✨Pedro✨
Una brisa, mejor
dicho un viento frio chocaba mi cuerpo sin ningún problema ni ninguna piedad
para mí y fui yo él que hoy temprano cuando estaba saliendo de casa le dije a
mamá que no era necesario un abrigo.
Conclusión uno:
siempre, aunque sean las tres de la tarde y haya un tremendo día, si estamos en
época de otoño tirando más para invierno llévate un abrigo.
Conclusión dos:
Hacele caso a tu mamá, a la nochecita siempre refresca
Ahora que más o
menos me estoy congelando lo tengo bastante en cuenta a las palabras que me
dijo mamá hoy temprano y yo como le respondí: “ni da vieja, ¿vos viste lo lindo
que esta?”
Ni da.
Fue
cuando escuche un “Pepe” y después una risa, que al levantar la mirada me
encontré enfrente de la casa de Pau, y aquel “Pepe” y esas risas no eran de
ella, pero sí de su hermana. Mi cuñada.
―
Hey, Pepi –sonreí y me acerque para saludarla con un beso en su mejilla- espero
que no te estés riendo de mí -y ella
largo otra carcajada.
―
A vos no más se te ocurre andar de manga cortas con este frio, Pedro –dijo
entre risas y mordió su labio inferior igual de como lo hace su hermana, me
pregunto si es un TOC familiar.
―
Es que salí tipo tres de la tarde y recién vuelvo para casa, no pensé que iba a
hacer tanto frio-ella volvió a reír y yo me contagie un poco.
―
¿Queres pasar? Preparo unos mates –sonreí, ¿una cuñada mejor no, no?
Claro
que acepte, y al entrar me encontré con mis suegros, los cuales se rieron de mí
al entrar de esta manera. Mordí mi labio inferior y reí junto con ellos, para
que después de saludarlos me siente enfrente de Delfi, siempre que venía me
sentaba en el mismo lugar, al lado de Miguel, y del otro lado siempre se
sentaba Pau.
―
¿Cómo estas Pepe? ¿Cómo va la universidad? Hacía mucho no nos veíamos –Dijo Ale
y yo le sonreí. Recordé cuando se enteró que andaba con su hija mayor, y un
poco que me odiaba. Ahora, creo que me acepta, y no hay sensación más linda que
sentir cariño de los padres de tu novia. Bueno, ni hablar de Delfi, con ella
siempre me lleve bien.
―
Bastante tranquilo todo, por ahora –sonreí – igual, soy uno de los que está
esperando las vacaciones de Julio –reí y Delfi rio y asintió conmigo. Ella
también las esperaba.
―
Falta igual –dijo Miguel y Delfi lo fulmino- gorda, falta como un mes.
―
Pero no es tanto, se pasa enseguida –dijo ella.
―
¿Cómo se preparan para mañana? Me conto Pau que es todo sorpresa –mi suegra
nuevamente.
―
Ay genial, justo recién vuelvo de lo de Gas que nos juntamos para ensayar
algunas canciones que quiere cantar Thiago. Ya no falta nada –Ya es mañana,
nunca espere tanto un día como este- Va a estar buenísimo, vienen Zai y Pau de
sorpresa, Lali no sabe absolutamente nada –sonreí, entusiasmado.
―
Ay qué lindo, ¿a quién se le ocurrió todo? –Delfi.
―
Entre todos fue la idea. Thiago comento que ella no quería saber nada con
festejarlo, es la depresión pre dieciocho- reí- y a Ro se le ocurrió hablar con
los papás de Lali, ellos se coparon, alquilaron el salón y todo. Nosotros nos
encargamos de avisarles a Pau y a Zai y se nos ocurrió de que también sea
sorpresa la presencia de ellas –Sonrei.
―
Y ahí aprovechaste para volver a ver a Pau –dijo Delfi y yo reí, asintiendo.
―
También por los chicos, yo hace una semana que no la veo, ellos como cuatro
meses, desde que se fue no la volvieron a ver –explique- va a ser lindo estar
todos juntos, aunque la mayoría estemos acá, se siente la ausencia de las dos.
―
Obviamente, de estar todos juntos, ir de acá para allá todos juntos, aunque sea
dos integrantes del grupo no esté ya cambia todo –dijo Miguel.
―
Y ni hablar de lo que deben extrañar ellas dos, imagínate si ustedes las
extrañan, que como decís vos, la mayoría están acá, siguen juntándose como
antes, imagínate ellas dos allá solas. –Dijo Ale
―
Bueno, “solas”, se tienen la una a la otra- Miguel.
―
Y aparte, yo no sé cómo hacen pero en menos de dos semanas Paula ya tenía un
grupo de amigos, te juro que la envidio, ¿Cómo puede? –Dijo Delfi y yo reí.
― Es que no te
queda otra, en la situación de Pau, bueno esta Zai, pero seguramente también
necesite más gente a su alrededor que
Zai, y la situación te lleva a querer conocer gente nueva. -Dije
― Claro, creo
que la persona más antisocial, que no es el caso ni de Pau ni de Zai-Comenzó
Miguel entre risas- necesita aunque sea tener un compañero.
― Como yo, a mí
me cuesta muchísimo socializar, es un tema de timidez, al comienzo-reí, por
cómo me miraban- que no se, me bloqueo. Despues no, ya no me importa nada y
trato a las personas como si fuera no sé, un amigo de toda la vida, que tampoco
eso está bueno, a veces me quedan mirando como “¿desde cuándo tanta confianza?”-
reímos.
― Bueno,
cambiando de tema- Miguel- ¿Sabes más o menos a qué hora llegan mañana? Seguro
sabes más que nosotros –dijo con su sonrisa.
