Te “aprestaste” la nariz con tus dedos, signo de que estas
nerviosa, y no sabes que decir.
Largas un suspiro y ella te sonríe, el cuerpo se te afloja y
sos capaz de largar una pequeña sonrisa. Tragas un poco de agua que ella misma
te sirvió y un poco que hiciste ruido, para que largue una risa chiquita.
‒ Relaja Pau –Te pide con su sonrisa y es lo mínimo que
queres: relajarte- Está todo bien, Pedro es pendejo. –Su hermana Luciana, quien
si no. Ama a su hermano, pero cuando le contaste un poquito de lo que había
pasado (porque ella insistió miles de veces) cuando esperaban juntas a Pedro,
ella te dio un poco la razón.
Asentiste y bajaste la cabeza, vos también sos pendeja, demasiado
suelta de palabras, te enroscas mucho, y capaz, un poquito estuviste mal.
Siempre te pasa que no medís las palabras en una discusión y a veces te juega
en contra.
Por eso, porque te sentís culpable le mandaste aquel
mensaje, el cual te aviso que estaba yendo para su casa, por eso lo estabas
esperando ya casi quince minutos con su hermana. Y tenías muchas ganas de
volverte a tu casa.
Reconocías que habías estado mal, pero él en ocultarte y meterse
en una cosa que simplemente es tema de Lali y Thiago estuvo peor. Agustina dejo
de ser su novia hace mucho tiempo, ahora esta con vos.
‒ Yo me voy a ir Lu ¿sí? Decile que lo estuve esperando –Y ella
asintió.
‒ Esta bien Pau, cuando vuelva lo pongo un poco en órbita –Y
le sonreíste.
‒ Gracias –Dejaste un beso en su mejilla y un poco que la
abrazaste. Siempre te llevaste bien con ella.
Entonces saliste de nuevo para tu casa.
Enojada y triste. Enojada porque te había hecho esperar
quince minutos al pedo, y triste también, porque no había ido, porque te dejo
plantada, y te jodio, muchísimo.
Cuando volviste para tu casa estaba Luz, una de tus primas
sentada en la mesa del comedor junto a tu mamá y Delfi, las tres emocionadas.
‒ Hey, ¿pinto el bajón? –Dijiste divertida.
‒ Te estábamos esperando –Dijo tu mamá.
‒ ¿Y por eso lloraban? –Que rían y que te sientes al lado de
tu prima - ¿Cómo estas Luchi?
‒ Muy bien flaqui, ¿vos? –Hiciste una mueca.
‒ Bien, que se yo –Sin embargo, sonreíste – Recién vengo de
lo de Pedro, porque me pelee, entonces fui a hablar… Y me dejo plantada el
pelotudo. –Y te descargaste un poquito con ellas tres.
‒ Cuando lo vea lo mato, ¿dale? –Y llego tu papá. Sonreíste.
‒ ¿Y ustedes, por qué lloraban?
‒ Bueno, es que te tengo que contar dos cosas.
‒ Que miedo… ¿Es malo?
‒ No, va no se para vos.
‒ Bueno dale, ¡conta! –No controlabas mucho la ansiedad (por
si no lo notaron).
‒ Esta bien… Lo primero es que estoy embarazada –Y tu
sonrisa enorme
‒ ¡Me estas jodiendo! –Y la miraste a ellas tres para que te
sonrían y que vos también lo hagas. Entonces que te levantes a abrazarla –
Felicitaciones negrita –Miles de besos en tu mejilla – Me imagino como debe
estar el papá con la noticia ¿no?
‒ La verdad, todavía no puede creerlo –Y rieron.
‒ ¿Y la otra? La otra noticia digo.
‒ Ah bueno, en esta es una propuesta, podes decir que no eh,
ningún problema –Levantaste una ceja – Con José queríamos que seas la madrina –
Tu labio se transformó en una O gigante sin poder creerlo.
‒ Boluda…
‒ ¡Jodeme que ya tenes ahijado!
