domingo, 1 de diciembre de 2013

Capitulo 78




 Admirabas verlo hacer lo que le gusta, admirabas su talento, admirabas su sentido del humor. Odiabas que lo sepa, pero amabas cuando te sonreía al decírselo, y no sabías porque, pero hoy se lo dijiste. Es que también… Te descubrió secándote una lágrima al verlo y le tuviste que contar. 
Te sonrió con esa sonrisa tan linda, esa que en momentos te pueden, como ahora que te tuvo que abrazar, porque vos también tenes una sonrisa linda, y también le puede, demasiado. 
- Sos un tarado, me haces llorar.
- Vos sos la tarada. Yo solamente hago un video.
- Esta semana estuve re llorona, basta –Y que él ría para que te deje un pequeño beso y siga con su trabajo, y vos cebándole mates.
Resulta que se acercaba un acto de la escuela, entonces le pidieron a Pedro que arme un pequeño video con fotos del grupo de ustedes, con profesoras y demás. Tu llanto influyo en ver aquellas fotos, y también en la música quebrona que había elegido. En todo lo que habían vivido en estos años de secundaria (y primaria) te llenaba de melancolía y eso se notaba…
- Bueno… Ya está. 
- Quedo re lindo. –Le sonreíste. 
- ¿Si? No me convence mucho… Pero no se me ocurre nada para mejorarlo.
- Está bien así Pepe, deja. 
- Bueno… Voy a llevárselo al chico que organizo todo y vuelvo.
- Dale, yo voy donde está el resto. 
- ¿Estas bien, no? – Vos te estabas yendo cuando te pregunto.
- Sip –Y le sonreíste para que te deje ir y llegues al salón donde el resto de tus compañeros organizaban también otra parte del acto.
Esta mañana se te paso larguísima, aunque estabas un poco sensible supiste como aprovecharla con todos tus compañeros, y como te gustaba compartir tiempo con ellos, y saber que en menos de dos meses iban a estar en Bariloche, disfrutando de aquel viaje merecidísimo. Amas pensar en lo que se viene, aunque te da un poco de pánico lo que llega después de este año que promete ser uno de los mejores que viviste. Aquella mudanza, lejos de todos, de tu familia y amigos, y aunque Zai se iba con vos ibas a extrañar horrores a todos.

