Risas y más risas.
Teniendo
dieciocho, diecinueve años no pueden esperar algo más.
Es necesario que
sus vidas entornen en risas, en sonrisas…
Alguien que se ríe
mucho siempre dice: “Reír salva vidas” Y vos y tus amigos están de acuerdo. Totalmente.
Era un día lindo, sin mucho calor,
ni mucho frio. Y eso te encanta.
Por eso, se dieron el lujo con tu
grupo de amigos ir a pasar el día en aquella plaza del centro, la cual es
enorme, y tiene muchos árboles los cuales dan una sombrita muy linda. Amas
pasar el día fuera, amas la naturaleza –aunque aquellos insectos que te están
molestando los odias. Profundamente-
Es jueves cuatro de la tarde y
acaban de llegar, vos te encargas de cebar mate mientras Rochi y Cele intentan
abrir un paquete de galletitas, y que no tengan fuerza en las manos, no hacen
una entre las dos, por eso con tus amigos ríen, y es Gastón quien se ofrece a
abrir el paquete. Claro que el rubio lo logra.
A tu lado esta Lali quien está muy
entretenida cortando pastito –costumbre de todos- del otro lado esta Gastón que
ríe de la cara de Romí al sentarse de golpe y que se golpee uno de sus brazos,
frente tuyo esta Pedro que mira algo que le está mostrando Cele para que juntos
rian, muchos. Y que vos quieras saber qué fue lo que le mostro, pero que no
digas nada. Porque sos Paula, simple.
Romí y Rochi gritaron de la
emoción al decir algo a la misma vez y que Thiago le pegue a Rochi, para que
ella ría y lo abrace.
- Te tragaste el chicle… ¡No hay
tal crisis! Se te pegaron algunas tripas. –Dijo Rochi y rieron.
Esto de “No hay tal crisis” se
consistía en un ¿juego? Inventando por la que empezó recién, la cosa era
inventar algunas cosas malas y terminar con la frase “¡No hay tal crisis!” les
pareció un poco divertido.
- Te desguinzaste el tobillo yendo
al colegio… ¡No hay tal crisis! Tu amigo te lleva al colegio a cocochito
–Dijiste vos, recordando aquel día. Y que Pedro con vos rian.
- Bailas horrible… ¡No hay tal
crisis! Hay peores – Y todos rieron con lo que dijo Lali. Menos Thiago.
- Te la jugaste por una persona,
te corto el rostro… ¡No hay tal crisis! No sos el único boludo –Dijo Pedro y
tus amigos rieron. Vos te sentiste la peor.
- Se te corto la luz anoche y te
perdiste la novela… ¡No hay tal crisis! Terminan juntos si o si – Dijo Romí.
- Gritaste que te encontraste una
moneda y una gorda se dio vuelta… ¡No hay tal crisis! Me paso a mí también
–Dijo Gastón y todos rieron. Todos conocemos el versito: “¡Que culo! Me
encontré una moneda”
- Le sacas el cuero a la que no te
bancas y aparece por detrás… ¡No hay tal crisis! Empeza a escavar… -Dijo Cele
para que rian.
- Apostaste que tu equipo favorito
ganaba, y perdió… ¡No hay tal crisis! Jamás sos el único. –Dijo Thiago riendo a
lo que ustedes se contagiaron.
Todo esto les causaba risa porque
tiraban un “No hay tal crisis” que posta paso. Y era genial.
- Perdiste cincuenta pesos en la
calle… ¡No hay tal crisis! Uno de seguro lo precisa más que vos –Y que sonrían.
Rochi es así: dulce como ella
sola.
Y claro que se coparon…
¡Muchísimo! Con los “No hay tal crisis” y que sigan por toda la tarde hasta que
ya sin más ocurrencias sugirieron unas canciones y claro que se coparon todos.
Gas se encargó de empezar con su
guitarra una de sus canciones favoritas: Seminare- Seru Giran.
- Quiero ver, quiero entrar,
nena nadie te va a hacer mal. Excepto amarte –Comenzó Gas con su dulce
vos.
