Siempre la paso genial con ellas,
no hay día que no disfrutemos. Y eso está tan bien. Muy bien.
Hoy es día de chicas, por eso
hace más o menos media hora que llegamos a la quinta de Rochi, las seis, donde
se preparó el equipo de mate, y luego nos pusimos al sol, para mientras tomar
sol en ronda, charlar con unos mates y unas masitas que había hecho Cele.
Es viernes soleado, de esos días pesados
típicos de pleno verano, hoy me había levantado temprano, porque almorzaría en
casa de Pedro, como habíamos quedado ayer, di miles de vuelta, no sabía qué me
iba a poner, hasta llegue a pedirle ayuda a Delfi, y fue ella la que se me rio
en la cara y me dijo: “¡Paula! No seas
boluda, te conocen desde los tres años” tenía razón, si bien me conocían desde
chica, no me conocían como la novia de su hijo… obvio que me hice la cabeza,
obvio que las chicas me preguntaron, y acá estoy, contándole.
― ¿Y Pepe qué onda? ¿También
estaba nervioso? –Pregunto Romí.
― Te juro que no… Era yo
solamente, después me relaje, pero al principio fue horrible. ¡Hasta Horacio me
dijo que me tranquilice! –Y ellas rieron de mí, obvio.
Flashback.
Diez de la mañana y sonó el despertador, me había
olvidado apagarlo, es que hacía ya media hora que estaba despierta, si, así de
tarada.
Ayer cuando se fueron todos mis familiares de
casa yo me quede con Delfi hasta tarde charlando, hasta que ella se fue a
dormir y vino Pedro a mirar unas películas, estuve toda la película pensando en
el almuerzo de hoy con sus padres, y él claro que se dio cuenta, y me dijo que
me quede tranquilo, pero si hay algo que sé y me sale entre todo bien es
disimular, y lo hice, quería que vea que yo estaba tranquila, que mucho no me preocupaba,
si no me tenía que preocupar. Pero era más fuerte que yo.
Delfina me encontró en una crisis de “¿Qué me
pongo?” como las mayaría de las veces me agarraba, pero esta vez era más fuerte
(según ella). Se me rio en la cara, se sentó en mi cama, y después de
escucharme decir pavadas (entre los nervios y lo indecisa que estaba) me ayudo
a elegir la ropa. Obviamente algo sencillo, no íbamos a ir a almorzar a algún restaurant
ni iba a venir la reina de Inglaterra; iba a ser un almuerzo sencillo con
Pedro, sus padres y hermanos. Nada más. Bueno, para mí no era poco.
Once y media y le aviso a mi novio que estoy
saliendo para su casa, y el que todavía seguía riéndose de mi “crisis” me dijo
que me esperaba, así que tome coraje, me despedí de mis papás (que también me
cargaron), de Delfi y salí para su casa.
― Hola Pau –Me recibió él y su sonrisa, su
abrazo - ¿Cómo estás? –me murmuro para luego dejar un beso sentido en mi
comisura.
― ¿se nota que estoy relajada? –el me sonrió
y asintió- entonces me puedo recibir como una gran actriz – él rio
descaradamente y yo me mordí mis labio inferior.
― Tranqui, veni, pasemos.
Al entrar en su casa suspire y sonreí: debía pasarla
bien, debía tranquilizarme.
Nos sentamos en el living y él me cuenta que hoy
temprano tuvo un partidito de futbol y que ganaron, por eso hoy a la tarde
juegan otro. Y está feliz.
En eso llega Ana con su sonrisa y vos sonreís,
un poco relajada.
― ¡Paulita! ¿Cómo estas linda?
― Hola Aní –Ella me abraza efusivamente y
escucho a Pedro reír para que me contagie- Todo bien, ¿vos?
― Bien, pensé que ya no venias –Dijo ella y
sonreí.
― Se me hizo un poco tarde, pero acá estoy,
como dije –Y no quiero admitir en voz alta, pero por un segundo dude en venir.
Ana nos avisa que el almuerzo va a ser en el
patio, porque sacaron la mesa del quincho y la pusieron en la media sombra que
tiene esté. Quiero ayudar pero soy frenada por Ana y después por Pedro que me
abraza y me murmura al oído que me tranquilice.
―Estoy tranquila… solo quería ayudar.
― Para eso estamos nosotros… y Luciana, Sonia
y Caro –ahí fue cuando me cambio la cara. ¡Como que venían sus hermanas y nadie
me dijo nada! El hecho de que almorcemos con los padres bueno, vaya y pase,
pero ¿con las hermanas? Sé muy bien que las hermanas de Pedro son muy celosas,
muy cuidas y ¡ay! Entro en crisis otra vez.
― Eu, tranquila Pau –me vuelve a decir, esta
vez un poco divertido, seguro mi cara fue lo más (o lo menos)- las conoces, te
conocen, les caes genial. Basta de hacerte la cabeza.
― Es que no puedo boludo. Esto es muy fuerte
para mí –Él rio y yo me mordí mi labio inferior- Bueno, tengo que calmarme.
Total, como decís vos, ya las conozco, ya me conocen y creo que les caigo bien.
― Les caes genial – murmuró cerquita de mí
para robarme un beso y una sonrisa. El timbre sonó y yo hice una mueca a lo que
él sonrió, y sonreí.
