sábado, 16 de agosto de 2014

Capitulo 127

Siempre la paso genial con ellas, no hay día que no disfrutemos. Y eso está tan bien. Muy bien.
Hoy es día de chicas, por eso hace más o menos media hora que llegamos a la quinta de Rochi, las seis, donde se preparó el equipo de mate, y luego nos pusimos al sol, para mientras tomar sol en ronda, charlar con unos mates y unas masitas que había hecho Cele.
Es viernes soleado, de esos días pesados típicos de pleno verano, hoy me había levantado temprano, porque almorzaría en casa de Pedro, como habíamos quedado ayer, di miles de vuelta, no sabía qué me iba a poner, hasta llegue a pedirle ayuda a Delfi, y fue ella la que se me rio en la cara y me dijo: “¡Paula! No seas boluda, te conocen desde los tres años” tenía razón, si bien me conocían desde chica, no me conocían como la novia de su hijo… obvio que me hice la cabeza, obvio que las chicas me preguntaron, y acá estoy, contándole.
― ¿Y Pepe qué onda? ¿También estaba nervioso? –Pregunto Romí.
― Te juro que no… Era yo solamente, después me relaje, pero al principio fue horrible. ¡Hasta Horacio me dijo que me tranquilice! –Y ellas rieron de mí, obvio.

Flashback.
Diez de la mañana y sonó el despertador, me había olvidado apagarlo, es que hacía ya media hora que estaba despierta, si, así de tarada.
Ayer cuando se fueron todos mis familiares de casa yo me quede con Delfi hasta tarde charlando, hasta que ella se fue a dormir y vino Pedro a mirar unas películas, estuve toda la película pensando en el almuerzo de hoy con sus padres, y él claro que se dio cuenta, y me dijo que me quede tranquilo, pero si hay algo que sé y me sale entre todo bien es disimular, y lo hice, quería que vea que yo estaba tranquila, que mucho no me preocupaba, si no me tenía que preocupar. Pero era más fuerte que yo.
Delfina me encontró en una crisis de “¿Qué me pongo?” como las mayaría de las veces me agarraba, pero esta vez era más fuerte (según ella). Se me rio en la cara, se sentó en mi cama, y después de escucharme decir pavadas (entre los nervios y lo indecisa que estaba) me ayudo a elegir la ropa. Obviamente algo sencillo, no íbamos a ir a almorzar a algún restaurant ni iba a venir la reina de Inglaterra; iba a ser un almuerzo sencillo con Pedro, sus padres y hermanos. Nada más. Bueno, para mí no era poco.
Once y media y le aviso a mi novio que estoy saliendo para su casa, y el que todavía seguía riéndose de mi “crisis” me dijo que me esperaba, así que tome coraje, me despedí de mis papás (que también me cargaron), de Delfi y salí para su casa.
― Hola Pau –Me recibió él y su sonrisa, su abrazo - ¿Cómo estás? –me murmuro para luego dejar un beso sentido en mi comisura.
― ¿se nota que estoy relajada? –el me sonrió y asintió- entonces me puedo recibir como una gran actriz – él rio descaradamente y yo me mordí mis labio inferior.
― Tranqui, veni, pasemos.
Al entrar en su casa suspire y sonreí: debía pasarla bien, debía tranquilizarme.
Nos sentamos en el living y él me cuenta que hoy temprano tuvo un partidito de futbol y que ganaron, por eso hoy a la tarde juegan otro. Y está feliz.
En eso llega Ana con su sonrisa y vos sonreís, un poco relajada.
― ¡Paulita! ¿Cómo estas linda?
― Hola Aní –Ella me abraza efusivamente y escucho a Pedro reír para que me contagie- Todo bien, ¿vos?
― Bien, pensé que ya no venias –Dijo ella y sonreí.
― Se me hizo un poco tarde, pero acá estoy, como dije –Y no quiero admitir en voz alta, pero por un segundo dude en venir.
Ana nos avisa que el almuerzo va a ser en el patio, porque sacaron la mesa del quincho y la pusieron en la media sombra que tiene esté. Quiero ayudar pero soy frenada por Ana y después por Pedro que me abraza y me murmura al oído que me tranquilice.
―Estoy tranquila… solo quería ayudar.
― Para eso estamos nosotros… y Luciana, Sonia y Caro –ahí fue cuando me cambio la cara. ¡Como que venían sus hermanas y nadie me dijo nada! El hecho de que almorcemos con los padres bueno, vaya y pase, pero ¿con las hermanas? Sé muy bien que las hermanas de Pedro son muy celosas, muy cuidas y ¡ay! Entro en crisis otra vez.
― Eu, tranquila Pau –me vuelve a decir, esta vez un poco divertido, seguro mi cara fue lo más (o lo menos)- las conoces, te conocen, les caes genial. Basta de hacerte la cabeza.
― Es que no puedo boludo. Esto es muy fuerte para mí –Él rio y yo me mordí mi labio inferior- Bueno, tengo que calmarme. Total, como decís vos, ya las conozco, ya me conocen y creo que les caigo bien.
― Les caes genial – murmuró cerquita de mí para robarme un beso y una sonrisa. El timbre sonó y yo hice una mueca a lo que él sonrió, y sonreí.
Iba a pasarla bien. Me lo propuse.
Bueno, después de saludar a los hermanos de Pedro, y lograr mantener una charla estando yo relajada, me sentí súper bien, de muy buen humor, y hasta logre hacer chistes, y pelear un poquito a Pedro.
A veces, admito, soy muy exagerada, Pedro tenía razón, si yo los conocía desde chica, si tenía re buena onda con todos, ¿Por qué me hacía tanto la cabeza?
― Bueno, empecemos con el bombardeo de preguntas, viste que es típico –dijo Lu divertida- igual, no quiero hacerte sentir mal así que las evito.
― Mamá ya nos volvió locos, así que tranquila Lu –Dijo Pedro, para que yo ría, y él apoye una de sus manos en mi rodilla para yo poner una sobre la suya.
― Bueno, una madre quiere saber todo –Dijo Anita.
― Ay mamá, no seas cara rota, si lo de chusma lo llevas en la sangre –Dijo esta vez Sonia y todos rieron
― ¡Horacio! Defendeme               
― Es indefendible Anita, los chicos tienen razón –Y ella lo fulmino, para que otra vez las risas hagan presencia – Bueno ¿Y? ¿No preguntan? Pregunto yo eh –Horacio es peor que Ana.
― ¿Qué queres saber viejo?
Despues de algunas preguntas como: “¿hace cuánto que andan de novios?” “¿Te cuida Pedro? Mira que lo matamos entre todos” “¿Y van a mantener la relación a larga distancia?” entre otras, el almuerzo se dio por finalizado y yo ahora me encuentro todavía en el patio teniendo una charla con Lu, mientras ella fuma, y Pedro ayuda a su papá con algunas cosas.
― Así que ¿Cuándo te vas Pau?
― El domingo al medio día seguramente. Iba a salir mañana pero se complicó algunas cosas
― Igual, mejor ¿no? Un día más para disfrutar.
― ¡Sin dudas! Es esa sensación como que me quiero ir, pero a la vez no… voy a extrañar horrores, ya lo tengo totalmente asumido.
― No es fácil… Pero acá también te van a extrañar, y mucho más Pepe –sonreí – está en tarado mal –reímos juntas.
― En sí es un poquito tarado, pero yo también estoy re tarada, y me quiero matar, por la distancia y de que no lo voy a ver mucho.
― Seguro algo se les va a ocurrir, si se van a extrañar mucho, alguna locura van a hacer –Y sonreí.
Cerca de las dos y media me llega un mensaje de Zai que en más o menos una hora me buscan para ir a lo de Rochi, por eso es que me despido de la familia de él.
― Bueno Pau, espero que las haya pasado lindo. –Caro.
― Si, muchas gracias –sonreí – nos vemos a la vuelta seguro.
― Buen viaje, y que te vaya genial allá –Dijo esta vez Sonia.
Y después de despedirme del resto, Pepe me acompaño afuera.
― Bueno, nos vemos a la noche –Me dijo él.
― No me extrañes tanto –Sonrei, para abrazarlo y besarlo dulcemente – La pase muy lindo, gracias.
― A vos, por venir, yo también la pase muy bien –Sonreímos, para volver a besarnos – te amo
― Te amo –deje un beso en su mejilla – nos vemos después.
― Dale, saludos a las locas –Reí y salí para casa.