‒ ¡Ay no! Me encanta, si, obvio –sonreíste y la abrazaste -
¡Gracias!
Tu humor había dado un giro de 360 grados.
Sonreíste todo el resto del día.
Aprovechaste de pasar el tiempo con tu prima y tu… futuro
ahijado, o ahijada. Estabas más que feliz.
Ella acepto quedarse a cenar, por eso, llamo a su marido y
se quedaron con nosotros a contarnos la linda experiencia que fue enterarse del
embarazo, y de la felicidad que invadía el cuerpo de ambos.
En medio de la sobremesa toco el timbre y fue tu mamá quien
fue a atender, mientras el resto de la familia seguía disfrutando la cena.
‒ ¿Qué haces Pepe? ¿Todo bien? –Escuchaste a tu mamá y todas
las miradas fueron para vos.
‒ Hola Ale, bien… Permiso –Y lo viste – Buenas noche –Su sonrisa
y que salude a toda tu familia, inclusive a vos.
‒ No sabía que venias –Le murmuraste.
‒ Si, es que recién volvía para casa, y bueno… Se me apago
el celular, perdón. –Y asentiste.
‒ Sentate cuña –Tu hermana-
¿Queres tomar algo?
‒ Ehh, no, está bien –Sonrió y se sentó en tu lugar,
entonces te buscaste una silla para sentarte a su lado.
Y la charla siguió, ahora con Pedro, quien se enteró por tu
prima que vas a hacer la madrina, entonces te felicito y vos le sonreíste y
contaste que estabas muy feliz, y que sin duda querías que sea nena. Cuando tu
prima se fue, invitaste a Pedro un café, entonces fuiste a prepararlos mientras
que Delfi le daba charla.
Cuando volviste te sumaste a ellos para simplemente tomar tu
café en silencio y escuchar de las pavadas que hablaban.
‒ ¿Entonces el viernes? ¿Te sumas Pochi? –Dijo tu hermana y
los dos te miraron.
‒ No estaba escuchando –Dijiste con la voz un poco quebrada,
es que mientras ellos hablaban vos te hacías la cabeza.
‒ Que vamos a ir a ver Frozzen con Pepe y Juampi.
‒ Dale – sonreíste.
‒ Bueno, me voy a acostar… Chau cuña –Dijo mientras dejaba
un beso en su mejilla.
‒ Nos vemos Pepi.
‒ Chau Pochi –Y te abrazo para dejar un beso en tu mejilla,
que le sonrías y se vaya para su cuarto.
Juntaste las tazas para llevarlas a la cocina y dejarlas en
agua. Volviste y él estaba parado viéndote, levantaste una ceja.
‒ ¿Qué tengo?
‒ Nada –Negó con la cabeza – ¿Me perdonas? –Dijo un poco
murmurando, vos agachaste la cabeza. Te sentís horrible. – Por todo… Perdón –Se
acercó a vos y sentiste sus manos en tus brazos.
‒ ¿Por qué no fuiste cuando fui a tu casa? –Tu voz estaba
rota y te odias, no queres llorar, no delante de él.
‒ Te juro que iba a ir, te lo juro –Te dijo y te secaste una
lágrima – pero no sé qué me paso, quería seguir pensando todo lo que nos
dijimos hoy temprano.
‒ ¿Me vas a dejar? – Hipaste.
‒ No… ¡No! ¿Por qué decís eso? –Levantaste un hombro.
‒ No sé, pensaste tanto…
‒ Es que necesitaba hacerlo, necesitaba saber bien lo que me
pasa.
‒ ¿Y qué te pasa? – Llorabas, porque sabias lo que venía.