Iba a pasarla bien. Me lo propuse.
Bueno, después de saludar a los hermanos de
Pedro, y lograr mantener una charla estando yo relajada, me sentí súper bien,
de muy buen humor, y hasta logre hacer chistes, y pelear un poquito a Pedro.
A veces, admito, soy muy exagerada, Pedro tenía
razón, si yo los conocía desde chica, si tenía re buena onda con todos, ¿Por
qué me hacía tanto la cabeza?
― Bueno, empecemos con el bombardeo de
preguntas, viste que es típico –dijo Lu divertida- igual, no quiero hacerte
sentir mal así que las evito.
― Mamá ya nos volvió locos, así que tranquila
Lu –Dijo Pedro, para que yo ría, y él apoye una de sus manos en mi rodilla para
yo poner una sobre la suya.
― Bueno, una madre quiere saber todo –Dijo Anita.
― Ay mamá, no seas cara rota, si lo de chusma
lo llevas en la sangre –Dijo esta vez Sonia y todos rieron
― ¡Horacio! Defendeme
― Es indefendible Anita, los chicos tienen razón
–Y ella lo fulmino, para que otra vez las risas hagan presencia – Bueno ¿Y? ¿No
preguntan? Pregunto yo eh –Horacio es peor que Ana.
― ¿Qué queres saber viejo?
Despues de algunas preguntas como: “¿hace cuánto
que andan de novios?” “¿Te cuida Pedro? Mira que lo matamos entre todos” “¿Y
van a mantener la relación a larga distancia?” entre otras, el almuerzo se dio
por finalizado y yo ahora me encuentro todavía en el patio teniendo una charla
con Lu, mientras ella fuma, y Pedro ayuda a su papá con algunas cosas.
― Así que ¿Cuándo te vas Pau?
― El domingo al medio día seguramente. Iba a
salir mañana pero se complicó algunas cosas
― Igual, mejor ¿no? Un día más para disfrutar.
― ¡Sin dudas! Es esa sensación como que me
quiero ir, pero a la vez no… voy a extrañar horrores, ya lo tengo totalmente
asumido.
― No es fácil… Pero acá también te van a
extrañar, y mucho más Pepe –sonreí – está en tarado mal –reímos juntas.
― En sí es un poquito tarado, pero yo también
estoy re tarada, y me quiero matar, por la distancia y de que no lo voy a ver
mucho.
― Seguro algo se les va a ocurrir, si se van
a extrañar mucho, alguna locura van a hacer –Y sonreí.
Cerca de las dos y media me llega un mensaje
de Zai que en más o menos una hora me buscan para ir a lo de Rochi, por eso es
que me despido de la familia de él.
― Bueno Pau, espero que las haya pasado
lindo. –Caro.
― Si, muchas gracias –sonreí – nos vemos a la
vuelta seguro.
― Buen viaje, y que te vaya genial allá –Dijo
esta vez Sonia.
Y después de despedirme del resto, Pepe me
acompaño afuera.
― Bueno, nos vemos a la noche –Me dijo él.
― No me extrañes tanto –Sonrei, para
abrazarlo y besarlo dulcemente – La pase muy lindo, gracias.
― A vos, por venir, yo también la pase muy
bien –Sonreímos, para volver a besarnos – te amo
― Te amo –deje un beso en su mejilla – nos
vemos después.
― Dale, saludos a las locas –Reí y salí para casa.
Fin FlashBack
― En fin, te hiciste la cabeza al
pedo, mal –Zaira y que la mire un poquito feo, pero si, tenía razón.
― Es que bueno, tenía miedo, que
se yo –Miraste a Lali y te sonrió, mordiéndose los labios.
― Me acuerdo que me paso
exactamente lo mismo: no daba más de nervios y después nada que ver, si los
padres de Thiago me conocen, ¿Por qué mierda me hacía tanto problema?
― Y después terminas pasándola genial.
–Admití.
La hora de tomar sol había
finalizado, bueno, no es que hayamos puesto horario, pero estábamos muy
acaloradas y por eso decidimos entrar a la pileta de Rochi, y disfrutar.
De ellas, del agua, del sol, del día.
De todo en general.
Cerca de las nueve yo ya estaba
en casa, duchada, cambiada y esperando a que Pepe me pase a buscar, hoy saldríamos
a cenar los dos solos, y después organizamos con los chicos para salir a bailar
todos juntos.
“en quince estoy mi amor, espérame”
“Mi amor” si ustedes me hubieran
visto la sonrisa que me saco esas dos palabras, era la primera vez que me decía
así.
“te espero con unos besos. Te amo”
Continuara…
Bueno, aquí me tienen!!
Perdón que colgué tanto en subir,
no fue mi intención, péguenme.
Espero sus comentaaaaaaarios!!
JusPauliter.
Que lindo capitulo!! No quiero que se separen!!! :( jajajaj escribis muy lindo! gracias por estar estuvo buenisima!
ResponderEliminarCopado el capitulo.... no quiero q se alejennnnnn
ResponderEliminarmuy bueno,ojala encuentren la solución para no estar separados por mucho tiempo.
ResponderEliminarme muero se tiene que ir , que pepe valla seguido a verla , muy linda la nove besos
ResponderEliminar