Creo que hacia quince minutos que no paraba de hablar, todo rapidito, y cuando me di cuenta, hice una mueca, para que él se ría un poquito. Que logre que entre oxígeno a mi cuerpo, para finalizar con la idea, y que él me sonría. Estoy segura que un poco se desvió de la charla, y la verdad que no lo culpo, quince minutos hablando sin parar, y sobre la universidad, la verdad, pobre flaco, me ama.
Entrelazo su mano con la mía, y salimos caminando a la par, acaricia con su pulgar mi mano, y que me haga sonreír, con ese pequeño gesto. Muerdo mi labio inferior, y pego mi cuerpo al suyo para dejar un beso casual en su mejilla, y que él también sonría. Mordí mi labio inferior, y de improvisto me lleva a una de las paredes de un edificio para dejar un beso dulce, pero también apasionado al que me sume al instante.
― ¡Dejen de apretar delante de los pobres! –Escuchamos de repente y nos separamos al instante. Un hombre mayor nos miraba entre divertido y enojado, con sus brazos cruzados. Hasta que largo una Suspiróda y nosotros reímos, mucho.
Obvio que salimos caminando otra vez, riéndonos, nunca me había pasado algo así.
Cuando llegamos al departamento, Zai no estaba, entonces, le propuse, mientras el ultimaba su bolso, tomar mate.
Nos encontramos en mi cuarto, él está acomodando su ropa, mientras le doy charla y cebo mate.
― Fue el día más lindo –dije, después de un largo silencio- me divertí mucho. –Le dije, con mi sonrisa, y él también sonrió, para morderse su labio inferior, y que lo mire divertida - ¿Qué?
― Que me acorde esa etapa de cuando ni en pedo me decías que la habías pasado bien, y nada, una boludez –dijo, para después sentarse al lado mío- éramos tan pendejos, y ahora, vernos tan bien, obvio con peleas, pero estamos re bien ¿no?
― Obvio que sí. ¿Sabes que me di cuenta? Que, para mí, cuando nos pusimos de novio, fue cuando se dio ese cambio. No creo que haya estado mal todo lo que…vivimos antes, porque por algo hubo esas idas y vueltas constantes –lo vi asentir. Su mano está apoyada junto a la mía en mi pierna- pero esto es mucho más lindo, me encanta que estemos juntos, de novios, y que nos queramos tanto –sonreí, para luego acariciar una de sus mejillas con mi mano libre – que nos necesitemos tanto el uno al otro, y no hay estado más lindo que este, estar enamoradísima de vos –le sonreí, para acercarme y que nuestras narices se rocen – te amo – murmure. Unió sus labios con los míos, y que en un instante, yo este rodeando su cuello con mis brazos y que él me abrace por mi espalda.
― Te amo –murmuro entre besos- sos mi amor –siguió, yo sonreí y mordí suavemente su labio inferior para que el beso sea más intenso.
Y que en una fracción de minutos estemos entregadísimos a este beso, tanto que terminemos recostados en mi cama, yo bajo él que no dejaba de dejar besos en mi cuello y yo desparramar su cabello.
― Te voy a extrañar – Dije con mi voz entre cortada, ya desnudos, unidos, amándonos- mucho –nuestras frente chocándose, mientras nuestras respiraciones se intercambiaban.
― Yo también mi amor –dijo- pero es solo una semanita, y después te rapto –dijo, sonriente para que también sonría- Sos hermosa, te amo mucho.
― Te amo –uní nuevamente nuestros labios. Y que dejemos llevarnos por el amor que sentimos el uno por el otro.
Sonrei y me hundí en su cuello para impregnarme de su olor, sentí sus caricias en mi pelo y por un momento me sentí en paz.
Levante mi mirada para encontrarme con un Pedro mirándome, con su sonrisa, y un brillito en sus ojos especial.
Enserio que es todo para mí, cuando digo que lo necesito siempre conmigo, no miento ni un poquito, él y sus abrazos, sus palabras que llegan a tranquilizarme completamente, sus sonrisas, sus manos que acarician mis mejillas, que se unen con las mías, sus ojos que son el pasaje a la paz, al amor, él y su locura linda, sus chistes tontos, él en sí.
Él es todo, todo, todo.
No miento. Lo amo, y no hay vuelta atrás.
Él que ríe de mis pies chuecos mientras me pongo mis zapatillas y yo que me contagio un poquito de su risa, y me hago la enojada. Salgo para el living.
― Mi chuequita –me dice, abrazándome por detrás y dejando besos en mi cuello – sos muy linda enojada.
― No estoy enojada.
― Bueno, pero sos linda igual – mordí mi labio inferior y gire para besarlo un poquito.
― ¿Vas a querer comer algo antes de viajar? –le pregunto.
― ¿Vas a cocinar para mí? –pregunta divertido.
― En realidad tengo el número del delivery de Mc Donals –dije ahora yo divertida, y él completamente serio – Bueno eu, ¿un arroz con queso? ¿Fideos?
― Llamo yo al delivery –Dijo, para que yo ría.
― ¿Qué queres que cocine? No vamos a llegar si preparo algo elaborado… Aunque, sería una buena excusa –Dije, y esta vez rio él.