‒ Llegue a una conclusión, que sí, Agustina fue y es muy
importante para mí. Porque… Porque fue mi primer novia, mi primer amor, ¿vos te
acordas como sufrí no? –Y asentiste, lo que él no sabía es lo que vos estabas
sufriendo – Cuando ella se fue, creí que se me caía el mundo. Y…
‒ Ya fue –Dijiste sin controlar tus lagrimas – Ya está, ya
no quiero escucharte mas ¿sí? Sabía que iba a pasar esto, sabía que nos íbamos a
poner de novios y que iba a ser todo peor, yo… está bien, hace lo que vos
tengas ganas con Agustina, pero me duele en el alma que… -Y te beso como si
fuera lo que más quería en el mundo, como si no habría mañana, como demostrándote
lo que en realidad quería decirte, como diciéndote que te ama.
‒ Te amo, y lo que menos quiero es separarme de vos, quiero….
Romperte las bolas los trescientos sesenta y cinco días del año, quiero amarte,
quiero besarte, quiero que me sonrías, que me abraces, quiero que me pelees,
que me digas que también queres estar conmigo… siempre.- Murmuro él “siempre” y
no entendías nada… Pero te encanto lo que te dijo.
‒ Pedro… no estaría entendiendo. Me decís todo esto lindo y
¿te vas con Agustina?
‒ ¿Eh? ¡No!
‒ ¿Y por qué me estabas diciendo todo eso?
‒ Porque te estaba contando lo importante que fue y es para mí.
Quedo como mi primera novia, como mi primer amor, pero ahora te conocí a vos,
bueno nos conocemos de toda la vida, pero ahora quiero estar con vos, vos sos
la que me haces bien, vos sos la que me saca miles de sonrisa sin hacer nada,
¿entendes? Te amo, y punto final. –Sonreíste.
‒ Pensé que me ibas a dejar, ¿Por qué das tantas vueltas
para llegar a lo que en verdad querías decirme?
‒ Vos sos muy ansiosa –Y te mordiste el labio inferior sobrándolo.
‒ Escúchame, todo muy lindo, las palabritas los “te amo”,
pero ¿Qué tenías que aclarar tanto con esta minita?
‒ Simplemente recordarle lo mal que había quedado al
chaparse a Thiago, lo basura que era, y que deje de meterse en mi vida, con mis
amigos. –Levantaste una ceja divertida.
‒ ¿Todo eso le dijiste a tu primer amor?
‒ Si, será mi primer amor, pero también se la clase de
persona que es Pau.
‒ ¿Y te va a dejar en paz?
‒ Si –Te murmuro para besarte dulcemente, abrazándote de la
espalda y vos por su cuello.
‒ Pedro…
‒ ¿Mjmm? –Dijo entre besos.
‒ Yo si me la juego por vos. –Y te sonrío.
‒ Ya lo sé, ¿me perdonas también por eso?
‒ Mientras lo tengas clarito, sí.
‒ Sí.
‒ No te dejo ir ni loca –Le murmuraste mientras lo besabas.
‒ ¿Duermo con vos?
‒ Tarado, no te dejo ir ni loca de mi vida –Y él te sonrío.
‒ Te amo. – Dijo entre besos y vos lo abrazaste fuerte.
‒ Te amo.
Too much.
Continuara…
Bueno, bueno, bueno. Se re, re, re, re reconciliaron o qué?
Dedicadisimo a la más mejor de todas, a mi Mortu, a la linda
de @PyP_LoveTrue, teamomortuuuuu<3
Espero sus comentarios, me lo merezco, si o si (¿?).
JusPauliter.
Que lindo capitulo! me encanto, muy tierno! me gusta cuando están tan mimosos en especial pau que es mas arisca jajaj
ResponderEliminarayyy que lindo,que bueno que se hayan reconciliado!!! me encanto!!!
ResponderEliminarvolvi y mira con la hermosura de nove que me encuentro!!!!!!!!
ResponderEliminarves que cuando queres nos haces felices????
por fin los tortolitos dejaron de jugar a las escondidas para disfrutar su amor!
Gracias Jus, me encantaron estos caps :)
Hermoso Jus! qué bueno que ya están reconciliadios 100%, me encantó!
ResponderEliminarEspero pronto el próximo y ojalá reine la paz, besote!
si que bueno me super encanto el cap te mando besos espero el siguiente
ResponderEliminar