
Siempre estarán en mí.
Cerca de las dos los chicos deciden irse, y por eso, nos estamos despidiendo.
― Bueno, obvio que mañana nos vemos –Dice Lali – Disfruta, pásenla lindo… Cuídense –Reí con mis mejillas rozadas – Te quiero mucho Pochita.
― Yo también, y gracias, por todo – la abrace – Mañana nos vemos.
― Chau Pochi, mañana nos vemos –Dice Gas quien me regala otro abrazo.
 Y yo sonrió, feliz de tenerlos.
Me despido del resto de los chicos quienes prometen ir a despedirme a casa mañana y me quedo sola con él, quien me sonríe y me abraza un poquito.
― ¿Estas bien?
― Sí, estoy re maricona, pero bien –El rio un poquito, y yo lo abrace por el cuello – la pase re bien.
― Yo también, estuvo re lindo todo –Y asentí, bese sus labios dulcemente.
― Te amo feito.
― Yo también te amo, mi amor.

“Usa al amor como un puente”

Continuara…
Buenassssssss!!!
Bueno, aquí hago de nuevo presencia con un capitulo bastante lindo (al menos a mí me gusto escribirlo).
Espero que lo disfruten y que me llenen de comentarios, si no es mucha molestia (¿?)

JusPauliter

3 comentarios:

  1. Ay PP no puede mas de dulce, que Pau no se haga la dura y sea mas tierna con el jaja! Muero cuando le dice "mi amor", es lo mas lindoooo!!
    Quiero mas, espero que se vean seguido, no me los separes tanto!
    Besos

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  2. Me encanto! Escribis tan lindo que te metes en la historia posta! Ajajajaj por favor no los separes :( me gusta que sean cariñosos y se digan mi amor! Subi mas.!!!!

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  3. me super encanto muy lindo muy sentido te mando besos

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