✨Pedro✨
Reí y negué con la cabeza, para que ella se
contagie de mi risa y muerda su labio inferior, mientras tocaba su pansa de
seis meses de embarazo y que me dé cuenta de que en apenas cuatro meses ella dará
a luz a su hijita. Y ¡está tan relajada! ¿Serán así todas las mujeres? Creo que
si Paula estuviese en su lugar seria lo peor, digo, ya es histérica sin una revolución
de hormonas, con un pibe adentro que se mueve y que da pataditas ¿ustedes se la
imaginan? ¡Lo que va a ser el día de mañana si queda embarazada! Igual espero
que no ocurra ya, somos chicos y además, es imposible porque nos cuidamos…Pero
fue inevitable comparar a Bel con Paula.
Onda que yo digo
esto y además de delirar un poco, con Pau esta todo mal, ella me pidió un
tiempo y no hace dos días de eso, pero para mí me parece una eternidad y ya
quiero recibir aunque sea un mensaje de ella. ¿Lo peor? Tengo mi pasaje en mano
para el viernes (o sea en tres días) y si no puedo llegar a arreglar algo me lo
voy a tener que meter en el culo, por boludo.
― Bueno, yo sé
que hablo mucho, pero al menos contéstame la pregunta –Dijo divertida para que
yo deje de colgar y que me mire divertida.
― Ay, perdón, es
que colgué –ella rio
― ¿Pasa algo?
Desde ayer estás raro –pregunto, un poco tímida.
Yo suspire y
levante mis hombros. Ella ya sabía, me escucho hablar con Tincho y también se sumó
a la charla, para darme uno de esos consejos de mujer.
― ¿No te llamo? –pregunto
de nuevo y yo negué. Ella me sonrió a medias – ya lo va a hacer, debe estar
confundida –sonrió y me contagio un poquito.
― Tengo miedo,
porque por ahí quiere que la llame e insista y no me doy cuenta
― En realidad si
te pidió tiempo lo tenes que respetar, hasta que te llame o algo. –asentí con
mi sonrisa.
― Entonces, ¿Qué
pregunta era la que no escuche? –dije divertido para ella ría.
― A ver si
queres acompañarme a comprar unas cosas para la bebe –dijo tímida.
― ¿Ropa y eso? –ella
negó, se levantó y me tomo de la mano para salir del comedor suyo e ir al
cuarto de su beba que estaba a medio hacer.
Hoy habíamos salido
de la universidad y como ella estaba media mareada me ofrecí a acompañarla a su
casa en taxi, claro, entonces, como agradecimiento me insistió en quedarme a
almorzar. Son las cuatro de la tarde y nos encontrábamos tomando mate, mientras
ella me contaba cómo les conto a sus papás que iban a ser abuelos, y me dieron
muchas ganas de conocerlos, como ella conto deben ser muy divertidos y muy
unidos entre ellos.
― ¡En menos de
cuatro meses tengo que tener esto listo y solo tengo la cuna! No tengo amigas,
mi vieja trabaja por la tarde y mi papá olvídate, es un horror –reí. Me sorprendió
que no haya nombrado a su pareja, bueno, en realidad nunca lo ha hecho desde
que nos conocimos.
― No sé qué te
hace pensar que yo soy mejor que tu viejo, pero encantado en ayudarte –Ella me sonrió
–Es más, tengo una hermana, Carolina que tiene un local de decoración ya sea
cartelitos, muñequitos, de todo para bebes. Si queres podemos ir ahí ¿o tenías
un lugar pensado?
― Vos también
hablas mucho, seguido –Dijo, para que largue una carcajada- Obvio que quiero,
vamos.
Obvio que la
tuve que esperar para que se cambie y arregle y que después, tomemos un taxi
para el local de Caro, que no estaba muy cerca. Y es por eso que llegamos
cuarenta minutos después, para que entremos y claro, nos encontremos con Caro y
su sonrisa.
― ¡Pepe! Que
sorpresa –Dijo, para que me abrace un poquito y deje un beso en mi mejilla.
― ¿Cómo estas
Caro? Ella es Belén, una amiga de la universidad.
― Un gusto Bel
¡que linda pancita! –Dijo sonriente.
― Muchas gracias…
Que lindas cosas que tenes.
― Me dijo que tenía
que comprar cosas para el cuarto de su beba, entonces me acorde de que tengo
una hermana.
― ¿¡Solo por el
local!? –Dijo Caro para que riamos, y yo la abrace un poquito- Muy bien Bel,
decime más o menos que estabas buscando… o en que pensabas.
