He escuchado varias veces que estar rodeado de personas que te hacen bien, hacen que todo salga bien, y no es que es la primera vez que me doy cuenta que esto es un hecho, pero después de mucho tiempo, vuelvo a afirmarlo.
Caminamos uno al lado del otro, yo, le agarro su mano y ella me sonríe para que después se pierda en unas risas que nos contagia a todos, es que los chistes fáciles siempre la van a poder. Sé que está feliz de estar acá, esa sonrisa dibujada en sus labios no se la borra nadie, y a mí tampoco.
Su felicidad es la mía. Simple.
Entrar a la casa de Ro implica solamente dos cosas: que las chicas nos apuren a Gas, Thiago y a mí para que prendamos la estufa y que obviamente, no nos quede otra que empezar a buscar leña suficiente para que prendamos fuego.
A la media hora, todos nos encontrábamos en el living, frente a la estufa, mientras Cele era la encargada de cebar unos ricos mates y que Gas antes de sentarse, ya este tocando su amada guitarra.
Todo volvía a ser como antes, aunque sea punpásmomento.
― ¿Verdad o consecuencia? –Pregunto ella y yo sonreí para que la contagie y que me enamore un poco más (si eso es posible).
Me pierdo en su mirada y me doy cuenta que ella también está perdida en la mía. Y sin querer me transporto al primer día en que la vi, en lo mucho que nos odiábamos en la primer palabra que cruzamos, y cuando a los diez años estaba totalmente enamorado de ella (totalmente enamorado como los diez años de vida te lo permite) como lo estoy ahora (como mis 19 años me lo permiten), nuestras peleas infinitas, y como ese "me gustas" cambio absolutamente todo, sin querer, porque al principio estábamos negados a jugarnos, completamente.
Pero enamorarse de ella es imposible. Me jugué y aunque no fue fácil, todo nuestro histeriqueo, nuestras idas y vueltas valieron la pena.
― Consecuencia –Dije con mi sonrisa.
Al igual que ahora nos estamos jugando con nuestra historia, ya con cuatro meses a la distancia y creo que nos va a seguir costando como desde el primer día en que ella ya no estuvo acá, pero creo que nuestro amor se fortalece día a día.
Eso es lo importante.
Unos “uuh” del resto de nuestros amigos se escucharon y empezamos a reír todos. Ella mordió su labio inferior y suspiro.
― Tenes que cantar una canción que a vos te guste. Para todos.
Y esa sonrisa que tenía en mis labios se perdió en el primer instante que ella término de decir mi “consecuencia” para que la sonrisa de ella se triplique, al igual que los demás.
Su sonrisa ahora no es linda, es de burla y no me contagia.
― ¡No, Paula! – me quejo y creo que sueno como un nene de cinco años enojado porque ella larga una carcajada y más enojado me pongo - ¿Por qué?
Ella me sonríe, y hace un gesto como diciendo “yo no tengo nada que ver” y rodeo mis ojos.
― Dale Pepe –me alienta Romí con su sonrisa- te acompañamos todos.
Ella si es una buena persona digo, para que el resto ría y que después se prenda Gas con su guitarra sintonicemos “Tan lejos” de No te va gustar para que después de comenzar yo, que ellos, obviamente no puedan evitar su risa, finalmente se sumen en el estribillo.
Ya paso el tiempo y espero saber porque
Estando tan lejos no te quiero ver.
Otra vez me encuentro cantando, pero ahora es distinto.
Decidimos, después de cenar, con los chicos armar una fogata para que terminemos todos en una ronda calentitos por el calor que daba el fuego de la fogata y mientras, cantar en compañía de la guitarra. Creo que no lo puedo estar pasando tan, tan, tan bien. Ellos lo hacen de alguna manera bien, lo hacen especial sin dudas, si estaría acá con otras personas sería totalmente distinto.
Una sonrisa se ve reflejada en un papel
Y se te empañan los ojos.
Suspiro y permito que mis ojos se pierdan en el cielo decorado por algunas estrellas, el viento choca con mi rostro para sentirme aunque sea un segundo libre. La canción que seguimos cantando, mis amigos, Paula, el cielo… las estrellas.
Creo que nada más puedo pedir.
Siento su cuerpo apoyado en el mío y bajo mi mirada para encontrarme con la suya y que me esté mirando seria, con miedo a que me pase algo, pero cuando le sonrió su rostro se relaja y la abrazo un poquito para que ella se acerque más a mí y que unamos nuestros labios en un corto beso.
― ¿Estas bien? –me murmura a mi oído. Vuelve a mirarme y yo le regalo una de mis sonrisas.
― Con vos siempre –le digo de la misma manera que me dijo ella en su oído, para que muerda su labio, ría un poquito y me bese –te amo –le susurre en medio de este beso.
― Yo a vos –planto un beso en mi mejilla – vas a bailar porque no hay otro que este momento –canturreo junto a mis amigos.
Las canciones van pasando como la noche y quiero que este día se convierta en eterno, y estar así siempre, con ellos, cantando, riendo, recordando, y viviendo. Quiero que ellos sean infinitos, quiero que, aunque supongo, un poco es imposible, nada cambie entre nosotros, y que sigamos la amistad por muchos años más como lo venimos haciendo.
