― Canta peor que Pedro, así que imagínate… pero es tan lindo –dice y yo rio un poquito, divertida, cuando se me vino a la cabeza a Pedro ese medio día yendo para casa y que él no dejaba de cantar… o intentar.
― Lo importante es que te cante con amor –le digo y ella sonríe- Así que Cele de novia –le digo con mi sonrisa. Ella asiente divertida.
― ¿Quién diría no? –me dice divertida y yo hago una mueca con mi sonrisa.
― ¿Por qué? Sos linda… seguro tenes bastante levante –y ella ríe un poquito ruborizada.
Mi vista se desvía para la puerta que da al patio: habíamos quedado nosotras dos, mientras el resto de las chicameseaban en la cocina, seguramente adelantándose para el asado que según dijo Lali, Gastón se iba a encargar de hacer. Claro que Pedro había tenido razón, habían organizado un asado, y claro que estaba invitada, como me había amigado con ellos volvía a ser parte de alguna manera de este grupo de amigos. Por un momento me sentí bien, contenta… feliz, me di cuenta que lo que más quería es estar acá con ellos, riendo y compartiendo como era antes, como fue siempre.
Pero también, me sentia un poco incomoda… porque claro que Thiago va a venir a compartir este asado con sus amigos, la cual, yo hace tiempo deje de ser parte de estos amigos, sé que está enojado, no porque simplemente Pedro me lo había dicho, sino también porque es previsto, es obvio y… lo acepto. Igualmente no dejo de sentirme incomoda por el miedo que me surge de que la pueda pasar mal, o de que ellos la pasen mal, simplemente por mi presencia. Es lo que menos quiero, y por eso hable antes con Lali que conoce más que todos a Thiago, por algo es su novio. Y después de que me convenciera acepte, un poco dudosa.
Pero mi mirada no se podía despejar de esa puerta, con el miedo de que entre Thiago y que en verdad sea un momento de mierda.
― ¿Estas bien? –Me pregunta Cele y yo vuelvo mi mirada a ella, la miro, un poco confundida - ¿Pasa algo Pau?
― No –le murmuro e intento hacer una sonrisa- perdón… me tilde.
― Está bien –me sonríe chiquito e intenta decir algo, pero se calla al instante.
Muerdo mi labio inferior y largo un suspiro.
― ¿Es por Pedro? –me pregunta y yo agacho la cabeza.
― En parte –le digo y ella me sonríe- más por Thiago –y ella asiente entendiendo todo.
― Esta bastante raro últimamente –me dice y yo levanto una ceja- no sé... distinto. Distinto raro –rio un poco.
― Me conto Pedro –le murmuro- la otra vez se peleó con él. –ella asiente y al instante sonríe. Yo hago una mueca divertida.
― Te hablas mucho con Pepe – y yo muerdo mi labio inferior con una sonrisa. Ella solo ríe divertida, esperando a que hable.
― Nos vemos bastante seguido –le digo- a veces solo por coincidencia… la mayoría es por coincidencia.
― ¿Y la otra parte? –dice divertida.
― Quedamos muy amigos –le digo- si se podría decir así.
― ¿Cómo?
― Y si… nunca me pude hacer amiga de uno de mis ex novios –le digo y ella entiende- ¿vos si? –niega con una sonrisa.
Unas risas y voces nos hacen interrumpir nuestra charla, para que después veamos entrar a Gas y Pedro con las chicas, una sonrisa se me escapa y ellos nos sonríen.
― Hola lindas –nos dice Gas y yo le sonrío, para que después de que él deje un beso en la mejilla de mi amiga, deje otro en la mía y que se siente al lado mío.
― Hola rubio –le digo y lo abrazo un poquito.
Veo como Pepe saluda a Cele y después se acerca a mí para dejar un beso en mi mejilla y que nos sonriamos.
― ¿Todo bien? –pregunta él con su tono casual.
― Sip –contesta Cele yo solo asiento.
― ¿Precisan ayuda chicas? –me ofrezco.
― Y, la verdad que estaría bueno de que muevas el culito mi amor –dice Zai y yo rio divertida.
― No moví el culito porque no me dijeron nada, chiquita – ella me sonrío - ¿Todo bien asador? -le pregunto a Gas y por el rodillo de mi ojo veo como Pepe se sienta a un lado de Cele.
― Todo bien flaca ¿vos? Debes estar feliz – dice y muerdo mi labio inferior, mirando disimuladamente a Pedro- digo, por el asado que te voy a preparar – me mira divertido ocultando una sonrisa.
― Obvio que sí, va a ser un placer volver a comer uno de tus asados –le digo para abrazarlo – decís algo y te hago la cruz –le murmuro de paso en su oído y él ríe descaradamente.
― Yo también te quiero Pochita –sonrío y me levanto, decidida a ayudar a las chicas.
En el camino, largo una carcajada, la cual él también se contagia.
Al entrar en la cocina, las chicas preparan ensaladas y yo soy encargada de cortar unas cinco papas para después ponerlas a hervir. Mientras charlamos, escuchamos música y no paro de sonreír.
Amo esto.
― Ya que no me precisan más me voy por un cigarrillo ¿te jode que fume en el patio, La?
― Me jode que fumes, pero ya hay un sector de fumadores que formo Pepe y Romí, te podes unir al club.
― Muchas gracias –le sonrío y dejo un beso en su mejilla.
Cuando vuelvo al patio no me cuesta identificar mucho esta “sección de fumadores” cuando me encuentro a Pedro en esta misma con su mano izquierda sosteniendo uno de sus cigarrillos, con la vista a la nada.
