No corre ni una gotita de frio, y por eso es que disfruto tanto estar así, con Pedro que tiene sus facciones relajadas, con sus ojos pegados al cielo y esa sonrisa que siempre me va a hacer sonreír a mí.
Cierro los ojos y la paz me invade, me siento plena con este silencio y con su compañía tan cálida, tan linda. Mi mirada ahora va hacia él que no cambia de posición hasta que se da cuenta que lo estoy mirando, entonces me mira. Sus ojos brillan y puedo asegurar que los míos también. Enredo mi mano con la suya y con su mano libre acaricia mi mejillfasonríoste. No hacen falta palabras.
Mi frente choca con la suya, su nariz roza la mía, y su respiración se mezcla con la mía, su mano que estaba en mi mejilla baja a mi espalda para atraerme más a su cuerpo y que sonriamos.
Sé que esta es una “despedida”, que la distancia nos va a separar, pero que nuestros sentimientos no se iban a borrar fácilmente, que todos los lindos momentos que pasamos juntos siempre iban a estar en nosotros, y que siempre, cuando lo extrañe voy a pensar en todo lo que vivimos, en todo lo que siento por él, en todo lo que siente él por mí y sé que me voy a sentir cerca a través de la distancia. Por eso, fue cuando empecé a sentir sentimientos más fuertes por él, cuando él me confeso que también sentia cosas importantes por mí, cuando él se la jugo y cuando yo, con dudas y miedos me la jugué por él, cuando nos comprometimos a ser una pareja de novios con título y todo, cuando hicimos el amor por primera vez, cuando nos amamos por primera vez, sabía que yo en unos pocos meses me iba, sabía que me iba a separar de él, y él sabía que no iba a ser fácil, que la distancia no es fácil de llevar, y por lo contrario, nos jugamos, arriesgamos al amor, ese que comenzó todo con un juego y ahora, no es del todo fuerte, pero sé que él me ama, y yo lo amo. Eso es lo importante.
Nuestros ojos se penetran y siento que estoy unida a él siento que solo somos nosotros dos, que eso es lo importante: nosotros dos, juntos.
― Que dure la noche, la noche de hoy – él, canturreo, murmurando. Yo sonreí- que dure la noche, que con vos estoy –su desafinación se presentó y un poco que reí – hey, encima que te canto – todo murmurando, porque estamos pegados, abrazadisimos.
― Me encanta que me cantes –confesé con mi sonrisa que contagio una suya – quiero que se pare el tiempo, y estar así, siempre, por fi.
Su suspiro, sos ojos cerrados y mi beso en uno de ellos. Su sonrisa tan linda.
― Ojala fuera eterno este día.
Mi mirada posa nuevamente en aquel cielo y sonrió. Fue un día tan perfecto que no quiero que acabe jamás, desde que me levante que desayune con mis papás y Delfi, hasta cuando salí con mi hermana de compras, en donde disfrute tanto de pasar una tarde con ella, hasta la cena que organizaron mis amigos, esos cantos infinitos, esas risas, esos recuerdos, ese cariño que nos tenemos entre todos, que creo (y espero), es infinito. Y estar acá, ahora con él, con su amor, con su silencio, con sus canciones, con su esencia, lo hace más perfecto, y siento una angustia porque mañana llega algo nuevo y me asusta, me aterra, soy miedosa, a veces me encuentro pensando en todo el tiempo que espere para que llegue este momento e irme de casa, con mi mejor amiga, a otra ciudad y poder estudiar de lo que siempre quise. Pero cuando el momento llega, cuando me encuentro a unas ¿nueve? Horas de viajar quiero que retroceda todo el tiempo que espere, y que nunca llegue este día. Pero a la vez sé que esto está bien, que algunos días no encontré motivos para quedarme acá con mis viejos, que debía crecer, debía triunfar con todos mis proyectos.
― Pau –me murmuro y yo baje mi mirada para verlo nuevamente. Y ahí fue cuando mis lágrimas salieron. Él me sonrió y con una de sus manos seco mis lágrimas – todo va a estar bien.
Lo dijo tan seguro que me quede pensando, ¿Cómo sabía que todo iba a estar bien? ¿Cómo tenía esa confianza?
― ¿Cómo sabes que todo va a estar bien? –Me sonrió nuevamente.
― No sé – levante una ceja – lo siento, que se yo. –Sus respuestas que me dejan con más preguntas.
― ¿Cómo que lo sentís?
― Lo siento, solo eso. Como siento que mis sentimientos son verdaderos, también siento que vale la pena arriesgarse… una vez más –Sonrei.
― Mis sentimientos también son verdaderos –Se lo hice saber.
― ¿A si? ¿Y qué sentimientos son? – Me desafío y yo sonreí.
― Que feo que no te los acuerdes – Me hice la ofendida, y él me sonrió para robarme un beso chiquito.
― Quiero que me los digas, así no me los olvido – Mordí mi labio inferior.
Sé que lo hace apropósito, sabe lo que me cuesta abrirme con él y por eso se aprovecha. El ríe y me besa dulcemente, beso que me sume para sonreírle en medio del beso y que quedemos nuevamente tan cerquita que nuestras narices se rocen.