Sonrío y la corro un poquito, para que cuando la alcance la atrape en mis brazos, su risa retumba en mis oídos ¿hay algo más lindo y puro que su risa? La hago caer al pasto y ella se queja, y me pega suavemente en mi brazo.
― ¡Pedro! Hay humedad me va a quedar todo el culo verde –Y reí para que ella se contagie, que deje un pequeño beso en sus labios y me permita tomarme todo el tiempo del mundo para simplemente mirarla- ¿Qué te pasa? –pregunta, curiosa, mientras enreda sus brazos en mi cuello y desparrama un poquito mi pelo.
― Nada –murmuro. Ella eleva una ceja- estoy como con un rejunte de emociones.
― ¿Por? Estas raro hoy, digo… no jodes tanto como otros días –sonrío. Bajo mi mirada para dejar un beso en su pera y volver a mirarla.
― No sé qué me pasa –confieso- creo que por un lado es por todo lo de mi hermano, Belén, mis viejos… no sé cuándo fue el momento en que me metieron en todo ese quilombo y porque me siento tan mal. –la escuche suspirar.
― Yo tampoco entiendo porque te sentís así, vos ya hablaste con tus viejos ¿no?-asentí- es más me dijiste que Anita te había pedido perdón por meterte.
― Si, pero hoy cuando almorzábamos todos juntos Federico empezó a hablar mal de mí, porque no sé qué me había preguntado Lu, algo así como hacia cuanto de que estábamos saliendo nosotros, y ¿te acordas cuando Federico nos descubrió? Que estábamos en mi habitación –la vi asentir y murmuro un “qué vergüenza boludo” para reírnos juntos- y yo le dije que hacía cuatro meses de que estamos de novios, pero que hacia como un año y pico que teníamos algo. Entonces él empezó a decir, de que hacia bastante él sabía, pero que no había dicho nada, y que como que yo había tenido la culpa de que mis viejos, y obviamente Sonia, Luciana y Caro se habían enterado –ella elevo una ceja- y nuevamente comenzamos a pelear, o sea, fue Belén la que me dijo de que ese bebe era de mi hermano, ¿Cómo quiere que reaccione?
― Pero vos nunca se lo dijiste a tus papás, ¿o sí?
―Obvio que no, eso es lo que le quería hacer entender, pero dice que por mi culpa, Belén lo presiono en decirle a mis viejos.
― Me parece una pelotudez, a ver, ya se la mando, la novia está embarazada de ¿cinco? ¿Seis? Meses, es suyo y no hay vuelta atrás, si o si tiene que hacerse cargo, y tus papás, tanto como vos y tus hermanas tenían derecho en saberlo, aunque a él le chupe un huevo ese hijo y no sepa si se va a hacer cargo, no solo por la criatura, sino por Belén también, además de su familia, supongo y lo veo un poco obvio de que quiera tener un apoyo de su novio o exnovio y además, por sobre todo, darle un padre a su hijo- asentí.
― Pero no lo entiende, y mi viejo es igual o más cerrado que él. Siempre lo defiende y me tiene podrido.
― Vos córrete a un costado, sea Belén tu amiga, si sabes bien como es Federico, creo que es mejor que no te metas mucho –asentí.
― Es que no me metí, yo soy amigo de Belén, y estaba con ella, y la apoyaba como creo que todos los amigos harían.
― Ya lo sé –beso mi nariz – pero es Fede quien no lo entiende.
― ¿Estabas celosa de Belén? –le pregunte, con una sonrisa.
― No, pero ahora que sé que es novia de tu hermano estoy más tranquila. Y no es que no confié en vos, pero a ella no la conozco –mi sonrisa.
― Es muy buena persona, la tenes que conocer.
― Bueno –me beso dulcemente- y ¿eso es lo que te pone así? Todo pachuchito –me pregunto mientras me abrazaba y dejaba dulces besos por mi cara.
― También porque estamos todos juntos acá, después de meses, y es tan lindo, es como que no quiero que termine más este días, me siento tan bien estando con ustedes, y las anécdotas o las canciones me ponen más melancólico y así.
― Estas muy sensible –me dijo, dejando besos en mi labio- pobrecito él –sonreí e hice “pucherito” para que ella me sonría y me bese dulcemente
― Me hace tan bien estar así, con vos. No quiero que te la creas, pero sos muy importante para mí –su sonrisa- siempre estas para mí, para escucharme, para abrazarme o simplemente estar, respetando mis silencios, y es tan lindo –sonreí.
― Vos sos lindo –me robo un beso- te amo
― Te amo, feita.
― Y siempre voy a estar para vos, lo sabes.
Sonreímos para que una nuevamente sus labios con los míos y que me sienta tan en paz.
Ella es paz.
Y a veces se convierte en huracán.
Continuara…
Todo por el ojito de Cam, espero que no hayas llegando al extremo de usar el cuchillo! Jajajajajja.
Espero sus comentarios, y gracias!!
JusPauliter
Hermoso, es tan linda su relación ....... me enamoran esos personajes
ResponderEliminarAy es tan lindo este capítulo, me pone meláncolica tanto derroche de ternura♥
ResponderEliminarme encantó muy muy lindooo rociibell23
ResponderEliminarque lindo cap me super encanto
ResponderEliminarme encanto,seguí subiendo!!!
ResponderEliminar