sábado, 20 de septiembre de 2014

Capitulo 141

Paula

Llegar a casa y que todo esté en silencio era lo mejor que me hubiese pasado: señal de que no estaba Zaira, además de que no me haya agarrado la lluvia
Por ahora no quería volver a hablar con ella, insisto en que tomo el papel de nena de cinco años al hacerme ese planteo, obvio que me enoje y que llame enseguida a Agos a ver si podía pasar la tarde con ella.
Y creo que me di cuenta lo gran persona que es, y lo capaz que es en escuchar personas con problemas, y lo capaz que es para escucharme a mí, con problemas.
Supero a toda persona en estas situaciones.

FlashBack
Mis aurículas en mis oídos, buena música y que todos los problemas y broncas que tuve hace menos de cinco minutos de la nada se evaporen. No hay mejor comparación escuchar música y caminar, bueno, en realidad si la música no es depresiva, porque si lo es, creo que complica mucho más las cosas, porque te permitís hacerte la cabeza y terminar pensando en cualquier cosa que no es el momento de pensar. Por eso pongo en la lista de mi Spotify “éxitos Argentina” para que, sabiendo que la mayoría no es de esa música depresiva, salga tranquila, para casa de Agos.
El cielo está un poco nublado, se pueden ver algunas nubes, y no exactamente de las lindas, y por lo que me comento un profesor hoy, va a llover a la tardecita y solo espero a que me espere, porque no quiero volver a casa empapada. Aunque no hace mucho frio como para que, si me agarra la lluvia, me refrié o algo de eso.
Fue ella quien me recibió con su sonrisa y su pequeño abrazo, ese que se hizo costumbre durante estos últimos días. Rápidamente preparo el equipo de mate mientras yo me acomodaba en su living, y que la vea volver son el equipo de mate y un platito con unos alfajorcitos de maicena que ella misma hizo. En realidad nos esperaba a todos a eso de las cuatro y media, pero cuando yo le pregunte a ver si podía ir un ratito antes porque no estaba del todo bien, claro que me dijo que me esperaba. Y acá estamos.
― Bueno, ¿y qué paso con Zai? –ellas se habían cruzado un par de veces, es más también compartieron una tarde de mate en casa. Habían cruzado un par de palabras y creo, se habían caído bien mutuamente.
― ¿Vos me vez cambiada desde el domingo? –Le pregunte, queriendo saber si en realidad era yo o Zaira.
― Bueno Pau, es lógico que estés mal por todo lo que paso con tu novio, pero creo que más allá de eso, no… ella es la que te conoce mejor, pero por lo poco que te conozco, creo que no –asentí con una media sonrisa.
― Ay te juro que pensé que me iba a entender en todo, pero llego a casa y me encuentro con una Zaira sacadisima, ya me había saludado mal, y después me juzga con que estos últimos días era otra Paula, que estaba mucho más peleadora y cerrada…yo no me veo así. ¿Con ustedes conteste de mala onda o algo? –ella negó.
― Ya te digo, por ahí ella tiene razón Pau… nos conocemos hace pocas semanas –me dijo con su sonrisa.
― Si, ya sé, pero creo que desde un primer momento trate de mostrarme como tal soy.
― Sin dudas, pero yo no te veo así. –Suspire- con ella pasas mucho más tiempo, es una convivencia constante… de seguro tenes mucho más confianza que conmigo o con el resto de los chicos y por ahí sos de reaccionar de otra forma con ella, inconscientemente –me quede pensando un momento, y puede que tenga razón, no todos somos iguales estando por ejemplo con nuestros padres o con nuestros amigos, o algún conocido, no tenemos la misma confianza con uno que con otro. Asentí y murmure un “es verdad” ella me sonrió- Y entonces, ¿diste ese típico portazo como pelea de pareja? –Pregunto divertida y yo reí un poquito.
― Soy una tarada –dije al fin- creo que la trate muy mal –ella me sonrió.
― ¿Qué te anda pasando Polet?
― Creo que Pedro saco lo peor de mí –llegue a una conclusión.
― Y yo creo que tendrías que llamar a ese chico, por el bien tuyo y del que te rodea  -dijo divertida, para que riamos las dos. Mordí mi labio inferior y asentí. Hoy lo llamo, ya lo decidí.  
Fin FlashBack.
Habíamos pasado una muy linda tarde todos juntos, las risas con ellos sobraban y aunque este un poco (bueno, en realidad mucho) alterada, trate de disfrutar de ellos, que sin dudas, son lo más.
Un vaso de agua fresca para que después de buscar una ropa cómoda entre a mi baño privado para una ducha híper relajante y que si, logre relajarme. Que este decidida en llamar a Pedro, ya habíamos hablado dos veces en el día y en la última le pregunte si podríamos hablar, pero hablar de hablar. Bien, sin vueltas ni rollos, y por mi parte, sin gritos.
Pretendía escucharlo, al menos intentarlo.
Me puse cómoda en el sofá para que después de buscar su número en “registro” llame, y que al tercer tono escuche su voz, esa suave y que logro tranquilizarme un poco.