Cuando llegaste a tu casa almorzaste como de costumbre con Delfi y después las dos se acostaron en la cama de tus papás para mirar la televisión, el día lo meritaba: hacia muchísimo frio y como lunes que era tu sueño era grandísimo. No llegaste a ver ni un capítulo de Los Argentos que terminaste dormida, después de Delfi. 
Te despertaste y estabas sola en la cama. Cuando te levantaste también estaba sola, hasta que viste el cartelito que había dejado Delfi: “Me fui a lo de Juani, llamo mamá que vuelve tarde, tiene una reunión. Papá ni idea. Beso”
Decidiste llamar a casa de Zai para ver si estaba en su casa. Fue cuando ella te atendió y te dijo que te esperaba. Te abrigaste y con tus auriculares saliste para casa de tu amiga.
- Hola –Tu sonrisa y la de ella. Un pequeño abrazo y que entres a su casa.
- Hola Pochi. ¿Cómo va?
- Todo ben. Me desperté y estaba sola en casa. Entonces te llame –Comentaste cuando ya te estabas sentando en la silla del comedor y ella volvía con el equipo de mate y un plato con torta - ¿Amasaste?
- Pf, no sabes, toda la tarde –Y reíste- Mamá hizo ayer, proba, esta buenísima. 
- Nori siempre hace tortas ricas, menos las de con pasas.
- A nadie les gusta, ni a papá. Y ella hace igual
- Jajajajaja.
- ¿Qué contas pendeja? ¿Cómo la pasaron el otro día en casa de Sebas?
- Genial, Sebas es divino. Nos invitó a todos a la escuelita, porque se enteró que los chicos tienen la banda, y el ama la música.
- Ah, buenísimo.
- Así que tenemos que organizar para avisar a la directora que vamos.
- Me copa mucho la idea, habría que decirle a los demás. –Asentiste, estando de acuerdo- ¿Con Pepe, todo bien?
- Sii, normal –Sonreíste- Nos vivimos peleando, pero también es re divertido.
- Toda la vida se pelearon Pochi, no va a ser diferente ahora teniendo algo. 
- A mí lo que me preocupa un poco es lo que tiro el otro día, de “novios”. Ya sé que se hizo él goma, pero no sé. 
- Ponele que hoy te lo cruces y te pregunte a ver si queres ser la novia. ¿Qué le decís?
- Que no sé. Porque… no sé, para mi somos muy pendejos, es todo como un juego, no hacemos nada serio. Bueno, solamente aquella vez que me dijo que… Estaba enamorado de mí, y yo le dije que la pasaba bien con él, pero que no sentia algo tan… Intenso como él. 
- Sin embargo siguieron viéndose como antes: dándose besos y peleándose como tal parejita. 
- Es que… Te juro, no sé qué mierda tiene este flaco, pero me mira y ya me puede ¿entendes?
- Entiendo que estas hasta las manos Pocha. Y está bien. Ponele que te proponga tener algo serio, sería un paso para dejar toda esa histeria y peleítas que viven teniendo. Aunque sea divertido y demás.
- ¿Y si no me lo propone? Porque por ahí… Este tarado lo decía en joda, y no me pregunta nada.
- Algún momento lo va a hacer, y si tarda mucho para eso tenes una amiga Pocha.
- Jajajaja noo. 
- Ya me imagino, teniendo ochenta años y todavía esperando a que te proponga ser su novia.
- Jajajajaja no, lo mando a la mierda. Se lo propongo yo.
- Ayy. Estas que no das más eh. 
- Jajajajaja tarada.
- Y además de los besos y peleítas ¿no más nada?
- Nop. 
- Nah, si este pibe es un tarado, mal.
- Eu, estamos bien así
- Pero ¿jamás se le fue una manito?
- Jajajajaja. Si –Dijiste con vergüenza- Pero nada, nada. 
- Bueno, ya sabes. Cualquier cosa me pegas un tubaso, si queres que te preste algún vestidito o algo así…
- ¡Zaira! ¿Qué clase de mina sos? – Dijiste divertida.
- Es que es como una novela boluda. ¿Hace cuánto que van, y vienen? 
- Soy tu amiga, no la protagonista de la novela de la tarde, boluda.
- No, por eso te digo esto – Y te mordiste el labio inferior sin poder creer lo que tu amiga te decía.
A eso de las seis y medias volviste a tu casa. Tu amiga tenía gimnasio y vos cosas del colegio por terminar.
- Hola pa. –Llegaste a tu casa  y tu papá estaba usando su computadora sentando en el sillón del living.
- Pau, ¿Cómo estás?
- Bien –Sonreíste- ¿Vos? 
- Pensando ya en las vacaciones –Dijo divertido.
- ¿Dónde vamos? –Y te sentaste a su lado.
- Mmm no sé. Se nos va a complicar un poco por tu mudanza, el departamento… Creo que a Claromeco nos va a alcanzar.
- ¡Papa! 
- Jajajajaja, ya vamos a ver. Ah, te llamo Pedro, creo que quería algo del colegio, o no sé qué. 
- Ahí lo llamo. ¿Mamá y Delfi?
- Delfi sigue en lo de Juana y tu mamá debe estar por llegar, hoy tenía una reunión.
- Tendríamos que hacer algo de comer para cuando ella llegue, va a llegar con ganas de comer y dormir.
- Que inteligente hija. ¿Me acompañas al súper?
- Lógica pa. Si, banca que llamo a Pedro. 
- Banco, banco. – Reíste y llamaste a Pepe. 
A los dos tonos él te atendió. 
- Al fin, callejera.
-  Hola, si todo bien. ¿Vos? Gracias.
- Jajajaja hola Pau, bien, me alegro.
- ¿Pasaba algo?
- Si, te quería preguntar algo de geografía, pero ya llame a Gas. Gracias.
- ¿Entonces que me peleas?
- Bueno eu. 
- No, no… Retráctate.
- Em… ¿Me retracto?
- Perdón Paulita, hermosa, divina, no va a pasar nunca más. 
- Perdón Pochi hermosa, divina, de mi corazón, potra, estás más buena que comer pollo con la mano, no va a pasar nunca más. 
- Jajajajaja que desagradable. Bueno, ¿listo?
- Noo, te quiero ver. 
- Yo no
- ¿Por? – Su voz de pobrecito y que vos rías.
- No puedo.
- ¿Tenes planes?
Tu papá te observaba desde el living esperando a que termines para que lo acompañes al supermercado.
- Ponele. Despues te llamo gil.
- Ah ok, quedamos así.
- Dale eu, chau.
- Chau fea –Sonreíste y te mordiste el labio inferior, tu papá te miraba…
- ¿Vamos?
- ¿Qué onda con Pepe?
- ¿Qué onda qué? 
- Esa sonrisa, la risita de histérica…
- Jajajajaja ¿y vos que sabes de risa histérica?
- Discúlpame, no hay mujer más histérica que tu mamá. 
- Jajaja de algún lado teníamos que salir con Delfi. Vamos, dale.
- Se, se. Cámbiame de tema. 
Para tu suerte se cambió de tema y no se volvió a tocar. Que mal te sale mentir, es que sos tan transparente que se nota mucho que lo estás haciendo, suma a que no te gusta hacerlo y mucho mas se nota. 
Cuando tu mamá llego a la casa, vos habías tenido razón, quiso cenar y acostarse. Su dolor de cabeza cedía al mal humor, y diste a Dios gracias que se acostó a dormir. 
El resto, tu papá y Delfina hicieron lo mismo y vos al ratito te acostaste para mirar un rato de tele y despues quedarte dormida.

Continuara...
JusPauliter.


4 comentarios: