― Hola, ¡Llegaron los más lindos! –Dijimos a coro con Gas y Thiago para que las chicas rían y que nos contagiemos.
― ¡Paula! –Ahora dijeron ellos a coro y al ver la sonrisa de mi novia me contagio una a mí. Fue cuestión de segundos que ella se levantó del pasto para ir y abrazarse a sus dos amigos.
Sonrei y reí un poco por los gritos, porque no hablaba, gritaba Pau y me acerque a las chicas para saludarlas. Ellos seguían abrazados y cuando se separaron vi a mi novia con unas lágrimas de emoción, que seguía abrazadisima a Thiago.
― Te extrañe forro –le dijo y él rio fuerte para dejar un beso en su mejilla.
― ¡Yo también estúpida! ¿Qué onda, no pensabas volver? –Mordió su labio inferior y yo le sonreí. Sé qué hace mucho que quiere venir.
― Tarado, pregúntale a Pepe a ver si no quería volver –yo sonreí y el resto rio- las veces que me tuvo que bancar en mis bajones, que ahora que lo estoy pensando no sé cómo no me mandaste a la mierda boludo –reí.
― Sabes que nunca lo haría boluda.
― Hacia muchísfaccioneso Zai vino yo tenía todo planeado íbamos a caer de sorpresa y todo, y me avisan que tenía que entregar un trabajo, no, casi me pegó un tiro. ¿Qué onda ustedes? Están muy lindos, ojo eh.
―Y, la universidad pega –dijo Gas para que riamos
― Pero a ustedes le pega para bien, yo que vos Ro, ojito –le dijo a la rubia y tosi divertido para que ella ría y le sonría- bueno, vos sos otro caso, no das más de potro- reímos.
― ¿Qué onda allá? ¿Muchos amigos? – Les preguntó Romí- ¿algún candidato?- le pregunto ahora a Zai.
― ¡Zai tiene novio! –Grite y fui callado y recibí unas cachetadas de Zai mientras todos nos hundimos en risas por la reacción de Zai- ¡Violenta!
― Cállate Pedro acordate que soy la mejor amiga de tu novia, le puedo llenar la cabeza-sonreí y rodee mis ojos.
― Yo me hice amiga de Agos una chica que va conmigo a la universidad, que tiene un grupo grande de amigos, que la mayoría va conmigo también –Sonrió somos Agos, Sabina, Fabri y Juampi. Ah y Santi que es la pareja de Fabri.
― ¿Fabricia o Fabricio? –Pregunto Gas y yo reí.
― ¡Fabricio! ¿Existe el nombre Fabricia?
― Jajajajajaja no-dijo Rochi- Que lindo Pochi. ¿Y vos Zai? ¿Qué onda?
― ¡Se llama Joaquín! –Volvi a hablar para nuevamente ser golpeado - hacen linda pareja, pero la más linda es la mía con Pau ¿no? – Rió y asintió
― Ya vas a venir Pedro, después no quiero que me llames en la semana diciéndome que tu novia no te atiende el celular.
― Ups, pequeño detalle –Dije y ella sonrió sarcásticamente.
― ¿Y a ustedes como le va en la universidad? – preguntó Pau
Estuvimos charlando toda la tarde, bueno solo hasta 18:30 porque teníamos que prepararnos para la fiesta de nuestra amiga.
― Lo que extrañaba volver caminando solos hasta casa – me dijo, salíamos de casa de Zai y ahora íbamos camino a la suya para que después siga camino a la mía- Te juro que es una pelotudez, pero posta que lo extrañaba –sonreí.
― Para que te sientas mejor, yo lo hago todos los días y solo. Una depresión – su risa
― Eso es más triste, gracias
―Gila. Bueno, te paso a buscar eh. Más vale que estés lista.
― ¡Obvio! Estas hablando con Paula Puntualidad Chaves.
― Si vos decís –dije y recibí un golpe en mi brazo por parte de ella ― Te amo, chau
― No, espera – sonrió y se acerco para rodear sus brazos en mi cuello- hoy también te fuiste rápido, malo.
― Tenemos que estar a las nueve allá mi amor, y sé que no vas a llegar –dije divertido.
― Que mentiroso sos, vos porque no queres besarme.
― ¿Quién es el mentiroso?
― ¡Vos! –Dijo y negue para murmurar un “vos” y que la bese dulce y con mucho amor. Que sonría y que deje un beso en su nariz- es el primer día y ya la estoy pasando tan bien. Falta la fiesta, ver al resto de mi familia… Es tan lindo estar acá
― Hay que disfrutar, vos y yo también, tengo que disfrutar de que estés acá, conmigo, con nosotros los chicos, y también con tu familia –sonreí.
― Te amo te juro que si –reí y la bese dulcemente.
― Yo también te amo mi amor- nos abrazamos fuerte, mientras yo dejaba besos en su cuello.
Llegar a casa y que me encuentre a mis dos papás junto con Federico.
Y Belén.
Levante una ceja y me acerque a saludar.
― Buenas –no pude disimular mi enojo con Federico, y un poco con ella.
― Hola Pepe –me dijo con dulzura mamá y yo le sonreí- ¿Cómo estas hijo?
― Bien ¿ustedes? Que sorpresa que estés acá, Bel – le sonreí.
― Ya lo sabemos –murmuro papá y yo primero los mire a ellos. Sus facciones no eran de felicidad, y tampoco las de Federico y Belén- ¿Cómo no dijiste nada, Pedro? –me reprocho y yo levante una ceja.
― ¿Yo tenía que decirlo?