- Vas aquí, vas allá, pero nunca
te encontraras… Al escaparte –Lo siguió Rochi.
-No hay fuerza alrededor, no hay pociones para el amor, ¿dónde estás?, ¿dónde voy? – Lali y su voz que sana.
- Porque estamos en la calle de
la sensación, muy lejos del sol que quema de amor. –Rochi y Gas.
- Te doy pan, quieres sal, nena,
nunca te voy a dar lo que me pides. – Fue Pedro quien se animó
acompañado de Thiago. Y sonreíste, porque había desentonado, pero sonó lindo.
- Te doy dios, quieres más, ¿es
que nunca comprenderás un pobre pibe? – Cantaron Lali y Gastón.
- No hay fuerza alrededor, no
hay pociones para el amor, ¿dónde estás?, ¿dónde voy? Porque estamos en la
calle de la sensación, muy lejos del sol que quema de amor. – Y esta
vez se sumaron todos, canten bien, o mal, disfrutan hacerlo juntos.
- Esas motos que van a mil, sólo
el viento te hará sentir, nada más, nada más. Si pudieras olvidar tu mente
frente a mí, sé que tu corazón diría que sí. – Esta vez canto Thiago y
Lali.
Para que después se vuelvan a
sumar devuelta al estribillo.
Y siguieron disfrutando de aquella
tarde todos juntos, hasta que anocheció y el frio empezó a sentirse, entonces
después de despedirse todos juntos, vos con los de siempre, los de tu barrio
partiste.
- ¿Qué pasa? -Escuchaste de Pedro.
Ustedes dos se habían quedado solo
cuando estaban llegando a tu casa, y vos después de hablar todo el viaje con
Gastón y Zaira te quedaste pensativa, demasiado pensativa.
Vos lo miraste a los ojos y al
instante bajaste la mirada.
- Ok, ya sé que no queres hablar
conmigo, perdón. – Y de ahora en más va a estar a la defensiva con vos, porque
sos complicada, bueno eso ya lo sabes, lo saben todos.
- No es eso –Sonreíste- No se… La
pase muy bien hoy, y… Los voy a extrañar muchísimo el año que viene.
Su mirada, su sonrisa y su mano en
tu hombro.
- Yo también te voy a extrañar… A
vos y a Zaira. –Y que sonrías.
-Pero es diferente, vos vas a
estar con los demás… Yo voy a estar solamente con Zaira.
- Bueno, si queres me quedo unos
meses a hacerles compañía.
- Noo, paso –Reíste por su cara- Aunque
me acostumbre muchísimo a que me pases a buscar para ir a cualquier lado… Lo
que va a ser ir sola a la universidad ¡Pedro! Que feo, basta.
- A vos se te ocurre no más, con
las universidades que hay acá Paula.
- Igual, va a estar bueno… Sirve
para crecer un poco, que se yo –Y él asintió.
- Despues de esto me enchufo a ver
Peter Pan –Y reíste.
- Bueno, chau Peter Pan –Porque ya
habían llegado a tu casa.
- ¡Hace de Wendy! Y vamos a volar
un poco –Levantaste una ceja divertida.
- Crece un poquito, después vamos,
¿dale?
- Esa es la idea, Peter Pan no
crece nunca Paula.
- ¿Vos sabes la leyenda de esa película?
- ¡No me la cuentes!
- Jajajajaja chau Pedro – Dejaste un
beso en su mejilla para que lo veas irse.
Otro día de escuela y comenzó con
una alarma odiosa, un desayuno como el de siempre y un Pedro que te busque
divertido… O no tanto para vos.
- Cuando bailo uno que otro se
excita si supieran que yo estoy tan solita y les bailo porque soy dinamita –
Tarareo Pedro al ritmo de Bombón Asesino a lo que vos reíste.
- ¿Dinamita? Jajajajajaja Pedro.
- Negrito, cuando yo bailo si
bailo de noche y día. A todos los vuelvo locos con mi pollera amarilla –Y ahora
movía las caderas al ritmo de Mi pollera amarilla.