Y obvio que las
deje sola, porque yo no entendía mucho, entonces mientra ellas miraban y Bel se
ponía de acuerdo en que llevar, yo le cebaba mates y de vez en cuando comentaba
(cuando me dejaban), claro que no entendía nada, y prefería no meterme.
En eso suena mi
celular avisándome que es Zai la que está detrás del teléfono.
― ¡Zai! –mi alegría.
― Pepito, ¿Cómo estás?
― Todo bien,
¿vos?
― Bien, todo
bien –pero en realidad no se la escuchaba del todo bien.
― Zai, ¿paso
algo?
― ¿Estas
ocupado? –Fue cuando me di cuenta que el barullo de Belén y Caro era enorme,
entonces salí fuera del local para poder hablar tranquilos.
― No, estoy en
el local de mi hermana… ¿Qué pasa?
― En realidad es
una pavada, pero me pelee mal con Paula y desde las doce del mediodía que no
aparece y pensé en que podías hacer algo.
― ¿Justo yo Zai?
–Ella suspiro.
― Tenes razón, perdón,
pero no sé qué hacer. No me responde las llamadas.
― Esta bien Zai,
tranquila. La voy a llamar y después te llamo ¿dale?
― Dale, y perdón,
por ahí complico las cosas.
― Peor no puede
estar –dije con mi media sonrisa- En diez te llamo.
― Gracias Pepe.
Tengo muy asumido
en que si la llamo va a ser todo peor, pero Zai es mi amiga, y le dije que la
iba a ayudar, no me queda otra.
Largue un
suspiro y después busque su nombre en mi agenda para llamarla.
― Hola –su voz
apagada.
― Pau, ¿Dónde estás?
–dije un poco desesperado.
― En Rosario –mordí
mi labio inferior y fruncí el ceño.
― En serio te
hablo Paula, me llamo Zaira preocupada, ¿Por qué no la atendes?
― Por el mismo
motivo por el cual no te llamo a vos, ¡porque no quiero hablar con nadie! ¿Tan difícil
es entender eso Pedro?
― Solo te llamo
por Zaira –murmure. Odio escucharla así.
― Esta bien
Pedro, perdón… es que estoy harta de todo –en realidad no sabía bien que decir,
era obvio que también estaba harta de mí, y decirle a ver si quería contarme
capaz, era peor – estoy en lo de Agos, en un rato vuelvo a casa.
― Pau –murmure.
― Despues te
llamo –y me corto.
Suspire y cerré
los ojos. Una angustia y bronca invadió todo mi cuerpo y largue un puñetazo a
la pared. Creo que me hizo sentir mejor. Avise a Zaira y después volví dentro.
― ¿Todo bien? –Me
pregunto Bel un poco preocupada. Solo asentí con una pequeña sonrisa- ¡Mira! ¿Te
gustan? Tu hermana es una genia, tiene cosas divinas.
― Son hermosas –Sonrei
asintiendo, Caro me miro un poco preocupada- seguro le va a encantar a la beba.
― ¿Vos decís?
Quiero que sea todo rosita. Caro me dijo que me iba a hacer un cartelito con el
nombre, tipo cuadritos, y uno para la puerta –Sonreí, se la veía feliz.
Estuvimos un
rato charlando con Caro para después volvernos, dejar a ella en su casa, y
seguir para la mía.
Y que en el
camino vuelva a sonar mi celular, esta vez que sea Paula.
― Hola Pau –dije
con mi voz tranquila.
― No sé qué te habrá
dicho Zaira, pero no hice nada para hacerla sentir mal.
― En realidad no
me conto nada –suspire – pero no me quiero meter, solo te llame porque ella me
lo pidió.
― Pedro, ¿te
pasa algo?
― No- En realidad
si me pasa, quiero aclarar las cosas con vos, quiero estar ahí, al lado tuyo,
abrazarte, y darte miles de besos, quiero sentir que me queres, que me
perdonas, quiero que todo vuelva a ser como antes.
― Esta bien –suspiro
- ¿Crees que…Podríamos llegar a hablar? ¿Bien? –Sonrei.
― Por mi parte
si, sabes que si Pau –murmure y sonreí.
Continuara…
AYYYYYY bueno.
Hoy les dejo dos
por mi falta, poquito a poquito se van a ir acomodando las cosas.
Que dejen de pelear, q Pepe viaje y se arreglen....
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarQue se reconcilien
ResponderEliminarOjala se reconcilien y Pepe pueda viajar!
ResponderEliminar