★Pepe★
Martes al mediodía y recién salgo de mi segundo día en la universidad, y cada día me gusta más, hoy tuvimos las cinco horas de clase, y en los diez minutos que teníamos entre medio de las horas, pude conocer a Martin, el cual se sentó al lado mío y por eso compartimos una conversación, también me cruce con Belén y por eso también nos pusimos a conversar, me entere que dentro de su pansa está su hijita Lucia, y que está muy feliz y ansiosa. Además de lograr conocer gente que comparte mi pasión por la producción televisiva, el hecho de que este un hombre ahí, parado enfrente nuestro presentándonos los temas que íbamos a ver con él durante este año, me convertía en una Paula más con un ataque de ansias, no soy ansioso, es más, todo lo contrario, me gusta que todo surja en su momento, pero esta vez no, mute a Paula ansiosa. Creo que es porque me junto mucho con ella.
El colectivo llego diez minutos tarde (cosa que no me molesto), para que después de pagar pasaje, suba, para que me arrime a casa, y a los treinta minutos este en mi barrio.
Decidí por ir escuchando música con mis auriculares mientras hacia las cinco cuadras que me separaba de casa, iba tan copado escuchando a Los Piojos que me decía repetidamente basta de penas, cuando paso por casa de Pau, y si no me hubiera gritado Miguel no me hubiera dado cuenta que estaba afuera, a punto de entrar a su casa.
Sonrei y enseguida me saque los auriculares.
― ¡Miguel! Perdón, no te había visto… estaba en otra –Me acerque para saludarlo con mi mano.
― ¿Cómo estas Pepe? Hacia bastante no te veía.
― Todo bien, es verdad, bastante que no nos cruzábamos.
― ¿No queres pasar?
― No, está bien, gracias… Recién salgo de la universidad, así que solo quiero llegar a casa, seguro Ana me está esperando –sonreí.
― ¡Me dijo Pau! Ayer cuando llame, ¿y? ¿Cómo empezaste? –El hecho de que nos conozcamos desde hace años, de que haya sido amigo de su hija por casi toda la vida, y ahora su novio (y su yerno) hace que nos llevemos muy bien, de que podamos mantener una conversación y de que tengamos confianza, claro.
― Genial, creo que nunca me imaginé estar feliz por comenzar a estudiar, pero así estoy –Dije divertido, y él rio.
― Buenísimo entonces Pepe. ¿Y ya empezaste con todo?
― Por ahora está tranquilo el tema –dije divertido- creo que por eso estoy tan entusiasmado… hasta que empiece con todo –reí, y él se contagió
― Me conto Pau, que te noto muy contento –dijo, y yo sonreí asintiendo- Así que, a seguir con todo, que recién empieza esto.
― Sin dudas, y bueno, Pau también está muy contenta, está muy entusiasmada –Comente, como si él no supiera lo feliz que esta su hija… pero bueno, que se yo.
― Si, yo pensé que un poquito al menos nos iba a extrañar, pero no… empezó con todo y no hay nadie que la pare –Dijo, y yo asentí sonriente- así que, como no nos extraña y nosotros sí, vamos a ir este fin de semana, como viene Zai, tenemos lugar en donde dormir.
― Ella feliz de recibirlos, los extraña eh, pero viste como es –el asintió, y reímos – yo pensé que iba a venir, pero como dijiste, nadie la para con los estudios, y está perfecto.
― En realidad iba a venir, pero le salió ese trabajo práctico… Ya va a venir, no va a aguantar mucho lejos de sus amigos, y de vos, claro –sonreí.
― Yo tampoco voy a aguantar mucho, así que, cuando se me dé la posibilidad voy a ir, si ella no viene… librarse de mí no lo va a ser –reí. El decirle, suplicarle que me lleve con ellos era un poco… incomodo si él no me decía de ir, quedaba como muy invitado, y claro que no hay mucho espacio en el departamento, además, supongo, querían pasar un fin de semana en familia.
― Hay miles de posibilidades, quédate tranquilo –asentí, sonriendo.
― Bueno Miguel, me voy para casa porque Anita se va a poner nerviosa si no –dije divertido.
― Jajajaja bueno Pepe, nos estamos viendo. Saludos a tus papás- me despedí y salí caminando para casa.
Cuando llegue a casa, fui recibido por mamá y unos mates con torta de limón, por eso me puse a charlar con ella.
― Me lo cruce a Miguel, dice que este fin de semana van para allá –ella siempre va a querer saber cómo esta Paula, y de cómo va nuestra relación- porque como viene Zai para acá, tienen al menos una cama
― Que bien hijo, que raro que no haya venido ella para acá.
― Lo que pasa que tiene que presentar un trabajo para el miércoles, y dice que si venia para acá lo menos que iba a hacer era estudiar, así que prefirió quedarse, por eso van los papás para allá – ella asintió.
― ¿Y no te invitaron? –Yo reí, y negué.
― No jajajaja. Supongo que por el espacio, y que capaz quieran pasar un fin de semana juntos en familia –ella asintió.
― Esta bien Pepe, ya van a tener tiempo en reencontrarse –y asentí, sonriendo.
― ¿Papá?
Despues de almorzar con ellos, me fui para mi habitación, en donde me recosté, y cerré los ojos, para que no tarde mucho en dormirme.