― Hace varias semanas lo sabes y no dijiste nada, no es justo. –siguió.
― No me correspondía decírselos yo, papá. Federico es el padre de esa criatura, no yo.
― Pero él no se animaba a decirnos –Lo defendió mamá.
― ¿Y yo tengo la culpa mamá? Belén esta de cinco meses, lo sabe desde un principio, si él no se los dijo en cinco meses, ¿Cuándo se los iba a decir? ¿Cuándo se iba a animar?
― ¡Acá estoy! Y se los dije, no soy tan cagon como decís –Salto Federico.
― Porque fue ella quien me conto que estaba esperando un hijo tuyo, ¡que iba a ser tío! ¡No tenes cara boludo! Sonia la estaba ayudando con el cuarto de la bebe y vos no fuiste capaz de decir nada, ¿me estas jodiendo?
― ¡Problema mío si no quise decir nada! ¡Problema mío!
― ¡Obvio que es problema tuyo! Pero que no me vengan a reprochar que no dije nada cuando vos tenías que decirlo y había quedado con Belén en que no iba a decir nada, para cubrirte. Pero la próxima me cago en “tu miedo” porque vos te cagas en todo, te cagas en los viejos, en Belén, en tu hija y hasta en Sonia que como si nada estaba atendiendo a una cliente y resulta ser que le estaba diseñando el cuarto a su sobrina, ¡En todo te cagaste! Y no sos capaz de decir un miserable “gracias” boludo.
― ¡Pedro! –Grito papá pero yo ya no me di vuelta y seguí camino a mi cuarto.
La bronca me invadía, cerré la puerta de mi habitación fuerte y tire uno de los almohadones al piso. Trate de tranquilizarme, y se me ocurrió que para sacarme toda esta bronca que sentia me entre a duchar, necesitaba relajarme y espero que esta ducha me ayude un poco.
20:40 y salía de mi habitación ya listo para caminar estas tres cuadras que me separaban de la casa de Pau, cuando baje me encontré a mis viejos hablando bajito, mamá con unas lágrimas en los ojos ¿y que peor que ver a tu mamá llorando?
― Ya me voy –avise y ellos me miraron- ¿estás bien ma?
― Si hijo, estoy bien. Se acercó a mí para acomodarme el cuello de la camisa- ¡Estas muy lindo! Ojo que Pau se va a poner celosa –sonreí y la abrace un poquito, ella aflojo su cuerpo para abrazarme también y que sienta que sus lágrimas choquen mi camisa- te voy a ensuciar todo, anda dale
― Perdón si me la agarre con ustedes, pero entiendan que no podía decir nada –le murmure.
― Nos tenes que perdonar a nosotros que nos la agarramos con vos, y nada que ver –me dijo con su dulzura. Yo seque sus lágrimas- sos un buen hijo y estoy orgullosa que seas así, un hombre de palabras, firme –sonreí- sos mi hombrecito.
― me vas a hacer llorar y no da, ma –su risa y que vuelva a abrazarla- te quiero-bese su mejilla- y estoy seguro que las cosas van a mejorar, Belén es una muy buena persona y junto a su beba se merecen una familia. Espero que Federico lo sepa.
― Yo también lo espero –Sonrei – anda que se te va a hacer tarde. Disfruta y mándale un beso enorme a Lali –deje otro beso en su mejilla y salí, camino a casa de Pau.
― ¡Cinco minutos retrasados! ¿Y vos me hablabas de puntualidad? –Le sonreí y la abrace un poquito – Hey, ¿todo bien?
― Si –la bese un poquito- estas muy linda, menos mal que tenes un cuida al lado –ella rio y mordió su labio inferior.
― Vos también estas muy lindo ¡y tenes el cuello de la camisa bien! –Reí
― Me lo acomodo mamá –la abrace por la espalda.
― ¿Enserio no pasó nada? Estas como triste –mi sonrisa.
― Cuando llegue a casa me encontré con Belén y Federico en casa –ella elevo una ceja- mis viejos ya saben.
― ¿Y qué onda? ¿Eso es bueno o malo?
― Bueno… y malo. Mi viejo se la agarro conmigo, porque no había contado nada, discutí un poco con él y después con Federico. Y cuando estaba saliendo para acá la vi a mi mamá llorar y me partió al medio
― Ay, Pepe –me abrazo un poquito más fuerte- ¿hablaste con tu mamá?
― Me pidió perdón y yo a ella porque por ahí grite de más, pero estaba sacado, no quería ponerme mal, pero te juro que me saca Federico, es tan… me da tanto asco.
― Es una situación de mierda la tuya –acaricio un poco mi espalda- pero si se pidieron perdón con tu mamá ya está casi todo bien –sonreí.
― Me dijo que estaba orgulloso de mi -nuestras sonrisas – porque le di mi palabra que no iba a decir nada a Belén y… no sé, me dijo tantas cosas lindas que por un momento no me importo Federico y sus boludeces.
― Que lindo mi amor. Igual, las boludeces de Fede no son tan boludeces, está esperando a un hijo –asentí- ¡Pero ya está! Por ahora no se piensa más en eso, tenemos una fiesta sorpresa para nuestra amiga, vos tenes que tocar con Gas y Titi, y la vamos a pasar re, re bien –sonreí
― Te amo, y gracias –su sonrisa y un beso dulce al cual me acople al instante.
― ¡Pa! Ya estamos –Grito ella y al instante apareció Miguel con su sonrisa dispuesto a llevarnos a aquel salón.
Continuara…
JusPauliter
Me encantaaa!!
ResponderEliminar