― Tonta –me abrazo para dejar un beso en mi mejilla- un Mc está bien –nos sonreímos.
― Bueno ahí llamo. Me preocupa Zaira que no llegue, me dijo que venía temprano para comer algo con nosotros y después acompañarte a la terminal.
― Entonces tendríamos que llamarla primero a ella antes de pedir –Dijo, y saco su celular para llamar a nuestra amiga.
Media hora después Zaira ya había llegado y el delivery también, nos encontrábamos en el comedor cenando.
― Yo estuve en la costa, con unos amigos, cantamos, y por un momento me sentí allá –dijo Zai y yo sonreí – no pensé que los iba a extrañar tanto, forros –dijo divertida, para que riamos.
― Nosotros también las extrañamos allá –dijo Pepe- posta, aunque estemos todos juntos, no es lo mismo sin ustedes –sonreímos- el fin de semana se van a dar cuenta de lo que les digo. Todos, boludas, Gastón, me pregunta quinientas veces por ustedes, y por lo que se, les vive hablando por mensaje –dijo, para que nosotras asintamos riendo- Y las chicas también, se siente mucho allá que están lejos –sonreímos los tres.
― Lo único que quiero es reencontrarme con ellos, con mi familia, quiero ver la pancita de Luchi, a mis abuelos, a todos –dije, un poco emocionada.
― Se nos va a pasar lentísima, eso es lo peor –dijo Zai y yo estuve de acuerdo- pero bueno, vale la espera.
― Obvio que vale esperar, se viene una fiesta de la puta madre por el cumpleaños de La, no saben lo que están preparando.
Nueve de la noche y nosotros ya llegamos a la terminal, después de que nos deje en la esquila el taxi. Entre agarrada de la mano de él, Zai iba unos pasos atrás con su celular, y cuando supimos en donde se encontraría el micro con el cual se iba Pepe nos acercamos.
Quince minutos pasaron y avisaron por parlantes que ya era hora de que los pasajeros del micro de Pedro suban al mismo.
Y todavía agarrados de la mano nos sonreímos e hicimos ambos una mueca como “¡Noo! ¡No quiero!” para que riamos.
Suspiró y se acercó a Zai para dejar un beso en su mejilla y que se abracen un poquito, y que después se acerque a mí, para abrazarnos un poquito.
― Odio las despedidas –dije, divertida- sufro.
― Tonta, no hay que dramatizar mucho esta vez –dijo, divertido- el viernes cuando llegues te voy a esperar en la terminal.
― Que lindo saber eso –dije, sonriente para que una mis labios con los suyo formando un beso dulce, tierno y profundo- Te amo, que tengas un buen viaje. Avísame cuando llegues.
― Te amo mucho –Dejo otro beso, nos abrazamos un poquito, para que nos sonriamos y que él suba al micro.
Que vea a este salir y que él nos salude varias veces con su mano, para que riamos divertida y que lo veamos salir.
― Ay dios, lo que amo a este hombre, boluda.
― Me encanta que estén así de bien, y de que te hayas dado cuenta lo cuanto que se aman –Dijo Zai, ¿Quién si no? Para que le sonría y la abrace de costado. Que salgamos, en busca de otro taxi que nos lleve a casa.
“Mi amor, acabo de llegar a casa. Espero que no te haya despertado. Gracias por este fin de semana tan lindo que me hiciste pasar, junto a Zai, me encanto verte, te extrañaba muchísimo. Y solo espero que sea viernes y verte bajar de ese micro. Te amo, demasiado”
Doce pasadas y que me llegue este mensaje, que no deje de sonreír, que me emocione un poquito, que muerda mi labio inferior y que este decidida a responderle.
“Mi amor, me alegro que hayas llegado, gracias por avisar. Yo también la pase muy bien con vos este fin de semana, me hubiera gustado que sea eterno, y que estés acá conmigo siempre. Gracias por venir, lo necesitaba, te necesitaba a vos. Y en cinco días nos vemos, ¿no es mucho, no? Te amo, muchísimo. Que descanses”
Sonreí, con esas sonrisas de que reflejan lo totalmente estúpida enamorada que estoy, y no me molesto ni un poquito. Amo estar enamorada de Pedro Alfonso.
¿Acaso hay algo más lindo?
Continuara…
AYYYY bueno.
Espero que les gusteeeeee. Espero sus comentarios!!!
Dedicadisimo a Ari mi mortu linda. Teamoconchudita<3
Y también a Vicky, te lo prometí, espero te guste :)
JusPauliter.
Ayy son taaan lindos!! Me encanta cono escribís y ame este capitulo! GENIA
ResponderEliminar@pepepauoli
No existe cap más tierno que este...no hay ninguno que lo supere, SIN DUDAS.
ResponderEliminarQue lindo capitulo!!!! muero por que vuelvan a estar juntos, osea en el mismo espacio o lugar jajajaja escribis hermoso! besos
ResponderEliminarmuy lindo cap me encanto
ResponderEliminarhermosoooo el cap.me encantó @rociibell23
ResponderEliminarque lindo,me encanta!!!
ResponderEliminaraayyy mori!! amo, me encanta la nove!!! So tan lindos, tan tiernos tan jkdsgfhsdbhjfd, me encanta!!! ame
ResponderEliminar@pepepauoli