Sonrei al verla y ella salió corriendo, para que en cuestión de segundos se acerque y me abrace, y que la abrace.
Creí sentir su olor corporal y volví a nacer, necesitaba tanto sentirla cerca.
Me separe un poquito para lograr encontrar sus ojos en los míos, que me murmure un “hola” y que estemos tan cerca que nuestras respiraciones se crucen.
Cerré mis ojos, y me acerque a sus labios.
Un ruido fuerte me asusto y me desperté, de la peor forma. Aquel ruido era mi celular que no dejaba de vibrar en la mesa de luz. Que suspire, con una bronca tremenda, no solamente por haberme despertado de la peor forma, si no por haber despertado en la mejor parte del sueño, y que logre que mis ganas de verla crezcan. Hasta el cielo.
Su nombre en la pantalla me avisaba que era ella la que me llamaba, y atendí enseguida, para encontrarme con su voz.
― Pau, hola – y a pesar de todo, que una sonrisa se me escape.
― Hola te vengo a contar que vi un chico idéntico, idéntico a vos en la plaza y te juro que casi salgo corriendo para abrazarlo. Fue lo peor que me paso en el día –Y reí. Al parecer estábamos conectados.
― Boluda, acaba de pasarme algo parecido. ¡Me imagino que no llegaste a decirle “mi amor” ni nada de eso! Ni querer haberme remplazado y chaparlo como solo a mí me podes y debes chapar –Su risa, y mis celos.
― ¡Pedro! Te digo que casi me agarra un ataque al darme cuenta que no eras vos, y me salís con esto –dijo en tono divertido- ¿Qué te paso a vos?
― Soñé que te cruzaba, pero eras vos, posta. Y que cuando estábamos a punto de besarnos, me despierte la vibración del celular, me quede re manija boluda –Su risa nuevamente.
― Jajajajajaja te amo, eso es peor de lo que me paso a mí. Gracias por hacerme sentir mejor.
― ¡No te banco! –Reímos – Me lo cruce a tu papá hoy, cuando volvía de la universidad.
― ¿Ah sí? ¿Y qué onda? ¡Decime que te traen!
― Mmm, no. Le tire un bosque, no palitos, un bosque, y no se dio cuenta… Pero bueno, el finde que viene no, el otro por ahí me hago un viajecito para visitar a la novia más linda.
― ¿Me estás hablando enserio?
― Si amor, ya sé que no me extrañas, pero yo muero por verte.
― ¡Yo también te extraño! Muchísimo… Y me encantaría que venga mi novio más lindo a visitarme.
― Lo tengo que hablar con mis viejos, espero que me ayuden, si no hago dedo, no se… algo se me va a ocurrir.
― Te amo, ya quiero que pase estas dos semanas. ¡Pedro! ¿Cómo me lo vas a decir ahora? Faltando tanto – Estos son los ataques de ansiedad grado Paula, los que me agarraron hoy tempano.
― Mala mía, perdón… Me estas contagiando tu ansiedad, no solamente por verte, si no por todo, y me está agarrando mucho miedo Pau. –La escuche reír.
― Eso porque estamos mucho tiempo juntos, bueno… hablando mucho, y ya sabes. –Sonrei.
― Si, sé, me tendría que haber dado cuenta que era contagioso tu grado de ansiedad.
― ¡Bueno eh! –Reí – Pepe…
― Pau…
― Adivina que estoy por hacer
― Emm… ¡Comer!
― Bueno, ya sé que soy una gorda, pero no todo el tiempo estoy comiendo –reí, enserio que la amo mucho.
― No sé, ¡decime!
― Justo en este momento estoy poniendo burbujas a mi bañera, por darme un baño súper, híper relajante.
― No entiendo qué necesidad de contarme justamente esto Paula –Su risa.
― ¿Por qué? Que mala onda
― Porque no es necesario… Uno porque no tengo bañadera ni burbujas –ella rio nuevamente- y dos porque quiero compartir ese baño con vos.
― ¡Pedro!
― Hey, vos me preguntaste.
― Sos un tarado –sonreí – bueno, te cambio por mi baño… Despues llámame.
― Lo voy a pensar, ya que me cambias por tus burbujas
― Te amo, feo.
― Yo también te amo, hermosa –ella rio.
― Chau bicho.
Sonrei y corte la llamada.
Suspire, y me rasque la nuca. ¿Qué voy a hacer con esta chica? Las miles de sensaciones que me hace sentir, siempre, estemos lejos o cerca, es inevitable. Me das muchas ganas de abrazarla, de besarla y no separarme nunca de ella, es obvio que estoy hasta las manos.
Pero no hay vuelta atrás, la amo.
Y punto final.
Continuara…
[no aflojen con los comentarios, por fi]
JusPauliter
Me encanto el cap:-).
ResponderEliminarOjala se encuentren pronto pyp❤
Besos...
me encantooo!! aayy son muuy lindos espero que le lleven a pepe! Que sean buenos suegros(? Jajaja
ResponderEliminar@pepepauoli
que tiernos,ojala encuentren una forma de no separarse mas!!!
ResponderEliminarque lindo lei los 3 cap juntos porque al estar con poco tiempo imposible conectarme siempre me encanto besos
ResponderEliminar