Fin FlashBack

― En fin, te hiciste la cabeza al pedo, mal –Zaira y que la mire un poquito feo, pero si, tenía razón.
― Es que bueno, tenía miedo, que se yo –Miraste a Lali y te sonrió, mordiéndose los labios.
― Me acuerdo que me paso exactamente lo mismo: no daba más de nervios y después nada que ver, si los padres de Thiago me conocen, ¿Por qué mierda me hacía tanto problema?
― Y después terminas pasándola genial. –Admití.
La hora de tomar sol había finalizado, bueno, no es que hayamos puesto horario, pero estábamos muy acaloradas y por eso decidimos entrar a la pileta de Rochi, y disfrutar.
De ellas, del agua, del sol, del día. De todo en general.

Cerca de las nueve yo ya estaba en casa, duchada, cambiada y esperando a que Pepe me pase a buscar, hoy saldríamos a cenar los dos solos, y después organizamos con los chicos para salir a bailar todos juntos.
“en quince estoy mi amor, espérame”
“Mi amor” si ustedes me hubieran visto la sonrisa que me saco esas dos palabras, era la primera vez que me decía así.
“te espero con unos besos. Te amo”

Continuara…
Bueno, aquí me tienen!!
Perdón que colgué tanto en subir, no fue mi intención, péguenme.
Espero sus comentaaaaaaarios!!

JusPauliter.

4 comentarios:

  1. Que lindo capitulo!! No quiero que se separen!!! :( jajajaj escribis muy lindo! gracias por estar estuvo buenisima!

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  2. Copado el capitulo.... no quiero q se alejennnnnn

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  3. muy bueno,ojala encuentren la solución para no estar separados por mucho tiempo.

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  4. me muero se tiene que ir , que pepe valla seguido a verla , muy linda la nove besos

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