sábado, 8 de noviembre de 2014

Capitulo 152

✨Pedro

Una brisa, mejor dicho un viento frio chocaba mi cuerpo sin ningún problema ni ninguna piedad para mí y fui yo él que hoy temprano cuando estaba saliendo de casa le dije a mamá que no era necesario un abrigo.
Conclusión uno: siempre, aunque sean las tres de la tarde y haya un tremendo día, si estamos en época de otoño tirando más para invierno llévate un abrigo.
Conclusión dos: Hacele caso a tu mamá, a la nochecita siempre refresca
Ahora que más o menos me estoy congelando lo tengo bastante en cuenta a las palabras que me dijo mamá hoy temprano y yo como le respondí: “ni da vieja, ¿vos viste lo lindo que esta?”
Ni da.
Fue cuando escuche un “Pepe” y después una risa, que al levantar la mirada me encontré enfrente de la casa de Pau, y aquel “Pepe” y esas risas no eran de ella, pero sí de su hermana. Mi cuñada.
― Hey, Pepi –sonreí y me acerque para saludarla con un beso en su mejilla- espero que no te estés riendo de mí  -y ella largo otra carcajada.
― A vos no más se te ocurre andar de manga cortas con este frio, Pedro –dijo entre risas y mordió su labio inferior igual de como lo hace su hermana, me pregunto si es un TOC familiar.
― Es que salí tipo tres de la tarde y recién vuelvo para casa, no pensé que iba a hacer tanto frio-ella volvió a reír y yo me contagie un poco.
― ¿Queres pasar? Preparo unos mates –sonreí, ¿una cuñada mejor no, no?
Claro que acepte, y al entrar me encontré con mis suegros, los cuales se rieron de mí al entrar de esta manera. Mordí mi labio inferior y reí junto con ellos, para que después de saludarlos me siente enfrente de Delfi, siempre que venía me sentaba en el mismo lugar, al lado de Miguel, y del otro lado siempre se sentaba Pau.
― ¿Cómo estas Pepe? ¿Cómo va la universidad? Hacía mucho no nos veíamos –Dijo Ale y yo le sonreí. Recordé cuando se enteró que andaba con su hija mayor, y un poco que me odiaba. Ahora, creo que me acepta, y no hay sensación más linda que sentir cariño de los padres de tu novia. Bueno, ni hablar de Delfi, con ella siempre me lleve bien.
― Bastante tranquilo todo, por ahora –sonreí – igual, soy uno de los que está esperando las vacaciones de Julio –reí y Delfi rio y asintió conmigo. Ella también las esperaba.
― Falta igual –dijo Miguel y Delfi lo fulmino- gorda, falta como un mes.
― Pero no es tanto, se pasa enseguida –dijo ella.
― ¿Cómo se preparan para mañana? Me conto Pau que es todo sorpresa –mi suegra nuevamente.
― Ay genial, justo recién vuelvo de lo de Gas que nos juntamos para ensayar algunas canciones que quiere cantar Thiago. Ya no falta nada –Ya es mañana, nunca espere tanto un día como este- Va a estar buenísimo, vienen Zai y Pau de sorpresa, Lali no sabe absolutamente nada –sonreí, entusiasmado.
― Ay qué lindo, ¿a quién se le ocurrió todo? –Delfi.
― Entre todos fue la idea. Thiago comento que ella no quería saber nada con festejarlo, es la depresión pre dieciocho- reí- y a Ro se le ocurrió hablar con los papás de Lali, ellos se coparon, alquilaron el salón y todo. Nosotros nos encargamos de avisarles a Pau y a Zai y se nos ocurrió de que también sea sorpresa la presencia de ellas –Sonrei.
― Y ahí aprovechaste para volver a ver a Pau –dijo Delfi y yo reí, asintiendo.
― También por los chicos, yo hace una semana que no la veo, ellos como cuatro meses, desde que se fue no la volvieron a ver –explique- va a ser lindo estar todos juntos, aunque la mayoría estemos acá, se siente la ausencia de las dos.
― Obviamente, de estar todos juntos, ir de acá para allá todos juntos, aunque sea dos integrantes del grupo no esté ya cambia todo –dijo Miguel.
― Y ni hablar de lo que deben extrañar ellas dos, imagínate si ustedes las extrañan, que como decís vos, la mayoría están acá, siguen juntándose como antes, imagínate ellas dos allá solas. –Dijo Ale
― Bueno, “solas”, se tienen la una a la otra- Miguel.
― Y aparte, yo no sé cómo hacen pero en menos de dos semanas Paula ya tenía un grupo de amigos, te juro que la envidio, ¿Cómo puede? –Dijo Delfi y yo reí.
― Es que no te queda otra, en la situación de Pau, bueno esta Zai, pero seguramente también necesite más gente  a su alrededor que Zai, y la situación te lleva a querer conocer gente nueva. -Dije
― Claro, creo que la persona más antisocial, que no es el caso ni de Pau ni de Zai-Comenzó Miguel entre risas- necesita aunque sea tener un compañero.
― Como yo, a mí me cuesta muchísimo socializar, es un tema de timidez, al comienzo-reí, por cómo me miraban- que no se, me bloqueo. Despues no, ya no me importa nada y trato a las personas como si fuera no sé, un amigo de toda la vida, que tampoco eso está bueno, a veces me quedan mirando como “¿desde cuándo tanta confianza?”- reímos.
― Bueno, cambiando de tema- Miguel- ¿Sabes más o menos a qué hora llegan mañana? Seguro sabes más que nosotros –dijo con su sonrisa.