― Hable ayer con
Zai y me dijo que para el mediodía les dijeron que llegaban. Iba a ir a
esperarlas a la terminal, pero ayer me cambiaron el horario de salida, una
bronca.
― Uh, que mala
suerte-Dijo Ale- bueno, pero después podes venir para acá, si queres te
esperamos a almorzar.
― No, tampoco
quiero molestar –Dije con mi sonrisa
― Dale Pedro,
deja de joder. Cuando salgas pasa, además, es obvio que vas a venir a saludarla
–Dijo Delfi y el resto reímos.
― Bueno, está
bien –sonreí.
Nos quedamos
charlando un ratito más hasta que decidí despedirme para volver a casa.
― Bueno, mañana
tengo otra excusa. Me hago el que me olvide la campera y paso a la tarde
también –Dije divertido. Miguel me había más o menos obligado a que me lleve
una de sus camperas – Gracias –Sonrei.
― Nos vemos
mañana Pepe –Sonrei y salí camino para casa.
Al llegar mamá
me recibió con sus reproches y sermones de porque no le había hecho caso, ahora
seguramente me enfermaría con todo el frio que tome, y demás, esos planteos muy
de madre. Fue con un abrazo y un beso en su mejilla que se calló y me sonrió
para que me pegue suavemente una palmada en mi espalda.
Ya es tarde y
estoy decidido a dormir si Paula no me llama después de las dos veces que yo lo
hice y ni me respond…
― ¡Pau! –Al fin
llamo y enseguida le respondí la llamada, claro que con una sonrisa en mis
labios.
― Pepe, había
dejado el celular en mi habitación y estaba con las chicas en el living. ¿Cómo
estas, feíto?
― Te extrañaba,
pero vos no –dije con una sonrisa.
― ¿Por qué no
escuche las dos llamadas no te extraño? –Pregunto divertida y yo reí – aparte,
yo fui la que te dejo miles de mensajes a la tarde y ni uno me respondiste.
― Por eso te
llamo, tonta. Me había quedado sin batería y llegue tarde a casa.
― ¡Exijo
explicaciones! Ah, era re loquita la mina –reí- ¿Y qué hiciste que llegaste a
casa tarde? No me tomes por loca.
― Un poquito lo
estas –sonreí- estuve toda la tarde en casa de Thiago haciendo el último
ensayo.
― Ay si, ¿Cómo
van con eso?
― Hace como un
mes venimos ensayando cinco canciones, boluda –su risa- ya casi que las odio a
las canciones
― Jajajajajaja
pobrecito él. Bueno mañana aparece Pau al rescate y me llevas a Mármol así no
te encuentra Titi. ¿Sigue en pie eso, no?
― Obvio que si
mi amor, vos siempre en papel de héroe –reímos- ¡Mañana ya te tengo acá!
― ¡Ay sí! Me da
una cosa, voy a volver a ver a todos
― A mi
primero-su risa- Se me paso enseguida la semana. Ay, te tengo que decir algo,
espero que no me odies mucho
― ¿Te mandaste
algunas?
― No –sonreí-
pero me cambiaron el horario de salida mañana. ¿Viste que llegaba para
esperarte en la terminal? Bueno, nada, eso…
― Bueno mi amor,
no te hagas problema. ¿Despues pasas por casa?
― Si, obvio, y
estoy invitado a almorzar –sonreí.
― ¿Por quién?
― Por mis
suegros, ¿por quién si no?
― Jajajajajaja
¿me jodes, no?
― No boluda
jajajajja. Hoy cuando volvía para casa me la cruce a Delfi y como hacía mucho
frio y yo había salido temprano solamente con una remera manga corta me dijo
que entre, y ahí me quede charlando con tus viejos, y cuando les conté que no
llegaba para ir a la terminal me dijeron que pase por tu casa mañana y que de
paso me quede a almorzar –dije divertido y ella rio.
― Jajajajaja
buenísimo entonces –sonreí- nos vemos en casa.
― ¿Qué hacías
vos?
― Estamos con
Zai, Agos, Sabi, Fabri y Santi en el living, los chicos vinieron a cenar y
estábamos charlando, como mañana no tenemos clase -sentí su sonrisa.
― Te odio, no
vale –su risa.
― Pobrecito, él
tiene que madrugar.
― Cállate gila
― Te amo feo. Te
mandan saludos los chicos.
― Yo te amo, y
mándale otros –sonreí- me voy a ir, porque yo si madrugo
― Hey, yo
también madrugo mañana y en parte por culpa tuya.
― ¿Por qué culpa
mía?
― Y porque
además de ir al cumple de Lali también te voy a ir a ver a vos, te odio y amo a
la vez.
― Lo bueno
cuesta dicen –dije, divertido.
― Andaaa, odio
esas frases –dijo divertida para que riamos juntos.
― Bueno, te dejo
bicho. ¿Me mandas un mensaje cuando estés saliendo?
― Te aviso gordo
feo –reímos- Chau mi amor.
― Te amo, chau
Sonrei al cortar
la llamada, y que después de poner mi alarma 06:00 apague el velador y que este
decidido a dormir.
Mañana
me esperaba un lindo día.
Continuara…
Hola!!! Vine a hacer presencia despues de un siglo mas o menos ahr. Pero les dejo dos hoy, y mañana subo otros dos, pare recomenzar un poquito. No se si me siguen bancando, pero gracias de todos modos por preguntarme si sigo subiendo o ke honda guey ah. Bueno, es que ahora estoy a full con las integradoras y todo lo que implica el ultimo trimestres ustedes sabran.
Dos por hoy, mañana otros dos!
Si no les jode, dejen sus comentarios, porfi
JusPauliter.
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