domingo, 14 de septiembre de 2014

Capitulo 138

Pedro

Suspire y trate de calmarme, pero no pude, mi nerviosismo creció y mis lágrimas volvieron a salir, sabiendo que lo que había hecho estuvo mal, y peor me sentí.  Ella me sonrió y al verme así su expresión cambio enseguida para acercarse y abrazarme. Creo que esperaba mi reacción, pero no tan así, no era tan grave, pero para mí sí lo es.
Logre tranquilizarme y ella se separó de mi abrazo despacio. Me brindo una mirada de preocupación y yo baje mi mirada, escuche su suspiro y sospeche que no sabía que decirme.
Tomo mi mano, y me empujo para lograr levantarme y que me dirija a su cocina, para servirme un vaso de agua y que tome un traguito.
Sonrei agradeciéndole y ella imito mi gesto, se que es su mejor amiga, y que tendría que estar enojada por mi reacción, pero también es mi amiga, y me alegro que intente entenderme y…ayudarme.
― ¿Mejor? –me murmuro. Yo trate de asentir, creo que lo hice, porque ella levanto una ceja, no me creía mucho. Suspiro nuevamente y ahora me arrastro hasta su living.
Por lo que se, estamos solos, los chicos llegarían en menos de una hora y me alegro de que no estén acá, y que me vean así.
― Necesito verla –murmure- Necesito aclarar todo –dije en tono de suplicación y ella me sonrió, agarro una de mis manos y mi vista se clavó en la de ella. Cerré mis ojos, y justo en este preciso momento es cuando empiezo a odiar la distancia, los malos entendidos y mucho más la borrachera de ayer – Soy un pelotudo.
― Pedro –Su voz serena. Mis lágrimas y que ella se muerda su labio inferior- Tranquilízate.
Y juro que es lo que más quiero, pero no puedo. La culpa se hace presencia y esas ganas de romper todo, de odiarme profundamente no se van a ir hasta que logre hablar con ella.
― Explícame como hago, si no quiere hablar conmigo. –Ella suspiro.
― Poniéndote mal no vas a arreglar las cosas… Y menos fumando –Y que me tire sin vueltas la verdad me pone otra vez mal, inconscientemente.
― Lo sé. –Suspire- Te juro que no sé qué me paso. Yo no soy así Zai. –Ella rodo sus ojos.
― Estabas borracho Pepe. –Y que me lo recuerde no era necesario, cuando justamente el hecho de estar borracho fue el culpable de todos los problemas.
Mis ojos se cristalizaron, y el miedo me invado. No quiero perderla.
― ¿Puedo llamarla? –Ella me sonrió y negó.
― Vas a tener que esperar, ¿sabes? –tome aire- se enteró del peor modo, entendela, necesita tiempo –asentí.  Sabía que necesitaba tiempo, pero yo necesito hablar, necesito aclararle las cosas, necesito que sepa que estaba borracho y por eso hice lo que hice, necesito que me entienda, y que me perdone- me dijo que se iba a un pueblito con la familia, que no iba a tener señal, así se puede despejar un poco –asentí – vas a ver que se van a solucionar las cosas Pepe –ella me sonrió- se aman.
Solo espero que me siga amando después de esto. Es esa bronca que me invade el estar lejos, si estuviera acá ya habría salido para su casa a abrazarla y decirle lo cuanto que me arrepiento, y lo cuando que la amo.
― Ojala me entienda –ella también sabe lo cuan cerrada puede ser a veces.
Su sonrisa, esa que me afirmo que todo iba a salir bien, y que, una ayudita me iba a dar, aunque claro, este a favor de que sí, me la re mande.
Son las ocho y detrás de la puerta se encuentra el resto de mis amigos, que invaden de alegría, y al saber que estoy mal, me regalan un abrazo, y, en especial Lali después de pegarme y retarme un poquito, me abrazo y le agradecí.
Planean salir otra vez, pero yo no tengo ánimo, me niego, no quiero. Y por eso, la idea de salir se borró para que encarguen unas pelis, para después de cenar, verlas.
Me encuentro con Lali en el patio mientras ella juega con el perro de Zai, ella me pidió que le explique bien que paso. Y solo porque mi ánimo un poquito que cambio –con ayuda de ellos- tuve ganas de contarle, además de saber los buenos consejos que da.
― Me beso. Te juro que no la había visto en la vida –ella frunció el ceño- y como estaba en pedo, no pude pararla… bueno, que se yo, en ese momento no pensé en nada, y no pare. Pero fue solo un beso, obvio.
― Si hubiera sido otra cosa mayor te juro que en este momento no estas con vida –me dijo seria, y sabía que lo decía enserio.
― Ya se –ella me sonrió divertida- y creo que me agarro un poco de conciencia en ese momento, porque casi que la empujo cuando me di cuenta que, me la había re mandado.
― Y ahí, la llamaste a Pau –asentí, con vergüenza. Ella mordió su labio inferior sin poder creerlo.
― No sé qué se me cruzo por la cabeza, y la llame. Le pedía que me perdone, mientras estaba en una crisis de llanto, muy patético. Y no entendía nada, entonces le dije, así como si nada. –Ella negó con su cabeza – pensaba que era una joda… Me dijo miles de cosas, que no tenía cara de contárselo así, borracho, como si nada, que no quería saber nada de mí, y muchas cosas más. Explote –Termine con mi relato, el resto lo sabía: me había visto seguir tomando, pelearme con Gastón, y después afuera del pub, fumando en ese ratito de esperar el taxi fumándome tres cigarrillos seguidos. Un desastre.
― Ay, Pedro –se mordió su labio inferior- la vas a tener que remar eh –asentí – encima que ella odia que fumes –porque también se había enterado de que había fumado (gracias a Zai). Cuando corto mi llamada ayer, llamo inmediatamente a Zai, para saber que había pasado, y está le conto con lujo de detalle, obviamente, por la preocupación que tenía ella y el resto de mis amigos.
Cuando llegue a casa, acompañado de Gas, el me abrió el grifo de la ducha para que se me aclaren un poco los pensamientos bajo el agua fría. Y que me espere con un café y una charla.
― Te juro que no sé qué voy a hacer… No quiere saber nada en hablar.
― Dale un poquito de tiempo, vas a ver que va a aflojar. –Asentí y le sonreí- Vamos, que ya están las pizzas.