― Hable ayer con Zai y me dijo que para el mediodía les dijeron que llegaban. Iba a ir a esperarlas a la terminal, pero ayer me cambiaron el horario de salida, una bronca.
― Uh, que mala suerte-Dijo Ale- bueno, pero después podes venir para acá, si queres te esperamos a almorzar.
― No, tampoco quiero molestar –Dije con mi sonrisa
― Dale Pedro, deja de joder. Cuando salgas pasa, además, es obvio que vas a venir a saludarla –Dijo Delfi y el resto reímos.
― Bueno, está bien –sonreí.
Nos quedamos charlando un ratito más hasta que decidí despedirme para volver a casa.
― Bueno, mañana tengo otra excusa. Me hago el que me olvide la campera y paso a la tarde también –Dije divertido. Miguel me había más o menos obligado a que me lleve una de sus camperas – Gracias –Sonrei.
― Nos vemos mañana Pepe –Sonrei y salí camino para casa.
Al llegar mamá me recibió con sus reproches y sermones de porque no le había hecho caso, ahora seguramente me enfermaría con todo el frio que tome, y demás, esos planteos muy de madre. Fue con un abrazo y un beso en su mejilla que se calló y me sonrió para que me pegue suavemente una palmada en mi espalda.
Ya es tarde y estoy decidido a dormir si Paula no me llama después de las dos veces que yo lo hice y ni me respond…
― ¡Pau! –Al fin llamo y enseguida le respondí la llamada, claro que con una sonrisa en mis labios.
― Pepe, había dejado el celular en mi habitación y estaba con las chicas en el living. ¿Cómo estas, feíto?
― Te extrañaba, pero vos no –dije con una sonrisa.
― ¿Por qué no escuche las dos llamadas no te extraño? –Pregunto divertida y yo reí – aparte, yo fui la que te dejo miles de mensajes a la tarde y ni uno me respondiste.
― Por eso te llamo, tonta. Me había quedado sin batería y llegue tarde a casa.
― ¡Exijo explicaciones! Ah, era re loquita la mina –reí- ¿Y qué hiciste que llegaste a casa tarde? No me tomes por loca.
― Un poquito lo estas –sonreí- estuve toda la tarde en casa de Thiago haciendo el último ensayo.
― Ay si, ¿Cómo van con eso?
― Hace como un mes venimos ensayando cinco canciones, boluda –su risa- ya casi que las odio a las canciones
― Jajajajajaja pobrecito él. Bueno mañana aparece Pau al rescate y me llevas a Mármol así no te encuentra Titi. ¿Sigue en pie eso, no?
― Obvio que si mi amor, vos siempre en papel de héroe –reímos- ¡Mañana ya te tengo acá!
― ¡Ay sí! Me da una cosa, voy a volver  a ver a todos
― A mi primero-su risa- Se me paso enseguida la semana. Ay, te tengo que decir algo, espero que no me odies mucho
― ¿Te mandaste algunas?
― No –sonreí- pero me cambiaron el horario de salida mañana. ¿Viste que llegaba para esperarte en la terminal? Bueno, nada, eso…
― Bueno mi amor, no te hagas problema. ¿Despues pasas por casa?
― Si, obvio, y estoy invitado a almorzar –sonreí.
― ¿Por quién?
― Por mis suegros, ¿por quién si no?
― Jajajajajaja ¿me jodes, no?
― No boluda jajajajja. Hoy cuando volvía para casa me la cruce a Delfi y como hacía mucho frio y yo había salido temprano solamente con una remera manga corta me dijo que entre, y ahí me quede charlando con tus viejos, y cuando les conté que no llegaba para ir a la terminal me dijeron que pase por tu casa mañana y que de paso me quede a almorzar –dije divertido y ella rio.
― Jajajajaja buenísimo entonces –sonreí- nos vemos en casa.
― ¿Qué hacías vos?
― Estamos con Zai, Agos, Sabi, Fabri y Santi en el living, los chicos vinieron a cenar y estábamos charlando, como mañana no tenemos clase  -sentí su sonrisa.
― Te odio, no vale –su risa.
― Pobrecito, él tiene que madrugar.
― Cállate gila
― Te amo feo. Te mandan saludos los chicos.
― Yo te amo, y mándale otros –sonreí- me voy a ir, porque yo si madrugo
― Hey, yo también madrugo mañana y en parte por culpa tuya.
― ¿Por qué culpa mía?
― Y porque además de ir al cumple de Lali también te voy a ir a ver a vos, te odio y amo a la vez. 
― Lo bueno cuesta dicen –dije, divertido.
― Andaaa, odio esas frases –dijo divertida para que riamos juntos.
― Bueno, te dejo bicho. ¿Me mandas un mensaje cuando estés saliendo?
― Te aviso gordo feo –reímos- Chau mi amor.
― Te amo, chau
Sonrei al cortar la llamada, y que después de poner mi alarma 06:00 apague el velador y que este decidido a dormir.
Mañana me esperaba un lindo día.

Continuara…

Hola!!! Vine a hacer presencia despues de un siglo mas o menos ahr. Pero les dejo dos hoy, y mañana subo otros dos, pare recomenzar un poquito. No se si me siguen bancando, pero gracias de todos modos por preguntarme si sigo subiendo o ke honda guey ah. Bueno, es que ahora estoy a full con las integradoras y todo lo que implica el ultimo trimestres ustedes sabran.
Dos por hoy, mañana otros dos! 
Si no les jode, dejen sus comentarios, porfi
JusPauliter.

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