- ¿Podes parar? – Dijiste riendo,
la vergüenza que pasabas.
- Si me chapas si –Y revoleaste
los ojos. Entonces el continuo - Un
pasito por aquí un pasito para allá. Moviendo la cintura. Moviendo sin parar –Siguió
cantando.
- Cállate boludo.- Le susurraste.
- Cállame – Y te miro serio,
parando el paso. Vos seguiste- Negrito cuando yo bailo si bailo de noche y día.
A todos los vuelvo locos con mi pollera amarilla –Y comenzó de vuelta.
Entonces vos lo tironeaste de un
brazo para que envuelvas tus brazos en su cuello y el enseguida te envuelva por
la espalda.
- ¿Me vas a callar? –Te pregunto
mientras tu nariz rozaba con la de él.
- ¿Por qué volves todo complicado?
–Te quejaste.
- Vos lo haces complicado Pau… Vos
no queres, vos no te dejas querer.
- Vos lo haces complicado… Porque
me buscas siempre, y yo no quiero… No quiero hacerte sentir mal – A todo esto él
ya te apoyaba en uno de los arboles vecinos, y no les importaba nada llegar
tarde.
Esto de tener esas charlas por las
mañana a punto de entrar al colegio no te gustaba nada.
- Yo solo quiero estar con vos –Y choco
sus labios con los tuyos –Solo eso –Y cerraste los ojos, para dedicarte
solamente a sentir, a intentar no pensar por un minuto y dejarte llevar por
aquel beso, aquel que demostraba el cariño que te tiene tu amigo, y que vos te
dedicas a ocultar. – Te quiero… Te quiero a vos Paula –Y que te lo diga entre
besos.
Estuvieron un buen tiempo besándose
cuando cayeron en cuenta que tenían que llegar al colegio, y lo hicieron con un
camino en silencio, los dos pensativos.
Llegaron justo a tiempo para
formar, Gastón y Zaira nuevamente los putearon por no avisar que colgaban y que
ustedes se disculpen con la excusa que siempre ponías: “Pedro tiene paja hoy”
No, no era “paja” hoy, hoy tenia amor.
“Pepe” –Plena clase de historia y
vos le mandaste un whatsapp a tu amigo que estaba a uno pocos bancos de
distancia.
“¿Qué?” – Toda clase estaba atenta
a las explicaciones de la profesora. Vos con necesidad de hablar con él.
“¿Hoy me acompañas a la escuelita
especial? Si tenes ganas” Habías quedado con la directora de la escuela que hoy
pasabas la tarde con ellos, antes de las cuatro, claro.
“Dale, si, obvio.”
“Si después me aceptas un mc. Esta
vez lo pago yo”
Y reíste.
“Trabajo después… Pero si queres después,
salgo ocho y media” - Le respondiste
vos.
“Te paso a buscar por allá” –Respondió
enseguida.
“Oki” –Vos.
Y aprestaste nuevamente atención,
pero fue inútil porque te habías perdido.
“Pau” –Te vibro de nuevo el
celular.
“¿Qué?” –Respondiste.
“Sos muy linda” –Y que sonrías.
“Vos también. Chau” –Tecleaste rápido
y se lo enviaste, a ver si te arrepentías.
Continuara…
JusPauliter.
Ayyyyy qué tierno que está Pepe, creo que en el mejor de los estados!! y Pau quizás tiene miedo a enamorarse y después tener que irse a Rosario tan enamorada?? Tienen que estar juntos Jus!!!
ResponderEliminarMe encantó!
Que tierno pepe, ojala pau se anime y esten juntos...
ResponderEliminarAy que lindos! Pero ya no da para mas el histeriqueo, Pau tiene que empezar a hacerse cargo de lo que siente! Con probar no se pierde nada, va ellos si aunque creo que van a ganar mucho mas! Igualmente amo la parte del histeriqueo en una relación, es lo mas lindo!!
ResponderEliminarSubi masssss!
Besos
me tiene loca la nove cuando pau lo va aceptar me encanto el cap besos
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