― Hola otra vez –dijo con su voz relajada, casi que dormida.
― ¿Dormías? –pregunte, un poco divertida. Ocho de la noche.
― No tan así, me eche en el pasto mientras escuchaba música y me relaje bastante. –Sonrei- ¿Vos, llegaste a casa?
― Sip, hace un rato, pero me duche y ahora estoy en el living… y nada, te llame.
― Me encanta que me hayas llamado.
― En eso quedamos ¿no?
― Sí –Sonrei mordiendo mi labio inferior – igual.
― Tarado –escuche su risa y yo mordí mi labio inferior.
― Ahora la entiendo a Zaira, estas muy violenta.
― “Tarado” no fue nada con lo que le dije hoy a Zaira –reconocí y sentí que me sonrió.
― Te creo.
― Basta Pedro –en realidad me sentia muy culpable.
― Bueno, ¿vamos a hablar o no?
― ¿Y qué estamos haciendo? –dije divertida.
― Paula
― ¡Pedro! –Reí y me calme enseguida – Bueno, ya está. Hablemos.
― ¿Pensaste en algo? ¿Llegas a la conclusión de algo? – No entiendo cómo puede estar tan relajado o se sentia muy seguro de que lo iba a perdonar o me quería hacer poner nerviosa a mí (un poco que lo logro).
―No sé –murmure- en realidad, si, pensé muchísimo.
― ¿Y? –Dijo.
― Que no sé. Siento que quiero perdonarte, porque se me fueron todos los motivos para no hacerlo… y también pienso lo mal que me sentí al enterarme así, porque sé que estabas en pedo y todo lo demás, pero… ¿viste cuando no te lo esperas? Justo de esa persona no te esperas nada así. Y en una de esas, te llega una llamada, te encontras con tu novio totalmente en pedo, contándote que se había chapado a otra, y sobre todas las cosas, que estamos lejos, como para que al menos te vea y te putee de arriba abajo, te golpee, te todo.
― Te entiendo Pau –dijo murmurando con su voz entrecortada - supongo…
― También pienso, y llegue a una conclusión hoy hablando con Agostina, de que si, había tratado muy mal a Zai, y también al resto, a vos, porque aunque tenía derecho en alejarme, y de tener un poco de rencor, te trate para el culo, y no se… ahora me siento peor.
― Sabes que la cagada me la mande yo, y suponía que ibas a reaccionar así, no es para menos Paula, no entiendo porque te sentís mal.
― Porque me di cuenta de que cuando paso todo esto empecé a tratar diferente a los demás, porque no me la agarre solamente con vos, si no con el resto también,  y nada que ver ¿entendes?
― ¿A que queres llegar?
― A ningún lado, solo te estoy diciendo –murmure.
― Pau –dijo después de unos varios segundos - ¿me perdonas? No sé qué estaba haciendo, y te juro que me siento la persona más estúpida, porque me di cuenta de lo mucho que sos para mí en estos cuatro días, y de que me la re mande y lo peor es que no sé porque
― No sé si puedo llegar a perdonarte otra vez –murmure- me hiciste sentirme tan sola, sentí que estaba sola en el mundo –mis lágrimas salieron- pensé que con toda la bronca que tenía te iba a llegar a odiar, y ahora me doy cuenta que te amo igual que antes, y eso fue lo peor… o no tanto.
― Perdóname mi amor, enserio. No pensé en nada en ese momento, y ahora solo quiero estar ahí, con vos, hacerte sentir que nunca vas a estar sola…que siempre voy a estar para vos.
Mis lágrimas salieron sin permiso alguno y mi voz se entrecorto mucho más de lo que estaba para cerrar mis ojos y que solo quiera estar abrazada a él.
― Te perdono –murmure.
― Te amo ¿sabes? Mucho.
― Yo también te amo – sonreí y abrace mis piernas mientras mordía mi labio inferior y que vea entrar a Zaira por la puerta principal con su pelo empapado: pequeño chaparrón - ¿Te puedo llamar después?
― ¿Estas ocupada?
― Recién llego Zai –murmure.
― Ah genial, bueno, llámame después –sonreí- te amo.
― Yo también.
Me sentí más liviana, más relajada. Les mentiría si les diría que volvería todo a la realidad, porque mi inseguridad está a flor de piel y creo que me va a costar volver a confiar en él, pero sé que me ama, y yo lo amo a él. Espero que sea suficiente.
Ahora, solo me quedaría pedirle perdón a aquella morocha que entro directo al baño para darse una ducha y sacar todo el frio.
Solo espero que logre entenderme.


Continuara…
Acá dejo el otro. 
Espero sus comentarios!!
JusPauliter.

14 comentarios:

  1. Ayy que lindoos capítulos! Mas este ayy llore junto con ellos! Mas lindos son, me encanta que le haya podido perdonar! Genia, gracias por los dos capítulos. Besitos
    @pepepauoli

    ResponderEliminar
  2. Sos grosa escribiendo, subi mas cuando puedas. Me encantaron los dos cap

    ResponderEliminar
  3. leí el cap yyyyyyyyyyy creo que voy a empezar a leer toda la nove alksjaklsa

    ResponderEliminar
  4. Que lindo! Ahora quiero que viaje PP para terminar la reconciliación!!
    Va a costar pero lo que cuesta, vale.
    Me encanta...

    ResponderEliminar
  5. Que buen cappp !!!! Que pp viaje !! Subi mass ♡♡

    ResponderEliminar