Lunes. Y que sea feriado es lo mejor que me puede pasar, además de haberme levantado al mediodía.
Lo primero que hago es ver mi teléfono y al encontrarme con un mensaje de Paula, me saco una sonrisa inmensa (aunque no había leído todavía ese mensaje)
“Necesito que hablemos.” Mandado a las 3.48 a.m
No sabía que quería decirme, pero el hecho de que quiera hablar conmigo me hizo sentir bien, al menos quería escucharme.
“Recién veo el mensaje. ¿Te puedo llamar?”
Me levante, para bajar al comedor y encontrarme con mamá en la cocina, obviamente ya preparando el almuerzo, que la salude y que me quede charlando un ratito con ella, para que cuando reciba la respuesta de Paula, salga para el patio, y sin dudar, la llame.
― Hola – y en este momento no hay nada más lindo que escuchar su voz, aunque se encuentre apagada.
― Pau –soné aliviado- que lindo escucharte- Su silencio.
― ¿Podemos hablar? Necesito decirte algo.
― Si, yo también. Quiero explicarte Pau, pedirte perdón, enserio.
― Yo… no sé si quiero escucharte –su voz rota, sé que está llorando y mis ganas de estar ahí con ella son inmensas- Pepe…
― No, no, Pau. Escúchame, por favor, déjame hablar –trague saliva- Mi amor, déjame que te explique
― Es muy difícil todo –murmuro- la distancia, las ganas de estar ahí, me siento sola, y cuando me llamaste explote, porque nunca creí que iba a pasar esto, creí en vos –mis lágrimas- y sé que estabas borracho, y todo, pero… no puedo superarlo. No estando los dos lejos.
― Por favor –murmure, también con mi voz rota. Sentia su respiración agitada, sabiendo que lloraba- mi amor, sabes lo cuanto que quiero estar ahí, al lado tuyo, abrazándote, sabes que te amo, y… me la re mande, ya sé, pero quiero estar con vos, por favor.
Un silencio interminable y que me destruya.
― Necesito –dijo, al fin- necesito un tiempo ¿sí? Quiero pensar, quiero estar tranquila, y cuando esté lista, te voy a llamar.
― Esta bien –murmure- perdóname, por favor –dije una vez más.
― Hablamos Pepe.
― Chau Pau –dije, para que después escuche el tono de la llamada.
Que cierre mis ojos y que unas infinitas lágrimas salgan. Que suspire, el pensar en que ella se iba a tomar un tiempo para pensar bien las cosas me relajo un poco, al menos no me había dicho que no quería saber nada conmigo, como hace dos dia lo habia hecho, eso era un punto.
Sin duda, positivo.

Continuara…
[no me odien, y comenten]

JusPauliter.

3 comentarios:

  1. nooo que se arregle todo!!!
    que no se separen!!!
    ojala pedro vaya a visitarla y busque una forma de quedarse con ella!!!

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  2. Nooooo!!! Alta cagada, por favor que se arreglen! Soy muy maricona y me llore todo -. Jaja por favor subi masas!
    @pepepauoli

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  3. Nooooo!! como queres que no te odiemos???? por favor que se arreglen! que vuelvan a estar juntos como antes, que Pau se vuelva o Pepe vaya pero que no estén separados! extraño esos capituos cuando estaban los dos tiernos! :D besos y no seas malita jajaj subi maaas

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