― ¿Me puedo unir? –le pregunto con una sonrisa. Él solo asiente – Me dijo Lali que podía, pero tenía que pedirle permiso a los miembros de la sección –digo, divertida y me sonríe.
― Hiciste bien –me dice y lo miro, mientras intento que el vientito que corre me deje prender uno de los míos- no todos son bienvenidos.
Sonrío divertida y expulso el humo de mi primera pitada.
― ¿Te tengo que agradecer? – pregunto.
― Deberías –me dice y me mira. Esta serio y sus facciones duras… como si estuviera incómodo o le pasaría algo.
― Bueno gracias –de todos modos sigo con el juego, porque no quiero preguntar.
Me sonríe chiquito y vuelve a dar una pitada a su cigarrillo.
Lo noto suspirar y muerdo mi labio inferior.
Está distinto, no lo noto igual a ayer o a hoy, cuando hablamos.
― Thiago no viene –me dice y yo lo miro. Mis ojos un poco se agrandan y no se bien que decir.
― ¿Le paso algo? –pregunto y el niega.
No vuelve a hablar y no es necesario que lo haga tampoco.
Esta vez suspiro yo. Miro mi cigarrillo y aunque no lo termine lo apago y lo tiro a un cesto que está justo del otro lado de donde esta él. No deja de mirarme cuando me pongo enfrente de él, lo noto confundido pero sé que no va a hablar.
― Hablamos –le digo y dejo un beso en su mejilla y giro, para camina.
Pero no hice ni un solo paso que siento como me agarra del brazo para hacerme girar y volver a encontrarme con él y sus ojos.
― ¿Por qué siempre tenes que escaparte? –me pregunta y yo no entiendo su pregunta, no entiendo a qué se debe.
― No me escapo –le murmuro – abrirse no es escaparse. –el suspira y me suelta del brazo, no me muevo.
― Te estas escapando –me dice otra vez.
Agacho mi mirada y luego la subo al instante.
― Solo… quiero que venga Thiago y que disfrute de esta cena. Y sé que no va a venir si yo estoy acá –mis ojos se vuelven cristalinos- ¿me vas a decir que no es por eso? Que no viene porque estoy yo –me mira, sin decir ni mover un musculo de su cara- Prefiero irme, para que él venga, no tengo derecho de estar acá.
― ¿Qué decís?
― Eso… no tengo derecho de venir, volver al grupo de amigos como si nada, cuando Thiago pertenece al mismo y siempre estuvo acá con ustedes, y yo que después de año y medio que no estuve venga, me perdonen… que me encanto y me puse muy feliz, pero siento que es injusto para él ¿sí?
Su mirada se dirigió a un costado y negó seguidas veces con su cabeza, para volverme a mirar, pero antes de hablar apago su cigarrillo, se acercó un poco más a mí.
― No –me dice y yo levanto una ceja- No, Paula. ¿Podes, por un minuto pensar en vos y no en el resto, en Thiago? Si los chicos te perdonaron fue por algo, si te invitaron es por algo, es porque claramente nos importas, sos importante para nosotros y queremos aunque sea intentarlo que todo vuelva a la normalidad ¿entendes? –me quedo mirando por un segundo- No te rebajes por Thiago… Si él no está preparado a hablar o a perdonar bueno, es cuestión de tiempo, no sé. Pero mientras tanto ¿vas a esperar a que el este decidido para hablar con vos? ¿Y no te vas a juntar con nosotros que si te perdonamos? –muerdo mi labio inferior y una lagrima rodea por mi mejilla.
Bajo mi mirada, y permito llorar, para después taparme mi cara y que él se acerque más a mí, que tome mi cintura.
― Hey –me murmura – odio hacerte llorar – que con sus manos ahora me levante la cara y que cuidadosamente me saque mis manos de mi cara –no llores –me dice con su sonrisa- solo te estoy diciendo que te limites a disfrutar –murmura- ¿queres irte? –Niego – entonces no te vayas –me murmura muy cerca para plantar un beso en mi mejilla- nadie quiere que te vayas –lo miro por un minuto – todo lo contrario. –me sonríe. Esa sonrisa, la más linda del mundo.
― Chicos, vengan que se armó una picadita –Nos grita Zai, que se acerca y al verme llorando su cara cambia drásticamente y mira a Pedro - ¿Qué paso?
― Nada –le dice él – la estaba convenciendo de que no tenía que irse – la mirada de mi amiga para mí me hace sonreír un poquito mientras seco mis lágrimas.
― Solo que últimamente lloro por todo y bueno –le digo divertida.
― ¿Te quedas? –me dice ella con una mirada de súplica. Yo muerdo mi labio inferior y me limito a ver a Pepe que se encuentra mirándome de la misma manera que lo hace Zai.
Asiento.
Sus sonrisas.
― ¡Buenísimo! –y me abraza efusivamente ella para que yo solo sonría –ahora vamos, dale.
Vuelvo a asentir y comienzo a caminar unos pasos atrás de Zaira, al lado de Pedro.
Lo miro y veo que también me mira.
― Gracias –le murmuro y él solo sonrío.
― Últimamente estas agradeciendo mucho –me dice divertido y yo sonrío.
― Últimamente estás haciendo mucho por mí –le digo y ahora él es quien sonríe.
Y con esa sonrisa solo atino a abrazarlo de costado.
Que él también me abracé.
Continuara…
Dedicado a Roro, sos todito y solo 377 días no es nadaaaaaaaa. Loviu<3
¡Comenten muchachasss!
JusPauliter.
buenísimo!!! seguí subiendo!!!
ResponderEliminarCopadoooo, q bueno q es pepe c ella...
ResponderEliminarme encanto besos espero el siguiente
ResponderEliminar