― Te amo. Sos mi amor –Dije, para que él me sonría – mi tranquilidad, mi paz. Sos mi lado cursi –reí, divertida – a veces mí todo lo malo, solo a veces, pero siempre sos todo mi bueno. Sacas lo mejor de mí, y lo peor –nos miramos fijamente por un momento – Sos mi todo.
Sus ojitos color miel, brillosos me hicieron enamorar un poquito más, y no aguante más y lo bese, con todo ese amor que sentia por él, con toda mi esencia, para que él se sume al instante y que se vuelva más exigente, más a pasional.
Sus manos bajaron a mi cintura, y yo lo abrace por su cuello para que se ponga frente a mí y que me haga sentar, sin cortar este beso, que cada vez aumentaba más su intensidad.
Que logremos pararnos para ahora si estar más cómodos, que peguemos nuestro cuerpo el uno al otro y que la intensidad del beso baje, para que lo terminemos, y nuestras respiraciones agitadas se choquen.
― Te amo Pau –sonreí.
― Yo también te amo –lo bese – te amo mucho.
Su sonrisa y la mía. Sus ojos fijamente en los míos, al igual que los míos en los suyos. Su amor para mí, mi amor para él.
Besó suavemente mis labios, nuevamente, para que yo me acople y que un beso suave y lento comience, disfrutándonos de nosotros, de cada beso, de cada caricia, la intensidad aumento, para que ahora sea un beso pasional, lleno de amor, lleno de sonrisas.
Reí cuando nos chocamos con uno de los puff del living y que él como pueda me sujete para que no nos caigamos. Volví a abrazarlo y el beso siguió a la perfección, mientras seguíamos camino, yo acariciaba su espalda entre su remera, para que con su ayuda logre sacársela y que antes de que él se hunda en mi cuello saque mi remera y que caiga al igual que la de él al piso. Chocamos nuevamente, pero esta vez con una de las cama de la casa, sonreí, un poco incomoda, al darme cuenta que iba a estar con Pepe en una cama que era de nuestro amigo, él se dio cuenta de lo que pasaba, por eso empezó a besarme con tanta pasión que logre olvidarme (aunque sea por un momento) donde estaba.
Mi piel se erizo al pequeño contacto que tuvo mi cuerpo con su mano, es increíble los efectos que causa con al menos un roce, es increíble las sensaciones que me hace sentir, es increíble él en sí.
Sonrei cuando besó mi mejilla suavemente, y entreabrí mis ojos para verlo con su sonrisa, enfrente mío. Es tan lindo, enserio, me mira así, me sonríe así y me puede muchísimo, él pensar que estaba negada a sentir, a sentirlo, y ahora lo siento fundamental para mi vida, me di cuenta que siempre estuvo, desde siempre, no solo estando de novios, siempre, y ahora lo valoro muchísimo, ahora me di cuenta, y creo que es porque al estar acá con él, amándonos en nuestra despedida me hizo darme cuenta de muchas cosas.
Las despedidas te hacen pensar muchísimo, te hacen darte cuenta de muchas cosas, de sentimientos que creías nunca ibas a sentir, y de repente pasa… Y no podes hacer mucho más, solo no dejar de sentir. Eso es lo que me pasa con él, que con solo una mirada sabe lo que me pasa, lo que pienso, nos conocemos tanto, y el habernos darnos una oportunidad de conocernos más, siendo pareja, es algo muy lindo, y nunca, pase lo que pase, me voy a arrepentir.
Lo miro y se encuentra con sus ojos cerrados, sus facciones están relajadas y lo hacen aún más lindo de lo que es. Me acerco para dejar un beso en su comisura y que despacito abra sus ojos para volvernos a mirar, y que inevitablemente sonriamos. Me abraza por la cintura pegando mi cuerpo desnudo al suyo, para que yo también lo abrace un poquito y que me bese, con todo el amor que le es posible a mi cuerpo.
― Sos lo más lindo que tengo, ¿sabes? –me murmura y yo muero de amor.
Muerdo mi labio inferior y una lagrimita rueda por mi mejilla.
― Te amo, basta –dije divertida- sos muy lindo, y me haces llorar con cada cosa linda que me decís. – Él me mira divertido y me roba un beso.
― Es la verdad, sos lo más lindo que tengo, lo más lindo. –Sonrei – Te amo… Y siempre voy a estar con vos, a pesar de todo, a pesar de la distancia. Siempre juntos.
― ¿Estás seguro? ¿Siempre juntos?
― Estoy seguro de que te amo, y de que vos me haces bien. Siempre voy a estar con vos Pau –Le sonrío – Siempre.
― Yo también voy a estar siempre con vos, buenas y malas, siempre – murmuro el ultimo “siempre” y él me besa dulcemente – Te amo mi amor.
― Te amo bicho.
“La distancia no es el fin…”
Continuara…
Solo espero sus comentarios, nada más.
[Dedicadisimo a Ari, te amo mi morta]
JusPauliter.
Hermoso Jus!!! Cada vez me engancho mas con la nove, genia! (@PaauPauliter)
ResponderEliminarHermosisimoooooooooooooooooooooooo
ResponderEliminarAyy buenisimoo!! Hermoso, me gusto muchisimo! Me fascinaaa!!!♥
ResponderEliminar@pepepauoli
Me encanto el capitulo! pero no quiero que Pau se vaya! no nos hagas sufrir por favor! jajaaja escribis hermoso
ResponderEliminarme emociona quiero llorar
ResponderEliminar